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Inútil la creación de agencia y fuerza única sin la participación ciudadana

Inútil la creación de agencia y fuerza única sin la participación ciudadana

Oct 23, 2016

Después de reconocer que las fuerzas de seguridad han sido rebasadas en Jalisco por la delincuencia, el profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, Rogelio Barba Álvarez, aseguró que de poco servirán la creación de la Agencia Metropolitana de Seguridad y el relanzamiento de la Fuerza Única si no se echa a andar verdaderamente un plan integral en el cual participe la ciudadanía en su conjunto.

El académico hizo esta reflexión a través de los micrófonos del programa Conciencia al Aire, en donde de entrada precisó que era necesario hablar de la inseguridad, no de la seguridad que hasta hoy es inexistente en Jalisco.

Sobre la creación de la Agencia Metropolitana de Seguridad (AMS) dijo que hace falta, tal como lo denunciaron a través de un desplegado la semana pasada, la opinión de personas externas a las instituciones públicas, para poder fortalecer lo que a todos nos preocupa, que es la inseguridad.

Es decir, es necesario o hasta indispensable escuchar la voz de la ciudadanía, de los líderes sociales, de los expertos de las universidades, «aparte de las buenas intenciones del Gobierno del Estado y los 9 municipios metropolitanos, que pudieron ponerse de acuerdo pese a ser de dos partidos políticos diferentes para echar a andar la AMS junto con la Fuerza Única».

Explicó el académico que según las encuestas del INEGI, del 2010 a la fecha la estadística de delitos va hacia la alza «y esta semana lo vimos cómo se ha empeorado la delincuencia de manera impensable hasta nuestros días y lo que sigue puede ser aún más terrorífico, yo creo que cortar las manos y orejas como en una plaza de toros, lo siguiente será el trofeo, que en el caso de los hombres serán otras partes del cuerpo que no deseo mencionar».

 

LO QUE DEBERÍA HACERSE

Y vinieron las observaciones. El profesor universitario expuso:

«Aquí sí es muy importante que estas dos fuerzas políticas del Estado también tengan que ver y se relacionen con algo que sea coherente, por ejemplo cómo se van a poner de acuerdo con los Reglamentos, hay nueve Reglamentos de Policía y Buen Gobierno que no están estandarizados y se tienen que estandarizar».

También tienen que coordinarse —dijo— el Código de Procedimientos Penales que tiene que ver con la Policía Especializada y además se tiene que incrustar en el ADN de los policías, el Código de Conducta para Funcionarios de la ONU a fin de que hagan cumplir la ley; este es un Código que dudo que lo conozca inclusive el Comisario de Guadalajara, es más, ni el Fiscal General del Estado conoce el Código de Conducta y tenemos la obligación de aplicarlo porque se reformó la tarea constitucional que tiene que ver con los tratados internacionales que suscribió México y este justamente es uno, el Código de Conducta.

También se tienen que aplicar los principios que establece el artículo 21 Constitucional para la prevención de la inseguridad, como son la legalidad, el profesionalismo, la honradez, que tienen que tener todos los policías.

 

EL PERFIL DEL COMISARIO METROPOLITANO

Aseguró que quien va a ser el Comisario Metropolitano tiene que ser una persona que conozca de leyes, una persona experimentada, una persona que se imponga, por eso consideró que es importante que la Universidad de Guadalajara forme parte de este tema que tiene que ver con la inseguridad.

«Entre nosotros los universitarios hay muchas personas que son expertos en tratar temas de violencia, de inseguridad, de prevención, no se puede ver la delincuencia de manera aislada o solamente institucional, no pueden decir estos es mío, lo bueno es mío y lo malo es del estado, o lo malo es del municipio, yo creo que aquí debe ser una responsabilidad compartida, sobre todo para enfrentar este grave problema», planteó el investigador Rogelio Barba Álvarez.

Afirmó que sí se pueden bajar los índices de criminalidad, «pero no es incrementando las penas, no es creando o reformando nuevas leyes para que todos puedan tener pistolas, no es estableciendo la pena de muerte, se tienen que hacer programas preventivos de disuasión para los jóvenes, para aquellas personas que no tienen trabajo, para las prostitutas, es decir, para ellas no hay un solo programa que pueda rescatar la dignidad de las personas que se prostituyen de manera visible por ejemplo en el parque Morelos».

Y precisó: «No hay un solo programa para disuadir, aunque la prostitución per se no es un delito, pero sí hay otras figuras que tienen qué ver con los delitos, por ejemplo la prostitución infantil y nosotros como Universidad podemos ayudar a enfrentar y a resolver este grave problema que es la criminalidad».

Sobre lo que nos pueden dejar ejemplos de otras entidad, se refirió en particular al caso de Nuevo León con la Fuerza Civil, en donde sí se pudo disuadir, «pero lamentablemente al cambio de gobierno no hay un rector de la Universidad donde se forma a los policías, no hay porque están peleados el procurador con el secretario de Seguridad y eso lo aprovecha la delincuencia y ya la tendencia está subiendo en el índice de los delitos; fue una buena práctica en ese caso en el que incluso participó la iniciativa privada, empresarios importantes apostaron e invirtieron en la formación de policías, donaron terrenos y a los policías los profesionalizaron para disuadir a la criminalidad».

Planteó Barba Álvarez que sí se puede aprender de otras experiencias, pero también se debe hacer un análisis de lo que tenemos, cuántos policías, entre las corporaciones municipales, la Fuerza Única, la Agencia Metropolitana de Seguridad, la Policía Estatal, la Policía Ministerial, la Policía Judicial, hay tantas policías y una gran diversificación, «pero con ninguna de ellas sabemos cómo contener la criminalidad porque no hay un plan estratégico inteligente que pueda disuadir la criminalidad a través de programas inteligentes y científicos, que se tienen que presentar para llegar a las colonias, para llegar a los sectores y sobre todo alertar a la sociedad porque están pasando un momento grave y triste».

Se tiene que modificar el Código Penal para resolver problemas graves «por ejemplo el 40% de las personas que están en prisión, de las 220 mil personas detenidas en el país, están detenidas por delitos menores, se tiene que unificar el Código Penal y dejar salir a aquellas personas que no es necesario mantenerlas en cautiverio; debemos imitar aquellas enmiendas legales que nos pueden beneficiar, por ejemplo en Italia robar para comer ya no es delito, debemos imitar a aquellas naciones que proponen alternativas para agilizar la solución y encontrar la paz, de otra manera el crear nuevas corporaciones policiacas, armar a la gente, aumentar las penas, tipificar nuevos delitos o ir por la pena de muerte, de ninguna manera habrá de resolver el problema, el problema no se resuelve con un Código Penal extremadamente duro o muy flexible, se tienen que crear programas preventivos desde la escuela».

En este punto se refirió en concreto al caso de Estados Unidos, donde se está implementando la mediación escolar para evitar el bullying, al grado de que ya hay profesores certificados para realizar esta tarea «y si en Jalisco se presentan muchos problemas de este tipo en secundaria y preparatoria y no hay mediadores, tenemos que resolver los problemas menores hablándolos, antes de que se vuelvan problemas mayores», expuso.

Pidió a las autoridades reconocer que la seguridad está rebasada por la delincuencia y planteó la necesidad de que los policías municipales y todos los policías de las distintas corporaciones en el Estado tienen que saber Derecho Penal, «todos los elementos policiacos del mundo, los mejores, tienen que tomar un curso de Derecho Penal simplemente para identificar qué es delito y qué no, cuál es la flagrancia y cuándo no la hay, cómo se deben hacer las detenciones de los menores, de las mujeres y de los ancianos que también delinquen».