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La alianza del PAN-MC, en construcción

La alianza del PAN-MC, en construcción

Jul 16, 2017

Por Gabriel Ibarra Bourjac //

¿Habrá alianza entre Enrique Alfaro y el PAN en Jalisco? Puede ser. En política todo es posible.

Gran parte de la fuerza que logró Enrique Alfaro en Jalisco, tras el desplome del Partido Acción Nacional y que le permitió estar a un tris de alcanzar la gubernatura del Estado en las elecciones del 2012, fue en detrimento del partido blanquiazul.

La fortaleza de Alfaro fue la debilidad del PAN. Así sucedió. El abanderado del partido naranja se engulló al panismo de Jalisco y ahora podría comérselo completo, si se formaliza la alianza PAN-MC que impulsa el presidente nacional Ricardo Anaya.

En el proceso electoral del 2012 muy visionario fue Diego Monraz, quien tuvo el olfato que el PAN se hundía y cual pragmático de la política, hizo el brinco hacia Movimiento Ciudadano y cayó parado.

Y luego harían lo mismo otras figuras del panismo, como Iván Argüeyes, Alejandro Hermosillo, Héctor Alvarez Contreras, Ricardo Rodríguez Jiménez, Manuel Romo, Juan Carlos Márquez, entre otros.

LA CONSTRUCCIÓN DE LA ALIANZA EN JALISCO

A nivel nacional, al igual que en Jalisco, no se descarta construir el proyecto de alianza para el 2018, pero el cómo aún no definido.

Ricardo Anaya dejó la tarea de trabajar en la posible alianza con Movimiento Ciudadano y el PAN al diputado local Isaías Cortés Berumen, para estar unidos en las elecciones del 2018, conforme a declaraciones que éste político de Tlaquepaque realizara a la prensa

Anaya hablaría también al respecto y diría: “Nuestros estatutos establecen con muchísima claridad cuáles son las alternativas y será el partido desde lo local, sin imposiciones desde el CEN, donde se decidan los métodos, para que a finales de año o principios del que entra, podamos tener candidatos, para después ir con toda la fuerza a las campañas a ganarnos la confianza de la gente”.

En el panismo local hay una fuerte oposición a que se construya esa alianza con Enrique Alfaro. Por un lado están en contra los ex gobernadores Alberto Cárdenas Jiménez y Francisco Ramírez Acuña, así como su actual dirigente Miguel Angel Martínez Espinoza, pero a favor está el grupo que mueve Eduardo Rosales Anaya, que sigue teniendo peso al interior del Consejo Estatal del PAN, así como los hermanos Cortés (Hernán e Isaías).

La coalición la impulsa Ricardo Anaya, quien buscará concretarla, ya que en su aspiración presidencial requiere los votos de Jalisco que el panismo por sí mismo no se lo podrá dar, pero si logra unir a Alfaro en su proyecto tendría garantizado más de un millón de votos de la entidad.

No olvidemos que para llegar a la Presidencia, los votos de Jalisco son estratégicos. Vicente Fox y Felipe Calderón lograron la Presidencia de México con el millón 400 mil votos que Jalisco le aportó; Enrique Peña Nieto a su vez obtuvo en las elecciones del 2012 1 millón 372 mil votos, mientras que Josefina Vázquez Mota1 millón 107 mil y Andrés Manuel López Obrador 776 mil 75 sufragios.

ENCARECER LA NEGOCIACIÓN

El juego de la negociación está en marcha entre Anaya y Alfaro. Ambos políticos la necesitan. Por un lado, el alcalde de Guadalajara con esta suma amarraría prácticamente la gubernatura de Jalisco, siempre y cuando no suceda algún suceso extraordinario que venga a cambiar la alineación de los astros, y a su vez Ricardo Anaya, de convertirse en el candidato presidencial, lograría afirmar un bastión que está comprobado gravita en el resultado final.

Sin embargo, el punto es lo que cada quien esté dispuesto a dar a cambio. Y allí inicia el juego de los negociadores. Hace diez meses el líder de los naranja no requería alianzas para afirmar la gubernatura, pero el desgaste y los errores que ha cometido en el ejercicio del gobierno, le han hecho perder puntos, aunque sigue conservando la ventaja sobre sus posibles contrincantes, está se tiene que afirmar.

Y allí está la alternativa de ir en alianza con el PAN, PRD y hasta Morena no debe descartarse, considerando cómo es la política y lo que los actores están dispuesto a entregar o ceder para llegar a la cúspide.

Hoy las condiciones políticas son diferentes en Jalisco. Por un lado está la lucha natural entre priístas y los naranja, pero en el Partido Movimiento Ciudadano se han registrado desprendimientos de liderazgos en Zapopan, como los de los diputados Carlos Lomelí y Hugo Rodríguez que se marcharon a Morena para apoyar al proyecto de López Obrador con lo que se abre un frente que no estaba en el radar que puede tener como consecuencia el fortalecimiento de Morena en Jalisco.

Asimismo, la posibilidad que el PAN postule un candidato externo con buena imagen y que podría ser el ex presidente de la Coparmex, José Medina Mora, con quien se tiene pláticas, no sería favorable para el movimiento alfarista que se nutre del voto anti-PRI y anti-gobierno.

Y es allí donde se abre el espacio a la negociación. El PAN bien podría tener una mayor parte del pastel y en esa negociación aspirar a posiciones de mayor relevancia. Enrique Alfaro tendría que repartir posiciones al panismo para convencerlo de que se le sumen a su proyecto de candidato a gobernador.

La visita de Ricardo Anaya y el primer acercamiento con el panismo local es un primer paso de la alianza que está en construcción en el que se involucra a Jalisco y que es estratégica para su proyecto de ser Presidente de México.

Jalisco, político y electoralmente tiene un peso a nivel nacional, porque durante las últimas tres elecciones, el voto de Jalisco ha inclinado la balanza hacia uno y otro lado. Y eso lo saben muy bien los actores.