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La feria del libro, con dimensión universal

La feria del libro, con dimensión universal

Nov 26, 2016

Con nostalgia, por el recuerdo de lo que fue y en lo que se ha convertido, arrancó la Feria Internacional del Libro en Guadalajara en su edición 2016. Lejanos se ven los días donde comenzó el sueño de tener en Guadalajara una feria en español con dimensión universal, que propiciara el encuentro de las ideas y la palabra.

Con este preámbulo, Raúl Padilla López, presidente de la FIL, resaltó los logros de este evento que cumple 30 años y que año con año crece, se posiciona y une a las naciones mediante la cultura.

«Eran los años ochenta y el mundo vivía cambios fundamentales, los radicalismos ideológicos terminaban y la visión democrática se abría paso; en muchos países, los intelectuales y artistas daban aire fresco a la causa de la libertad. Hicieron patente el poder de la imaginación y la capacidad de la cultura para transformar la sociedad.

A nuestro modo, elevábamos un clamor de emancipación y democracia, nos animaba encontrar una ruta al desarrollo que superara las carencias de nuestro pasado colonial, no lo hacíamos en el vacío, sino montados en una tradición cultural que supo estar tono con los tiempos.

Desde los años sesenta y setenta, por lo menos en América Latina un grupo plural de escritores, ensayistas, periodistas y científicos sociales se propuso renovar nuestra cultura. Nutrieron las utopías de muchos pueblos y nos acompañaron en las batallas para alcanzar regímenes de justicia y libertad. Nos dieron una sensibilidad estética y moral más moderna y abierta».

Agregó: «La labor no parecía fácil; a Latinoamérica y a nuestro país nos aquejaba una crisis económica que desaconsejaba emprender proyectos como este. Algunos recordarán que vivíamos un periodo que fue descrito como la mayoría de los sociólogos como la década perdida de América Latina, además, particularmente la industria editorial latinoamericana pasaba por momentos realmente complicados. A pesar de ello, los astros se alinearon, todos coincidieron por el sueño posible».

El resto de historia, Padilla López no lo describió, pues considera que todos han sido parte de ella. La travesía de 30 años, de una feria que comenzó de manera modesta, pero digna.

«A la primera FIL acudieron 240 casas editoriales que exhibieron 90 mil títulos, con la asistencia de 182 profesionales del libro, contó con 120 mil asistentes, 83 presentaciones de libros y 142 participantes en los programas literarios y académicos. Año tras año, la FIL ha evolucionado a lo que es actualmente; en los últimos participan más de 2 mil casas editoriales de alrededor de 40 países, se exhiben más de 400 mil títulos, con la asistencia de más de 21 mil profesionales del libro, contamos con aproximadamente 600 presentaciones de libro año con año, participan más de 600 autores en el programa literario y normalmente nos acompañan cerca de 300 intelectuales, científicos, líderes políticos en los diferentes programas de la FIL. El año pasado acudieron casi 800 mil asistentes a este recinto ferial, lo que hace de la FIL la mayor feria del libro en español en el orbe y uno de los festivales literarios más importantes del mundo».

Subrayó: «La FIL se ha convertido en un gran encuentro cultural plural, en el que se debaten ideas de índole cultural, se llevan a cabo foros, seminarios y simposios académicos y científicos del más alto nivel, al mismo tiempo, es un espacio para la presentación de las principales manifestaciones artísticas de nuestros tiempos».

 

 

UN MENSAJE DE UNIÓN

padilla

En tiempos donde las distancias y el odio renacen, y teniendo a América Latina como invitada de honor, el mensaje debe ser conciso y contundente, unión. Por ello, Padilla López manifestó que es importante ir más allá de la celebración del pasado e identificar los desafíos que se enfrentan para mantener vigente la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

«Debemos preguntarnos cómo las voces a debatir pueden ayudar a responder qué significa en nuestros días poner la cultura al servicio del desarrollo integral de la humanidad. Cómo puede la creación intelectual, la lectura y la conversación ilustrada contribuir a que la política sea más sencilla y que la economía sea más humana comenzando por nuestra región latinoamericana. En tiempos en los que en muchos países del mundo renacen los nacionalismos y la xenofobia cobra vigencia, la continuidad lingüista de Latinoamérica debe servirnos a las sociedades contra los mecanismos que se imponen en los países. Ante el debilitamiento de la unidad de Europa que retrocede intimidada ante el terrorismo y la migración, frente al supremacismo racial que se ha generado en Estados Unidos, México y América Latina deben mandar una señal de unión, de unidad para enfrentar con éxito los tiempos por venir».

A su vez, Raúl Padilla expresó su opinión sobre la muerte de Fidel Castro, símbolo de la cultura latinoamericana en el siglo pasado. «No puedo dejar de mencionar el reciente fallecimiento de Fidel Castro; un acontecimiento que marca el fin de una época que le dio a Latinoamérica una proyección mundial. En el mundo se generó una gran expectativa de lo que en el Caribe se estaba gestando, sin duda, su personalidad tuvo influencia en América Latina. La historia juzgará el derrotero de la revolución cubana y de Fidel Castro, pero el futuro de Cuba es de interés para todos los latinoamericanos. Nunca las ideas pueden florecer en el totalitarismo, sin libertad no hay creación».

 

 

FORTALECER LAZOS DE AMISTAD

Padilla

Para el rector de la Universidad de Guadalajara, Tonatiuh Bravo Padilla, la Feria Internacional del Libro es el marco ideal para que México fortalezca sus lazos de amistad con los países del mundo mediante la literatura.

«La feria constituye una oportunidad para hacer más fuertes los lazos de amistad de México con el mundo; desde 1993 con Colombia como invitado de honor, hasta 2015 con la presencia de Reino Unido, hemos recibido a 23 delegaciones de países, regiones o ciudades del mundo. Esta feria es un punto focal para el intercambio cultural e intelectual, bondades que hacen de ella la FIL de América Latina y de todos los que hablamos español».

 

 

LA CEREMONIA

fil-2016

Para inaugurar formalmente la Feria Internacional del Libro, el Secretario de Salud del gobierno federal, José Narro, invitó a los asistentes a disfrutar la aventura intelectual en el foro literario, espacio propicio para recoger las expresiones superiores del ser humano. A su vez, el funcionario entregó el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romance al escritor rumano Norman Manea.

El resto del presídium estuvo integrado por Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010; Enrique Alfaro Ramírez, presidente municipal de Guadalajara; Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno de la Ciudad de México; Fernando del Paso, Premio de Literatura Cervantes 2015; Enrique Cabrero Mendoza, director del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología; Socorro Flores, subsecretaria de la Secretaría de Relaciones Exteriores; Enrique Graue, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México; Juan Díaz de la Torre, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica; Pablo Lemus, presidente municipal de Zapopan; Mercedes Monmany, portavoz del jurado de Lenguas Romances 2016 y Marisol Schulz Manaut, directora de la FIL 2016.