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La lucha por la presidencia estatal del PAN: Los dos caminos del panismo en Jalisco, aliados del gobierno o ser la oposición

La lucha por la presidencia estatal del PAN: Los dos caminos del panismo en Jalisco, aliados del gobierno o ser la oposición

Oct 11, 2018

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Por Gabriel Ibarra Bourjac //

El PAN en Jalisco tiene dos caminos enfrente: ser una oposición crítica y leal a sus principios o lucrar como oposición, negociando posiciones y canonjías.

El próximo 11 de noviembre poco más de 20 mil socios tienen la oportunidad de acudir a las urnas para elegir a quien será su presidente en los próximos años. Habrá que ver cuántos militantes están interesados en su partido en tiempos el parteaguas político que vive Jalisco.

Este proceso de lucha electoral por la dirigencia estatal es la oportunidad para abrir un gran debate entre su militancia y de cara a la sociedad sobre el futuro del PAN. ¿Qué partido quieren sus militantes? ¿Quieren un partido aliado del gobierno alfarista a cambio de posiciones? ¿Quieren un partido independiente y que esté al lado de los ciudadanos?

Sin que Enrique Alfaro lo pida, su omnipresencia está en este proceso electoral interno del blanquiazul. Personajes del panismo que apoyan a alguno de los candidatos o candidata, han hecho causa común en las dos elecciones que ha tenido tanto para la gubernatura de Jalisco como en la alcaldía de Guadalajara, como es el ex gobernador Emilio González Márquez y el ex senador Chema Martínez, hoy con el proyecto de Morena de López Obrador.

La alianza que construyó Alfaro tanto con el PAN y con el PRD en varios distritos locales, así como en ayuntamientos resultó benéfica a Acción Nacional, alianza que podría continuar si la circunstancia lo requiere en razón del juego que arme el futuro gobernador de Jalisco desde el Congreso del Estado, ya que con la suma de Héctor Pizano a su causa de la refundación, logra sumar 15 diputados (14 de MC), teniendo además dos del PRD (Alianza con Raúl Padilla) y 1 del Partido Verde (podrían ser 2), que suman entre 18 y 19, se requiere 1 voto más para tener mayoría simple. Y para mayoría calificada son 26 votos, es allí donde la alianza con el PAN puede armarse.

En la primera repartición de posiciones del futuro gabinete, Alfaro no repartió posiciones al panismo. Respetó a los emilistas que lo apoyaron desde la elección para gobernador y alcalde de Guadalajara y que ya reciclaron el azul por el naranja.

LA CRISIS DEL PAN

La crisis que ha vivido Acción Nacional en Jalisco es mucho mayor a la nacional. La caída electoral así lo muestra. El problema de fondo es la pérdida de identidad que registra, toda vez que la alianza que ha tejido el grupo dominante con el Movimiento Alfarista, en la medida que el partido fundado por Gómez Morín se fue debilitando, el de color naranja se fue fortaleciendo.

La participación del ex gobernador Francisco Ramírez Acuña en la contienda se convertía en la oportunidad para generar un debate de cara a la sociedad sobre qué tipo de partido requiere las circunstancias que vive hoy Jalisco y el país. Sin embargo, las firmas para poder registrarse no logró sumarlas quien fuera el gran impulsor de la candidatura presidencial de Felipe Calderón y titular de la Secretaría de Gobernación durante el primer año de gobierno.

El hecho de que no se haya valorado a una figura de este nivel por parte de los panistas es expresión del desdibujamiento que tiene como instituto político, con la pérdida de identidad y que lo ha llevado convertirse en un espacio de control para el beneficio de unos cuantos.

Dicen que el poder corrompe y algo hay de ello. Fueron 18 años de estar al frente del gobierno de parte del Partido Acción Nacional con sus hombres y mujeres. Tres gobernadores, de Alberto Cárdenas Jiménez a Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez. El sexenio de este último hizo crisis por la frivolidad que lo distinguió tal vez pensando que el poder era eterno.

En el pasado proceso electoral Acción Nacional aceptó una alianza extraña y antinatural que va contra su historia y principios, impuesta desde la dirigencia nacional con el control que logró Ricardo Anaya movido por su apetito de poder que le permitió convertirse en candidato presidencial con la coalición “Por México al frente”.

TRES POR LA DIRIGENCIA

Finalmente son tres los aspirantes que lograron las firmas requeridas para contender por la presidencia: La diputada con licencia María del Pilar Pérez Chavira, Carlos Arias y César Madrigal. Los tres perfiles son considerados buenos sin tener cola que les pisen, pero hay un cuestionamiento que se les hace a María del Pilar Pérez Chavira y a Carlos Arias, los grupos que los impulsan. El discurso en esta lucha electoral versa precisamente sobre el cambio que debe llegar al PAN y encarnan en la figura de Eduardo Rosales la influencia de los grupos que tienen en su vida interna y que conduce a oscuras negociaciones externas.

La existencia de grupos y de liderazgos es lo más connatural al ser humano, la organización de sumar esfuerzos para un fin determinado se da en todos lados. Las conveniencias es un elemento que siempre está presente. El problema que enfrenta el PAN es la forma oculta de operación y que llega al seno del Consejo Político, donde está el control de la dirigencia. A Eduardo Rosales se le señala de ser el poder en alianza con los hermanos Cortés de Tlaquepaque (Hernán e Isaías), quien sin haberse reafiliado al partido mueve los hilos determinantes en decisiones tan importantes como la relación con el gobierno.

LA CANDIDATA DE LA CONTINUIDAD

Y en ese sentido la candidatura de María del Pilar Pérez Chavira, que es una mujer preparada con buena imagen, le recriminan sus contrincantes ser la candidata del grupo dominante y consecuentemente representar la continuidad. Sin embargo, le reconocen que es una mujer con carácter que no se deja manipular al ser dueñas de sus ideas y hay quienes piensan que en caso de llegar a la dirigencia hará valer su autonomía.

Pilar Pérez Chavira, obedece a intereses de quien controla al partido y busca la presidencia para seguir en el mismo tono (…) Tenemos que desterrar a este grupo político está haciendo negocios y obteniendo beneficios económicos por parte del gobierno”, expresa Carlos Arias entrevistado por el periodista de Conciencia Mario Ávila.

Apunta el propio Carlos Arias que desde 2006 a la fecha el PAN ha perdido un millón de votos, lo que refleja que algo no están bien. “Es más importante al margen de todo, que el partido ha sido manejado por personeros, es decir se han dejado conducir algunos personajes por alguien al que todos tenemos muy bien identificado, a través de líderes visibles, pero con personajes invisibles, que son los que controlan todo y obtienen los beneficios tanto patrimoniales como personales.

LIMPIAR DE ALFARISMO

A su vez César Madrigal habla de limpiar al PAN de alfarismo. “Quiero un partido que vuelva a sus orígenes, donde nunca más se den las designaciones, que el militante sepa que irá a un proceso interno, que votará por sus candidatos al gobierno, que tiene derecho a ser candidato y que nadie se lo va a robar, que por ningún motivo permitiremos una alianza electoral, el PAN debe ir solo sin alianzas, no queremos aliarnos con nadie, mucho menos con Enrique Alfaro, después de los escándalos que tuvo en Guadalajara, no lo queremos cerca del partido. Quiero un PAN como una oposición libre, que ofrezca soluciones, con brigadas, que el partido vuelva a ser útil para el pueblo de Jalisco, regresarle el alma al PAN Jalisco”.

¿Qué les responde la maestra Pérez Chavira a sus contrincantes?
No niega su relación con este personaje, pero entre líneas acepta la existencia de grupos al interior del PAN, sin embargo rechaza que exista un grupo dominante del que forme parte, según Carlos Arias. “Ni es sano, ni es debido, ni creo que alguien pueda tenerlos. Ciertamente hay esfuerzos de algunos para tener control, hay a lo mejor también prácticas o muy pragmáticas o a veces digamos con una cortedad de miras, pero yo insisto, ni es sano ni es posible su existencia”.

La diputada Pérez Chavira habla de que en el PAN todos los liderazgos son necesarios, pero que lo importante es darle resultados a la sociedad. “Mi enfoque fundamental y el que yo estoy alentando no solo con quienes se han acercado a mí, con quienes yo he ido a buscar o con quienes todavía mi falta hablar, es pensemos en el PAN y démosle resultados a la sociedad, y en ese terreno todos sumamos. El reto es que todos los liderazgos que tienen algo que aportar y dado que no todos somos iguales y no tenemos la misma trayectoria y la misma perspectiva, somos necesarios, porque de esa manera podremos estar justamente complementándonos y ofreciendo todo el trabajo que pueda hacer en beneficio del PAN”.

Los panistas tendrán la decisión de elegir en un proceso democrático a sus dirigente y quien resulte el ganador tendrá enfrente dos caminos: ser un partido palero del gobierno que pacta en lo oscurito como ha sido durante estos últimos años o se convierte en una oposición crítica, sería y responsable.


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