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La obra del maestro Ismael Vargas: “El Sincretismo” enardece a grupos católicos

La obra del maestro Ismael Vargas: “El Sincretismo” enardece a grupos católicos

Ago 20, 2017

Por Mario Ávila //

Al develar la segunda de 10 piezas del programa de arte urbano que ejecuta el gobierno de Enrique Alfaro en Guadalajara, la polémica se atizó con una dosis de religiosidad emanada de la obra “El Sincretismo” del maestro Ismael Vargas, que se encuentra sobre el camellón de la avenida Federalismo, en su cruce con la calle Juan Álvarez.

Sin embargo esta polémica seguramente distrae elementos que se consideran relevantes, como el incremento hasta 42 millones de pesos para el programa, el quién palomeó las obras, el quién definió el precio de cada una, el quién definió a qué artistas se invitaría y finalmente si este programa millonario se justifica en momentos de precariedad financiera y de graves carencias hasta en la prestación de servicios públicos en Guadalajara.

De las 10 obras contempladas en el programa que se ejecuta desde la Dirección de Cultura de Guadalajara, se han inaugurado dos, La Pluma, que tuvo un costo de 1.3 millones de pesos y El Sincretismo que costó 5.2 millones de pesos, se ha anticipado la obra de José Fors “Árbol Adentro”, por la cual se pagarán 4.5 millones de pesos y las siete piezas restantes deberán absorber un costo de 31 millones de pesos.

Una obra más que se instalará antes de que concluya el 2017 es del artista José Dávila en el Oriente de la ciudad, en el Parque San Jacinto, proyectado por el arquitecto Juan Palomar, el cual tenía un espejo de agua, que en lo urbano no es lo más fácil de mantener por la evaporación; entonces, el artista Dávila se juntó con el arquitecto Juan Palomar, que fue quien proyectó el parque y quedaron los dos de común acuerdo para poner ahí la escultura.

LA MÁS POLÉMICA

El Sincretismo” ha sido la obra que empieza a causar polémica por la postura de algunos ciudadanos que la consideran como un atentado contra la cultura y la libertad religiosa y hasta una profanación a la imagen de la Virgen de Guadalupe, por ello en defensa de la fe han iniciado con un proceso para recabar 20 mil firmas y con ellas pedirle al alcalde Enrique Alfaro que retire la obra del barrio de El Refugio.

Hay también otras posturas venidas incluso del Arzobispado, como la del padre Tomás de Hijar Ornelas, cronista y profesor de iconografía cristiana de la escuela de Conservación y Restauración de Occidente, quien considera que el proyecto no es provocador, ni antiguadalupano y no quiere lastimar a nadie.

Si el tema se maneja con antiguadalupano, a mí díganme dónde tengo que firmar y me voy con un marro a tumbar lo que sea… no lo soportaría que con dinero público se pagara un motivo antiguadalupano, si me parecería insostenible; una cosa es que Álvaro Obregón haya querido dinamitar la imagen de nuestra señora de Guadalupe en 1926, a que ahora el mequetrefe que fuera quisiera hacer una befa del hecho Guadalupano”, expuso el padre Tomás de Hijar.

El autor de la obra “El Sincretismo”, Ismael Vargas, en el marco de la develación de la escultura escuetamente mencionó: “Solo quiero agradecer y espero que mi trabajo conteste todas sus preguntas”.

Ismael Vargas nació en Guadalajara en 1947 se inició de manera autodidacta en la pintura desde los 14 años y asistió como oyente a la escuela de Artes Plásticas de la UdeG, presentó su primera exposición en 1968 en la Galería Opic en la Ciudad de México y al año siguiente en el Patio de los Ángeles en el barrio de Analco en Guadalajara.

En 1972 se instaló en Tepoztlán, Morelos junto a su esposa la también pintora Judit Gutiérrez, en 1976 fue invitado a la bienal de París, ciudad en la que vivió durante un año, trabajó un tiempo con Alberto Fionela y se relacionó con Pedro Coronel; ha expuesto en París, Londres, Nueva York, Los Ángeles y Japón y actualmente reside en Guadalajara.

LAS PALABRAS SE LAS LLEVA EL VIENTO: ENRIQUE ALFARO

Fiel a su estilo, el alcalde de Guadalajara defendió su programa y anticipó que lo hará “con todas nuestras fuerzas por lo que significa para la ciudad, porque a final de cuentas esto que estamos dejando aquí va a quedar para la posteridad, las palabras, los ataques, las ofensas que todo este tipo de proyectos conllevan, esas se las lleva el viento, esas se van a ir y se van a olvidar con el paso de los años, esto no, esto va a quedar para mucho tiempo, esto va a quedar como una huella para la ciudad, como una muestra más de lo que nos enorgullece, como un aporte al muy amplio bagaje cultural y arquitectónico que tiene Guadalajara”.

Dando continuidad ya con esta segunda pieza –dijo-, a un programa muy importante para el gobierno de Guadalajara, el programa de Arte Público que hemos impulsado desde el inicio de la administración, y qué gusto que pueda ser esta segunda obra el producto del trabajo, de la creatividad y del talento, de un gran maestro, nos da mucho gusto que esté con nosotros maestro Vargas, que sea parte de este gran programa.

Escuché la semana pasada –abundó-, todo este debate y me llena de orgullo que haya donado una obra para Zapopan, pero también me llena de orgullo que sea parte de un programa que por supuesto se financia y se impulsa con recursos públicos, porque finalmente esto es parte del patrimonio que dejamos para la ciudad, un programa muy importante, un programa que más allá del debate que pueda generar, es un programa que aporta una ruta de futuro para Guadalajara, una vez más la ciudad está pensando en su patrimonio arquitectónico y cultural, una vez más la ciudad es capaz de ver hacia adelante, una vez más esta ciudad ha dejado de pensar solamente en la inmediatez, en lo urgente, que por supuesto nos apremia, nos exige todos los días, pero también somos capaces de pensar hacia el futuro, de lograr pensar en una ciudad que vaya más allá de sus necesidades urgentes y se planteé a sí misma la ruta para recuperar su grandeza”.

PEDIRÁN QUE SE RETIRE LA OBRA

En una reacción inmediata tras de su develación, un grupo de ciudadanos se organizaron para solicitarle al alcalde, Enrique Alfaro Ramírez, que retire la obra “Sincretismo”, y para formalizarlo a través de la plataforma electrónica CitizenGO, buscan reunir un total de 20 mil firmas de apoyo (10 mil 165 firmas logradas en las primeras 48 horas), para demostrar su desacuerdo con la colocación de la escultura del artista jalisciense Ismael Vargas.

Mediante las redes sociales, los inconformes calificaron la obra como una ofensa para la comunidad católica, al tratarse de la fusión entre la figura de la diosa azteca Coatlicue (la de la falda de serpientes en náhuatl) y la imagen de la Virgen de Guadalupe.

“Los católicos consideramos una grave ofensa que en nombre del arte, se profane la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe y se desdibuje el mensaje que en sí mismo dio origen a una nueva cultura mestiza como lo es el Pueblo Mexicano”, señala la petición.

“La tilma de la Virgen de Guadalupe es en sí misma una obra de arte divino que debe ser representada como se ha plasmado en el ayate de San Juan Diego desde hace casi 500 años”, exponen y señalaron que la escultura, además de representar una provocación a los creyentes católicos, tuvo un costo muy elevado  de 5.2 millones de pesos, por lo que no permitirán su permanencia.

También en el Colegio Matel, ubicado en el corazón de la colonia Chapalita, tuvo lugar el pasado viernes 18 de agosto una “reunión de líderes” para manifestar su rechazo y repulsión a la escultura “El Sincretismo”, que a su juicio representa un atentado contra la cultura de México, la libertad religiosa y una profanación a la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. La reunión fue para alzar la voz y definir acciones de defensa de la fe y sus derechos.

 

Crece el presupuesto de 29 a 42 mdp para “Arte Urbano”

Susana Chávez Brandon, directora de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara expuso que en su área son cinco líneas de acción, la primera es recuperación del patrimonio en las que se están restaurando algunas piezas de la ciudad, la primera de ellas fue La Minerva y “actualmente estamos en la actualización del presupuesto para La Sala de los Magos que está frente al Cabañas que serán intervenidas por la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente y se han intervenido los bustos que están sobre la avenida México”.

Hay además una lista de piezas –dijo-, que irán entrando a restauración en la medida que se disponga de recursos. Luego tenemos otras dos líneas de acción que son Colosos Urbanos y Esculturas de bienvenida, son 10 esculturas de nueva creación, además el programa de arte púbico tiene una línea de arte urbano en la que uno de los grandes esfuerzos los está haciendo el Patronato del Centro Histórico que hará una galería monumental de arte urbano en el andador Pedro Loza para lo cual próximamente se lanzará la convocatoria en el mes de septiembre.

Además tenemos el Premio de Escultura Juan Soriano cuya convocatoria cerró el 16 de agosto y la escultura ganadora de este concurso podrá ser instalada en un espacio público en la ciudad.

De las 10 obras (colosos) “El Sincretismo” es la segunda que se inaugura en este programa que se ejecutará en los tres años de la administración, en las esculturas nuevas se invertirán 42 millones de pesos, y para ello se hizo una invitación a los artistas con base en criterios como que estuvieran varios movimientos artísticos cubiertos, que tuvieran trayectoria internacional y que tuvieran colecciones privadas. Todos son o residen en Guadalajara.

Hasta ahora, sólo se ha pagado la pieza “Pluma”, de Pedro Escapa, que tuvo un costo de un 1.3 millones de pesos; “Sincretismo”, de Ismael Vargas, con valor de 5.2 millones de pesos, y “Árbol Adentro”, de José Fors, por la cual se pagarán 4.5 millones de pesos. Las siete piezas restantes deberán absorber un costo de 31 millones de pesos.

Las obras que restan por entregar son creaciones de los artistas Javier Arévalo, Mario Martín del Campo, Dolores Ortiz, Jorge Méndez Blake y José Dávila, además de las puertas de bienvenida a cargo de Sergio Garval y Rafael San Juan,

Antes de que termine el 2017 podría quedar inaugurada también la obra de José Dávila, es el proyecto más avanzado y estará en el Parque San Jacinto, el cual tenía un espejo de agua (que en lo urbano no es lo más fácil de mantener por la evaporación), por lo que el artista Dávila se juntó con el arquitecto Juan Palomar, que fue quien proyectó el parque y quedaron los dos de común acuerdo de poner ahí la escultura.