Portal informativo de análisis político y social

Manuel Herrera y el nuevo impulso del sector productivo

Manuel Herrera y el nuevo impulso del sector productivo

Dic 20, 2015

Conocido como el «hombre innovación», Manuel Herrera Vega marcó, sin duda, un nuevo rumbo en Jalisco, el que da un impulso al sector productivo que le permitió, incluso, en 2014, convertirse en el dueño de la Medalla al Mérito Industrial y de ahí saltar a las grandes ligas de la política empresarial, como presidente de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales, Concamin.

Herrera Vega, quien logró ser el presidente de México Innovación y Diseño (MIND), tiene sus orígenes empresariales en la familia, la que por tradición se dedicaba a la joyería y es propietario de Mackech e incluso es diseñador por «Le Arte Orare» de Florencia, Italia. Es licenciado en administración de empresas por la universidad jesuita del ITESO y tiene una maestría en Política y Gestión Pública y su trabajo en el sector privado lo ha convertido en uno de los liderazgos más importantes de Jalisco.

La biografía de Manuel Herrera recorre diversos cargos en el sector privado, pero siempre lo dibujan como un hombre positivo, quien gusta de retos y desafíos, que los convierte en oportunidades y una de ellas fue su llegada a la coordinación del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, CCIJ, ya que desde ahí comenzó a promover el Centro Logístico MIND, el que se convierte en una herramienta indispensable para el sector productivo, debido a que pretende ser el motor que impulse el desarrollo empresarial e industrial.

Para él, el despegue de este país se encuentra en la solidez que alcance su sector productivo, de ahí la necesidad de promover la creatividad, dice, como generadora de riqueza «solidariamente compartida», la que «representa a escala cuántica la construcción del México que queremos con talento y con pasión», destacaba cuando de manos del presidente Enrique Peña Nieto recibía la Medalla al Mérito Industrial, el año pasado.

El trabajo que ha desarrollado en el sector privado, dice, debe tener como objetivo primordial llevar a México a los primeros lugares mundiales, no sólo en economía, sino en bienestar y sobre todo justicia social.

El currículum de Manuel Herrera Vega es impresionante y con ello se puede establecer el peso que tiene en el sector privado, pero también el trabajo político realizado, lo que le ha permitido destacar a nivel nacional.

Sólo para recordar la trayectoria del empresario, joven además, recordemos que tiene una gran solidez económica, pues independientemente de la empresa de joyería, es socio accionista en empresas de los sectores joyero, crédito y financiamiento, cogeneración de energía y agroalimentos.

Ha destacado en el campo social y político dirigiendo Guadalajara 2020, preside la Comisión PYME donde contribuyó a la elaboración del Plan Estratégico para las PYMEs en México, participa en el Consejo Nacional de Productividad (CNP), en donde funge como coordinador del Subcomité de Adiestramiento, Capacitación y Certificación de Competencias Laborales; evaluador y consejero en el Comité de Evaluación del Premio Nacional de los Emprendedores del Instituto Nacional Emprendedor de la Secretaría de Economía; consejero ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), también presidente de ExpoGuadalajara y un largo etcétera.

Al asumir la dirigencia de la Concamin, Manuel Herrera Vega destacó tres ejes de trabajo fundamentales: alcanzar una gran alianza por una política industrial de nueva generación, la creación del Sistema Mexicano de Innovación y el desarrollo de un ecosistema de encadenamiento productivo a nivel nacional, elementos básicos para lograr el crecimiento de México.

Ahora, con la apertura de nuestra economía a través de tratados como el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), Manuel Herrera Vega ve un reto importante frente al sector industria nacional, porque ahora deberán enfrentar a lo que considera «verdaderas potencias» manufactureras, para lo que plantea un trabajo en dos vertientes, la modernización industrial y rearticulación de cadenas productivas.

Sólo así podrá acrecentarse el valor agregado nacional en la oferta exportable y aprovechar íntegramente el poder de compra del sector público, con el impulso proveniente de las inversiones nacionales y extranjeras que activarán el crecimiento y modernización del sector energético.

Por eso, Manuel Herrera pelea «una auténtica política industrial», pues  eso «hará posible el crecimiento incluyente a escala regional y sectorial».