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Metamorfosis política: El PAN sigue en caída libre, en un lustro Alfaro devoró al Partido Acción Nacional

Metamorfosis política: El PAN sigue en caída libre, en un lustro Alfaro devoró al Partido Acción Nacional

Ago 20, 2017

Por Mario Ávila //

En solo un lustro el Partido Acción Nacional ha pasado de ser la primera fuerza política en Jalisco, a estar al borde del abismo, al grado de que podría llegar a ocupar en la elección del 2018, la cuarta posición entre las organizaciones políticas acreditadas en la entidad, a juzgar por la cantidad de militantes y líderes que siguen emigrando principalmente a las filas del Partido Movimiento Ciudadano (PMC) y al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Nadie detiene al partido albiazul en la caída libre en la que se precipitó justo al término de la administración del tercer gobernador panista, Emilio González Márquez, es decir en la elección del 2012 en la que el candidato a la gubernatura fue Fernando Antonio Guzmán Pérez Peláez.

Sin embargo la historia ha juzgado no a Fernando Guzmán como el principal responsable de debacle panista, sino al ex gobernador Emilio González Márquez, por las evidencias de una turbia alianza que ha mantenido con el proyecto político de Enrique Alfaro Ramírez, desde que el hoy presidente de Guadalajara se desempeñaba como alcalde de Tlajomulco de Zúñiga recibiendo apoyos discrecionales con recursos presupuestales.

De hecho, hay versiones de que fueron tres las ocasiones en las que Emilio González trató de convencer a Fernando Guzmán para que en tiempos de campaña declinara en favor de la candidatura de Enrique Alfaro, en la elección de Gobernador del 2012.  Como la repuesta siempre fue negativa, el apoyo de los integrantes del grupo político de González Márquez en favor de Alfaro Ramírez, fue en una alianza velada, en una alianza de facto a espaldas de su propio partido que en un abrir y cerrar de ojos cayó a la tercera posición en las preferencias electorales.

A esta alianza velada se sumó el entonces presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Eduardo Rosales Castellanos, sin embargo junto con Emilio González se mantuvieron aparentemente en la trinchera albiazul, pero desde entonces enviaron a la primera parte de una gran desbandada de militantes azules, a reforzar la trinchera naranja.

Y esta emigración no para, el PAN le ha dado al proyecto de Enrique Alfaro, cuadros políticos que se han catapultado a posiciones de elección popular en las alcaldías y regidoras en gran parte de los municipios de Jalisco, a las diputaciones locales y a la Cámara de Diputados Federal.

Otro gran grupo de ex panistas ha obtenido empleo en las administraciones encabezadas por Alfaro Ramírez y han sido colocados en dependencias en las que tanto el PAN como el PMC tienen intereses comunes, como el Consejo de la Judicatura, el Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, el SIAPA y la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco, entre otras.

Todavía un trimestre atrás, el presidente del PAN en Jalisco, Miguel Ángel Martínez Espinoza había dicho que las heridas internas habían sanado, que la emigración había llegado a su fin y que el tiempo les alcanzaría para llegar solos en buenas condiciones al proceso electoral del 2018, sin embargo ambos a un mes del arranque oficial de la contienda electoral del año entrante, Acción Nacional tiene ante sí el panorama más turbio porque los pleitos internos no cesan, al grado de que se anuló la elección de dirigencia en Guadalajara y la desbandada no cesa.

De hecho a esta declaración que emanaba seguridad y contundencia de hace tres meses por parte de Martínez Espinoza, en la que daba por hecho que irían solos y sin alianzas, la realidad le ha dado con la puerta en las narices y ahora parece ser que la única tabla de salvación para su partido, es ir en una alianza formal con el PMC, a que el PRD se sumaría gustoso, según lo gritó a todo pulmón, el líder del otro partido en problemas que solo muy probablemente no alcanzaría en Jalisco los votos necesarios para mantener su registro: El PRD.

En una recapitulación habremos de recordar los nombres de los personajes del PAN, que velada o abiertamente han colaborado para el éxito del proyecto político de Enrique Alfaro Ramírez, cuyos artífices han sido Emilio González Márquez (vía Herbert Taylor Arthur) y el ex presidente estatal del PAN y que sigue ejerciendo una fuerte influencia dentro del PAN Jalisco, Eduardo Rosales Castellanos:

  1. Diego Monraz Villaseñor. 2. Macedonio Tamez Guajardo. 3. Iván Argüelles Sánchez. 4. María Elena Limón García. 5. Héctor Álvarez Contreras. 6. Ramón Demetrio Guerrero Martínez, alias “El Mochilas”. 7. Luis Carlos Leguer Retolaza. 8. Alberto Esquer Gutiérrez. 9. Víctor Manuel Sánchez Orozco. 10. Juan Carlos Márquez. 11. Ricardo Rodríguez Oropeza. 12. Alejandro Hermosillo González. 13. Jonabad Martínez García. 14. José Manuel Romo Parra.

LA FUERZA DE MC

La fuerza que logró concentrar Enrique Alfaro, se convirtió en sentido adverso en la anemia del Partido Acción Nacional en Jalisco, vigor que no ha logrado recuperar después de cinco años de haber perdido el control de gobierno de Jalisco.

Extrañamente dentro del PAN, dentro del Consejo Político Estatal sigue ejerciendo gran influencia su ex presidente Eduardo Rosales, quien ni miembro es, ya que en su oportunidad no se reafilió, pero eso no lo limita para seguir moviendo los hilos políticos de este partido.

Si bien Miguel Angel Martínez Espinoza es el dirigente formal hacia afuera, al interior, todo mundo sabe el poder que Eduardo Rosales sigue ejerciendo.

Sobre la fuerza de Emilio González Márquez- Herbert Taylor, son los villanos favoritos del panismo, no les interesa formar parte del mismo, durante los últimos años han preferido mantener un bajo perfil. La labor de desangrar al PAN la hicieron en su momento desde el gobierno al impulsar a sus cuadros cercanos a que se mudaran al Partido de Movimiento Ciudadano para apoyar al proyecto de Enrique Alfaro.

Después el mismo camino seguirían otros panistas pragmáticos que formaron parte de sus filas en razón de ser una plataforma del poder, más allá de estar identificado con los principios e ideología de sus fundadores, Manuel Gómez Morín y Efraín González Luna.

Ahora están en el Partido Movimiento Ciudadano, reciclando y recitando el discurso político que ha marcado el líder del Alfarismo que es el propio Enrique Alfaro, de que vienen a cambiar la historia y mostrándose como paladines del cambio frente a los que llaman “los partidos de siempre”.

 

DAÑAN MÁS LOS QUE SE QUEDAN: MARYPAZ LÓPEZ

Previo a este proceso de la formalización de una alianza, oficial o de facto que realizará el PAN en Jalisco, a riesgo de convertirse en la cuarta o quinta fuerza política en el 2018, otro grupo importante de liderazgos han emigrado de las filas del Partido Acción Nacional, a Morena.

“Lo importante es participar y prefiero hacer mis propias alianzas, que esperar a que la dirigencia me diga que tengo que hacer campaña por MC y por Alfaro”, dijo con tono de molestia y hartazgo, la ex panista María de La Paz López Ortiz al anunciar a inicios del mes de agosto su renuncia como miembro activo del PAN, partido en el que militó durante 34 años.

En Morena se encontrará en el camino con otros liderazgos que también han abandonado la militancia panista, como el ex diputado local Luis Fabricio Huerta Vidales, el ex diputado local y federal y ex regidor de Guadalajara, Leobardo Treviño Marroquín y el ex secretario del Trabajo y ex alcalde de Guadalajara, Ernesto Espinoza Guarro, que en breve anunciarán su incorporación a las filas del partido de Andrés Manuel López Obrador.

En su carta de renuncia dirigida al Registro Nacional de Miembros y a Miguel Ángel Martínez Espinoza, presidente del CED del PAN, MaryPaz, ex regidora suplente en Guadalajara en el gobierno de Emilio González Márquez, advierte que “presento mi renuncia a quienes hoy dirigen el partido -no al PAN-, a quienes se sirven de él para fines personales y de grupo, a quienes no han permitido la voz y participación individual de los militantes, a quienes confunden compromiso con complicidad, a quienes ven utilidad personal en la derrota, a quienes desde su trinchera esperan el tesoro a costa de otros, a quienes de forma arbitraria anularon en los últimos años la libertad y democracia interna que nos caracterizaba, a quienes aduciendo gobernabilidad se coluden con los nuevos gobernantes, a ellos, sus personas, sus prácticas y actos personalistas, es a quienes dirijo esta carta y mi renuncia”.

Recuerda que desde su corta edad (apenas tenía 18 años cuando ingresó al PAN), “aprendí que para lograr que nuestro país sea el lugar digno al que aspiramos, es imprescindible involucrarnos en la construcción de condiciones que permitan y faciliten nuestro desarrollo como personas y de nuestras familias. Trabajar en favor de la comunidad es y ha sido prioritario en mi vida, pues solo así entiendo el compromiso social y la responsabilidad para con nuestros semejantes. Así llegué a Acción Nacional, con la firme convicción de aportar para una patria ordenada y generosa y una vida mejor y más digna para todos”.

Pero más aún -abunda-, llegué hace 34 años a la institución que dio rostro humanista a la política en México, que piensa en favor de la familia como eje rector del desarrollo y protege la vida como el primer y fundamental derecho humano. No soy la única ni la primera que encontró en Acción Nacional el medio idóneo para luchar por México. Sí, enorme institución que dio cobijo a mis ideales y esfuerzo en favor de la sociedad. A esa gran institución no es a quien dirijo esta carta y mi renuncia, para ella mi amor, respeto y absoluto agradecimiento.

La lideresa nacida, en las inmediaciones del Parque Morelos y que realizó para el PAN una importante gestión de organización de seccionales en Guadalajara, principalmente en el Oriente, dijo enfática: “No tengo intención de que mi acto genere alguna reacción de la dirigencia, tampoco lo espero, si acaso un acto mínimo de conciencia, y no por mi persona o mis palabras, sino por las circunstancias propias del acontecer en el partido, al interior y en el contexto social”.

Y remata la misiva diciendo: “Mi compromiso es seguir trabajando por una Patria mejor, procuraré en otros espacios de participación que me permitan seguir en esa brega de eternidad”.

Una semana después, María de la Paz López Ortiz, quien en los últimos años había trabajado de manera intensa por el panismo de Puerto Vallarta, admite su incorporación a las filas del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

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