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Otro sexenio sin agua para la metrópoli

Otro sexenio sin agua para la metrópoli

Sep 24, 2016

Están paralizadas las obras que permitirían en este sexenio crear la infraestructura para abastecer de agua con 5.3 metros cúbicos por segundo para beneficio de 2 millones de habitantes de la parte norte de la Zona Metropolitana de Guadalajara y que pretendían entrara en funcionamiento antes de que concluyera el 2016.

Durante los últimos 28 años se han canalizado en diferentes estudios de proyectos y obras sin conexión, cuando menos 10 mil millones de pesos para aprovechar el caudal que llega al Río Verde y únicamente ha redundado en aumentar 1 metro cúbico por segundo para los habitantes de la Zona Metropolitana, lapso en el que su población se ha incrementado en cuando menos 1.6 millones de habitantes.

La suspensión de los trabajos de construcción de la presa de El Purgatorio que sería la presa derivadora del agua que provendría de la presa de El Zapotillo, otra obra detenida por orden de la Suprema Corte Justicia de la Nación al darle entrada a una queja de pobladores de los pueblos que se verían inundados por la operación de la misma, lleva a la incertidumbre en la solución a esta problemática.

La presa El Purgatorio se planeó que tuviera una cortina de 25 metros, que costaría 7 mil millones de pesos y que aprovecharía 5.3 metros cúbicos por segundo y que se pondría en operación antes de que terminara el 2016.

Para mitigar la sed del resto de los 4.6 millones de los habitantes de la metrópoli, se utiliza el agua que se extrae al lago de Chapala, así como la que se extrae de los pozos. Es decir, El Purgatorio tenía como meta garantizar el suministro de agua previendo el crecimiento de la urbe en los próximos 10 años.

Pero repentinamente todo cambió, la obra se suspendió abruptamente a consecuencia de la insolvencia de la empresa contratada para su ejecución, pero a causa también de los recortes presupuestales del gasto de la Federación.

Con ello se habrá de cumplir un cuarto de siglo sin que se cristalicen los proyectos que pretendían quitarle la sed a esta conglomeración metropolitana durante los próximos 30 años, pese a que dentro de los objetivos, planes y gobierno y promesas de campaña de los últimos cuatro gobernadores de Jalisco, se ha destacado el tema de garantizar el abasto de agua para los siguientes 25 años en la Zona Metropolitana.

Es decir, desde el gobierno de Guillermo Cosío Vidaurri que preveía la construcción del sistema La Zurda-Calderón-Purgatorio, para aprovechar el afluente del río Verde que rebasa los 16 metros cúbicos por segundo y que era de propiedad exclusiva para Jalisco, sólo se ha podido aumentar un metro cúbico por segundo en el abasto del agua a la metrópoli.

En los cuatro gobiernos del PAN y del PRI se han hecho gastos ociosos por más de 10 mil millones de pesos, sin que ninguna de las acciones iniciadas o de los proyectos elaborados, pueda llegar a feliz término.

 

La historia nos dice…

Alberto Cárdenas Jiménez

Con Alberto Cárdenas Jiménez, el primer gobernador panista de la historia de Jalisco, llegaron también las esperanzas de que se pondría fin a muchos de los vicios en el sistema político y de la obra pública, pero Raúl Padilla como diputado frenó aquel famoso crédito japonés que no se manejó con claridad por el entonces titular del Poder Ejecutivo sobre el destino que tendrían dichos recursos, si serían para tratamiento de aguas negras o abastecimiento.

Finalmente el crédito japonés no fue aprobado por el Congreso del Estado.

Siguió luego el gobierno de Francisco Javier Ramírez Acuña, quien ofreció darle como toque distintivo a su sexenio, seis años de obras enfocadas al abasto de agua, incluso a ese renglón fueron destinados recursos que de manera extraordinaria llegaron año con año producto del rubro de «excedentes petroleros», es decir, del dinero que la Federación captó de manera adicional por el elevado costo del crudo y que envió a los gobiernos estatales.

Durante el gobierno de Francisco Ramírez Acuña se pretendió impulsar el proyecto de la construcción de la presa de Arcediano en el fondo de la barranca de Huentitán, para lo cual se compraron terrenos, se elaboraron grandes proyectos y se realizaron acciones como quitar y después poner de nuevo el histórico puente colgante; también se ejecutaron acciones de análisis de suelo e incluso se dinamitaron cerros para la construcción de algunos túneles que servirían para desviar el cauce del río Verde, ya unido con el Santiago, para dar inicio a la construcción de la cortina de la presa.

El camino fue tortuoso, la resistencia de particulares a la expropiación de sus tierras, como el caso de Lupita Lara, la última de los habitantes en salir de Arcediano, fue férrea; la defensa jurídica de los ambientalistas que no veían con buenos ojos el proyecto, fue intensa.

 

Proyecto fallido

Y aunque hubo mucha secrecía en estos montos recibidos durante ese sexenio, el dinero sirvió para la realización de perforaciones de pozos y sirvió para realizar los proyectos, análisis de suelo y dar los trazos del arranque de obras en lo que pretendía ser la Presa de San Nicolás, en el poblado de San Gaspar de los Reyes, en el municipio de Villa Guerrero, proyecto que se canceló.

 

Los nuevos acuerdos de distribución del agua

Francisco Ramírez Acuña

En el gobierno del presidente Vicente Fox fue justamente cuando la historia del río Verde cambió de manera drástica y después de mucha insistencia y todo tipo de métodos de presión, desde la Presidencia de la República, el originario de San Francisco del Rincón no descansó hasta obligar al gobernador Francisco Ramírez Acuña a firmar un nuevo convenio de distribución del agua del río Verde en 2005 se firmó entre la Conagua, Guanajuato y Jalisco, pero no se le da el agua que le corresponde a Guadalajara y además Ramírez Acuña no solicitó la aprobación del Congreso.

Se hizo entonces el ofrecimiento de que la misma cantidad de agua que se le quitaría al río Verde para beneficio de Guanajuato, se le regresaría a Jalisco por el afluente del río Lerma para mejorar las condiciones del lago de Chapala.

Dicho acuerdo estableció lo siguiente: En la cuenca del río Verde hay reservados 16 m3 por segundo, de esos 3.8 m3 corresponden a León, Guanajuato; 12.2 m3 por segundo son para Jalisco, es decir, es un 76% y un 24% para León, Guanajuato.

Sin embargo es necesario precisar que de los 12.2 m3 que le corresponden a Jalisco, 9.6 m3 son para Guadalajara y su zona metropolitana; 1.8 m3 por segundo es para cubrir el crecimiento y la demanda de Los Altos de Jalisco; otros 400 litros por segundo son específicamente para Tepatitán y Valle de Guadalupe y 400 litros por segundo se habrán de resguardar para apoyo de la cuenca lechera de Los Altos.

 

Presa de El Zapotillo

Presa El Zapotillo 2

Y tras la firma de los nuevos acuerdos de distribución del agua del Río Verde, vino de inmediato el nuevo gran proyecto con que de una vez por todas se consumaría este nuevo reparto de agua: El Zapotillo, que inundaría las poblaciones de Temacapulín, Acacico y Palmarejo.

Una obra multimillonaria que además de la presa de la que se contó con dos proyectos, uno de 80 y otro de 105 metros de altura en su cortina, incluía un acueducto para llevar el agua a la ciudad de León, Guanajuato.

Paralelamente las acciones que se ejecutarían serían las de construir una nueva población para que ahí se mudaran los habitantes de las tres comunidades que serían inundadas, así fuera con la cortina los 80 metros de altura, ya que se corrían muchos riesgos si se intentaba salvar al poblado de Temacapulín.

 

La traición de González Márquez

Emilio González Márquez 3

Y esa fue justamente la decisión que le correspondió al gobierno de Emilio González Márquez, la de aprobar en la clandestinidad que la altura de la cortina creciera a los 105 metros, con lo que se garantizaba y se exigía el desplazamiento de los habitantes de las tres comunidades que están destinadas a desaparecer.

Con González Márquez, el último mandatario de la trilogía panista, la millonaria inversión siguió su curso, las obras avanzan, pero la incertidumbre se mantenía porque los habitantes de las tres comunidades en todo momento se han mostrado renuentes a abandonar la tierra que los vio nacer.

Y en este contexto llega al Gobierno del Estado el priista Jorge Aristóteles Sandoval, con el ofrecimiento de campaña que los habitantes de Temacapulín no serían desalojados de su comunidad, para lo cual ofreció todo su apoyo.

Sin embargo, una vez que se consumó su triunfo en las urnas y habiendo tomado posesión del cargo, la realidad le jugó una mala pasada y se vio en la necesidad de desdecirse, de echar para atrás lo que fue una de las promesas más importantes de su campaña y abrió la posibilidad de que Temacapulín desapareciera del mapa, lo que fue tomado particularmente por los habitantes de esta región de Los Altos como una abierta traición.

Solicitó el mandatario jalisciense la intervención de un grupo de expertos de la ONU para que efectuaran un análisis de la situación, de los proyectos y del impacto social, para que elaboraran un dictamen sobre si era conveniente la cortina de los 105 metros de altura, o bien con 80 metros era suficiente para cumplir con los propósitos para los que se ejecuta la obra.

Sin embargo, aun con la presa El Zapotillo, para que esta obra tuviera impacto en la zona metropolitana de Guadalajara, es decir, para que a la metrópoli llegara el agua que ahí se almacenara, se hacía necesaria la ejecución de una obra complementaria que hoy está suspendida: la presa de El Purgatorio.

En síntesis, por supuesto que ya son más de 10 mil millones de pesos los que se han invertido en proyectos fallidos en las cuatro administraciones estatales (3 del PAN y 1 del PRI), ha pasado ya un cuarto de siglo y hasta el momento no hay garantía de que a Guadalajara llegue una sola gota adicional de agua.

 

Purgatorio: el tamaño de la obra suspendida

El Purgatorio

La obra consiste: 1.- Una cortina vertedora de poco menos de 25 metros en promedio de altura por 170 metros de ancho; 2.- El agua topa y se desvía a una obra de toma, que será un gran pozo; 3.- Desde ahí se bombeará el agua 550 metros de altura al cerro Las Mulatas; 4.- En el cerro de las Mulatas se habrá de construir un gran tanque que se forjará a base de bordos perimetrales que tendrá cerca de 240 mil metros cúbicos de capacidad; 5.- De ahí se sacará otro acueducto por gravedad que cruzaría el río Santiago a la altura de Colimilla y 6.- Llegará el agua a la planta potabilizadora de San Gaspar, en Coyula.

La presa El Purgatorio representa la posibilidad de aprovechar sólo la mitad del agua del Río Verde a la que Guadalajara tiene derecho, pero ello le significará agua para dos millones de habitantes, preferentemente de la parte norte de la zona metropolitana; hoy Chapala, el SIAPA y pozos dan agua para 4.6 millones de habitantes de esta gran urbe.

La obra hidráulica que sería la primera que se construye desde hace más de dos décadas, después de grandes fracasos y obras inconclusas, tendrá un costo de 7 mil millones de pesos, de los cuales el 48% se pagará mediante recursos federales a fondo perdido y deberá estar en operación antes de que termine el año 2016.

Por supuesto que dentro de las partes censurables del proyecto de El Purgatorio destacó el hecho de que se tratará de casi un espejo de agua, un pequeño embalse que se captará con una cortina de menos de 25 metros de altura. Una crítica más es que sólo captará agua para darle a Guadalajara 5 m3 por segundo, desperdiciando prácticamente el doble al que se tiene acceso en la distribución pactada con el afluente del Río Verde.

El cuestionamiento que han hecho los opositores sin aportar mayores elementos es el costo de lo que consideran «una obra tan pequeña para un precio de 7 mil millones de pesos», así como el costo en energía eléctrica para bombear el agua a más de 500 metros de altura para que luego sea distribuida por gravedad hacia distintos rumbos de la zona metropolitana, sobre todo hacia el norte, porque hacia el sur se seguirá abasteciendo con el agua de Chapala.

 

Conagua confirma la suspensión

La información ventilada por el diario El Informador fue confirmada por la Conagua en el sentido de que las obras de la presa derivadora El Purgatorio, que garantizarían 5.6 metros cúbicos por segundo de agua a la metrópoli estaban suspendidas.

Y lo refrendó de la siguiente manera: «De acuerdo con reportes de avances físicos y la descripción de la situación actual de la obra (El Purgatorio), la Comisión Estatal del Agua (de Jalisco) reporta a esta dependencia (Conagua) que la misma se encuentra suspendida».

Esta fue la respuesta escueta que la Federación dio a una solicitud de información, que por cierto la instancia estatal, es decir la Comisión Estatal del Agua, no atendió y sus funcionarios han preferido guardar silencio.