Portal informativo de análisis político y social

Relevos ahogados por las quejas contra antecesores

Relevos ahogados por las quejas contra antecesores

Oct 10, 2015

El inicio de los gobiernos metropolitanos ha traído un nuevo estilo que marca otro rumbo en el quehacer público: culpar al de atrás con el argumento de llamar a las cosas por su nombre y descubrir, sin importar las consecuencias —aunque sea sólo de momento—, la corrupción en la que se encuentra inmerso el servicio público.

De paso buscar con amenazas el regreso al orden y señalar a quienes salgan involucrados en corrupción e impunidad. Enrique Alfaro Anguiano, dirigente moral del Partido Movimiento Ciudadano (PMC), marca el rumbo. Critica:

«Este camino inicia en medio de la adversidad, Guadalajara enfrenta la que yo considero la peor crisis urbana, política, social y económica de su historia» y señala a todos de responsables: «Cómo permitimos que un puñado de funcionarios, políticos, también hay que decirlo, empresarios y magistrados corruptos impusieran el interés privado por encima del interés público, condenándonos a vivir en medio de un caos urbano».

Hace menos de dos semanas se estrenaron los nuevos gobiernos de la metrópoli, en donde el PMC invadió con su ola naranja los principales municipios metropolitanos, menos Tonalá y no terminaban de acomodarse cuando comenzaron a señalar actos que consideran de corrupción y anomalías encontradas en las administraciones municipales, desde basificaciones ilegales, aviadores, licencias de construcción sospechosas, concesiones y comodatos al vapor, además de arcas vacías y deudas impagables, de acuerdo a la opinión de los denunciantes.

El problema no ocurrió solamente en el relevo de un color a otro, sino incluso entre los priistas mismos de Tonalá, en donde demostraron el odio que se tienen alcalde y ex, pues el primero acusó de 250 basificaciones ilegales a su compañero de partido al tiempo que circulaban en las redes sociales agradecimientos de la «familia» a Jorge Arana por los favores recibidos a través de la nómina. Guadalajara

era la de mayor interés en cómo se daría el relevo de autoridades, pues además de ser la capital del Estado y la puerta al Gobierno de Jalisco, llegaba Enrique Alfaro, el pastor de los naranjas, a ocupar el cargo de presidente municipal con una enorme carga de esperanza ciudadana por ver hacer nuevas y mejores cosas en y por la ciudad, además de la promesa de que «al día siguiente» Guadalajara sería otra.

El presidente naranja comenzó sus señalamientos desde el discurso de toma de protesta y ya encarrerado, se siguió con los trabajadores porque se van cinco mil, con los policías que hay 568 aviadores y 103 comisionados y luego al aspecto financiero, diciendo que apenas le dejaron el 20% del presupuesto para los tres meses que restan al año y una deuda pública de 2,323 millones, pero otra oculta por 674 millones de pesos a proveedores.

 

Guadalajara en crisis

Gobierno Fb

Desde su llegada a Palacio Municipal, el día en que tomó posesión del cargo, Enrique Alfaro diseñó perfectamente la conducta que él y todos los alcaldes de la zona metropolitana de su partido seguirían en su desempeño, sin pensar que en San Pedro Tlaquepaque destacaría el protagonismo de la presidente municipal, María Elena Limón, quien se fue de frente en acusaciones y señalamientos, hablando de ilegalidades cometidas en un gobierno que no era el suyo, en franco desconocimiento del marco legal.

En su papel, Enrique Alfaro ha comenzado a señalar irregularidades con base, asegura, en las auditorías que han venido realizando y anuncia que en un mes ya habrá denuncias penales.

Sin duda el principal problema es el dinero y dice que no le dejaron el suficiente para cerrar el año. El presupuesto 2015 de Guadalajara es de cinco mil 640 millones de pesos y Ramiro Hernández, el alcalde priista que salió, apenas le dejó 20% del total, lo que equivale aproximadamente a mil 120 millones, con lo que debería enfrentar los gastos del último trimestre, pero el problema es que no todo para ahí, pues hay una deuda con proveedores por 674 millones de pesos, con lo que las posibilidades de disponer de recursos, son menos que nulas, pues en la caja apenas les dejaron 25 millones de pesos.

Y es que a las cifras le sumó la deuda total del municipio por 2,233 millones de pesos más lo que se acumule, porque hay laudos ya dictados contra el municipio que deben pagar, independientemente de lo que se requiera para atender las contingencias diarias que se presentan en esta ciudad en donde se mueven más de dos millones de personas al día.

Peor aún, han encontrado un sobregiro del gobierno municipal por 161 millones de pesos, en donde será necesario proceder por la vía penal, dice Enrique Alfaro, por lo que en un plazo no mayor de un mes, deberán presentarse las denuncias que correspondan y hasta donde tope.

A este problema se suma el que descubren en seguridad, en donde nada más no cuadran los números, pues encontraron en la nómina dos mil 514 uniformados, pero 27% no los localizaron en el servicio diario de seguridad, porque hay 103 elementos comisionados, más 568 no se han presentado a trabajar, parece ser que forman parte del cuerpo de aviadores que se mantenía del Ayuntamiento de Guadalajara y eso significaba nada más siete millones de pesos mensuales en nómina.

Y el otro problema es el despido de trabajadores que se realiza en los municipios metropolitanos, quienes irremediablemente van a parar al Tribunal de Arbitraje y Escalafón, a donde acuden a demandar un promedio de 10 empleados diarios.

La crisis económica en Guadalajara es real, Enrique Alfaro ya enfrenta una ciudad con un gran boquete financiero por lo que el presidente que dijo no a los incrementos para 2016 en impuestos y derechos, ahora pide a los ciudadanos que le paguen lo que le deben al municipio, en materia de predial.

Dice que para salir adelante necesita ahora del dinero de los ciudadanos verdaderos. «Hoy Guadalajara los necesita más que nunca, necesitamos que la gente pague sus impuestos, que pague su predial, que pague sus contribuciones y nos ayude a salir del problema en el que estamos metidos. Nosotros vamos a hacer la parte que nos toca, pero pues por lo pronto, lo que tenemos en banco es destinado para poder garantizar esa parte, estamos haciendo lo que podemos…».

 

Zapopan, una historia paralela

hector

Una auditoría en Zapopan detectó 400 aviadores, así de simple y sencillo. La mayoría se concentra en Servicios Médicos Municipales, Desarrollo Social y en el Consejo Municipal del Deporte (Comude). Y la auditoría, dice Pablo Lemus, apenas lleva 60%, así es que saquemos cuentas.

Y mientras esto sucedía, el mismo Lemus pedía se recontratara a todos los trabajadores de las áreas de Seguridad Pública, Protección Civil y Aseo Público, por lo que se han reintegrado ya a las actividades del municipio, 400 trabajadores supernumerarios de los mil 200 que pretende reintegrar su administración.

Los problemas de personal, naturalmente, no son lo más grave que se ha encontrado en la pésima actuación de Héctor Robles Peiro, pues Lemus Navarro, el alcalde naranja, denunció públicamente, al menos, que sólo unas horas antes de que concluyera el pasado gobierno, entonces funcionarios municipales entregaron 20 autorizaciones de modificaciones de uso de suelo para construir torres de departamentos en las cercanías Andares, en la Zona Real y en Avenida Guadalupe.

Además, presumía que logró impedir se otorgaran otras licencias de construcción de tres torres de 25 pisos en Tchaikovsky, cerca del Parque Metropolitano, y anunció que las irregularidades cometidas por funcionarios en servicio tendrán consecuencias, pues «vamos a implementar acciones jurídicas para defender los intereses del municipio, pero sobre todo de los vecinos de estas zonas».

Y las denuncias ya están listas, próximas a presentarse, eso además de lo que se relacione con el saqueo de documentos públicos, pues señaló que la madrugada del primer día de octubre vecinos de la Dirección de Obras Públicas les reportaron que sacaron cajas con documentos de la oficina, saqueo que no quedará impune y se combatirán las licencias otorgadas de manera irregular.

 

También sale el sol

Tonala FB

Tonalá es un caso muy especial. Ese municipio no tuvo un cambio de partido en el gobierno pero como si fuera. El alcalde Sergio Chávez no está muy dispuesto a encubrir el cochinero que le dejó Jorge Arana Arana, empezando por las 250 basificaciones en las que se incluyen, familiares del ahora diputado electo.

Sergio asegura, de entrada, que la deuda de Tonalá es de mil 500 millones de pesos, y no de 960 millones, como lo sostiene Jorge Arana, mientras que el presupuesto para el siguiente ejercicio fiscal es mil 40 millones de pesos.

Pero eso no es todo, sume 120 millones de pesos que se deben al Instituto Pensiones del Estado de Jalisco (Ipejal) y en donde se puede fincar la responsabilidad penal de Arana Arana por el desvío, además de la deuda con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y con la empresa recolectora de basura Caabsa Eagle (25 millones), lo que generó el paro en la recolección y por ello los vecinos de diferentes rumbos del municipio se quejaron e incluso realizaron bloqueos con bolsas de basura en el Periférico.

Encontraron sólo 25 patrullas en activo y 70 más están en los talleres, aunque en las calles y por turno, no llegan ni siquiera al centenar de policías.

Dice el presidente municipal que Tonalá está al borde del precipicio, ahí se lo dejó Jorge Arana, famoso por «limpiar» las arcas públicas y quien desde luego nunca informó, en el proceso de entrega-recepción, la situación real del municipio.

 

En Tlajomulco…

Uribe Fb

En el municipio de Tlajomulco el relevo y el inicio del gobierno en turno, fue terso. El que se fue, Ismael del Toro y el que llegó, Alberto Uribe, si bien acusan diferencias graves al interior del grupo político naranja, hacia el exterior no se ha vislumbrado ese conflicto.

Por el momento, dice Alberto Uribe, se dedica solamente a atender los problemas de sus gobernados, como seguridad, empleo, agua, movilidad y educación.