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7 años de distinguir a célebres personajes de Jalisco

7 años de distinguir a célebres personajes de Jalisco

Oct 30, 2016

Una vez más, las instalaciones del Instituto Cultural Arnulfo Villaseñor Saavedra se llenaron de fiesta y colorido. Calaveritas, elegantes catrines y bellas catrinas, dulces, papeles en naranja, negro y morado, con el fin de preservar una de las tradiciones mexicanas más importantes. Así, se presentó el Altar de Muertos, en esta ocasión, a la memoria de don Flavio Romero de Velasco, exgobernador del estado de Jalisco, acaecido en julio de este año.

Con el corte del listón inaugural del evento, José Herminio Jasso, con el honroso encargo del presidente del ICAVS, Eugenio Ruiz Orozco, dio la bienvenida a todos los presentes a la festividad, que se ha vuelto una tradición en el instituto. «Todo lo que ven y lo que hemos visto en siete años se debe a la creatividad, esfuerzo, imaginación, trabajo, empeño y tiempo que nos dedica la profesora Blanca Navarro Medina».

Entre aplausos, la esposa de don Flavio Romero de Velasco, Yolanda Castillero, tomó el micrófono para dar su mensaje.

«Quiero agradecer de todo corazón a todos el homenaje que en memoria de mi querido esposo han organizado. Con el alma aún partida con la ausencia de mi compañero, que vivió toda mi vida junto a mí, sé que la vida sigue y una muestra de eso es este generoso acto».

Por su parte, el hijo del homenajeado, Fabricio Romero Castillero, agradeció la distinción que le hacen a su padre «Don Flavio Romero de Velasco, un hombre de recia y afilada personalidad, en su vida privada un esposo y compañero entrañable, padre severo en ocasiones pero siempre razonable. En su vida pública, que fue su pasión, se significó como un político ejemplar, por su indomable legalidad. Modesto, discreto, invariablemente cordial, enemigo del protagonismo enfermizo que atiende la efímera vanidad de los medios. Fue un hombre comprometido con su tiempo y su innegable vocación política, hombre de convicciones inquebrantables, ejerció su responsabilidad como gobernador, con mano amable, pero estricta y firme, siempre atento a los usos y abusos del poder».

Así, con la interacción de sus seis hijos, se recordó a don Flavio Romero, el hombre que siempre resaltó sobre todas las cosas el valor de la amistad, generoso ante la injusticia y que siempre soñó con ser gobernador de Jalisco. En lo personal, se leyeron sus mejores frases, sus sueños, anhelos y metas cumplidas. En su familia, se recordó al padre y esposo amoroso, cuyo mayor debilidad era el chocolate y que, en su testamento resaltó, que sólo se casó una vez, con el amor de su vida, Yolanda Castillero.

 

PRESERVAR NUESTRAS TRADICIONES

La coordinadora del altar de muertos en el Instituto Cultural Arnulfo Villaseñor Saavedra es la maestra Blanca Eloísa Navarro Medina. Con orgullo, recibe a todos y cada uno de los invitados, pues considera que lo más importante de todo es preservar una tradición como la de día de muertos, que nos representa a todos.

«El día de muertos y la puesta del altar data de muchos años, casi tres mil en todas las culturas mesoamericanas se llevaba a cabo esa tradición, ellos con cantos y con un árbol que le bailaban alrededor, sus murales de calavera, sus muros. Ahora, nosotros tomamos un poco de historia de los aztecas para que de ahí nosotros vayamos desarrollando nuestra historia. La ONU ya la hizo una festividad de la humanidad».

Para la profesora, esta tradición le viene por su familia, por su trayectoria laboral y sobre todo por su cultura general. Por ello, acepta que lo más importante en este proceso es hacer su labor con pasión, con el orgullo de ser mexicana.

«Es importante tener pasión al hacer las cosas y más como esta tan tradicional. Me siento orgullosa de ser mexicana. Para mí, día de muertos es una tradición familiar, escolar, pero sobre todo cultural en general. Me gustan nuestras tradiciones, queremos preservarlas, que la gente sepa de qué se trata, los antecedentes, el significado de qué significa cada elemento del altar».

Como parte de su labor, está el inculcar estos valores a las nuevas generaciones. Así lo hace en las primarias, con los niños, donde además involucra a los padres de familia en sus proyectos.

«Cuando se acerca la fecha, los maestros y padres de familia tenemos una junta, les explicamos a los niños sobre nuestras tradiciones, nuestras verdaderas raíces, la verdad es que es hermoso, lo sientes, cuando eres nacionalista te nace llevar a cabo tradiciones mexicanas».

Dentro de las satisfacciones que más le deja este tipo de actividades, resalta el que puede ampliar el horizonte de quienes disfrutan el altar de muertos, pues aunque se tiene una concepción de la festividad, la gran mayoría de las personas desconoce en su totalidad esta antigua tradición mexicana.

«Me gusta ampliar el horizonte de los invitados, que sepan más de la tradición de día de muertos y sobre todo inculcar a las personas, porque si les preguntamos a las personas el significado de día de muertos dirán una que otra cosa, pero no dirán todo, la mayoría de las personas no saben los antecedentes, entonces esto es recordar y sobre todo preservar esta bonita tradición. Al final del día me deja una satisfacción muy grande, enorme, estar inculcando, rescatando este día, porque estas sí son nuestras, Halloween no es nuestro, aunque los jóvenes se divierten con disfraces y todo, el día de muertos es nuestra tradición, que sepan que en su corazón que sus raíces son estas, mexicanas».

Visiblemente emocionada, la maestra Blanca Eloísa dijo sentirse satisfecha por ser este el séptimo año consecutivo en el cual colabora en conjunto del Instituto Cultural Arnulfo Villaseñor Saavedra en la puerta del Altar de Muertos, que ha distinguido a célebres personajes de Jalisco.

«El tema es de don Flavio Romero de Velasco, invitado de honor este año; en años anteriores, siete con este, fue don Arnulfo Villaseñor Saavedra, luego don Enrique Álvarez del Castillo, don Francisco Medina Ascencio, don Armando Morquecho, don Juan Gil Preciado y luego don Agustín Yáñez. En todos los invitados, sus familias han estado muy de cerca conmigo, apoyándome para dar a conocer sus vidas e historias. Es muy lindo ver cómo se cuentan sus anécdotas, sus poesías, todo un acto literario».

Agrega: «La lista de personas que me ayuda es enorme, inicio con la información, me documento con fuentes de información de periódico, revistas, después acudo a los familiares cuando es oportuno, porque a veces no los conozco hasta que llega el día del altar. Duro alrededor de tres meses investigando, estudié Filosofía y Letras, sí me gusta, me encanta hacerlo y es algo que me gusta compartir, que no se desperdicie esto, más lo que me dicen los familiares para hacer un poco más humana la biografía del homenajeado, ya completo mi cuadro. Me ayuda mi esposo, con todo, mis hijas también. También, las autoridades del Instituto Cultural Arnulfo Villaseñor, el presidente don Eugenio Ruiz Orozco, de igual manera José Herminio Jasso, siempre está atento a lo que se necesite, por eso sale tan bonito este evento, porque todos colaboramos», puntualizó.