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REFLEXIONES: ¿Cuántas muertes más?

Acabo de colgar el teléfono después de hablar con el señor Leopoldo Romo. Su hijo Leopoldo y su nuera Carla Senkowski fueron impactados de frente anoche en la avenida López Mateos, a la altura de Las Fuentes, por un conductor ebrio. (Este artículo lo escribo en tiempo presente el día sábado 26 de marzo a las 12:00 del día).

En estos momentos Leopoldo está siendo operado en la sala de urgencias del Hospital San Francisco, su nuera Carla acaba de salir del quirófano. Me comenta el señor Romo sobre los incidentes del accidente de su hijo. La persona que provocó esta desgracia, un joven de nombre Mario Tagle Ramírez, circulaba en sentido contrario por la Avenida López Mateos.

Después del impacto todos fueron trasladados a la Cruz Verde de Las Águilas, donde estuvieron bastante tiempo a pesar de la gravedad de sus lesiones, pues por haberse demostrado que había alcohol en sangre en la persona que provocó esta tragedia, no permitían salir a nadie para que fueran atendidos de forma adecuada en otro hospital.

Hasta el momento de esta llamada, no habían sido interrogados por ningún Agente del Ministerio Público.

Me duele lo que vive en este momento la familia Romo, pero es una consecuencia más de la forma como le dieron al traste las autoridades a todas las acciones que se habían implementado en Jalisco para evitar este tipo de incidentes, debido al desenlace del accidente del pasado 12 marzo, donde Pablo Mora mató a Andrea Vaca por conducir bajo los influjos del alcohol y que gracias a la corrupción y complicidad logró su libertad.

Este suceso por sí solo marcó la diferencia en el imaginario colectivo: antes la prueba de alcoholimetría era considerada obligatoria, hoy es opcional. No saben en daño que esto le provocó a Jalisco. Un gran retroceso en la lucha por salvar vidas.

Una pena que el trabajo de todos: sociedad civil, legisladores y autoridades que estaba empezando ya a dar buenos resultados por el descenso de las muertes y lesiones en nuestras calles por la combinación alcohol volante haya sido boicoteado por el influyentismo. Y ya los efectos se hicieron sentir desde la semana pasada cuando uno de los conductores que participó en la muerte de una jovencita de nombre Vanessa en la colonia Ciudad del Sol se negó a que le aplicaran la prueba de aire espirado.

Este penoso hecho me motiva a seguir en la lucha para crear conciencia y me hace reflexionar en lo que estamos fallando para poder frenar estas tragedias en las que todos perdemos.

¿Y QUÉ HACEMOS LOS PADRES?

Un factor importante para poder revertir esta tendencia es sembrar en nuestros hijos la cultura del respeto a la vida y la responsabilidad. Ahora que Juan Pablo II va a cumplir su sexto aniversario de su muerte (el 2 de abril del 2005) y a punto de ser canonizado este 1 de mayo, recuerdo cuando murió Marisol (el 17 de abril del 2005) y lo que escribí al respecto: “Juan Pablo II tuvo dos grandes preocupaciones: el comunismo y la juventud. Logró la caída del comunismo pero no pudo rescatar a los jóvenes del materialismo, el hedonismo y la falta de valores”.

Pero ¿qué podemos hacer para inculcar en nuestros hijos valores, cómo podemos sembrar en ellos la conciencia de que el alcohol es una droga que hace mucho daño?

Creo que los padres somos el ejemplo vivo de nuestros hijos, revisemos nuestros hábitos y con honestidad reconozcamos si nuestras conductas son adecuadas o no, pues día a día nuestros hijos las observan y las graban es su subconsciente. Ya basta de “haz lo que digo, no lo que hago”.

Los padres modernos vivimos una ingenuidad peligrosa, “confiamos” plenamente en nuestros hijos y por ello no supervisamos dónde y cómo se divierten, si nos dicen que se van a quedar a dormir con tal o cual amiga les creemos ciegamente sin verificar si lo que nos dicen es cierto. No saben en el gran peligro que se encuentran hoy nuestros hijos, revisemos el aumento de los altos índices de adicciones, enfermedades de transmisión sexual, embarazos y abortos, en los últimos años.

Analicemos a conciencia la evolución de las familias. Hace algunos años había autoridad y límites, ahora los papás o están agotados porque trabajan los dos o están viviendo su segunda adolescencia con conductas similares a sus hijos: acudiendo a bares y casinos, en gimnasios y tratamientos quirúrgicos para verse jóvenes, etcétera. El aumento de los accidentes viales por la combinación alcohol-volante es una de las consecuencias de la pobre supervisión de los adultos hacia sus hijos y es ahí donde menos hemos trabajado.

Las muertes y lesiones por conducir en estado de ebriedad es un problema de todos y no se debe politizar. Jalisco necesita hoy más que nunca que construyamos no que destruyamos.

 

2 comments

  1. La justicia /

    Cuantos mas van a morir en este pais de risa donde las utorodades, desde el presidente hasta un policia tienen intereses economicos en todo

  2. Mario Tagle Ramírez /

    Hola, estoy totalmente de acuerdo con el contenido general de la nota, apoyo su postura, pero estoy muy molesto porque no he tenido ningun acciedente, y estan usando mi nombre en esta Nota erroneamente, por favor si van a publicar algo informense bien primero., si fue un pariente mio el que tuvo el acciedente, pero definitvamente no fui yo y no se llama como yo, por favor hagan la correccion necesaria. Saludos!