CULTURA
Barcelona en la FIL 2025: Cataluña y su legado de literatura en Latinoamérica
Conciencia en la Cultura, por Luis Ignacio Arias
Barcelona es la ciudad invitada de honor en la FIL 2025. Su presencia en la literatura latinoamericana ha sido profunda y fructífera; el propio Boom latinoamericano es un ejemplo de esta colaboración. Cataluña fue y sigue siendo un punto de proyección para los autores de la región, quienes encuentran en sus editoriales una difusión, visibilidad y prestigio que no ha logrado ser replicada por las editoriales latinas.
No se trata de una cuestión de calidad ni de presupuesto, sino de la percepción del público, que suele atribuir a los autores publicados por editoriales catalanas un mayor valor literario, por lo que despiertan mayor interés entre los lectores.
Cataluña es considerada una de las capitales del libro en lengua española. Su industria editorial se ha caracterizado por ser dinámica y moderna desde mediados del siglo XX, con editoriales como Anagrama y el Grupo Planeta, que cuenta con los sellos: Tusquets, Seix Barral o Paidós. Estas y otras casas editoriales han sido una plataforma para que el público, tanto nacional como internacional, conozca las obras de diferentes regiones de Latinoamérica.
El boom latinoamericano fue impulsado desde Barcelona. Allí, los autores no solo encontraron un mercado que leía sus obras con interés genuino; además, las editoriales les ofrecieron adelantos por futuras obras, contratos profesionales, distribución internacional y un ecosistema crítico. El Boom no nació únicamente de la fuerza creativa de García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa o Carlos Fuentes, sino también de una estructura editorial que supo potenciar sus voces.
Parte fundamental de esta historia fue la agente literaria catalana Carmen Balcells, conocida como “la mamá grande” del Boom. Ella transformó la manera en que los escritores negociaban sus contratos, defendió sus derechos de autor y creó un modelo profesional que benefició tanto a autores consolidados como a nuevas voces latinoamericanas.
Desde su agencia en Barcelona representó a Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Álvaro Mutis, José Donoso, Sergio Pitol, Cristina Peri-Rossi, Nélida Piñón y muchos otros. Su papel fue decisivo para que la literatura latinoamericana alcanzara una proyección global. Publicar en Cataluña, antes como ahora, significa prestigio; representaba existir en el mapa internacional.
A la par, el editor catalán Carlos Barral, uno de los fundadores de Seix Barral, apostó por autores latinoamericanos cuando aún eran poco conocidos en Europa e impulsó el Premio Biblioteca Breve, plataforma en la que se dieron a conocer varios libros emblemáticos de la época.
El entorno editorial catalán consolidó una estructura moderna que permitió a América Latina entrar con fuerza en el mercado literario mundial. Barcelona se convirtió en una especie de segunda patria literaria para muchos escritores del continente.
En el caso particular de México, la edición catalana también ha mostrado un interés sostenido por autores como Juan Rulfo, Elena Poniatowska, Carlos Fuentes o Valeria Luiselli, entre otros, quienes han encontrado en estas editoriales plataformas sólidas para llegar a mercados europeos. Las traducciones al catalán, aunque menos conocidas, también han aumentado, generando un puente lingüístico y cultural.
México es un socio cultural de Cataluña mediante ferias del libro, movimientos editoriales compartidos, traducciones y proyectos académicos. En años recientes, Barcelona ha incrementado su presencia en la FIL a través de delegaciones de escritores, editores y programas culturales. Que Cataluña sea la invitada especial en 2025 es la confirmación de una historia compartida que ha ido creciendo.
La relación entre México y Cataluña no se limita al plano editorial. Existe un antecedente más profundo: el exilio republicano español, particularmente el catalán, que llegó a México a partir de 1939. Entre 30,000 y 50,000 refugiados españoles se establecieron en el país; entre ellos había escritores, profesores universitarios, periodistas, artistas, intelectuales.
Esto generó un cruce cultural que influyó la vida intelectual mexicana y dejó una huella literaria que continúa hasta hoy. No solo se trató de escritores que continuaron su obra desde México, sino de una interacción con la cultura local, con las lenguas indígenas, con la vida política y académica.
La participación de Barcelona como Invitado de Honor conlleva la conformación de una delegación oficial en la que escritores, editores, artistas e investigadores actúan como portavoces de su cultura y facilitadores de un intercambio de ideas, cultura y formas de afrontar los cambios sociales y tecnológicos tanto en la vida editorial como social.
La FIL 2025 se convierte en un espacio para mantener una conversación larga y fecunda, para seguir proyectando colaboraciones y seguir fortaleciendo la presencia catalana no solo en México, sino en todo el continente.
Su presencia no se limita a la Expo Guadalajara, sino que se extenderá por museos, teatros, centros culturales y espacios públicos de toda la ciudad. Este despliegue convierte a la FIL en una celebración multisede en la que miles de asistentes experimentan de primera mano el diálogo entre la creatividad catalana y el panorama cultural latinoamericano.



