JALISCO
El dinero de la jubilación también es para vivir
Consejos para tu jubilación, por Arturo Pérez Díaz
Con la jubilación llegan las dudas sobre el ahorro en las Afores. La mayoría de las personas desconoce qué va a pasar con el dinero acumulado en su cuenta individual; comúnmente creen que el gobierno se quedará con esos recursos. El inicio de 2026 puede ser una gran oportunidad para que miles de personas tomen el control de su jubilación y de su dinero.
Las preguntas suelen aparecer un año antes del retiro. Quienes están por cumplir 59 años sienten que el tiempo se les viene encima y enfrentan decisiones clave. A los 60 años pasa el primer “tren” de la jubilación: algunos se suben, otros lo dejan ir sin darse cuenta de lo que está ocurriendo, y quizá nunca logren acceder a una pensión por falta de información.
En México, cerca de 60 millones de personas tienen una cuenta Afore. Si están activas y cuentan con empleo formal, cada mes una parte de su salario se deposita puntualmente como una promesa de futuro. Sin embargo, para una gran mayoría de trabajadores ese futuro es difuso.
Saben que “ahí está su dinero”, algunos han escuchado que se puede retirar “como préstamo” en caso de desempleo, pero pocos comprenden con claridad qué ocurre con esos recursos al momento de jubilarse, o incluso qué sucede si el IMSS les niega una pensión.
La Afore no es un banco… pero tampoco una caja popular
Uno de los mitos más extendidos es creer que el dinero de la Afore solo se puede retirar hasta cumplir 65 años. En realidad, la ley permite retiros parciales antes de la jubilación, principalmente por desempleo y matrimonio. El más utilizado es el retiro por desempleo, que muchas personas perciben erróneamente como un “préstamo” que no es necesario devolver.
Cuando un trabajador realiza un retiro por desempleo, ese dinero se descuenta directamente de su ahorro y, además, se reducen sus semanas cotizadas, lo que afecta el monto de su futura pensión. Aun así, miles de personas recurren a este mecanismo sin comprender plenamente su impacto, pues la Afore se percibe como un recurso de emergencia y no como el pilar central de la jubilación.
La paradoja es clara: se conoce el retiro parcial, pero se desconoce el retiro más importante de todos, el retiro total del fondo de la Afore.
Momento clave: la resolución del IMSS
El momento decisivo para disponer del dinero de la Afore es la resolución que emite el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Una vez que el trabajador concluye su trámite de pensión y recibe dicha resolución —ya sea positiva o negativa—, puede acudir a su Afore para solicitar la entrega de los recursos que le correspondan.
En muchos casos, debido a la informalidad laboral que existe en el país —por ejemplo, en actividades como tianguis o construcción—, las personas tuvieron periodos sin cotizar al IMSS. Esto provoca que, al llegar a la edad de cesantía en edad avanzada o jubilación, las semanas cotizadas sean insuficientes para obtener una resolución positiva.
Este punto es fundamental y suele pasar desapercibido: incluso una negativa de pensión por parte del IMSS permite retirar el 100% del ahorro acumulado en la Afore.
Es decir, aunque el IMSS determine que el trabajador no cumple con los requisitos para recibir una pensión mensual, el dinero ahorrado sigue siendo suyo y puede recuperarlo en una sola exhibición, siguiendo el trámite correspondiente.
Trámites posibles
Para realizar el retiro total por pensión o por negativa de pensión, el trabajador debe estar registrado en una Afore, contar con la resolución emitida por el IMSS, identificación oficial vigente, expediente de identificación actualizado y una cuenta CLABE interbancaria a su nombre, nivel 4, sin límite para depósitos.
Una vez ingresada la solicitud, la Afore entrega los recursos conforme al régimen pensionario, incluyendo, según el caso, fondos como Retiro 97, SAR IMSS 92, excedentes no utilizados para financiar la pensión y recursos vinculados al Infonavit.
Régimen 73 y Régimen 97: dos realidades distintas
Quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997 (Régimen 73) obtienen una pensión calculada con base en el salario promedio de los últimos cinco años (250 semanas) y el total de semanas cotizadas. A partir de los 60 años pueden acceder a una pensión que va del 75% al 95%, y del 100% al cumplir 65 años.
En contraste, los trabajadores del Régimen 97 dependen exclusivamente del saldo acumulado en su Afore y deben elegir entre renta vitalicia, retiro programado o pensión mínima garantizada. En este caso, el dinero de la Afore se conserva para financiar la pensión.
Ejemplo práctico
Imaginemos a un trabajador del Régimen 73 que, al iniciar su trámite ante el IMSS, tiene un ahorro total en su Afore de 100 mil pesos:
- 60 mil pesos corresponden a subcuentas de retiro y SAR.
- 40 mil pesos pertenecen a la Subcuenta de Vivienda.
Si obtiene una resolución negativa de pensión, puede recuperar la totalidad de los 100 mil pesos. Los recursos de vivienda —Fondo 1972–1992, Subcuenta 1992 o Subcuenta 1997— se devuelven en una sola exhibición, siempre que no exista un crédito Infonavit vigente.
Para muchas personas, este retiro representa el capital más grande que recibirán de una sola vez en toda su vida laboral.
El dinero de la jubilación también es para vivir
Durante décadas se nos enseñó a pensar la jubilación solo como una etapa de subsistencia. Hoy cobra fuerza una visión distinta: la jubilación como una etapa activa, en la que la salud, el disfrute y los proyectos personales son prioritarios.
Por ello, de cara a 2026, una recomendación clara es convertir en propósito de Año Nuevo la elaboración de un plan integral de jubilación. No solo revisar semanas cotizadas o edad, sino preguntarse: ¿qué haré con el dinero que podré retirar de mi Afore?
Ese capital puede destinarse, de manera responsable, a un viaje postergado, al arranque de un pequeño negocio, a mejorar la vivienda, a invertir en salud preventiva o simplemente a garantizar tranquilidad financiera en los primeros años del retiro.
La Afore no debe ser un misterio. El fondo de ahorro debe ser cada vez más claro, transparente y entendible. Comprender la Afore no es solo un asunto financiero: es un acto de previsión, dignidad y libertad personal. Si requieres asesoría en el tema, puedo apoyarte. Conoce tus números clave.
Arturo Pérez Díaz es periodista independiente. Ha sido docente de política, opinión pública y mercadotecnia política, así como asesor profesional en comunicación pública.
E-mail: amper61@hotmail.com


