ENTREVISTAS
Motos, epidemia silenciosa, «no hay voluntad para prevenir estas muertes»: Alma Chávez
Por Diego Morales Heredia
En un contexto en el que los siniestros viales se han convertido en una de las principales causas de muerte prevenible, el crecimiento acelerado del uso de la motocicleta ha encendido las alertas en Jalisco y en todo el país. Las cifras más recientes muestran un panorama preocupante, particularmente entre jóvenes, y revelan un problema que ya rebasa a las autoridades y pone en jaque al sistema de salud pública.
Alma Chávez Guth, impulsora del Programa Salvando Vidas y presidenta de Víctimas de Violencia Vial, A.C. (VIVIAC), así como de la Federación Iberoamericana contra la Violencia Vial (FICVI), advierte que la falta de regulación efectiva, voluntad política y presupuesto ha permitido que las muertes, lesiones y discapacidades por hechos de tránsito sigan aumentando año con año. Para la activista, no se trata solo de estadísticas, sino de vidas truncadas y familias marcadas para siempre.
Chávez Guth analiza las cifras de muertes de motociclistas en Jalisco y su comparación con el resto de México; expone por qué la motocicleta se ha convertido en un “foco rojo” para la seguridad vial y la salud pública, y plantea las medidas urgentes que, de aplicarse, podrían salvar hasta el 90 por ciento de las vidas que hoy se pierden en las calles y carreteras.
139 DEFUNCIONES EN 2025 EN LA ZMG
¿Cuáles son las estadísticas más recientes sobre accidentes y muertes que involucran motocicletas en Jalisco?
“Según información del Consejo Estatal de Prevención de Accidentes en Jalisco (CEPAJ), durante 2025 se registraron 139 defunciones de motociclistas —ya sea conductores u ocupantes— en el Área Metropolitana de Guadalajara. El rango de edad en el que se concentraron más muertes fue de los 20 a los 29 años, con 58 defunciones, seguido del grupo de 30 a 39 años, con 41 muertes. En relación con el género, fallecieron 119 hombres y 20 mujeres. En términos estadísticos, los hombres representan el 85.6 por ciento de los fallecimientos, mientras que las mujeres el 14.4 por ciento”.
Subraya: “De los municipios del Área Metropolitana de Guadalajara donde ocurrieron estos percances fatales, Guadalajara registró 30 muertes, seguido de Zapopan con 33 defunciones. Del resto de los municipios del estado no contamos con datos”.
¿Cómo se compara esta situación con el resto de México?
“Jalisco ocupó en 2023 el primer lugar en muertes relacionadas con la movilidad, considerando peatones, ciclistas, motociclistas y ocupantes de vehículos públicos y privados, de acuerdo con el informe Lesiones causadas por el tránsito del Secretariado Técnico del Consejo Nacional de Prevención de Accidentes. En lo referente a víctimas fatales por el uso de la motocicleta, ese año fallecieron 227 peatones y 227 motociclistas. No obstante, el mismo informe reporta 720 muertes en el estado en las que no se pudo determinar la forma en que ocurrieron en las vialidades”.
¿Por qué considera que el problema del uso de motocicletas ha crecido tanto y ha rebasado a las autoridades?
“Definitivamente, en los años previos a la pandemia ya se empezaba a observar el incremento de las motos como medio de transporte; sin embargo, las muertes, lesiones y discapacidades aumentaron cuando muchas personas decidieron que este era el transporte ideal para evitar contagios en el transporte público. Es un foco rojo para el sistema de salud estatal y un dolor de cabeza para la policía vial. Aunque existe una ley estatal que establece cómo regularlas, no hay interés real en frenar y disminuir este tipo de muertes, lesiones y discapacidades”.
UN PROBLEMA DE MÉXICO, LATINOAMÉRICA Y EL CARIBE
“Este no es un problema exclusivo de Jalisco. En México, Latinoamérica y el Caribe enfrentamos los mismos retos. No se puede prohibir la utilización de la motocicleta, pero sí regularla, y esa regulación debe iniciar desde la venta. Las motocicletas deben salir emplacadas desde la tienda, porque no son juguetes; además, los comercios deben exigir la licencia del comprador y, como medida adicional, venderlas junto con un casco certificado. El empleo del casco adecuado es imprescindible para evitar lesiones craneoencefálicas”.
“La velocidad mata, y los motociclistas, por lo general, exceden los límites permitidos. En la ciudad deben circular, dependiendo de la vía, a un máximo de 30 o 50 kilómetros por hora”.
En términos de salud pública, ¿cómo afectan estos accidentes al sistema de salud en Jalisco? ¿Es una epidemia silenciosa?
“Representan un gran impacto económico para las instituciones públicas. Las salas de urgencias están saturadas de víctimas viales, muchas de ellas motociclistas y sus acompañantes. Los siniestros viales y sus consecuencias fatales son una epidemia silenciosa que no encuentra el respaldo de las autoridades en nuestra región”.
“Cuando existe una epidemia como la del COVID-19, mueren muchas personas en poco tiempo, pero los virus mutan, se debilitan y se controlan con vacunas. En el caso de las muertes viales, estas se acumulan año con año y, desgraciadamente, aumentan ante la ausencia de una política pública efectiva”.
¿Qué políticas o regulaciones han fallado en prevenir este aumento de muertes y siniestros viales?
“Tenemos armonizada la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, pero ¿dónde quedaron los reglamentos, los protocolos y el presupuesto para salvar vidas? Los diputados hacen leyes que muchas veces solo les sirven para promover su carrera política, pero después se desentienden de su aplicación. En movilidad, el único indicador que realmente importa es la reducción de muertes, lesiones y discapacidades”.
“Los muertos no tienen colores ni partidos. Son de todos, y el gobierno tiene la obligación de proteger la vida, la salud y la seguridad de las personas. Hay que defender al ciudadano incluso de sí mismo”.
¿Qué medidas urgentes recomienda para reducir las muertes en motocicleta?
“La elaboración y aplicación de reglamentos, protocolos y presupuesto. Y que la policía vial haga su trabajo sin corrupción ni complicidades”.
¿Cómo pueden influir VIVIAC o FICVI en cambios legislativos o campañas de concientización?
“Víctimas de Violencia Vial fue clave para lograr en el Senado el reconocimiento del Derecho a la Movilidad y la aprobación de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial. Seguimos luchando y llevando el mensaje de las víctimas a todos los foros a los que somos convocados. Ya contamos con una ley nacional y una ley estatal, así como con una Estrategia y un Sistema Nacional de Seguridad Vial. Insisto: lo que falta es voluntad política para aplicar la normativa, y para ello se requiere presupuesto suficiente”.
Agrega: “En Iberoamérica y el Caribe enfrentamos situaciones similares a las de México. La Organización Panamericana de la Salud y otros organismos internacionales están preocupados por la región y buscan evitar que la gente siga muriendo en las calles. Para la FICVI, mover la conciencia de los tomadores de decisiones sigue siendo un gran reto”.
LOS CONSEJOS
¿Qué consejo daría a motociclistas, autoridades y familias, considerando que el 90 por ciento de las muertes son prevenibles?
“La velocidad mata. Es indispensable respetar la normativa, usar casco certificado y ropa que proteja las extremidades, así como elementos reflejantes para ser visibles. No se debe transportar a más de un pasajero en motocicletas de bajo cilindraje. Después de un siniestro, nada vuelve a ser igual: puedes perder la salud o la vida, tanto propia como de quien viaja contigo”, puntualizó.



