JALISCO
Esteban Garaiz Izarra: El ideólogo de la justicia social y la democracia
Por Mario Ávila
Lo mismo en la selva que en la ciudad, en el servicio público o en la academia, en el escritorio o en el territorio, la vida de don Esteban Mario Garaiz Izarra siempre estuvo marcada por su honestidad, su verticalidad y la integridad de sus valores.
Se fue con la frente en alto, con la satisfacción del deber cumplido, cuando ya había escrito el libro de sus 91 años de vida con letras doradas que perdurarán en la historia y en la memoria de quienes lo conocieron, como el ideólogo más pulcro y el personaje de ideas más claras en torno a una vida en democracia y justicia social.
Vivió y sirvió a quienes lo rodearon durante los 91 años de su existencia. Recién los había cumplido y todavía recibía felicitaciones por la celebración de su onomástico, el 25 de enero, cuando exactamente una semana después despertábamos con la desagradable noticia de su partida.
En su prolífera y fecunda vida, Garaiz Izarra desempeñó un sinfín de actividades. En la política y en la academia fue legislador y diplomático; también encabezó proyectos y, a la vez, supo acompañar como soldado raso las tareas que se le encomendaban.
Sin embargo, fiel a sus principios, supo poner un alto a las tareas que desempeñaba cuando, a su consideración, ya no lo satisfacían a plenitud o cuando discrepaba al advertir que se desviaba el rumbo original de la encomienda que se le había asignado.
En este sentido, supo marginarse en su momento de las filas del Partido Revolucionario Institucional; supo deslindarse también del servicio público en el Instituto Federal Electoral, donde se desempeñó como vocal ejecutivo en Jalisco, cuando en la elección presidencial de 2006 consideró que se había violentado la democracia; y supo separarse del Partido Movimiento Ciudadano cuando estimó que su tarea había concluido.
Fue el personaje más puro de la izquierda política en México y en Jalisco. Defensor de la justicia social emanada de los ideales de la Revolución, antiimperialista, crítico acérrimo de la política neoliberal y, especialmente, de la manera en que se implementó en México durante más de tres décadas.
Fue, a la vez, un severo juez del abuso contra quienes menos tienen, particularmente de los gremios de trabajadores y de las comunidades indígenas; además, siempre se mostró respetuoso de los conceptos de usos y costumbres de los pueblos originarios.
Esteban Mario Garaiz Izarra, de ascendencia española, fue un político y académico mexicano nacido en la comunidad de San Felipe, en el estado de Guanajuato, el 25 de enero de 1935. Cursó estudios de Humanidades Clásicas y obtuvo el grado en Filosofía en la Universidad Gregoriana de Roma, Italia. De 1960 a 1964 fue profesor de Filosofía en la Universidad de Guanajuato. En 1964 ingresó a El Colegio de México, donde cursó la licenciatura y la maestría en Relaciones Internacionales.
De 1968 a 1971 fue agregado cultural en la Embajada de México en Costa Rica. En 1971 obtuvo el título de licenciado en Relaciones Internacionales, registrado en la Dirección General de Enseñanza Superior e Investigación Científica de la Secretaría de Educación Pública. De 1971 a 1974 fue residente de Promoción Social de la Comisión del Río Grijalva, de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, y director de Desarrollo Agropecuario de Tabasco.
En 1975 fue jefe del Departamento de Informe Presidencial en la Presidencia de la República. Fue secretario de Estudios Sociales del Comité Ejecutivo Nacional de la CNOP y socio fundador de la organización no gubernamental Centro de Estudios de Tecnologías Apropiadas para México (CETAMEX).
De 1976 a 1979 fue diputado federal por el PRI en la L Legislatura del Congreso de la Unión, donde presidió la Comisión de Desarrollo Regional. De 1977 a 1980 fue secretario ejecutivo del Comité de Fertilizantes del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA). En 1988 se retiró de la actividad partidaria. De 1988 a 1991 fue coordinador de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) en la frontera sur.
En 1993 ingresó, mediante concurso, al Servicio Profesional Electoral del IFE. De 1994 a 1996 fue miembro del Consejo Editorial de la revista Este País. En agosto de 1994 fue secretario de la oficina municipal del IFE en Guadalupe Tepeyac, Chiapas, en la zona zapatista. En 1995 fue coordinador nacional de las vocalías del Registro Federal de Electores y, para el proceso electoral de 1996-1997, fue nombrado vocal ejecutivo en Jalisco.
En octubre-noviembre de 2000 fue invitado como observador internacional por el Gobierno de los Estados Unidos de América para las elecciones federales de ese país. En enero-marzo de 2001 fue nombrado asesor internacional de las Naciones Unidas para las elecciones presidenciales en Perú, a propuesta del IFE.
En el año 2000 fue enviado como vocal ejecutivo para las elecciones en Chiapas. Asumió la responsabilidad de los procesos electorales de 2003 y 2006 en Jalisco. Durante las elecciones de este último año declaró que “las campañas no habían sido ni limpias ni equitativas”, lo que generó molestia al interior del instituto. Denunció reiteradamente irregularidades y posteriormente presentó su renuncia, la cual fue aceptada ocho meses después; es decir, en abril de 2007 dejó el Servicio Profesional del IFE.
A partir de ese año comenzó a dedicarse a la tarea por la que más se le reconoció en Jalisco: convertirse en uno de los tres pilares del proyecto político que inició como la Agrupación Política Estatal Alianza Ciudadana, vehículo que impulsó las aspiraciones de Enrique Alfaro Ramírez, quien eventualmente alcanzaría la gubernatura del estado.
Tres fueron los personajes que apuntalaron ese proyecto que encumbró a Enrique Alfaro: Omar Raymundo Flores Gómez, como pilar económico; Juan Enrique Ibarra Pedroza, como pilar político; y Esteban Mario Garaiz Izarra, como pilar ideológico.
En 2010 fue nombrado fiscal anticorrupción en el Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga, pero un año después dejó el cargo para dedicarse de tiempo completo a encabezar la Alianza Ciudadana y preparar la primera candidatura de Enrique Alfaro a la gubernatura de Jalisco, en la elección de 2012.
Alianza Ciudadana se extinguió al fusionarse primero con el Partido Convergencia, que posteriormente cambió su nombre a Movimiento Ciudadano. Fue bajo esas siglas que el partido llegó a la elección de 2015, en la que ganó las alcaldías de la Zona Metropolitana y de las principales ciudades del estado, con Enrique Alfaro Ramírez como presidente municipal de Guadalajara y líder absoluto del movimiento.
A manera de premio de consolación, a Esteban Garaiz se le asignó la Jefatura de Gabinete en el municipio de Tlaquepaque, donde gobernó María Elena Limón, quien lo destituyó al inicio de su administración. Este hecho lo condujo posteriormente a un distanciamiento público del proyecto de Enrique Alfaro Ramírez.
En lo sucesivo, su vida transcurrió de manera plácida, disfrutando de su compañera de vida, María Eugenia Arias Bocanegra; deleitándose con horas interminables de lectura; puliendo su talento en la jardinería; y apoyando a cuanto amigo demandara un consejo, una asesoría o incluso una entrevista.



