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Congreso constituyente de la CTM: Hace 90 años fue la fundación de la organización obrera que sería la más poderosa de México
Por Redacción Conciencia Pública
El 24 de febrero de 1936, el Congreso Constituyente de la Central Única de Trabajadores de México declaró formalmente creada la Única Central de Trabajadores del Campo y la Ciudad de la República Mexicana, que desde ese momento adoptó el nombre de Confederación de Trabajadores de México.
La CTM sintetizó el mayor esfuerzo organizativo del proletariado nacional al constituir una organización capaz de impulsar el proyecto social al que aspiraban los trabajadores mexicanos.
La preparación del congreso fue intensa. Inició tras la firma del Pacto de Solidaridad, suscrito el 15 de junio de 1935 en la Ciudad de México por diversas organizaciones sindicales, dando origen al Comité Nacional de Defensa Proletaria.
En poco más de ocho meses se aplicaron las lecciones aprendidas durante la Revolución Mexicana y en los años de formación de sindicatos, federaciones y confederaciones nacionales. Actos unitarios y congresos previos permitieron adquirir la experiencia necesaria para sentar, en apenas cuatro días, las bases de la CTM.
Desde el Comité Nacional de Defensa Proletaria se comprendió que la unificación requería un proceso amplio de debate y acuerdos previos antes de convocar a todas las fuerzas obreras del país.
Se estima que participaron cerca de 4 mil delegados, representantes de aproximadamente 600 mil trabajadores.
El acto se realizó en la Arena Nacional, ubicada en la calle de Iturbide, en la Ciudad de México.

LAS SESIONES CONSTITUYENTES
Durante la primera sesión se integraron las comisiones dictaminadoras:
- Comisión de Estatutos, Principios y Tácticas de Lucha
- Comisión de Problemas del Trabajo Industrial
- Comisión de Problemas del Trabajo en el Campo
El 23 de febrero se analizaron los principales problemas del proletariado: luchas intergremiales, agresiones patronales, sindicatos blancos, inexistencia de contratos colectivos, despidos injustificados, persecución sindical y explotación laboral, incluso de menores.
Para los delegados resultaba claro que el nuevo organismo debía consolidar el movimiento sindical y resolver la diversidad de conflictos que enfrentaban los trabajadores del campo y la ciudad.
HECHOS FUNDACIONALES
El 24 de febrero de 1936 quedó aprobada por unanimidad la Constitución y Estatutos de la nueva central obrera, considerada la decisión más trascendental en la historia del movimiento sindical mexicano.
Así concluyó la primera etapa de formación del movimiento cetemista.
Durante meses, los organizadores discutieron el contenido de la convocatoria y recibieron solicitudes de participación de sindicatos de todo el país.
Entre los dirigentes destacados figuraban Vicente Lombardo Toledano —exmilitante de la CROM— y Fidel Velázquez, junto con Jesús Yurén, Fernando Amilpa y Alfonso Sánchez Madariaga, quienes coincidían en la unidad sindical aunque mantenían diferencias doctrinarias.
Fidel Velázquez, quien dirigiría la CTM por más de cinco décadas, se convirtió en una figura central del sindicalismo mexicano. Bajo la influencia del movimiento obrero surgieron instituciones sociales como:
- IMSS
- Infonavit
- Fonacot
- Procuraduría Federal del Consumidor
- Programas de turismo y editoriales para trabajadores
También participaron líderes sindicales textiles, transportistas, maestros y activistas provenientes de diversas regiones del país, muchos de ellos protagonistas de las luchas obreras desde el porfiriato.

IMPORTANTES INTERVENCIONES
Vicente Lombardo Toledano:
“Este Congreso de obreros, campesinos e intelectuales es el más importante en casi un siglo de luchas sociales. De aquí surgirán normas con repercusión inmediata en la vida política y social de México”.
Fidel Velázquez Sánchez:
“La clase obrera ha sido protagonista fundamental de la Revolución Mexicana. Las batallas de Cananea y Río Blanco constituyen referencias obligadas del sindicalismo mexicano”.
Fernando Amilpa Rivera:
“La CTM constituye una gran avanzada ideológica dentro del proyecto político nacional”.

Las primeras sesiones se realizaron en la Universidad Obrera, en la calle Rosales 26; posteriormente, en el Sindicato de Choferes, en Leandro Valle número 4. Décadas después, la CTM se establecería definitivamente en su sede de la avenida Vallarta.
El primer Comité Ejecutivo Nacional ejerció funciones de 1936 a 1939 y adoptó el lema:
“Por una sociedad sin clases”, posteriormente sustituido por
“Por la emancipación de México”.
La central nació con aproximadamente un millón seiscientos mil trabajadores afiliados.
En abril de 1936, el presidente Lázaro Cárdenas acudió junto a dirigentes cetemistas a Monterrey para reinstalar una huelga en la Vidriera Monterrey, mostrando el respaldo político al movimiento obrero organizado.
LA DESPEDIDA A VICENTE LOMBARDO TOLEDANO: Aquel discurso histórico de Fidel Velázquez.
Durante el Segundo Congreso Nacional Ordinario de la CTM, Fidel Velázquez Sánchez fue electo por primera vez secretario general para el periodo 1941-1943.
En su discurso afirmó que las enseñanzas de Lombardo Toledano serían norma permanente para la acción sindical futura, llamando a fortalecer la unidad, superar diferencias internas y consolidar una organización obrera nacional fuerte y disciplinada.
NORMAS PARA ACTOS FUTUROS
Velázquez subrayó la necesidad de:
- Fortalecer la unidad sindical.
- Actuar con honestidad y responsabilidad.
- Vincular al movimiento obrero con comunidades y regiones del país.
- Eliminar divisiones internas.
- Consolidar el proyecto cetemista nacional.
“Mi grupo es la CTM”, afirmó ante la Asamblea.
TESTIMONIOS DE LA LUCHA OBRERA: La génesis del sindicalismo mexicano
La Casa del Obrero Mundial (COM) fue fundada el 22 de septiembre de 1912 en la Ciudad de México como centro de orientación y formación obrera. No nació como central sindical, sino como espacio de organización colectiva y educación social.
El Pacto Constitucionalista, firmado el 17 de febrero de 1915 entre Venustiano Carranza y la COM, dio origen a los llamados Batallones Rojos, integrados por trabajadores que apoyaron militarmente a la Revolución Mexicana.
Antes, el Círculo de Obreros de México, creado en 1872, había sido la primera asociación obrera nacional, integrada por sociedades mutualistas y cooperativas que impulsaron huelgas y organización laboral.
Durante el porfiriato, las condiciones laborales se deterioraron gravemente: represión política, explotación industrial y concentración de la riqueza marcaron el contexto que detonaría las grandes luchas obreras.
La prensa obrera —con publicaciones como Alba Obrera, El Socialista, La Huelga y La Voz del Obrero— se convirtió en instrumento fundamental para la difusión de ideas sindicales y sociales.
La Casa del Obrero Mundial dominó el movimiento obrero entre 1912 y 1918, impulsando aumentos salariales, indemnizaciones laborales y organización sindical nacional, hasta su disolución ordenada por Carranza en agosto de 1916.




