JALISCO
Ricardo Villanueva y el verdadero desafío
De Frente al Poder, por Óscar Ábrego
Si se confirma que Ricardo Villanueva se pondrá el overol de delegado nacional de Morena en Jalisco, entonces le espera una chamba nada envidiable.
De cualquier manera, a diferencia de algunos amigos morenistas, creo que su llegada abona las diferentes parcelas del partido en la entidad.
Aprovecho la ocasión para compartir unas breves reflexiones sobre el tema.
Aunque no es un actor político de personalidad arrolladora, quienes le conocen de cerca sostienen que tiene un talento natural para concretar acuerdos y llevar la fiesta en paz, lo que sin duda le haría mucho bien al morenismo local debido a que por años la división ha sido el sello característico.
Su sola presencia envía un mensaje claro: la Presidenta ya no está dispuesta a que el Movimiento de Regeneración Nacional siga navegando en aguas agitadas; es decir, se acabó la era de las confrontaciones, las simulaciones y las traiciones.
Al respecto, el subsecretario de Educación –asumo que así será- deberá tener bajo el brazo una agenda que priorice la detección de liderazgos que verdaderamente contribuyan a la cohesión partidaria.
Por otro lado, según me han confiado cercanos a su persona, una de las tareas clave que tendrá por delante es la de mantener a raya a quienes han hecho del conflicto una práctica que no ha permitido la conquista de municipios como Guadalajara y Zapopan.
Sobre el particular, también se sabe que buscará acercar a organizaciones sociales, universidades y organismos empresariales al proyecto de la Cuarta Transformación, atendiendo la lógica de que vienen tiempos de sumar simpatías y perfiles con buena imagen y más comprometidos con las causas ciudadanas que con los intereses personales.
Sin embargo, el verdadero desafío, desde mi punto de vista, es evitar caer en la tentación de empoderar a sus cuates, en especial a los que conforman el denominado Grupo Universidad, pues de hacerlo, cometería una tremenda equivocación que lejos de beneficiar a Morena, lo perjudicaría de modo brutal.
Un último punto, que no es menor, es blindarse de las embestidas legales que se avecinan en su contra, ya que militantes conocedores de los estatutos que rigen al partido, impugnarán su nombramiento por la vía jurídica en virtud de que la figura que representa carece de validez normativa.
Derivado de lo anterior, insisto, la tonga que tiene el ex rector no será un paseo en las nubes.
Claro que contar con el respaldo presidencial no es cualquier cosa, pero al margen de ello, se verá obligado a poner a prueba esa habilidad que últimamente ha mostrado para salir airoso en medio de las tempestades.
Mientras tanto, Ricardo, cuentas conmigo.
Saludos.
En X: @DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, activista social, escritor y analista político.




