Connect with us

OPINIÓN

Ahorro histórico, retiro incierto: Afores a tope con 8.25 billones de pesos

Publicado

el

Spread the love

Consejos para tu jubilación, por Arturo Pérez Díaz

El dinero rebosa en las arcas de las Afores con montos históricos. Gracias a las aportaciones de los trabajadores, existen recursos millonarios; sin embargo, en lo individual, el futuro es incierto para millones de mexicanos. A pesar de la gran cantidad de capital acumulado en el sistema, muchas jubilaciones serán de apenas 4 mil 500 pesos, dejando a los retirados en una situación de precariedad.

El sistema de ahorro para el retiro en México, basado en las Afores, representa uno de los pilares del sistema financiero y de la seguridad social del país. Este esquema sustituyó gradualmente el modelo de pensiones de beneficio definido por un sistema de cuentas individuales administradas por instituciones financieras especializadas.

A casi tres décadas de su implementación, el sistema ha acumulado recursos récord y ha ampliado su cobertura formal; sin embargo, también ha dejado al descubierto una realidad preocupante: millones de trabajadores podrían llegar a la vejez sin una pensión suficiente o, incluso, sin ella.

En el centro de este engranaje se encuentra la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), organismo encargado de regular y supervisar el funcionamiento del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). La Consar establece las reglas para la operación de las administradoras, supervisa la inversión de los recursos y procura que el ahorro de los trabajadores sea gestionado de forma segura y transparente. Bajo su vigilancia operan actualmente diez instituciones: Afore Azteca, Afore Banamex, Afore Coppel, Afore Inbursa, Afore Invercap, Pensionissste, Principal Afore, Afore Profuturo, Afore SURA y Afore XXI Banorte.

El tamaño del sistema de ahorro

Al cierre de 2025, el sistema de cuentas individuales alcanzó una cifra impresionante. La suma de los recursos correspondientes a Retiro, Cesantía y Vejez (RCV) —tanto del régimen del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)—, además del ahorro voluntario y solidario, alcanzó aproximadamente 8.25 billones de pesos. Este monto convierte al sistema en uno de los fondos institucionales más grandes del país y en una fuente relevante de financiamiento para la economía nacional.

Estos recursos no permanecen inmóviles. Las Afores los invierten en distintos instrumentos financieros mediante las Siefores generacionales, buscando generar rendimientos o plusvalías que incrementen el patrimonio del trabajador. Cuando una persona obtiene su resolución de pensión o retira su fondo por otra vía permitida por la ley, recibe el monto acumulado junto con las ganancias generadas durante el tiempo en que su dinero fue administrado.

Número de cuentas y la paradoja del empleo formal

Según datos del sistema al año 2025, el número total de cuentas Afore registradas en el país fue de 69,734,694. De estas, 50,125,301 corresponden al régimen del IMSS y 1,818,819 al ISSSTE.

Este número revela una realidad punzante: el volumen de cuentas supera ampliamente el número de trabajadores activos en el sector formal. En el caso del IMSS, por ejemplo, existen alrededor de 22 millones de trabajadores cotizando actualmente, lo que contrasta con más de 50 millones de cuentas vinculadas a trabajadores que ya no cotizan.

Esta diferencia evidencia un fenómeno estructural del mercado laboral mexicano: millones de personas que alguna vez tuvieron un empleo formal migraron posteriormente a la economía informal. Si se considera el total de cuentas frente al número de trabajadores activos, cerca de 47 millones de cuentas corresponden a personas que han dejado de aportar al sistema.

El gran reto: volver a cotizar

Para estos trabajadores, el principal desafío es retomar la cotización al sistema de seguridad social si desean obtener una pensión en el futuro. Existen dos vías principales para lograrlo:

 * Personas Trabajadoras Independientes (PTI): Un esquema diseñado para que trabajadores por cuenta propia, profesionistas o comerciantes realicen aportaciones voluntarias y acumulen semanas de cotización.

 * Modalidad 40 (Continuación Voluntaria): Permite a quienes ya no están empleados formalmente seguir cotizando al IMSS pagando sus propias cuotas, con el objetivo de incrementar su historial de semanas y mejorar la cuantía de su futura pensión.

Sin embargo, la realidad es que una gran proporción de quienes dejaron la formalidad no se reincorpora a estos mecanismos. Si esta tendencia continúa, México enfrentará en las próximas décadas un escenario complejo: millones de personas llegando a la tercera edad sin una pensión contributiva.

El riesgo social de una generación sin jubilación

El problema no es menor. La pensión es un ingreso fundamental para garantizar condiciones dignas durante la vejez. Cuando un trabajador no cumple con los requisitos de ley, el sistema prevé un mecanismo alternativo: la resolución negativa de pensión.

Cuando una persona de 60 años o más solicita su pensión ante el IMSS pero no alcanza el número mínimo de semanas de cotización (históricamente 500 semanas en la Ley 73), tiene derecho a retirar en una sola exhibición el 100% de los recursos acumulados en su cuenta Afore. Aunque esto otorga liquidez inmediata, deja al individuo sin un ingreso mensual seguro para el resto de su vida.

Diferencias entre la Ley 73 y Ley 97

El sistema presenta una diferencia crucial según la fecha de inicio de cotización:

 * Ley 73: El IMSS administra las subcuentas de Cesantía en Edad Avanzada, Vejez y Cuota Social para financiar las pensiones de beneficio definido. Al jubilarse, el trabajador puede retirar en una sola exhibición los recursos de las subcuentas de Retiro 97 e Infonavit 97.

 * Ley 97: La pensión depende directamente del monto acumulado en la cuenta individual. El ahorro se transforma en una renta vitalicia o retiro programado. Esto significa que el monto de la jubilación está ligado estrictamente a lo ahorrado. En muchos casos, esto se traduce en pensiones precarias, especialmente cuando las trayectorias laborales han sido intermitentes o marcadas por salarios bajos.

Arturo Pérez Díaz es periodista independiente. Ha sido docente de Política, Opinión Pública y Mercadotecnia Política, así como asesor profesional de Comunicación Pública.

E-mail: amper61@hotmail.com

 


Spread the love
Continuar Leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HAZ CLICK PARA TRAMITARLA: Tarjeta única Jalisco

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.