JALISCO
Transporte público: La tarifa quedará en 11 pesos sin condiciones; Lemus dio marcha atrás al «tarifazo»
Por Raúl Cantú
En un giro inesperado, tras semanas de protestas y críticas ciudadanas, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, anunció el pasado jueves que nadie pagará 14 pesos por el uso del transporte público en el estado.
La nueva tarifa universal se fijará en 11 pesos a partir del 1 de abril, sin condicionamientos ni requisitos como el uso obligatorio de la Tarjeta Única, y será válida tanto para pagos en efectivo como con cualquier tarjeta.
“He estado muy atento a lo que han expresado los colectivos, estudiantes y usuarios del transporte público en torno al ajuste de la tarifa y la Tarjeta Única”, expresó Lemus en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
El mandatario estatal ratificó que se mantendrán los apoyos para grupos vulnerables, con transporte gratuito para personas en situación de vulnerabilidad y una tarifa preferencial de 5 pesos para estudiantes, quienes solo necesitarán presentar su CURP y kardex académico, como se ha hecho tradicionalmente.
Además, enfatizó que este será el único ajuste tarifario durante su sexenio, comprometiéndose a no incrementar el costo en los próximos años.
CONTEXTO: PROTESTAS Y CRÍTICAS AL AUMENTO PROPUESTO
La decisión llega después de un intenso debate social que inició a finales de febrero, cuando el Comité Técnico Tarifario aprobó un incremento en el pasaje del transporte público del Área Metropolitana de Guadalajara y otras zonas de Jalisco.
Inicialmente se propuso elevar la tarifa de los actuales 9.50 pesos a 14 pesos para pagos en efectivo, o a 11 pesos para quienes utilizaran la nueva Tarjeta Única “Al Estilo Jalisco”, un medio de pago electrónico respaldado por Visa que concentraría subsidios y beneficios sociales.
Esta medida generó una inmediata inconformidad entre usuarios, estudiantes y colectivos ciudadanos, quienes organizaron más de 20 marchas en Guadalajara, promovieron amparos legales —incluida una suspensión provisional otorgada a 35 estudiantes— y cuestionaron el manejo de datos personales requeridos para obtener la tarjeta.
Críticos argumentaron que el esquema condicionaba el acceso a subsidios a la entrega de información sensible, lo que podría vulnerar la privacidad, y que el aumento afectaría de manera desproporcionada a las familias de bajos ingresos en un contexto de inflación y altos costos de vida.
Organizaciones como el Congreso Nacional Ciudadano y grupos estudiantiles de la Universidad de Guadalajara (UdeG) lideraron las protestas, exigiendo la cancelación del “tarifazo” y la eliminación de cualquier condicionante.
Incluso se habló de impulsar un plebiscito o referéndum para revertir la decisión, lo que aumentó la presión sobre la administración estatal.

REACCIONES Y COMPROMISOS FUTUROS
La marcha atrás del gobierno ha sido bien recibida por diversos sectores. La diputada de Movimiento Ciudadano, Adriana Medina, celebró la medida como un ejemplo de un gobierno que escucha a la ciudadanía y protege la economía familiar, manteniendo apoyos para estudiantes y personas en situación de vulnerabilidad.
En redes sociales, usuarios han expresado alivio, aunque algunos cuestionan si el ajuste inicial fue una estrategia para negociar.
Pablo Lemus reiteró su compromiso con la movilidad en Jalisco: “Viene una etapa importante para la movilidad de la ciudad y de todo Jalisco. Nuestro sistema de transporte público será más accesible, eficiente y moderno”.
El gobernador destacó que la Tarjeta Única seguirá disponible de manera opcional para quienes deseen concentrar beneficios sociales, pero ya no será obligatoria para acceder al subsidio.
Este ajuste afecta a la red de transporte público que incluye el Tren Ligero (cuatro líneas), Macrobús (tres líneas), rutas alimentadoras y camiones del SITEUR, considerada una de las más eficientes del país. Con esta resolución, el gobierno busca desactivar el descontento y enfocarse en mejoras a largo plazo, como la modernización del sistema, en un estado donde el transporte público es vital para millones de residentes.

Juan Huerta confirma: El subsidio será directo al sector del transporte público
En una entrevista con la periodista Nadia Madrigal, concedida por Juan Huerta Pérez, secretario general de la Federación de Trabajadores de Jalisco (FTJ-CTM), figura clave en el sector del transporte público, se abordó el contexto reciente de la polémica por la tarifa del transporte en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y el estado de Jalisco.
Huerta, quien también preside el Comité Técnico Tarifario, explicó cuáles son los desafíos del sector tras el anuncio inicial de un aumento a 14 pesos —aprobado en diciembre de 2025 por el comité—, que generó protestas ciudadanas, suspensiones judiciales y críticas por la obligatoriedad de la Tarjeta Única “Al Estilo Jalisco” para acceder al subsidio.
El líder sindical confirmó que el gobierno estatal, encabezado por el gobernador Pablo Lemus, dio marcha atrás a esa medida. A partir del 1 de abril de 2026, la tarifa se fijará en 11 pesos de manera universal y sin condiciones, válida tanto para el pago en efectivo como con cualquier tarjeta (incluidas las existentes, como Mi Movilidad o la Tarjeta Única).
Este ajuste será el único durante el sexenio, según lo anunciado por las autoridades.
Respecto al subsidio, Huerta detalló que el gobierno estatal aportará recursos directos al sector —mencionó cifras como 250 pesos por usuario o esquemas similares en etapas previas— para compensar la diferencia entre la tarifa real de operación (estimada en torno a 13 o 14 pesos, o más) y la cobrada al usuario.
El objetivo es mantener la viabilidad económica de las unidades sin trasladar todo el costo a la ciudadanía.
Sobre la falta de camiones en circulación y la escasez de choferes —problemas agravados por vandalismo, los ataques registrados durante los narcobloqueos del 22 de febrero, bajos ingresos y las condiciones laborales—, Huerta reconoció una reducción en el número de unidades activas.
Sin embargo, anticipó que a partir de abril, con el nuevo esquema tarifario y subsidios, se espera un incremento en la flota circulante y mejores condiciones para atraer operadores.
Destacó el compromiso de los transportistas para recuperar rutas completas, horarios extendidos y un servicio de calidad.
Huerta criticó la falta de comunicación previa con el gremio antes del anuncio original del aumento, ya que se enteró por los medios; no obstante, señaló que desde entonces ha habido mesas de diálogo con la Secretaría de Transporte —a cargo de Diego Monraz— para ajustar el esquema.
Rechazó tajantemente cualquier idea de estatización del transporte, calificándola de “locura” por los altos costos que implicaría para el erario.
En cuanto a la Tarjeta Única, Huerta aclaró que no desaparece: seguirá operando como herramienta para acceder a subsidios, programas sociales y beneficios integrados, aunque ya no será obligatoria para pagar la tarifa subsidiada.
Finalmente, el dirigente sindical visualizó un panorama complicado a corto plazo para el servicio en la zona metropolitana, con dificultades para mejorar de inmediato la calidad debido a los rezagos acumulados —inflación en combustibles, salarios y refacciones—.
No obstante, confió en que el nuevo subsidio y el diálogo continuo permitan estabilizar el sistema y, eventualmente, generar mejoras. Reconoció que la ciudadanía ha soportado años sin ajustes significativos —el último relevante fue hace siete años—, pero enfatizó la necesidad de mantener un equilibrio entre accesibilidad y sostenibilidad del transporte público.



