JALISCO
Zapopan y la locura del Tribunal
De Frente al Poder, por Óscar Ábrego
En tiempos de igualdad, la discriminación se colocó al otro extremo.
Lo aprobado por el Tribunal Electoral del Estado de Jalisco, con respecto a la exclusión de hombres para participar en la elección de Zapopan, no sólo es inconstitucional, sino que al haber incorporado requisitos adicionales como el origen indígena, la discapacidad y la pertenencia a la comunidad LGBT, es a todas luces un escandaloso disparate.
Durante mi vida pública, que comenzó en 1989, desde cualquier trinchera en la que he estado he sido un firme aliado de las causas femeninas, de ello pueden dar cuenta líderes sociales, académicas, periodistas, políticas y empresarias de todos los ramos productivos, de tal manera que nadie, absolutamente nadie, está en condiciones para siquiera insinuar que soy misógino o machista; soy padre de una jovencita y mi prioridad es su seguridad y sano crecimiento en una sociedad en la que la violencia siempre está al acecho.
Así pues, quiero exponer tres breves reflexiones sobre lo acordado por el precitado órgano, responsable de impartir justicia electoral en la entidad y resolver controversias y proteger los derechos político-electorales de los ciudadanos, garantizando certeza y legalidad en los procesos electorales de Jalisco.
Ninguna persona que se diga demócrata puede estar en contra de que una mujer indígena pueda ocupar un cargo como alcaldesa, sin embargo, seamos honestos, ¿hay cuadros formados con este perfil en los partidos políticos que contenderán en Zapopan? Yo, que tengo muchos años en la cancha social del municipio, me atrevo a decir que una de las asignaturas pendientes ha sido justamente esa, el desarrollo profesional de dicho sector para que puedan abanderar un proyecto político en una demarcación en extremo compleja y diversa.
En lo que se refiere a mujeres con alguna discapacidad o pertenecientes a un grupo vulnerable, se impone una pregunta que resulta inevitable: ¿A qué tipo de limitación o condición se refieren las magistradas y el magistrado? Porque para gobernar, aunque les resulte incómodo admitirlo, se requieren condiciones físicas y mentales suficientes que garanticen una gestión compatible con las tremendas necesidades de un municipio tan heterogéneo.
Tengo muy buenas amigas en los ámbitos público y político que tomaron la decisión de mantener en privado su homosexualidad, algo que debe respetarse sin ningún tipo de regateo, puesto que están en todo su derecho. No veo porqué alguien que aspire a la alcaldía zapopana tiene que exponer su tribadismo; me parece un atentado contra la libertad humana, algo terrible viniendo de quienes supuestamente conocen los principios más elementales de la ley.
Para concluir, estimo conveniente reiterar que mi posicionamiento tiene que ver con la defensa de la igualdad; soy un decidido promotor de las banderas femeninas, pero no de esas corrientes o ideologías que pretenden erosionar las garantías jurídicas de los hombres por el sólo hecho de serlo.
Lo aprobado para el caso de Zapopan ya no sólo vulnera los derechos de los hombres, también los de la gran mayoría de las mujeres.
En X: @DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, activista, escritor y analista político.



