JALISCO
El IEPC y el Tribunal Electoral, bajo sospecha
De Frente al Poder, por Óscar Ábrego
Por si no bastara con un Instituto Electoral tremendamente desacreditado, ahora el Tribunal Electoral del Estado también se formó en la fila de la ignominia.
A mí no me la cuentan, estamos ante un guion bien escrito que devela una trama verdaderamente perversa y que marca la actuación de quienes ejecutan las resoluciones en este par de organismos.
Las casualidades ya no caben en el proceder de los mandos de estas instituciones.
Más aún, el pudor dejó de ser un atuendo para quienes hoy se han puesto el velo de la sospecha.
Cuando el IEPC invadió la facultad de los partidos para hacer valer el principio de paridad, aprobando lineamientos que obligan la postulación única de mujeres en ocho municipios, entre ellos Zapopan y Tonalá (dejando fuera a Tlajomulco), con el absurdo argumento de que nunca han gobernado en esas demarcaciones, muchos nos cuestionamos el fondo de la inconstitucionalidad, de ahí que se presentaron más de cuarenta impugnaciones.
Si lo anterior despertó suspicacias, lo que francamente raya en la barbaridad es que el Tribunal Electoral del Estado de Jalisco no sólo haya validado la exclusión de hombres para participar en la próxima jornada electoral, sino haber incorporado para Zapopan requisitos adicionales como el origen indígena, la discapacidad y la pertenencia a la comunidad LGBT, lo que en opinión de expertos que consulté, es escandalosamente demencial.
Esa decisión me remite a las licitaciones amañadas que contienen “candados” que benefician a un determinado proveedor, con el ánimo repartir un botín económico entre unos cuantos.
Ahora bien, debido a que en algunas mesas de la grilla local hay quien pretende orquestar una campaña de descalificación en mi contra, quiero replicar de modo íntegro lo que escribí en mi colaboración anterior, titulada Zapopan y la locura del Tribunal:
“Durante mi vida pública, que comenzó en 1989, desde cualquier trinchera en la que he estado he sido un firme aliado de las causas femeninas, de ello pueden dar cuenta líderes sociales, académicas, periodistas, políticas y empresarias de todos los ramos productivos, de tal manera que nadie, absolutamente nadie, está en condiciones para siquiera insinuar que soy misógino o machista; soy padre de una jovencita y mi prioridad es su seguridad y sano crecimiento en una sociedad en la que la violencia siempre está al acecho”.
Así pues, deseo poner a consideración una pregunta que debería ser aclarada por el bien de la salud democrática de Jalisco.
¿Quién o quiénes se ocultan detrás de este plan que, de forma descarada y ruin, tiene además como propósito forzar a Morena para que no pueda proponer una mujer en Guadalajara?
Es preciso apuntar que me han compartido información, en extremo delicada, en la que el dinero estaría jugando un rol importante en esta historia.
Por esto y más, es necesario que los órganos internos de control asuman su responsabilidad y averigüen el estatus patrimonial de quienes figuran como actores protagónicos de esta puesta en escena.
Para concluir, estimo conveniente reiterar que mi posicionamiento tiene que ver con la salvaguarda de la igualdad; soy un promotor de las banderas femeninas, pero no de esas corrientes o ideologías que pretenden erosionar las garantías jurídicas de los hombres por el sólo hecho de serlo.
Que quede muy claro: soy un decidido defensor de la paridad, pero jamás de la ilegalidad.
@DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, activista, escritor y analista político.



