JALISCO
Turbia, maloliente, con algas y microorganismos: el agua del SIAPA, alerta la UdeG
Por Mario Ávila
Transcripción de texto a voz
Ante los problemas en la calidad del agua —turbia, maloliente y con presencia de algas y microorganismos—, especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) propusieron la instalación de una mesa técnica ciudadana para realizar un diagnóstico hídrico mediante un análisis técnico-científico y diseñar un plan emergente a corto y mediano plazo para solucionar la problemática. Además, hicieron un llamado a emitir una alerta sanitaria.
El doctor José Arturo Gleason Espíndola, jefe del Laboratorio de Tecnologías para la Arquitectura y Urbanismo Sustentable del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD), explicó que esta compleja problemática sigue una ruta que inicia en el lago de Chapala y la Presa de Calderón, continúa con descargas de aguas negras en los canales de distribución, la presión sobre las plantas potabilizadoras y una red de distribución obsoleta.
Ante la baja calidad del agua que llega a los hogares —de tonalidades café, gris o incluso negra—, Gleason Espíndola invitó a las autoridades a aliarse con la UdeG y otras universidades para organizar una mesa técnica que informe a la población sobre qué hacer, documente los puntos de contaminación e identifique los contaminantes.
“Se trata de realizar un diagnóstico hídrico y proponer una visión integral, desde todas las aristas del problema, considerando los diversos factores implicados mediante una metodología científica que permita caracterizar y rastrear todas las fuentes del problema, que no se han resuelto en los últimos años”, destacó el investigador.
También llamó la atención sobre una ruta crítica de contaminación del agua potable señalada por la ciudadanía en semanas recientes. El recorrido inicia en Chapala, pasa por el río Santiago y el canal de Atequiza, donde se evidencia el impacto industrial; una polución que alcanza al lago de Chapala y probablemente afecta aguas subterráneas, además de posibles descargas de aguas residuales en canales de nuevos fraccionamientos.
Por su parte, el maestro Eduardo Juárez Carrillo, director del Instituto de Limnología y Sustentabilidad del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), denunció que los reportes de mala calidad del agua se concentran en al menos 150 colonias, sin acciones claras de las autoridades para revertir la situación.
“Esto podría comprometer gravemente la salud de la población, mientras las autoridades de todos los niveles de gobierno guardan un silencio un tanto sospechoso, incluido el SIAPA, organismo encargado de suministrar el agua en la metrópoli”, subrayó.
Juárez Carrillo precisó que las autoridades contravienen el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 de la Agenda 2030 de la ONU, suscrito por México, al no garantizar agua limpia, saneamiento, disponibilidad, gestión sostenible y acceso universal al recurso.
Recordó que, además del Gobierno de Jalisco, los principales responsables del cuidado y tratamiento del agua son los presidentes municipales del Área Metropolitana de Guadalajara.
En su intervención, la doctora Aída Alejandra Guerrero de León, jefa de la Unidad de Análisis Ambiental del Instituto de Energía Renovable del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), detalló las características inaceptables de olor y color del agua analizada en el fraccionamiento El Moral, en Tonalá. Si bien señaló que pueden realizarse más muestreos, subrayó que es la autoridad la responsable de garantizar el abasto y tratamiento del agua, por lo que insistió en la necesidad de emitir una alerta sanitaria.
“Analizamos algunos microorganismos presentes en el agua y observamos claramente microbiota, como algas y restos vegetales, que llegaron hasta los domicilios, lo que evidencia la falta de tratamiento, ya que estos organismos deberían eliminarse con la cloración en los sistemas del SIAPA”, explicó.
Agregó que se requiere mayor investigación para generar información y advertir a la población sobre los riesgos, al tiempo que llamó a las autoridades competentes a actuar. Mientras tanto, recomendó el uso de agua de garrafón.
“La calidad del agua que llega a los hogares es tal que ni siquiera puede utilizarse para el consumo o para lavar alimentos; es realmente riesgoso usarla en estas condiciones. Si no es completamente transparente, y más aún si presenta olor a putrefacción, el riesgo es evidente”, advirtió.
Finalmente, la doctora Alicia Torres Rodríguez, responsable del Cuerpo Académico del Agua, Medio Ambiente y Sustentabilidad y jefa del Departamento de Estudios Sociourbanos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), definió la crisis actual como una “gobernanza tóxica del agua”, derivada de problemas acumulados como la contaminación de fuentes (Chapala–Río Santiago–Presa Calderón), pozos profundos y plantas potabilizadoras.
“Todo el sistema en su conjunto no cumple con la norma. El agua que llega a las plantas rebasa su capacidad de depuración y, además, la red de distribución es obsoleta y deteriorada, lo que impide que el agua llegue en condiciones óptimas”, explicó.
Gleason Espíndola concluyó que la administración del SIAPA ha tolerado la falta de perfiles con la competencia técnica necesaria para enfrentar los desafíos del sistema, lo que se refleja en la escasez de personal para el monitoreo de la calidad del agua, ya que en toda la ciudad apenas se cuenta con cuatro muestreadores.




