LOS PELOTEROS
El sueño del tricampeonato de Dodgers
Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Transcripción de texto a voz
Con dos campeonatos consecutivos en el bolsillo —2024 ante los Yankees y 2025 frente a los Blue Jays—, el club azul se presenta en 2026 con la ambición histórica de lograr el tricampeonato, una hazaña que solo han conseguido los Oakland Athletics (1972-1974) y los New York Yankees (1998-2000) en la era moderna.
Los Dodgers se han convertido en el equipo que está marcando época en las Grandes Ligas. Este roster combina superestrellas globales, profundidad y una mentalidad ganadora que recuerda a las grandes dinastías del pasado.
El poder de los “samuráis” del pitcheo
El gran diferenciador actual es el brazo japonés. Yoshinobu Yamamoto fue el héroe indiscutible de la Serie Mundial 2025: MVP de la serie, con tres victorias (incluyendo una salida dominante en el Juego 2 y un relevo heroico en el Juego 7 sin días de descanso). Su capacidad para lanzar bajo presión y en cualquier rol lo elevó a leyenda.
Junto a él está Shohei Ohtani, el fenómeno bidireccional que sigue reescribiendo récords, además de la llegada de Roki Sasaki, quien ya muestra destellos prometedores en 2026 pese a un spring training complicado.
Tres talentos del Lejano Oriente que le dan al staff de lanzadores una dimensión casi imbatible cuando están sanos.

La ofensiva no se queda atrás. Freddie Freeman fue MVP de la Serie Mundial 2024 con una actuación para los libros: jonrones en los primeros cuatro juegos, 4 HR y 12 RBI (empatando el récord histórico). Su capacidad en momentos clave y su liderazgo son oro puro.
Mookie Betts aporta defensa de élite y consistencia, mientras que Will Smith, Teoscar Hernández, Max Muncy y jugadores versátiles como Miguel Rojas o Tommy Edman entregan batazos decisivos en octubre.
La sombra de las lesiones
Sin embargo, nada está escrito en el béisbol. Los Dodgers han sufrido el eterno problema de las lesiones, especialmente en el cuerpo de lanzadores. Han tenido que apoyarse en un bullpen que, en ocasiones, se desgasta o también termina afectado.
El propio Ohtani vivió la pesadilla de una cirugía de brazo en su etapa con los Angelinos y tardó en regresar al montículo. En 2026, varios brazos —incluidos algunos relevistas— ya cargan con historial de dolencias, lo que obliga a una gestión inteligente del roster.
Comparación con las dinastías históricas
Para poner en perspectiva lo que está en juego, vale recordar a quienes sí lograron el tricampeonato. Los Athletics de Oakland (1972-1974), bajo el polémico dueño Charlie Finley, contaron con Reggie Jackson (“Mr. October”), la estrella ofensiva que decidía en postemporada; Jim “Catfish” Hunter, abridor ganador de 20 juegos y Cy Young en 1974; Vida Blue, otro as estelar; y el cerrador Rollie Fingers, quien apareció en 16 de 19 juegos de Serie Mundial y fue MVP en 1974.
Los Yankees del tricampeonato (1998-2000) tuvieron al “Core Four”: Derek Jeter (líder y MVP de la Serie Mundial 2000), Mariano Rivera (el mejor cerrador de la historia y MVP en 1999), Andy Pettitte y Jorge Posada, además de Bernie Williams, Paul O’Neill, Tino Martínez y Scott Brosius. Un equilibrio perfecto entre juventud y experiencia.
Los Dodgers actuales tienen un ADN ganador: superestrellas como Ohtani y Yamamoto, veteranos clutch como Freeman y Betts, y un roster profundo. Pero el camino al tricampeonato exige salud, suerte y esa “magia de octubre” que solo aparece cuando todo encaja.
En Deporte Rey, la expectativa es alta. Los Dodgers no solo aspiran a repetir: quieren entrar en la historia como la tercera dinastía moderna. Los samuráis del pitcheo están listos, la ofensiva es temible y el manager Dave Roberts sabe cómo navegar playoffs.
Solo resta ver si las lesiones respetan esta vez y si la química del clubhouse responde en los momentos que definen leyendas.
Es cierto que el béisbol es impredecible, pero una cosa es clara: los Dodgers de Los Ángeles no vienen a participar, vienen a dominar. ¿Lograrán el tricampeonato?
El 2026 dará la respuesta. Y nosotros estaremos aquí para contarlo.
