MUNDO
Pandemia del cacao afecta producción y precio mundial, su precio está por las nubes

Política Global, por Jorge López Portillo Basave //
Según medios internacionales y como seguro usted ya lo vio en la tiendita de la esquina, el valioso fruto centro americano llamado cacao ha sufrido un incremento monumental en los últimos 12 meses, en especial de enero a abril del 2024.
Hace un año la tonelada de cacao que es el cacao ya dorado estaba en algo así como $3 mil dólares la tonelada, pero para este día del amor y la amistad ya estaba en $5 mil dólares por tonelada y para el día del niño alcanzará unos $12,300 dólares la tonelada.
Según las estadísticas hasta el 70% del cacao procede del poniente de África, especialmente de Ghana, Costa de Marfil que aportan el 60%. Claro que es un puñado de países los que son la fuente de este gran producto que cambió al mundo desde que se popularizó en Europa después del descubrimiento de América.
Lo que sucede es que una nueva enfermedad mortal ha caído en los árboles de cacao. Pero las medidas le sonarán muy familiares. Sana distancia entre árboles y claro, crear una vacuna nueva para aplicar a todos los árboles. Veamos, la sana distancia sería cortando árboles para que la enfermedad no pase de uno a otro de manera tan fácil y claro que eso no parará el contagio porque la infección pasa en pequeños animalitos que son cargados por el aire como la arena que llega desde África hasta América por el viento.
En fin. El caso es que la infección ha acabado con más de 250 millones de árboles en Ghana y otro tanto en Costa de Marfil. Ya de por sí el año pasado se decía que la falta de lluvias en ese continente había mermado la producción de cacao, pero ahora se sabe que fue esta infección la que de verdad arruinó la producción 2023 y va en peor camino la del 2024 con lo que muchos pequeños productores de cacao han dejado de trabajar y claro, veremos que los chocolates suben de precio de manera exponencial. Aparecerán los sustitutos químicos de cacao para llenar el mercado y las plantas modificadas genéticamente que sean resistentes a este bicho.
El mundo produjo en el 2022 algo así como 6.5 millones de toneladas de cacao, como se dijo, entre el 70 y el 60% viene de dos países ahora afectados por esta epidemia que pronto podría ser pandemia. Para el 2023 la producción había bajado a 5.5 millones y en este 2024 podríamos enfrentar otro recorte para estar tal vez apenas en los 4.5 millones. Pero el aumento del precio no fue proporcional a la caída de la producción porque del 2023 al 2024 el precio subió casi cuatro veces.
En nuestro continente Brasil y Ecuador, si Ecuador con el que estamos peleados, son los principales productores, de hecho, Ecuador ha aumentado su producción en recientes años y podría llegar a ser el segundo productor por la caída de Ghana y de Costa de Marfil.
El chocolate no necesita presentación, pero lo que sí necesita explicación es la razón por la que países como México que son famosos por su cacao y las historias de los emperadores aztecas sobre el producto no somos autosuficientes. Lo mismo puede uno decir de todo Latinoamérica. Actualmente el mercado del cacao es surtido por África con un 70%, América con un poco más del 20% y el resto proviene de Asia.
No es un tema de gobierno sino de la IP. El gobierno no es el papá de todos, pero me extraña que nuestros empresarios y los grandes empresarios del mundo no le hayan metido más a la base que dio el mega negocio mundial. Por cierto, la infección del cacao podría llegar a otros árboles como los de café.
¿Cuánto tardará esto en resolverse? Bueno primero se debe encontrar una cura o erradicar al 100% las plantas enfermas. Segundo se deben replantar árboles para sustituir los muertos y claro asegurarse de que estos no se enfermen. De ahí esperar de 3 a 5 años para la producción. Pero seguro alguien podrá crear plantas resistentes a la enfermedad y también crear sustitutos químicos para dar sabor y textura de chocolate a otros productos. Así como lo están haciendo con la carne creada en laboratorio o como lo hemos hecho con otros tantos productos que hoy sustituyen a los originales.
Estando a favor de la ciencia, me gustaría preguntar, si se crea cacao sintético, ¿cómo lo podremos identificar? Y ¿cómo lo va procesar nuestro cuerpo? Bueno, ya veremos o tal vez no, porque estas cosas pasan poco identificadas por los medios o las redes sociales. Digamos que al no tener sangre no hay mucha información y en este caso sí podemos decir que sería la responsabilidad del gobierno de cada país el informar a su población para que ésta tome las mejores decisiones en su libertad de informarse y de actuar en consecuencia.
Como corolario y nota adicional, el G20 se realizó esta semana en Brasil, ahí la ministra de agricultura destinó su mensaje a hablar de la neutralidad de género como el punto más importante de dicha cumbre mundial en la que se reúnen las 20 economías más grandes del mundo.
MUNDO
El dilema de Putin: ¿Paz con Trump o alianza con China?

– Política Global, por Jorge López Portillo Basave
El miércoles habrá un gran evento en China para conmemorar el día de la victoria aliada vs Hitler hace 80 años. Como sabemos en la guerra contra los Nazis, Rusia y China fueron compañeros de lucha con EUA y casi todo Europa. Por eso es por lo que el propio Putin antes de ir a Alaska a ver a Trump pasó por el cementerio de soldados rusos y americanos caídos en la Segunda Guerra Mundial.
El 1 de septiembre era la fecha que Trump había puesto como referencia para saber si Rusia hablaba en serio. De hecho, tanto Francia como Alemania han dicho que parece ser que Estados Unidos tendrá que aplicar sanciones más severas contra Rusia, ya que no ha cumplido sus promesas para ver a Zelenski antes de este día.
Alemania ha ido más allá y ha dicho que Rusia ya está en guerra con Europa porque en fechas recientes ha habido ataques terroristas en contra de intereses alemanes en varios países de la región.
Dichos ataques habrían sido financiados por Rusia, según el nuevo canciller alemán, quien además ha asegurado que el modelo económico de regalar dinero a los ciudadanos por no trabajar era insostenible. Es decir, que Europa no está en su mejor momento económico. Esto lo digo porque una guerra es cara.
La OTAN celebra cada año en Francia la llegada de los aliados y el Día de la Victoria, pero pocas veces invitan a sus aliados de otros países (como Rusia y China), quienes también lucharon contra Hitler, Japón e Italia.
La fiesta en China será presenciada no solo por Xi Jinping quien la organiza, sino por varios líderes aliados o vecinos del momento, incluido Vladimir Putin, quien debe decidir si acuerda la paz con Trump para Ucrania o se sigue entregando en los brazos de China.
Irán, India, Corea del Norte, Rusia, China y otros 23, de un modo o de otro, no han querido aplicar sanciones a Rusia por la guerra de Ucrania o son aliados de China, por encima de EUA.
Sea lo que sea, parece que EEUU y Europa se preparan para la guerra esperando llegar a un acuerdo previo, pero incluso invirtiendo más en armas y hasta cambiando el nombre de sus secretarías de defensa por guerra, como lo anunció Estados Unidos para regresar al nombre de “Departamento de Guerra” en lugar de “Departamento de Defensa”, nombre que llevó desde 1947 a la fecha.
Una tristeza que no haya acuerdo en Europa por una u otra causa. Como lo hemos venido diciendo, China es el gran ganador de la guerra en Ucrania y en la paz sería el gran perdedor a menos de que logre reintegro con una Rusia arruinada.
EUA es claro, quiere hacer negocio con Rusia y con Ucrania, pero si no es por el comercio, será por las armas. Me hubiera gustado hablar de los temas de las drogas a menores para cambiar de sexo o el supercohete que con éxito despegó hace 4 días desde Texas en la carrera de las potencias para regresar a la Luna y llegar a Marte, pero creo que esta reunión y esta fecha serán determinantes para el futuro de Europa. Aunque las drogas para cambio de sexo pueden ser determinantes para el futuro de Occidente.
Por lo pronto, Rusia, el rebelde y agresivo, está viendo si da su amor a EUA o a China. Y en caso de hacerlo, habrá que ver si es duradero.
Por cierto, quiero felicitar al Papa León XIV por su cumpleaños. Espero ir a Roma a conocerle —al menos de lejos— y de ahí, si Dios quiere, a Tierra Santa. Los avances tecnológicos parece que no han ido de la mano con los avances, o mejor dicho, con el mantenimiento del sentido común. Hace mucho que no doy gracias a usted por su lectura y a este espacio por la oportunidad. De verdad, ¡muchas gracias! Feliz inicio del mes.
MUNDO
Al otro lado de la frontera: EEUU predicando la paz y exportando violencia

– A título personal, por Armando Morquecho Camacho
En 1918, tras el armisticio de Compiègne, la Primera Guerra Mundial llegó a su fin. Al año siguiente, en 1919, las potencias vencedoras firmaron el Tratado de Versalles con la promesa de que nunca más el mundo se vería envuelto en un conflicto tan devastador.
Entre las disposiciones se incluyó el control de la producción y comercialización de armamento, porque las naciones sabían que no se podía hablar de paz mientras existieran fábricas dispuestas a inundar de rifles y municiones cualquier rincón del planeta a cambio de dinero.
Han pasado más de cien años desde aquel acuerdo, y aunque la historia ha demostrado que la paz fue más aspiración que realidad, lo cierto es que esa lógica sigue vigente: no se puede combatir la violencia si al mismo tiempo se alimenta con armas que circulan sin control. La paradoja es que hoy, el país que se erige como el gran promotor de la paz, la democracia y la seguridad global, es también el mayor exportador de violencia en forma de fusiles, pistolas y municiones: Estados Unidos.
Cuando se habla de seguridad, de fronteras o de políticas migratorias, el discurso político estadounidense suele repetirse como una fórmula de manual. Se construye una narrativa donde se exalta el poder militar, se habla de control fronterizo y se impulsa una política de mano dura, mientras se omite un detalle crucial: gran parte del problema de la violencia que afecta a países vecinos proviene del propio territorio estadounidense, a través de la producción y exportación de armamento de alto poder.
Las cifras son contundentes. El diputado Jesús Valdés Peña, presidente de la Comisión de Economía Social y Fomento al Cooperativismo de la Cámara de Diputados, señaló que cerca de 500 mil armas ingresan cada año de manera ilegal a México a lo largo de tres mil kilómetros de frontera. Esto significa que, en los últimos diez años, han entrado aproximadamente cinco millones de armas, en su mayoría procedentes de Estados Unidos; esto lo compartió en el foro Tráfico de Armas en México: Efectos Sociales y Económicos, organizado por el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA).
El legislador destacó que un punto fundamental es entender que este flujo no ocurre por casualidad ni por deficiencia de los países receptores, sino porque existe una estructura legal y económica al norte que lo permite.
La industria armamentista estadounidense es una de las más poderosas del mundo. No solo por la producción destinada a sus propias fuerzas armadas, sino por la venta al público en un mercado interno regulado de manera laxa, donde el derecho a portar armas se defiende con fervor casi religioso.
Miles de tiendas, armerías y ferias de armas ofrecen rifles de asalto, pistolas automáticas y municiones a quien pueda pagarlas, sin que existan controles efectivos que garanticen que estas no circulen fuera de sus fronteras.
No es casualidad que armas fabricadas y comercializadas legalmente en Arizona, Texas o Nevada aparezcan luego en escenas de violencia en México. Mucho se ha dicho sobre cómo el Ejército de Estados Unidos está muy por encima del mexicano debido a su capacidad tecnológica y armamentista; ahora bien, imaginen lo que significa que estas armas puedan ser accesibles más allá de sus fronteras, multiplicando los escenarios de riesgo y desestabilización.
Estados Unidos suele presentar políticas de seguridad y control fronterizo como medidas para proteger la estabilidad regional. Sin embargo, lo que rara vez se reconoce es que una parte central de la violencia que afecta a la región está vinculada directamente a su incapacidad —o falta de voluntad— de regular eficazmente el flujo de armas desde su territorio. Resulta paradójico que, mientras el discurso oficial insiste en proteger la seguridad interna y reforzar las fronteras, la misma frontera sea un colador por donde cruzan sin mayor obstáculo armas de alto poder.
El problema de fondo es que, mientras el gobierno estadounidense trate estos temas únicamente desde la perspectiva de propaganda política, nunca se avanzará hacia una solución integral. Se requiere reconocer que la violencia no surge únicamente de las tensiones internas de los países vecinos, sino también del flujo de armamento que se produce, distribuye y permite en Estados Unidos.
Por esto, una estrategia real debería incluir medidas estrictas para regular la venta de armas en su territorio, cooperación efectiva para frenar su circulación ilegal y, sobre todo, un reconocimiento honesto de que la seguridad compartida implica responsabilidades compartidas.
La contradicción no es fortuita ni ingenua: es parte de un esquema deliberado. En Washington saben que el discurso de la “mano dura” y del “control fronterizo” resulta rentable en las urnas, pero esa narrativa electoral evita enfrentar el verdadero origen del problema.
La raíz no está en migrantes ni en traficantes aislados, sino en un complejo entramado de intereses: una industria armamentista que factura miles de millones y unas leyes permisivas que permiten la exportación y circulación de armas casi sin control.
Mientras esas estructuras permanezcan intactas, la violencia será un negocio tan lucrativo como inevitable, y las promesas políticas seguirán reduciéndose a parches mediáticos que no solucionan nada de fondo y continuaremos atrapados en un círculo vicioso en el que Estados Unidos, de manera consciente o inconsciente, alimenta escenarios de violencia más allá de sus fronteras, al tiempo que mantiene dentro de ellas un relato de seguridad y estabilidad.
No se trata de una incapacidad técnica, sino de una ausencia de voluntad política. Lo que hace más de un siglo quedó claro en Versalles —que no puede hablarse de paz mientras se sostiene el negocio de la guerra— hoy parece diluirse en los pasillos del Capitolio en Washington DC.
Y mientras tanto, cada rifle que cruza la frontera funciona como un recordatorio brutal: la verdadera política exterior de Estados Unidos no se escribe en tratados ni en discursos, sino en la silenciosa exportación de armas y en la contradicción de predicar estabilidad mientras se siembra el caos.
MUNDO
Un giro en las relaciones diplomáticas: El acercamiento de la India a China y el nuevo orden global

– Por Redacción Conciencia Pública
En un movimiento que ha captado la atención del mundo, el Primer Ministro de la India, Narendra Modi, y el Presidente de China, Xi Jinping, se reunieron en el marco de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS).
Este encuentro, el primero en persona en siete años, ha sido interpretado como un paso crucial para estabilizar la relación entre las dos potencias asiáticas y reconfigurar la dinámica geopolítica global.
La reunión adquiere una importancia particular debido a las crecientes tensiones comerciales que la India enfrenta con Estados Unidos, su tradicional aliado. La imposición de nuevos aranceles a productos indios por parte de Washington ha llevado a Nueva Delhi a buscar una mayor diversificación en sus alianzas estratégicas.
En este contexto, la OCS y, en particular, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), emergen como plataformas clave para la India, ofreciéndole una alternativa y un contrapeso a la hegemonía occidental.
Históricamente, la relación entre la India y China ha estado marcada por la desconfianza y la rivalidad. La disputa fronteriza en el Himalaya, que culminó en el violento enfrentamiento en el valle de Galwan en 2020, ha sido el punto de fricción más significativo.
Este incidente provocó una profunda crisis diplomática y el despliegue de tropas masivas en ambos lados de la Línea de Control Real (LAC), lo que puso a prueba la resiliencia de la relación bilateral.
Sin embargo, el tono de la reunión en Tianjin fue notablemente conciliador. Ambos líderes reconocieron la necesidad de dejar atrás las diferencias para poder enfocarse en la cooperación económica y de seguridad.
Modi subrayó que la paz y la estabilidad en la frontera China-India son esenciales para el desarrollo de las relaciones bilaterales, mientras que Xi Jinping propuso un plan de cuatro puntos para fortalecer la confianza mutua y la cooperación en áreas como el comercio, la tecnología y el intercambio cultural.
El acercamiento de la India a China no significa una ruptura con Estados Unidos, sino una redefinición de su política exterior, que busca una mayor autonomía y flexibilidad. Al fortalecer su papel dentro de los BRICS, la India puede participar activamente en la creación de un mundo multipolar, en el que no dependa exclusivamente de una sola superpotencia (Estados Unidos).
Esta estrategia de equilibrio le permite a Nueva Delhi maximizar sus intereses económicos y de seguridad, mientras mantiene abiertas todas sus opciones.
A pesar del optimismo, persisten los desafíos. La desconfianza mutua es profunda y el problema de la frontera no se resolverá de la noche a la mañana.
La cooperación en foros multilaterales como los BRICS puede ayudar a construir puentes entre indios y chinos, pero los problemas bilaterales requerirán un esfuerzo sostenido y de largo plazo para ser resueltos. Además, la India y China compiten por ser la nación con más influencia en Asia, lo que podría generar futuras fricciones.
En conclusión, la reunión entre Modi y Xi en Tianjin marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre la India y China. Si bien los desafíos persisten, el enfoque en la cooperación y el compromiso con la resolución pacífica de conflictos sugieren que ambas naciones están dispuestas a trabajar juntas para un futuro más estable y próspero.
Este acercamiento, impulsado por una nueva realidad geopolítica, podría ser un factor determinante en la configuración del orden mundial en las próximas décadas.