JALISCO
El carácter y firmeza de Verónica Delgadillo
Los Juegos del Poder, por Gabriel Ibarra Bourjac //
He tenido la oportunidad de participar en dos encuentros de dialogo directo con la presidenta municipal de Guadalajara, Verónica Delgadillo, con agenda abierta a propósito de los problemas que vive la ciudad, la casa grande de los tapatíos.
Verónica es de buen trato, de sonrisa fácil cercana a la gente, sencilla, sin poses ni actitudes ególatras o perdonavidas, como les suele suceder a no pocos o pocas personas que llegan a la política y que de ser simples mortales, de repente llegan a tener un cargo importante, pero se suben al ladrillo y sufren mareo de montaña. Ceden a las actitudes abyectas que rodean a la gente de palacio y viene la transformación. Y es cuando pierden piso y se sienten tocados por el dedo de Dios, como si fueran hechos a mano.
Esperemos que Verónica no cambie ni olvide su esencia popular, el haber nacido y crecido desde niña en el barrio de Talpita y que hoy tiene la oportunidad de gobernar la segunda ciudad más importante de México a la que la puede impulsar hacia una nueva etapa de humanizar la ciudad.
Verónica es la primera mujer que en 482 años de historia asume el desafío de ser presidenta municipal de Guadalajara, o sea por casi 500 años en forma ininterrumpida, la hoy capital de Jalisco fue gobernada por personas del sexo masculino.
En la historia de esta ciudad destaca Beatriz Hernández, una mujer con agallas que pasó a la historia por ser de las personas que fundaron la villa en el Valle de Atemajac, como lo consigna la historia, donde se fundó la ciudad.
La hoy alcaldesa de Guadalajara en un momento muy complicado logra ganar una elección al dar una batalla cuando enfrentaba a Morena en un escenario adverso, incluso, con las encuestas en contra la mayor parte del proceso que duró el proselitismo político, considerando la fuerza que el oficialismo había logrado en el país, particularmente en las grandes ciudades que tienen amplias zonas populares, donde los programas sociales que han creado el gobierno de la llamada 4T han tenido un alto impacto
No fue fácil para que esta comunicadora y maestra haber ganado la elección, pero esto ya es historia.
Vendría el reto de gobernar. Y aquella dama de finas facciones con ojos luminosos, rostro y de silueta delgada y atractiva, de pronto le toca sentarse como máxima autoridad en la presidencia municipal de Guadalajara.
Y le dejan una bomba que le podría estallar en las manos. El contrato de concesión de recolección de basura con la empresa Caabsa Eagle, que se prolongó durante 30 años, vencía.
¿Qué va a hacer Verónica con el tema de la basura? Nos preguntábamos. ¿Cómo va enfrentar a Caabsa? ¿Les va a renovar la concesión? ¿La van a doblar? ¿Cómo va a sortear los intereses económicos cuyas ofertas le van a llegar o ya le llegaron?
Verónica sorprendió a propios y extraños al anunciar que la concesión llegaría a su fin, atendiendo la insatisfacción ciudadana con el servicio de Caabsa.
No la dobló el poder económico de la empresa. Primero, no aceptó compromiso alguno con la empresa. Desconozco si los cabilderos de Caabsa trataron de financiar su campaña, y si lo hicieron, Verónica rechazó que entrara ese dinero sucio para financiar parte de sus actividades proselitistas.
Está claro que no se dejó corromper y ya como alcaldesa tomó el toro por los cuernos. Con firmeza e inteligencia, apoyada en un equipo joven, algunos con cierta experiencia como Mario Silva, experto en políticas públicas en temas metropolitanos, quien había fungido como director de Imeplan, además de haber formado parte del gobierno de Nuevo León en temas de planeación municipal.
La gran decisión la tomó la joven alcaldesa, trazando un plan estratégico, logrando sortear los obstáculos que aparecieron en el camino, como el que la empresa ganadora de la licitación para venta de los camiones recolectores de basura al Ayuntamiento de Guadalajara, se echara para atrás a los pocos días del veredicto. ¿Qué sucedió? ¿Estuvo Caabsa detrás de la renuncia? ¿Presionó? No sabemos.
Lo que sí pasó fue que la alcaldesa y su equipo se metieron a buscar alternativas, pero al mismo tiempo se llevó a cabo el trabajado de cabildeo con regidores de MC, Hagamos, PRI y PAN para que apoyaran la iniciativa de Verónica de modificar el Código de Gobierno municipal de Guadalajara y el presupuesto de egresos del 2024 para adquirir las unidades que se requerían. Se tuvo una oposición con grandeza de miras (a excepción de Morena que no la apoyó).
El obstáculo fue superado y en los primeros días de enero, los nuevos camiones recolectores de basura estaban ya en la ciudad para enfrentar la crisis de la basura, que poco a poco ha ido avanzando.
Mucho hay por hacer en el tema de la basura, viene todo un programa que tiene como finalidad convertir a Guadalajara en la ciudad más limpia de México y para ello se desdoblará un programa muy bien pensado con la participación de la sociedad.
“Vamos a recuperar la limpieza y la grandeza de Guadalajara”, ha declarado Verónica Delgadillo al tiempo que encabeza la campaña de limpieza colectiva de Guadalajara, con los sábados comunitarios.
En los próximos días viene una segunda etapa, donde la participación ciudadana será clave para lograr el objetivo de que la casa de todos, todos la limpiemos, tomando conciencia de aportar nuestro granito de arena, no arrojando basura en la vía pública.
Es un buen inicio en estos primeros 100 días de Verónica como alcaldesa en Guadalajara. Así lo veo.



