OPINIÓN
Lo que viene en educación

Metástasis, por Flavio Mendoza //
Comienzan la operación dentro de San Lázaro para construir acuerdos en torno a las leyes reglamentarias de la Reforma Educativa Obradorista, a la que han llamado Acuerdo Nacional Educativo, la Comisión de Educación ya tiene listo un borrador que presentarán para su análisis, contraste y propuestas en las mesas que seguro llevará el parlamento abierto, donde ya están convocados diversos sectores, entre ellos el SNTE y la CNTE, para que antes de inicio del siguiente ciclo escolar en agosto próximo ya esté lista la nueva normativa en materia educativa.
Destaca la ausencia de la ex dirigente del SNTE, Elba Esther Gordillo, su grupo Maestros por México cada vez están más desdibujados, no logran consolidarse como una expresión o corriente disidente interna en el magisterio nacional, además de estar entretenidos en la creación de un partido bajo las siglas RSP, misma que en su primer asamblea presentó como logotipo la imagen del Presidente de México pixeleada, pero algo pasó que misteriosamente no la volvieron a usar.
La maestra y su grupo no fue citada en mayo pasado para acordar con el magisterio los acuerdos previos y posteriores a la Reforma Educativa Obradorista, mucho menos para la negociación salarial, que se llevó a cabo únicamente con el SNTE, para las leyes reglamentarias quienes darán visto bueno es el SNTE y la CNTE, el presidente entendió que con Gordillo a su lado perdería más simpatías o la realidad es que nunca la consideró.
Por otra parte, el Presidente de la Republica, previo a ésta aprobación, de gira por Michoacán prometió a los docentes del subsistema estatal que pronto pasarán a ser maestros federalizados, con ello anuncia que será un proceso a nivel federal, sin embargo difícilmente se podría llevar a cabo con un decreto porque habrían estados como es nuestro caso, en Jalisco, donde las condiciones de los maestros estatales simplemente no podrían igualarse en el sistema federalizdo, por ejemplo, todo lo relacionado a la Seguridad Social a través del Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco, seguramente chocará el Presidente cuando le informen de este tema, mientras tanto habrá estados y trabajadores principalmente que le agradecerían dicha transición, aunque también tendría que revisar el costo la Secretaría de Hacienda y lo que ello implica.
Finalmente, se da un cambio en la Secretaría de Educación Pública, el movimiento del Dr. Gilberto Guevara Niebla, llama la Atención, deja la Subsecretaría de Educación Básica, para incorporarse como Coordinador de Estrategia Institucional, un puesto clave en todo lo que viene para el Sistema Educativo con las nuevas leyes, el ex dirigente estudiantil del 68 y autor de críticas al Sistema Educativo como en su libro La Catástrofe Silenciosa, también ex integrante del hoy extinto INEE, que conoce las entrañas del sistema en materia educativa y que vivió y aplicó la Reforma Peñista hoy será el responsable de la implementación de la nueva Reforma Educativa Obradorista, mietras el lugar que deja lo ocupa Marcos Bucio Mújica, un viejo colaborador del secretario Esteban Moctezuma, además funcionario del zedillismo y también fue hombre de confianza de Francisco Labastida Ochoa.
Twitter: @FlavioMendoza_
NACIONALES
El ocaso del rebelde

– Por Iván Arrazola
El poder, ese viejo escenario donde se forjan héroes y se consumen rebeldes, suele desnudar la verdadera esencia de quienes lo alcanzan. A lo largo de la historia, ha sido capaz de transformar ideales en privilegios y convicciones en concesiones.
En México, pocos casos ilustran mejor esta metamorfosis que el de Gerardo Fernández Noroña: el opositor combativo que enarbolaba la rebeldía como bandera y que, con el tiempo, terminó convertido en el mismo tipo de político al que solía denunciar.
En este sentido, desde sus tiempos como opositor, lo que dio a conocer al senador Fernández Noroña fue su actitud combativa y su rebeldía. Era el tipo de político capaz de hacer una huelga de hambre ante una decisión injusta del gobierno, el personaje que abiertamente criticaba los excesos de la vieja clase política: sus privilegios, sus viajes y el lujo en el que vivían.
Esa faceta crítica y contestataria la expresó también en episodios como su negativa a pagar el IVA en los supermercados, acciones que ponían en aprietos a trabajadores que, en realidad, poco podían hacer para cambiar los precios.
Sin embargo, todo cambió cuando López Obrador lo incluyó entre las llamadas corcholatas presidenciales. A partir de ese momento, el activismo callejero que había caracterizado a Fernández Noroña se transformó. De la noche a la mañana, subió varios peldaños y se convirtió en parte de la nueva élite política.
Así, cuando fue nombrado presidente de la Mesa Directiva del Senado, su estilo ya no fue el de un perfil austero. Los viajes en primera clase, las salas premier en aeropuertos y los vehículos de lujo pasaron a ser parte de su nueva realidad. Paradójicamente, el mismo político que antes presumía su cercanía con el pueblo y despreciaba a los elitistas, pronto cayó en excesos inconcebibles para alguien que se asumía contestatario. Incluso utilizó al Senado como espacio para exigir que un ciudadano se disculpara públicamente por haberlo insultado en un aeropuerto.
El contraste es aún más evidente si se recuerda que durante años criticó la corrupción de panistas y priistas, y denunció las injusticias contra el pueblo. Ahora, en cambio, mostró una sorprendente falta de sensibilidad.
Respecto al rancho de Teuchitlán, Jalisco, por ejemplo, minimizó la gravedad de lo ocurrido al afirmar que solo se trataba de cientos de pares de zapatos, negando que hubiera indicios de reclutamiento o atrocidades. En otros tiempos, probablemente habría exigido justicia y acompañado a las víctimas.
De igual modo, cuando surgieron señalamientos contra el coordinador de su bancada por vínculos de su secretario de seguridad con el crimen organizado, Noroña llegó incluso a cuestionar la existencia del grupo criminal involucrado. En otra época habría pedido el desafuero del implicado; hoy, en su nueva faceta, resulta difícil imaginarlo asumiendo una postura crítica.
No obstante, sus últimos días como presidente del Senado estuvieron marcados por un cúmulo de escándalos. Investigaciones periodísticas revelaron que era dueño de una casa de 12 millones de pesos.
Aunque intentó justificar la compra con un crédito, sus ingresos como senador y las supuestas ganancias de su canal de YouTube, rápidamente especialistas desmintieron que pudiera generar los 188 mil pesos que asegura el senador. Con soberbia, declaró: “Yo no tengo ninguna obligación personal de ser austero”. Incluso se ventiló que recibe donaciones ilegales a través de sus transmisiones en redes sociales.
En ese torbellino de acusaciones ocurrió un episodio que pudo haberle devuelto algo de legitimidad, pero que terminó mostrando que se trata de un político que vive el privilegio: el enfrentamiento con el líder nacional del PRI. Aunque al principio la conversación mediática giró hacia la agresión que sufrió junto a uno de sus colaboradores, el caso pronto escaló.
El Ministerio Público acudió de inmediato al Senado a tomarle declaración, mientras miles de personas comunes siguen sin obtener justicia pronta y expedita. Esa diferencia de trato encendió aún más las críticas.
La polémica creció cuando la jefa del Estado intervino, acusando a Alejandro Moreno y a la oposición de actuar como porros. En lugar de llamar a la prudencia y a la concordia, reforzó la confrontación y desvió la atención al señalar que la prensa se fijaba más en la casa de Noroña que en las acusaciones de la DEA contra García Luna.
El caso de Fernández Noroña ilustra crudamente lo que sucede cuando los principios se subordinan al poder, ya sea porque este transforma a las personas o porque desde el inicio solo fue una estrategia para alcanzarlo. Hoy, las condenas a la violencia en el Senado son unánimes.
Lo que no parece merecer la misma indignación es la incongruencia. El régimen insiste en convencerse a sí mismo de que “no son iguales”, pero en los hechos muestran que sí lo son o, lo más inquietante, que pueden incluso superar a aquello que juraron combatir.
OPINIÓN
Los dolores de cabeza por las líneas 4 y 5

– Opinión, por Gerardo Rico
Con bombo y platillo fue anunciada el 22 de mayo del 2022 el inicio de las obras de la Línea 4 (L4) del Tren Ligero, inauguradas por el entonces gobernador Enrique Alfaro Ramírez: “La Línea 4 será la primera ruta de transporte de pasajeros en México que se incorporará al derecho de vía del tren de carga; contará con 8 estaciones en 21 km y moverá inicialmente a 106 mil usuarios diarios.
Tendrá una inversión de 9 mil 137 millones de pesos, recurso que será otorgado por el Estado, la Federación e Iniciativa Privada. Los vagones del tren serán modernos y actualizados tecnológicamente”, anunció el comunicado oficial del gobierno del Estado.
Sin embargo, a tres años y tres meses del suceso, la L4 se ha convertido en un dolor de cabeza; inició sin proyecto ejecutivo, sin planeación financiera y sin las adecuaciones ferroviarias necesarias. Al momento se calcula que costará lo doble, es decir, 20 mil millones de pesos, y lo peor: aún no hay fecha para su inauguración, sin contar que el tema se politizó.
Una papa caliente más que el gobernador Pablo Lemus recibió como herencia política y no encuentra hasta el momento la cuadratura para resolverla. Hace unos días el mandatario estatal declaró que primero será inaugurada la Línea 5), el proyecto no se contempla como un tren ligero, sino como un sistema BRT (Bus Rapid Transit) de electromovilidad que conectará el Aeropuerto Internacional de Guadalajara con el Estadio Akron, atravesando los municipios de El Salto, Tlajomulco, Guadalajara y Zapopan, usando parte de la infraestructura del Peribús, con miras al Mundial de fútbol del próximo año con la celebración de cuatro partidos en el estadio de las Chivas.
El retraso de la Línea 4 no es por falta de recursos, sino por cuestiones legales y técnicas con Ferromex. Según Lemus, la línea podría operar manualmente con bandereros desde noviembre de 2025, a 50 km/h, o esperar a julio de 2026, tras concluir pasos a desnivel. La decisión será técnica, a cargo del Instituto Nacional de Movilidad.
En contrapartida, representantes de la 4T en voz de la diputada federal y presidenta de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en la Cámara de Diputados, la jalisciense Merilyn Gómez Pozos, y la delegada de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), María Padilla, advirtieron que primero deben concluirse los trabajos de la L4 para iniciar con la L5.
La legisladora indicó que fue la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, quien envió un mensaje al Gobierno de Jalisco para detallar que, antes de entregar recursos para la Línea 5 del transporte público, la entidad debe echar a andar la Línea 4; además, se deberán entregar los resultados de un estudio técnico sobre el impacto de beneficio a la ciudadanía, que lleva a cabo la SICT.
En primer lugar, comentó, uno de los motivos por que no se ha podido echar a andar la L4 es que la obra no tiene todavía el aval de Ferromex pues recordemos que corre a la par de la línea de tren de carga respecto a los pasos seguros que debe seguir la obra, mismos que se han estado elaborando de manera apresurada.
La legisladora afirmó: “la prisa aquí es porque viene el Mundial de fútbol del 2026, vamos a tener cuatro partidos, pero esos cuatro partidos transcurren en unos días, los demás días nos quedamos los jaliscienses lo que puede ser un buen o mal proyecto, un buen o mal trabajo; tenemos que pensar más en los jaliscienses que en los que nos van a visitar”. Y fue más allá: “El tema es que ya están haciendo trabajos para la L5, sin este dictamen -de la SICT-, y si arroja otra cosa, esto se está haciendo de manera técnica, no es para cumplir un capricho”.
Como candidato de MC a gobernador, Pablo Lemus prometió el 13 de abril de 2024 una ruta de electromovilidad (Línea 5) para el Mundial 2026. Pese a impugnaciones electorales, los trabajos iniciaron. La obra, de 11,500 millones de pesos, debe estar lista en marzo de 2026, conectando el Aeropuerto con el Estadio Akron.
La Federación advirtió que los 4 mil 500 millones de pesos que podría destinar a la Líena 5 estarían a disposición de las autoridades locales hasta enero del 2026. Aunque una vez más el mandatario estatal resalta la posibilidad de pedir créditos para la fase uno y hacer la obra con el aporte del gobierno local y con el apoyo de la iniciativa privada (traducido a concesiones), es un asunto que amenaza con convertirse en una polémica ruta como fue en su momento el Macrobús.
“Para mí el día de hoy venir aquí al corazón de Tlajomulco, a cumplir el último compromiso que me quedaba con este municipio cuando fui presidente, era el tren eléctrico, y hoy vengo a decirles que vienen meses de trabajo, que el compromiso que hicimos con el Presidente de la República es que lo vamos a terminar antes de que acabe nuestro gobierno, vamos a trabajar día y noche, sin descanso, en la obra”, señaló el ex gobernador Alfaro Ramírez el día del inicio de las obras de la L4.
NACIONALES
La presidenta, Omar y Marcelo

– De Frente al Poder, por Óscar Ábrego
A un año la Presidenta está haciendo lo que puede con quien tiene.
Resolver la herencia que le dejó López Obrador no es sencillo.
Una gran parte del país controlado por la delincuencia, finanzas públicas deshidratadas, obras inviables y tremendamente costosas, una nación endeudada brutalmente, un sistema de salud devastado y muchas otras asignaturas como la de lidiar con personajes impresentables por sus vínculos criminales o comportamientos inmorales y corruptos, son parte del pesado costal que carga todos los días Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, en este primer aniversario, estoy convencido de que la primera mujer que encabeza el ejecutivo federal está destinada a trascender en la historia.
Podrán muchos no estar de acuerdo en sus postulados, pero ¿qué mandatario en el mundo se escapa de la polémica y la crítica? Ninguno, sea mujer o varón.
La democracia, al margen de sus bases teóricas, siempre corre riesgos colectivos. Así lo demuestra la historia universal.
De cualquier modo, soy de los que opina que Sheinbaum tiene la convicción de lograr mejorar el estado de las cosas que recibió.
Dicho de otra forma, creo en ella.
Y si bien hay temas que pueden ser materia de cuestionamientos duros y legítimos, lo cierto es que en este primer aniversario de su sexenio sobresalen dos personajes que han dado la nota positiva (por no decir sobresaliente) de su gestión: Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana y Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía.
De ambos lo único que podría decirse en este momento es que están dando buenas cuentas a la sociedad y a la presidenta.
Los dos tienen algo en común: los escenarios que enfrentan son adversos y en extremo desafiantes.
Omar, pacificar al país en medio de una violencia nunca antes vista.
Marcelo, darle viabilidad productiva a México frente a la inestabilidad emocional de Donald Trump.
Si Claudia Sheinbaum ha tenido un acierto, es haber colocado en esas delicadas responsabilidades a Omar García Harfuch y a Marcelo Ebrard, quienes, llegado el momento, de seguro serán los únicos finalistas de Morena en el aún lejano 2030.
En X: @DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, escritor, activista social y analista político.