JALISCO
Esteban Garaiz: Adiós a un hombre de trayectoria intachable
Por Mario Ávila
Transcripción de texto a voz
De una sola pieza. De una gran estatura moral. De una calidad humana excepcional. De un nivel cultural prodigioso. Pero, principalmente, un hombre de un compromiso político y social inamovible con los menos favorecidos.
Esas bien podrían ser algunas de las descripciones de la vida y obra de don Esteban Mario Garaiz Izarra, un hombre siempre comprometido con grandes causas, pero también un hombre que, con mucha determinación y siempre con la frente en alto, abandonaba las luchas que, a su juicio, habían traicionado sus principios.
Don Esteban vivió 91 años; apenas hace una semana estaba festejando el ascenso al primer escalón del noveno piso en su productiva vida, cuando cumplió con la cita que todos tenemos pactada con el destino y trascendió.
Sin embargo, la huella que ha dejado don Esteban seguramente servirá desde hoy para inspirar a muchas generaciones que busquen en el bien común, en la justicia social y en el camino de la democracia el derrotero ideal para trazar su vida personal.
Participó y construyó tanto como le fue posible, pero cuando sentía que sus aportaciones ya no coincidían con los objetivos de la empresa con la que se había comprometido, no dudaba, como hombre de palabra, en dar por terminada su aportación y seguir su camino por otro lado.
Así pasó con el PRI, partido al que representó como legislador, como funcionario y como diplomático, pero cuando consideró que el PRI no era ya el partido que abanderaba la justicia social, renunció sin tapujos y con entereza.
En el inicio de la década de los años 90 ingresó, mediante concurso, al Servicio Profesional Electoral del IFE. En el año de 1994 fue enviado como responsable de la oficina municipal del IFE en Guadalupe Tepeyac, Chiapas, en el corazón de la zona zapatista, en donde logró acuerdos con la guerrilla para que se instalaran casillas y se celebraran elecciones.
Para 1995 fue coordinador nacional de las Vocalías del Registro Federal de Electores y, de cara al proceso electoral de 1996-1997, fue nombrado vocal ejecutivo en Jalisco, en donde se mantuvo hasta que, 10 años más tarde, en el año 2006, le envió una carta de renuncia al presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, advirtiéndole que él no podría permanecer en una institución que no había garantizado al pueblo de México una elección presidencial democrática en el año 2006.
Para el final de la primera década del año dos mil, don Esteban Garaiz Izarra se constituyó en el pilar ideológico de la recién creada Agrupación Política Estatal Alianza Ciudadana, la organización liderada por Enrique Alfaro Ramírez, para, en alianza después con el Partido Convergencia, transformado luego en Movimiento Ciudadano, disputar la candidatura a gobernador en 2012, que perdió ante Jorge Aristóteles Sandoval, y luego la candidatura a la presidencia municipal de Guadalajara en 2015, que ganó contra el abanderado priista Ricardo Villanueva Lomelí.
Sin embargo, para don Esteban Garaiz Izarra, ya habiendo llegado este grupo político al poder, solo hubo pequeños cargos públicos en los que nunca se le respetó; tales fueron el de fiscal anticorrupción en Tlajomulco y, después, jefe de Gabinete en Tlaquepaque, de donde la alcaldesa María Elena Limón lo echó de manera indigna.
Eso marcó el adiós de la vida pública y, con la frente en alto, de don Esteban Garaiz Izarra, para luego dedicarse a disfrutar su hogar, su lectura y sus charlas con amigos cercanos.



