JALISCO
Acusa en tribuna Leonardo Almaguer Castañeda hostigamiento político
Por Francisco Junco
La sesión ordinaria en el Congreso de Jalisco transcurría con la rutina parlamentaria habitual: dictámenes, reservas e intervenciones medidas al cronómetro, hasta que la voz del coordinador del Partido del Trabajo rompió la cadencia protocolaria.
Desde tribuna, el legislador denunció ser blanco de hostigamiento y violencia política atribuida al Ejecutivo estatal, al señalar que la filtración de episodios de su pasado se ha convertido —dijo— en una campaña de desprestigio persistente.
El diputado relató que personas no identificadas acudieron a su barrio para repartir propaganda con señalamientos en su contra.
Según su versión, los vecinos respondieron devolviendo el material “en una bolsa negra”, gesto que interpretó como respaldo comunitario.
Y es que, hace una semana, un periódico local reveló antecedentes penales del diputado, quien fue procesado por delincuencia organizada.
En el recinto, el comentario provocó murmullos y miradas cruzadas entre bancadas, un lenguaje no escrito que suele acompañar las acusaciones directas en la arena legislativa.
Desde el estrado, visiblemente molesto, el petista elevó el tono y lanzó un reto político: si se trata —dijo— de citar a comparecer a presuntos responsables, deberían comenzar por funcionarios que, a su juicio, deben explicar decisiones públicas.
Mencionó al titular del SIAPA, al responsable del sistema de transporte y al propio Ejecutivo estatal, a quien pidió aclarar hechos relacionados con Teuchitlán.
El posicionamiento surgió luego de que legisladores de Movimiento Ciudadano recordaran antecedentes judiciales del diputado durante la presentación de iniciativas.
En respuesta, Leonardo Almaguer sostuvo que ya enfrentó a la justicia por hechos ocurridos hace más de dos décadas y que las acusaciones actuales ignoran que, según afirmó, los delitos más graves señalados entonces fueron descartados en sentencia por falta de pruebas.
El legislador insistió en que puede tramitar una constancia oficial que acredite la ausencia de antecedentes penales y cuestionó que sus adversarios —a quienes acusó de encubrir irregularidades presentes— centren el debate en su historial.
“Yo ya rendí cuentas; otros no”, sintetizó desde tribuna, en una frase que resonó más allá del micrófono.
En los pasillos, asesores y reporteros comentaban el intercambio como un episodio más del pulso político que marca la legislatura jalisciense.
No es la primera vez que el nombre del diputado aparece ligado a controversias públicas, pero el señalamiento directo contra instancias del gobierno estatal elevó el nivel de confrontación.
El señalamiento incluyó referencias a presuntas filtraciones provenientes de Casa Jalisco y a coberturas mediáticas que, según el legislador, replican acusaciones sin considerar resoluciones judiciales previas.




