NACIONALES
Entre legitimidad y viabilidad: Elección judicial de 2027 en dilema, ¿concurrencia o aplazamiento?
Opinión, por Pedro Vargas Ávalos
La trascendental reforma que se hizo a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos —Diario Oficial de la Federación del 15 de septiembre de 2024— estableció la elección popular de ministros, magistrados y jueces. Como ese proceso electoral contempla dos pasos, habiéndose realizado el inicial en junio del año pasado, ahora resta llevar a cabo la elección judicial complementaria, misma que está programada para el año de 2027.
Pero tal como se programó, sería el mismo día en que se desarrolle la jornada para elegir cargos políticos (diputados y gobernadores), lo que significa que serán unos comicios concurrentes, lo cual requiere mucho trabajo y presenta dilemas complejos, tanto para la organización de las votaciones como para la decisión de cada ciudadano en el momento de sufragar.
La cuestión es que, como apuntamos, aparte de miembros de la Cámara de Diputados federal, también se tienen que elegir gobernadores en la mayoría de las entidades federativas —sin considerar en su caso lo que corresponda a cada Estado con sus municipios— y desde luego lo que atañe al poder judicial, es decir, se deben elegir magistraturas de sala superior, salas regionales y la mitad de los jueces y magistrados de circuito. Lógicamente, eso convierte en muy difícil la tarea de implementar los detalles de tan complejo asunto.
La institución a la cual corresponde organizar esa elección es el ente autónomo denominado Instituto Nacional Electoral, y que comúnmente conocemos como INE, el cual, para cumplir su objetivo, tiene largo camino por recorrer, senda que debe iniciar esencialmente en septiembre de este año. Recordemos que, tratándose de la cuestión judicial, las campañas carecen de financiamiento público y no intervienen los partidos políticos.
Por lo contrario, los comicios de diputados y gobernadores e incluso de munícipes, tienen apoyo económico y, sobre todo, se caracterizan por ser unas campañas de abundantes cuanto variados actos y gran difusión pública.
Bastantes son las experiencias logradas luego de la parte puntera de elección de juzgadores. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que esa primera elección del Poder Judicial “fue todo un éxito”, subrayando que participaron aproximadamente 13 millones de personas, con lo cual —enfatizó la mandataria— México es el país “más democrático del mundo”, y con el nuevo Poder Judicial “se hará realidad el anhelo juarista: al margen de la ley , por encima de la ley, nadie”. Eso indica que tendremos un verdadero Estado de derecho, donde nadie, ni siquiera los más poderosos, estarán por encima de la ley.
Sin embargo, el expanista y ahora —como neomorenista— presidente de la comisión senatorial de justicia, Javier Corral, ha declarado: “Sí creo que la reforma judicial debe revisarse antes del 27; me preocupa lo que ya en la realidad ha estado apareciendo, sobre todo en las entidades federativas”, y por ello reconoció que “es momento” de examinar esa reforma.
Por su parte, la presidenta del INE -Guadalupe Taddei Zavala- manifestó en días pasados, -advirtiendo que ya había participado semanas antes en las mesas de propuestas para la reforma electoral-, una recomendable medida de aplazamiento en cuanto al ramo judicial: «Nosotros lo planteamos desde el primer encuentro con la comisión presidencial-que preside Pablo Gómez, por designación de la gobernanta nacional- porque es importante, por eso yo recalco mucho que el instituto aporta experiencia técnica, organizativa y logística. Poner sobre la mesa ese elemento no es un capricho, ni es porque no podamos hacer las cosas, es porque es lo más correcto, lo más idóneo».
La experta funcionaria del INE agrega: En el proceso electoral ordinario, tenemos la participación activa de los partidos políticos y, por tanto, son verdaderamente los actores fundamentales. “Ellos hacen sus propuestas de candidatura, comandan sus campañas, definen en dónde van a poner más énfasis en sus campañas”. Expediente diverso es el proceso judicial, porque en él no participan los partidos políticos. Así quedó establecido en la Constitución, con el agregado de que los aspirantes a juzgadores tampoco tienen representación —el día de la jornada— en las casillas.
«Creo que la fecha de esa elección se debe mover sí o sí, porque el conflicto que se generaría el día de la elección es una realidad”. Al respecto, sostiene la dirigente del INE que su idea ha sido bien vista en diversos foros: “Mover la fecha tres meses implica para el Instituto la posibilidad de ser sano, que el tema de la elección ordinaria y el de la judicial sea con mucho aseo, porque hay procedimientos que las diferencian”.
Un aspecto que resalta inmediatamente es que, de realizarse la votación concurrentemente, implicará tener casillas separadas. “Entonces, la reforma debe considerar algo que le dé sentido a esa diferencia y que lo pueda unir, si eso no es posible, entonces hay que separar la fecha. Puede ser meses o hasta un año después”.
El planteamiento ha ido cobrando importancia. La presidenta Claudia Sheinbaum, en una mañanera, reconoció que llevar a cabo elecciones ordinarias y judiciales en la misma fecha podría resultar complicado. “A lo mejor… es demasiado en una sola elección”. Y a propósito de lo manifestado por la dirigente del INE, subrayó que el planteo no es sencillo, ya que implica una reforma constitucional y un acuerdo directo con el organismo electoral. “Habría que cambiar la Constitución para que la segunda parte del Poder Judicial y su elección fueran en otro año.”
La mandataria está sobre aviso y admite que reflexiona sobre ese aplazamiento: “Leí la propuesta que presentó el INE, aunque es larguísima, la verdad, todavía no la acabo… Tienen algo ahí interesante, le propusieron a Pablo (Gómez) que se llevara la elección de jueces para el 28, no el 27, para que no quede todo junto; el INE propuso eso, entonces hay que considerarlo”, conforme a sus argumentos.
Y ya sabemos que, si es así, lo más prudente será que se aplace la votación para elegir los integrantes del poder judicial, y así finalmente culminar la reforma aprobada hace año y medio.
Por lo explicado, no cabe duda de que es oportuno tener presente lo que sostiene Guadalupe Taddei, la eficaz guía del Instituto Electoral de la República: Lo más idóneo para realizar la segunda elección judicial, es “sí o sí” aplazarla al menos tres meses.




