Connect with us

NACIONALES

La realidad incómoda

Publicado

el

Spread the love

Opinión, por Miguel Anaya

Hay una tentación casi deportiva en México: cada vez que un político dice algo torpe, lo declaramos automáticamente “desconectado del pueblo”. Es cómodo. Es rápido. Es emocionalmente satisfactorio. Y, siendo honestos, muchas veces es cierto. Pero no siempre.

Porque la realidad —como diría cualquier cronista que haya caminado más de tres calles seguidas fuera de Valle Real— es más compleja, más incómoda y, sobre todo, menos útil para hacer consignas.

Tomemos ejemplos que se volvieron parte del museo nacional del resbalón político.

Recordemos cuando Gabriel Quadri dijo que México sería potencia emergente sin “cargar” con ciertos estados del sur, la frase explotó. Y con razón. Sonó a desprecio territorial, a visión tecnocrática sin rostro humano, a Excel sin personas. Pero también reveló algo: existe, dentro y fuera del gobierno, una conversación silenciosa sobre desigualdad regional que nadie sabe cómo nombrar.

El problema no fue solo la idea. Fue la forma. En política, la forma es el fondo.

Décadas antes, José López Portillo dejó una frase que todavía se repite en redacciones y sobremesas: “No te pago para que me pegues”. No era clasismo económico directo. Era algo más profundo: la visión del poder como propietario de la narrativa. No es que no entendiera al país. Es que creía que entenderlo implicaba controlarlo.

Luego está el caso del expresidente López Obrador, que desde otra trinchera ideológica también generó polémica cuando describió a sectores de clase media con etiquetas morales. No es clasismo clásico vertical. Es algo más moderno: polarización horizontal. Dividir para explicar. Explicar para gobernar.

Y si alguien piensa que esto es exclusivo de una ideología, basta recordar al gobernador de Nuevo León, Samuel García, cuyo historial de frases —desde comentarios sobre “suelditos” hasta referencias a estilos de vida privilegiados— han detonado indignación y burla nacional. No porque la gente crea que los políticos deben vivir en pobreza franciscana. Sino porque espera que entiendan lo que significa no tener opciones.

Ese es el punto. No siempre los políticos viven fuera de la realidad, pero muchas viven fuera de la experiencia emocional promedio de los ciudadanos que gobiernan.

No es lo mismo saber cuánto cuesta el transporte que depender de él. No es lo mismo saber el precio del kilo de tortilla que calcular si alcanza para comprar las de mañana. No es lo mismo estudiar la desigualdad que despertarse dentro de ella.

La política mexicana —sin importar partidos— ha caído en el error de confundir información con comprensión. Muchos políticos sí conocen datos. Pocos entienden lo que esos datos se sienten.

El poder, aísla. No porque vuelva malvadas a las personas. Sino porque reduce la fricción cotidiana. Y la fricción cotidiana es donde vive la realidad social.

Por eso aparecen las frases aspiracionales en contextos equivocados. Por eso surgen comparaciones de viajes turísticos soñados cuando el debate es transporte público. Por eso la narrativa política suele hablar de un futuro hipotético mientras la ciudadanía calcula el presente dramático.

Pero también sería intelectualmente flojo decir que todos los políticos viven en una burbuja. Muchos vienen de contextos modestos. Muchos entienden la precariedad. Algunos pocos recorren más la ciudad que el ciudadano promedio. El problema es la memoria corta y agenda larga.

Y cuando el poder habla sin calibrar el símbolo, la ciudadanía escucha desprecio, aunque la intención haya sido marketing, metáfora o simple torpeza verbal.

Al final, la regla es simple: Nadie puede mejorar lo que no conoce. 

Pero conocer no es haberlo leído. Conocer es haberlo vivido, o al menos haber aprendido a escuchar para comprender.

México no necesita políticos que fomenten la pobreza franciscana. Necesita políticos conscientes. Y esto último se ha distinguido por ser la excepción y no la regla.


Spread the love
Continuar Leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

HAZ CLICK PARA TRAMITARLA: Tarjeta única Jalisco
Vacúnate contra el sarampión

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.