OPINIÓN
Uribe y Mery: Guadalajara no será un paseo en calandria
De Frente al Poder, por Óscar Ábrego
Si Alberto Uribe o Mery Gómez Pozos (quien sea que encabece la causa de Morena en Guadalajara) asume que la batalla electoral será un mero trámite, estaría cometiendo una tremenda equivocación.
En esta columna se ha consignado que no hay más; en caso de que la variable de la paridad obligue a que sea mujer la candidata, sin duda será la diputada federal; pero si se determina que sea varón, será el ex alcalde de Tlajomulco.
A menos de que colisionen los planetas del sistema solar habría cambios; mientras tanto, así está acordado en las alturas del poder.
Al margen de los pronósticos optimistas y el buen ánimo de sus equipos de trabajo, es necesario colocar sobre la mesa del análisis algunas consideraciones que nos permiten mantener cierta objetividad con respecto a la cada vez más cercana jornada del año venidero.
De acuerdo a estudios de opinión elaborados por firmas de prestigio nacional e internacional, que están en manos de estrategas emecistas y que he tenido a la vista, Verónica Delgadillo cuenta con un alto nivel de aprobación frente al electorado tapatío, por encima de cualquier aspirante, con independencia del partido.
Si bien en dichas encuestas la marca Morena supera -con pocos puntos- a Movimiento Ciudadano, tampoco las cosas están como para echar las campanas al vuelo; es falso que el morenismo “aplastará” a emecé en la capital tapatía, como lo afirman algunos pitonisos.
Claro, es verdad que existen amplias posibilidades para que la postulación morenista arrebate el poder a MC, sin embargo es preciso recordar que la “maquina” naranja -a pesar de que algunas partes de su carrocería comienzan a rechinar- su motor aún funciona con precisión y potencia.
Sobre el particular, basta con mencionar que el emecismo cuenta con recursos financieros en abundancia –casi ilimitados- y una base de operadores experimentados con una ansiosa disposición para sacar la chamba a como dé lugar.
De igual forma, es importante tener en cuenta que el abanderado de la Cuarta Transformación al ayuntamiento de Zapopan deberá ser alguien que no jale hacia abajo la votación de Morena, pues –ya sea Mery o Uribe quien obtenga la candidatura- podría verse afectado por la simbiosis histórica que se da entre los electores de ambas ciudades; dicho de otro modo, en el supuesto de que se pierda en Zapopan, no podría ser de manera tan humillante como sucedió recientemente, porque de seguro también se perdería en Guadalajara.
Es cierto que asuntos como la inseguridad, el agua pútrida que llega a miles de hogares tapatíos, la asfixiante movilidad, el deficiente sistema de transporte y la frivolidad digital de la alcaldesa, serán factores que incidirán en la decisión de los votantes, pero eso no garantiza que en automático gane Morena, ya que mucho dependerá de la narrativa y las propuestas a la hora de las campañas.
Es así que entonces se recomienda -ante todo- cautela, trabajo profesional y sencillez.
En lo personal –como ya lo he externado públicamente con anterioridad en distintos espacios- creo que son las mejores opciones con las que cuenta el Movimiento de Regeneración Nacional para protagonizar una contienda digna y con buenas probabilidades de triunfo.
Y es que lo reitero, Guadalajara no será un paseo en calandria.
En X: @DeFrentealPoder
*Óscar Ábrego es empresario, consultor en los sectores público y privado, activista, escritor y analista político.




