CULTURA
Conciencia en la Cultura: Breves de Cultura y Crónicas de un Trotamundo

LA PANTALLA: A LA ORILLA DEL CIELO
Por Fernando Zúñiga //
Dirección: Fatih Akin (Alemania, 2007)
(AUF DER ANDEREN SEITE). Ambientada en Alemania y Turquía. Una serie de encuentros, relaciones e incluso muertes ponen en contacto las frágiles vidas de seis personas que sólo buscan el perdón y la reconciliación.
Un entramado temático que reflexiona sobre el desarraigo y la falta de identidad cultural de los turcos que viven en Alemania. A través de brillantes imágenes, el realizador captura la vida de seis personajes que enlazan su devenir por un cúmulo de casualidades y causalidades.
PREMIOS
Festival de Cannes: Mejor Guión, Premio del Jurado Ecuménico.
Premios del Cine Europeo: mejor guión europeo. 3 nominaciones.
Premios César: Nominada a Mejor Película extranjera.
4 Premios del cine Alemán: incluyendo mejor película y director.
Premios Goya: Nominada a la mejor Película Europea.
LA MAGIA DE TUS VACACIONES: OAXACA, LA CIUDAD DE LA CANTERA VERDE.
El Centro Histórico de la ciudad, así como la zona arqueológica de Monte Albán considerada la base y origen de la actual comunidad de Oaxaca, fueron declarados por la UNESCO en 1987 como “Patrimonio Cultural de la Humanidad.”
El arte oaxaqueño es un estandarte cultural en México y el extranjero; el colorido, folclore, música, danza y gastronomía, nos habla del arte milenario que, heredado por los propios antepasados, sigue presente al día de hoy.
Cuando visites Oaxaca, saborea el sazón de un pueblo que mantiene viva su exquisita costumbre culinaria. Llegar a Oaxaca significa entrar a un mundo extraordinario de sabores, aromas y texturas.
VINO-VID-VINCI: CHATEAU CAMOU
Gran Vino Tinto Zinfandel
Rojo profundo con tintes azules y morados.
Aromas a frutas rojas maduras, ciruela, anís y a un tostado fino, proveniente de la madera.
Sabor a frutas frescas, fresa, ciruela, frambuesa, canela y chocolate amargo. Final de boca extraordinario.
Crónicas de un Trotamundo: A Florencia…eres de donde está tu corazón
Por Fernando Zúñiga //
Chelsie me dio aventón los últimos 200 km hasta Florencia. Llegamos al inicio de la noche.
Ya en su pequeño departamento y mientras se duchaba cocinó pasta. Preparó una ensalada que aliñó con oliva, balsamic vinager of Modena, mostaza, miel y pistachos, rebanó una barra de pan negro y abrió una botella de Chianti.
Me pidió que pusiera algo de música en su tornamesa y le gustó mi selección….Sergio Endrigo….Lontano dagli occhi, Canzone per te, Lo che amo solo te…
Prendió unas velas que ya estaban en la pequeña mesa y cenamos sentados uno frente al otro.
Más tarde asistimos a un festival internacional de Jazz que se celebra cada año durante el verano con músicos de talla mundial. El Anfiteatro de los Jardines de Boboli lucía espectacular a la luz de la luna…..”… Raffaello diseñó los jardines en 1549 pero murió al poco tiempo, por lo que las obras se suspenden. Las reinicia alrededor de 1558 el arquitecto y escultor Bartolomeo Ammannati.”
A la medianoche caminamos hasta un pequeño café/bar con unas pocas mesitas al aire libre.
Chelsie vivía en Florencia desde hacía 5 años. Enseñaba Historia del Arte en un instituto privado mientras investigaba sobre su tesis doctoral “El Arte Toscano del S. XVI.”
Decidió venir a Italia después de pasar 2 años en Chicago. Al término de sus estudios universitarios en Londres obtuvo una beca para su maestría.
En Chicago al principio su estancia discurría entre las aulas, convivencias con sus compañeros de estudio, algunos viajes cortos fuera de la ciudad, bares, conciertos, conferencias, jogging los fines y recorrer la ciudad con su cámara fotográfica. Rutinas de su vida en su natal Londres.
Al tercer mes de su estancia empezó a frecuentar a un profesor universitario 25 años mayor que ella. Al principio la relación se centraba en consejos para su tesis, recomendaciones de autores y temas, comer en la cafetería junto con otros estudiantes o maestros.
Al paso de las semanas se veían por las mañanas de domingo para correr junto al lago, desayunar algo ligero sobre el césped y….se despedían sin más.
Chandler era casado desde hacía 25 años. Su esposa enseñaba danza moderna en su propia academia. Tenían dos hijas que cursaban la universidad y que habían decidido vivir de manera independiente allí mismo en Chicago.
Chandler nunca se quejó de su matrimonio. Mencionaba poco de su vida en casa. Patrice su mujer también era norteamericana, graduada universitaria y de educación liberal, según Chandler.
…nunca me invitó a su casa ni conocí personalmente a su familia…
…me fui enamorando sin darme cuenta….cuando reflexioné sobre ello decidí continuar con mi sentimiento, era la primera vez en mi vida que lo experimentaba con esa intensidad…
…Chandler lo sabía y decidimos seguir la relación….casi nunca tocábamos el tema….solo vivíamos cada día….cada encuentro con más intensidad…
…el empezó a tomar la iniciativa de buscarme. Me visitaba en mi departamento. Hacíamos el amor con más frecuencia…
…se decidió a enamorarme con todos sus recursos, era delicado conmigo, muy tierno, atendía mis pequeños deseos, se interesaba verdaderamente en mis estudios, compartíamos gustos y aficiones similares…
…algún fin de semana viajamos a Canadá, una vez a Niágara Falls y otras dos ocasiones al invierno en Quebec, Montreal, Ottawa…
…nos planteamos la posibilidad de embarazarme. El soñaba con un hijo varón y yo con una niña…
…habíamos planeado hacer un viaje por Grecia con su interés por esa cultura…
…yo terminaría mis estudios dentro de 2 meses y fue por esa época que empezó a negar mi contacto. No contestaba el teléfono de su oficina o argumentaba citas profesionales o compromisos ineludibles con sus hijas….en el comedor del campus siempre se sentaba con otros profesores o sus estudiantes…
…nunca respondió mis recados escritos. Su secretaria me recibió los libros que me había prestado, prometiéndome entregárselos ella personalmente a la primera oportunidad…
…al fin de curso me enteré que Chandler había aceptado pasar el siguiente semestre como profesor invitado en una Universidad de Japón. Ya había abandonado la oficina para su suplente…
…no regresé a Inglaterra. Viajé directamente a Italia, vagué por un tiempo y unos ingleses, que conocí durante mi estancia de tres días y radicaban desde hacía años en Florencia, me animaron y fueron ayudando a conseguir mi actual trabajo, al principio como asistente y desde hace un año como titular de la materia…
…me siento atrapada en esta ciudad, con mi ocupación y mi compromiso con los alumnos. Me gusta la investigación y ya me adapté a la calidez italiana…
….ERES DE DONDE ESTÁ TU CORAZÓN…
Me confesó que no había vuelto a enamorarse, que ni siquiera había tenido un amigo íntimo u ocasional.
El año anterior la pretendió un norteamericano que había llegado a Florencia para un reportaje que lo detendría por lo menos un año….le proponía matrimonio y le dejaba a Chelsie la decisión de residir en Florencia o regresar a Londres o NY donde el residía.
Pasé 7 días inolvidables con Chelsie asistiendo a algunas de sus clases, conviviendo con su círculo de amigos, recorriendo la hermosa Florencia con la deliciosa explicación experta de la ya inminente Doctora en Arte.
Me llevó unos 50 km afuera de la ciudad en mi ruta hacia Venecia. Me depositó en plena campiña Toscana y cerca de la autopista. Me había preparado una bolsa con una botella de Chianti, una barra de pan negro y una porción de queso que acomodamos en mi mochila.
Mientras yo le ponía en su muñeca una pulsera Huixárica me dio un beso en la mejilla e hizo con su dedo pulgar la señal de la cruz sobre mi frente.
La magnificencia del arte florentino la llevaba impresa en mis pupilas pero mi corazón estaba saturado del sentimiento acerca de la experiencia de aquella joven mujer inglesa.
A mis 19 años aun no había tenido una novia formal ni conocía el amor intenso.
Hasta el día de hoy, mi concepción del amor y el respeto por el sentimiento de una mujer, está tatuado con la imagen de Chelsie aquel verano de 1970 en un pequeño café/bar a la medianoche en Florencia.
FZG Guadalajara VII/2016
CARTÓN POLÍTICO
Edición 804: Lo piden los expertos: Una nueva Corte de Justicia sin extremos ideológicos
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CULTURA
El Mazapán Parade 2026 arranca con sabor a México: La trascendencia cultural de este alimento

– Por Francisco Junco
Con un aire festivo y lleno de orgullo local, se dio el banderazo oficial del Mazapán Parade, un evento que busca rendir homenaje al dulce más emblemático de la ciudad y, al mismo tiempo, proyectar a la capital jalisciense al mundo como una tierra de tradición e innovación cultural.
La iniciativa no solo celebra al mazapán como ícono de identidad tapatía, sino que también abre un espacio para la creatividad, el arte urbano y la convivencia social, con decenas de piezas monumentales intervenidas por artistas locales y nacionales que transformarán las calles en un museo al aire libre.
Fue la tarde del jueves 21 de agosto cuando Tlajomulco tenía un aire festivo, desde el primer momento en que los invitados comenzaron a llegar. Las sonrisas y los abrazos llenaban el salón, en la sede de la fábrica de Dulces de la Rosa, donde todo estaba dispuesto para el lanzamiento de un evento que promete dejar huella.
En el centro de la celebración, Enrique Michel, vestido de negro con una sobriedad elegante, irradiaba alegría. Se le veía emocionado, repartiendo saludos, como anfitrión que abre las puertas de su casa para honrar a la cultura mexicana, representada, en un dulce, que ya forma parte de la memoria colectiva.
A su lado, con la serenidad de quien sabe que está sosteniendo un proyecto de gran trascendencia, María Laura Anaya lucía un vestido rojo que resaltaba con fuerza entre el ambiente decorado con motivos mexicanos. Ella, consejera de la Fundación Enrique Michel Velasco, se movía entre los invitados con un aire de gratitud, consciente de que lo que estaban a punto de anunciar se convertiría en un hito artístico y cultural para Jalisco.
La celebración tenía un sello profundamente mexicano. El banquete, pensado al detalle, buscaba rendir homenaje a las raíces de la región, a la cocina tradicional que ha acompañado las fiestas familiares y populares durante generaciones.
El ambiente se encendió cuando el Mariachi Oro y Plata arrancó con los primeros acordes de “Viva el Mariachi” y “El son de la negra”. La música vibraba en el corazón del salón. También el grupo norteño “Alegres de Tlajo” subió al escenario para mantener vivo el ánimo festivo.
En medio de este ambiente, Enrique Michel explicó el propósito del Mazapán Parade 2026 y aseguró que “vamos a tener una serie de mazapanes en diferentes avenidas, en el aeropuerto, y en los estadios de fútbol”, detalló, subrayando la dimensión que tendrá el proyecto, pensado para coincidir con el Mundial del próximo año.
La iniciativa no se limita a la exhibición, como explicó Michel Velasco, la idea busca que el mazapán trascienda como un símbolo cultural. “Esto lo estamos haciendo para celebrar a uno de los mejores artistas que tiene la escultura”, afirmó.
Para él, la importancia radica en que los visitantes del Mundial encuentren un punto en común que los acerque a México. “Que es precisamente el mazapán”, señaló.
Y es que después de más de cincuenta años de esfuerzo, la empresa cuenta con certificaciones internacionales que le abren las puertas a todo el mundo. “Tengo ISOS que nos dan la puerta abierta a todo el mundo. Me siento muy contento, orgulloso y satisfecho, porque sobrinos, hijos, siguen aquí creciendo la fábrica”, compartió con un brillo especial en los ojos, reflejo del legado familiar en marcha.
El orgullo también se mide en cifras. Actualmente, Dulces de la Rosa genera más de siete mil empleos, de los cuales tres mil 100 corresponden a la planta más grande de Latinoamérica en su ramo. No se trata sólo de dulces, se trata de trabajo, estabilidad y futuro para miles de familias, afirmó el director general de Dulces de la Rosa.
María Laura Anaya, explicó el trasfondo del proyecto y aseguró que “el objetivo del Mazapán Parade es acercar la cultura a través del arte, y con ello vinculamos la educación”.
Añadió que el festival contará con quince esculturas de mazapán intervenidas por artistas plásticos de renombre. “Estamos muy contentos por la apertura del gremio artístico y la confianza en el legado del señor Michel”, afirmó.
La lista de participantes es internacional. Entre ellos destacaba Aram Cortez, que celebraba quince años de trayectoria artística, y el príncipe Lorenzo de Médici, quien viajará desde Italia para intervenir una de las piezas, que después se exhibirá en la fundación de su familia.
“Esto es internacional”, dijo con énfasis María Laura, “el continente está presente: Chile, México y Europa. Vamos a celebrar el Día Internacional del Mazapán el 24 de enero y será una caravana por todo Jalisco, después por otros estados y luego Estados Unidos”.
Llegó entonces el turno de Aram Cortez, quien habló con emoción contenida. Y apuntó que “este proyecto nació en mi mente por allá del 2019, como un sueño lejano, pero poco a poco fue tomando forma gracias a la confianza del señor Enrique Michel y de María Laura”, dijo.
Después, Ignacio Gana, reconocido escultor chileno, tomó la palabra y dijo que para él “el arte es el bálsamo de la vida. Es alimento para el espíritu y lo que ha hecho don Enrique a través de esta convocatoria es dejar un legado”.
El artista comparó la trascendencia del arte con los testimonios históricos de la humanidad. “El arte es el mejor ejemplo para dejarle a las nuevas generaciones una muestra de cómo se hacen las cosas con amor, como lo ha hecho don Enrique”.
El mazapán, en ese instante, se convertía en un símbolo de unidad. Lo que nació como un experimento en un taller sencillo, hoy se había transformado en un emblema de México que se exporta a 38 países.
Alfonso Martorell, en representación del gobernador Pablo Lemus, tomó la palabra para reconocer la trayectoria de Michel. “Queremos agradecer de manera muy especial a don Enrique Michel, quien con su visión ha logrado que un dulce tan sencillo se convierta en un emblema de México y del mundo”, expresó con solemnidad.
Martorell destacó que el Mazapán Parade es reflejo de lo que representa Jalisco, raíces firmes, cultura viva y la capacidad de compartir con el mundo lo mejor de sus pueblos mágicos, su arte y su gastronomía.
Cuando llegó el turno final de Enrique Michel, el empresario habló con sencillez y emoción. “Les agradezco mucho que estén aquí y que formen parte de este grupo que quiere hacer el bien a la sociedad”, dijo, cerrando un ciclo de discursos que había estado cargado de gratitud y esperanza.
Y así, entre música de mariachi, platillos tradicionales y cocteles de mazapán, el Mazapán Parade 2026 dio su banderazo de salida. Una fiesta mexicana que reunió arte, cultura y orgullo, y que promete llevar a Jalisco y a México más allá de sus fronteras, con un dulce que se ha ganado un lugar en el corazón del mundo.
CULTURA
Clásico del teatro estadounidense: Un tranvía llamado deseo, minimalismo y pasión en escena

– Conciencia en la Cultura, por Luis Ignacio Arias
Un tranvía llamado deseo se presentó en el Conjunto Santander, la dirección estuvo cargo de Diego del Río quien presenta una puesta en escena minimalista; una tarima vacía en medio del escenario y su izquierda; discreta, disimulada, casi perdida en la sombra, una pianola.
No hay un telón que divida la realidad de la representación, no se guardan secretos entre el público y los actores, quienes en ningún momento abandonan el escenario; lo que se ve es lo que hay, sin música o efectos grabados. Los números musicales son interpretados y musicalizados en vivo por el grupo actoral utilizando la pianola, un banjo y una armónica, que crean un ambiente pasional, irracional, impredecible y caótico que tanto caracterizan al jazz.
Toda la atención está dirigida a la tarima, con luces cálidas sobre ella, las cuales, junto con la música, recrean el calor, la pasión de Nueva Orleans y los personajes que ahí dan vida a uno de los dramas más famosos en la historia del teatro. Una vez que los actores hacen su aparición, comienza el encanto, cada uno recorre la tarima, hace suyo el espacio y prepara al público hasta que todo inicia con la aparición de Blanche DuBois quien busca a su hermana Stella.
Blanche es interpretada por Marina De Tavira, con una actuación que oscila entre la fragilidad y la manipulación, ambigüedad que define al personaje de Blanche y las relaciones que ella forman con las personas a su alrededor, su presencia es lo que impulsa al resto de personajes, la actuación de Marina De Tavira es la base sobre la que se cimienta la obra.
Astrid Mariel Romo interpreta a Stella, la cual está casada con Stanley Kowalski, interpretado por Rodrigo Virago. Ellos viven en el barrio obrero de Elysian Fields, y es ahí, montada en un tranvía llamado deseo a donde llega Blanche.
La relación entre los tres es turbia; son opuestos que se atraen, se necesitan para ser. Blanche y Stella tienen ascendencia francesa, pertenecen a la clase burguesa, la cual entró en crisis a causa de la Revolución Industrial, la Segunda Guerra Mundial y la naciente clase media.
Las hermanas representan el conflicto social que se daba a finales de los 40s y durante los 50s, en pleno declive de la clase burguesa, desplazada por los nacientes capitalistas, las tierras perdieron valor frente a las fábricas, dando lugar a un nuevo orden, donde los capitalistas ocupan la cima de la pirámide social y se ve nacer un nuevo grupo, la clase media.
Blanche le cuenta a su hermana que han perdido la plantación familiar, llamada Belle Rêve (Hermoso Sueño, en francés); esto es, el fin del sueño burgués, el cual ha quedado reducido a un apellido, sus costumbres y su dignidad, que es lo único que llena la maleta de Blanche.
En México, por ejemplo, con el fin del porfiriato, muchas familias burguesas caídas en desgracia económica fueron rescatadas al casar a sus hijas con empresarios, los cuales ofrecían dinero a cambio del apellido, la educación y los contactos de los burgueses.
Por su parte, Stella, la hermana menor, está casada con un obrero, lleva años lejos de su familia y no aspira a recuperar las glorias pasadas, sino que se adaptó al cambio, abrazó a la clase trabajadora al casarse con Stanley. Stella es la transición; ya no se trata de una dama, refinada, elegante y conservadora, como busca ser Blanche, sino de una mujer que se encarga de que el hogar funcione, sin contar con fortunas o criados que la respalden, únicamente con su ingenio y el sueldo del esposo.
Stanley pertenece a la oleada de migrantes que llegó a Estados Unidos después de la 2 Guerra Mundial, cuando el trabajo en el campo dejó su lugar al trabajo en las fábricas. Los obreros se convierten en el motor económico, son duros, resistentes y sin mayores aspiraciones que cobrar su sueldo, beber y jugar. Stanley es un hombre de su tiempo; rudo, tosco, intransigente, lo que hoy se denomina machista.
Su primera aparición se da al salir del trabajo cuando le da un paquete con carne a Stella, anunciándole que irá a los bolos; ella le pregunta si puede acompañarlo. Ahí está, reducida, toda la dinámica de la época.
Un tranvía llamado deseo, escrita por Tennessee Williams, es la más importante de sus obras, cuyo valor proviene de la capacidad de retratar no solo la dinámica de su época, sino todas las contradicciones, vicios y deseos que existen tras ella.
Stanley no es el caballero que enamora por su trato, como el Señor Darcy en Orgullo y prejuicio; es algo más salvaje, animal; por ello aparece en escena sin camisa o solo en bóxer, provocando a las hermanas. Stella siente hacia él una atracción sexual; no es un encanto romántico, es el instinto animal. Mientras que él siente fascinación y rechazo por Blanche, como algo sagrado que puede profanar.
Un tranvía llamado deseo se caracteriza por su realismo psicológico, explorando la mente y los sentimientos de sus personajes. El mérito de la obra radica en la profundidad de sus personajes, especialmente femeninos, y en la capacidad de volver conflictos sociales particulares en algo universal.
Su lenguaje poético, la intensidad dramática y la innovación teatral la consolidaron como un clásico del teatro estadounidense, reconociendo a su autor con el Premio Pulitzer de Drama en 1948, y su influencia sigue vigente en el trabajo de Diego del Río, las actuaciones de Marina De Tavira, Astrid Mariel, Rodrigo Virago, Alejandro Morales, María Filippin, Andrés Penella, Federico Di Lorenzo, Diego Medel, Diego Santana y Paty Vaca.