LOS PELOTEROS
¡El Campeón está en semifinales! Charros elimina a Naranjeros en Hermosillo
Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Transcripción de texto a voz
¡Qué manera de sufrir, de pelear y de ganar, señores!
En el corazón del desierto sonorense, donde los Naranjeros suelen hacer temblar a cualquiera con su garra y su historia, los Charros de Jalisco escribieron otra página dorada en su reciente legado de grandeza.
Con la serie 3-2 a su favor, los albiazules se plantaron en el Estadio Fernando Valenzuela y cerraron la puerta con un triunfo 2-1 que sabe a gloria, a defensa del título y a la confirmación de que este equipo llegó para quedarse en la élite de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico.
Fue una serie de altibajos, de emociones a flor de piel: seis juegos intensos, cuatro de ellos verdaderamente parejos, donde cada out, cada pitcheo y cada hit se vivieron al límite. Pero en los últimos tres encuentros, los Charros sacaron carácter de campeón y salieron con los brazos en alto.
El campeón vigente sigue vivo, y no solo eso: se perfila con fuerza para hacer realidad el sueño del bicampeonato.
Comandados por el nicaragüense Ronald Medrano, ese “Nica” que lanzó con la frialdad de un veterano y el hambre de un novato, los Charros tuvieron al hombre indicado en la loma. 5.2 innings de puro dominio: apenas dos hits, cero carreras, tres ponches y la victoria en la bolsa.
Cuando el bullpen tomó el relevo —con Miguel Aguilar, Jared Wilson, Gerardo Reyes y Trevor Clifton cerrando filas como un muro zapopano—, la misión estaba clara: preservar la ventaja y mandar a los Naranjeros a las vacaciones anticipadas.
El duelo de pitcheo fue de antología. Medrano y Omar Cruz (el abridor local y ligamayorista que pintó en blanco a Charros en el segundo juego) mantuvieron un pulso de acero durante cinco entradas, donde el cero se repetía como letanía en la pizarra. Pero en la sexta alta llegó la magia jalisciense, esa que no se explica, solo se vive.
Michael Wielansky, el motor y líder de los caporales, abrió la tanda con un triplete que partió el jardín entre left y center, como diciendo “aquí estamos”. Luego Bligh Madris con sencillo oportuno por encima del short para llevarlo al plato. Mateo Gil avanzó a Madris con toque perfecto, pero el error de Jasson Atondo regaló la antesala gratis.
Y para rematar, el elevado de sacrificio de Julián Ornelas por el jardín central selló el 2-0. ¡Ese rally fue poesía en movimiento y vino a definir el destino!
Los Naranjeros, fieles a su tradición de nunca rendirse, respondieron en la octava con un cuadrangular solitario de Daniel Johnson que puso el 2-1 y encendió el drama. Pero ya era tarde.
El pitcheo albiazul no cedió ni un centímetro más; Gerardo Reyes, que ha sido el as de Charros en esta serie, se creció al castigo para ponchar a Paredes y dominar a Willie Calhoun, y el Fernando Valenzuela enmudeció ante la realidad; su equipo estaba a 3 outs de la eliminación. Jalisco se impuso al mejor equipo en la historia de la LMP, el que ostenta 17 coronas y que había llegado a la eliminatoria como uno de los grandes favoritos para llevarse la corona.
Con este boleto en la mano, los Charros aseguran iniciar las semifinales en el Panamericano, ese fortín donde la afición tapatía convierte cada juego en una fiesta. El rival aún está por definirse: si los Tomateros de Culiacán eliminan a los Cañeros de Los Mochis, nos espera que Charros se enfrente a Mexicali, pero si Cañeros pasa, será el choque ante los enrachados Algodoneros de Guasave, que eliminaron al líder del rol regular, Jaguares de Nayarit.
Sea quien sea, que se preparen: estos Charros no vienen a participar, vienen a ganar. Charros le gana a un gran equipo, en lo que he llamado una especie de final adelantada. Me hubiera gustado que hubieran disputado ambos el campeonato, pero se impone Jalisco sobre este trabuco que trae 4 big leaguers en su roster, originarios de la capital sonorense.
La final que más le conviene al béisbol mexicano y a la Serie del Caribe es Tomateros vs. Charros. Ambos pasarían automáticamente a la Serie del Caribe si son finalistas, por la circunstancia de que no participa Venezuela. Sería además una cuarta edición de enfrentarse estos equipos en una final, en la que dos han ganado los de Jalisco y una los de Sinaloa, oportunidad también para el desquite del equipo de la familia Ley.
Pero antes pueden pasar otras cosas, por las sorpresas que nos brinda el béisbol. Por lo pronto, sigamos disfrutando el espectáculo del rey de los deportes que se está jugando a toda plenitud en este candente playoff.
Cuando el pitcheo responde, el bateo oportuno aparece y el corazón late fuerte, el campeón no se detiene.
Charros quiere el bicampeonato y ha mostrado haber llegado al play off con la máquina muy aceitada al pasar sobre Naranjeros en forma clara, con la combinación de bateo y pitcheo, superando el problema que sufrió en el rol regular, su pitcheo intermedio con el refuerzo de Jared Wilson y la intervención de Gerardo Reyes y Miguel Aguilar, con Trevor Clifton como cerrador.


