EDUCACIÓN
A 91 años, la Universidad Autónoma de Guadalajara renueva su memoria y su ideario
Por Francisco Junco
Transcripción de texto a voz
Bajo la luz tenue del Gimnasio Universitario, la Universidad Autónoma de Guadalajara volvió a mirarse en el espejo de su historia. Noventa y un años después de su fundación, la institución conmemoró su aniversario con la tradicional Velada Luctuosa, un acto cargado de simbolismo, memoria y discurso.
Más de dos mil asistentes, entre estudiantes, egresados, académicos y autoridades, ocuparon las gradas en una ceremonia que combinó solemnidad y celebración.
“Que esta Velada Luctuosa sea la renovación de nuestro compromiso con la verdad, de la fidelidad a los principios y de nuestra esperanza en México. Porque mientras exista una comunidad universitaria dispuesta a defender la libertad, a formar con valores, a servir con generosidad, la llama que se encendió en 1935 no se apagará jamás”, afirmó el rector, Antonio Leaño Reyes, quien colocó el acento en la continuidad.
Recordó que la casa de estudios nació el 3 de marzo de 1935, tras un movimiento encabezado por jóvenes que defendieron la Libertad de Cátedra y la Autonomía Universitaria. Mencionó a Carlos Cuesta Gallardo, a los hermanos Ángel y Antonio Leaño Álvarez del Castillo y a Dionisio Fernández Sahagún como parte de esa generación fundacional. En su mensaje sostuvo que la universidad mantiene su apuesta por la innovación académica y la vinculación internacional, pero —subrayó— sin desprenderse de la formación en valores.
“Con gratitud a Dios y a la Santísima Virgen de Guadalupe por estos 91 años; con orgullo por nuestra historia; con confianza en el porvenir; y con la firme decisión de seguir siendo la universidad libre, con calidad educativa y valores morales por excelencia, les invito a proclamar con el corazón encendido: ¡Que hoy y siempre viva la Universidad Autónoma de Guadalajara!”, resaltó en su mensaje.
Como orador invitado, el secretario general de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora Zamora, habló desde la doble condición de funcionario y egresado. Señaló que la institución no solo forma profesionistas, sino personas con ética y sentido de responsabilidad social, y pidió a los estudiantes asumir con orgullo su pertenencia universitaria y no ceder en sus aspiraciones.
Destacó que, además de formar profesionistas, la UAG forma personas de carácter, con responsabilidad, ética, respeto, compromiso con los demás y amor por la familia. “Nos enseña que la libertad implica responsabilidad y que el conocimiento debe estar siempre al servicio del bien común”, refirió el secretario general de Gobierno de Jalisco.
“No permitan que nadie les robe sus sueños y anhelos. El camino correcto es el que eligieron: prepararse, trabajar con honestidad y siempre hacer el bien. Porque cuando la educación se guía por valores, cuando la juventud se mueve por ideales y cuando la sociedad se une por el bien común, no hay adversidad que nos detenga”, reiteró.
El presidente de la Federación de Estudiantes de Jalisco, Carlos Jesús Esparza Rodríguez, reivindicó los ideales que, dijo, distinguen a la universidad en el panorama educativo.
“Es un símbolo de lucha por lo trascendente y la verdad. Y es formadora de estudiantes íntegros que realmente se preocupan por el porvenir de la patria”, dijo en su discurso.
El dirigente estudiantil añadió que hoy en día existen muchos problemas que afectan a la sociedad, pero esta institución es de las pocas que defiende lo que es correcto y trascendente.
“Por eso la UAG ha sobrevivido al paso de los años y a todas las adversidades. Los invito, compañeros, a no abandonar esta línea: la de entregarnos con coraje al servicio de los demás y a la defensa de nuestra patria”.
La ceremonia incluyó el homenaje a los Mártires de la Libertad de Cátedra y Autonomía Universitaria: José López, Crescenciano Núñez y Salvador Torres González, recordados con el “Siempre presentes”, consigna que se ha vuelto institucional.
Tras el protocolo, la solemnidad dio paso a la convivencia en los jardines del campus. Ahí, entre abrazos, fotografías y conversaciones cruzadas, la universidad celebró sus 91 años reafirmando un relato que mezcla tradición, identidad y permanencia en la vida pública de Jalisco.
