NACIONALES
Los 10 grandes retos de México este 2026
Por José Modesto Barros Romo
Se cumple la primera quincena de enero y es momento de aprovechar la oportunidad para analizar el punto de inflexión al que llega México este 2026. Tras un periodo de ajustes monetarios, cambios políticos y tensiones externas en 2025, el país va a enfrentar doce meses decisivos donde confluyen desafíos económicos, sociales y políticos que pondrán a prueba la estabilidad, el crecimiento y la cohesión social.
Uno de los principales retos es el crecimiento económico limitado, con estimaciones que rondan apenas el uno por ciento. Este bajo dinamismo reduce la creación de empleo formal y presiona la recaudación fiscal, en un contexto donde la demanda social de servicios públicos es cada vez mayor.
En paralelo, la inflación, aunque ha mostrado señales de desaceleración, aún no regresa plenamente al objetivo del 3 por ciento fijado por el Banco de México. El reto será equilibrar la reducción de tasas de interés sin reactivar presiones inflacionarias, especialmente en los precios de alimentos y servicios.
La política monetaria más flexible abre espacio al crédito, pero también implica riesgos cambiarios. Una reducción acelerada del diferencial de tasas frente a Estados Unidos podría generar volatilidad en el tipo de cambio, afectando precios y confianza de los mercados.
Otro punto crítico será la situación fiscal. El costo financiero de la deuda pública, sumado a un margen presupuestal cada vez más estrecho, limita la capacidad del Estado para invertir en infraestructura, salud, educación y seguridad, justo cuando más se requieren.
Dentro de ese escenario destaca el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuya elevada deuda y necesidades de apoyo continúan siendo un factor de presión para las finanzas públicas. Su desempeño y saneamiento financiero en 2026 será clave tanto en el plano económico como en el político.
A nivel externo, uno de los momentos más delicados será la revisión del T-MEC, prevista para 2026. Cualquier señal de fricción comercial con Estados Unidos o Canadá puede frenar inversiones, afectar exportaciones y modificar planes de relocalización industrial de empresas de otros países que quieran establecerse en México (nearshoring).
El contexto internacional tampoco ayuda. El mundo enfrenta un entorno de proteccionismo, conflictos geopolíticos entre las superpotencias (EEUU, China y Rusia) y volatilidad financiera, factores que pueden impactar directamente a una economía tan abierta y dependiente del comercio exterior como la mexicana.
En el ámbito social, la seguridad pública sigue siendo un reto estructural. Aunque algunos indicadores han ido mejorando, mantener la tendencia y fortalecer a policías, fiscalías y sistemas de justicia será determinante para la gobernabilidad y la inversión.
La informalidad laboral, que representa a más de la mitad de la población ocupada, continúa siendo un lastre para la productividad, la recaudación y el acceso a derechos sociales. Reducirla exige crecimiento, simplificación regulatoria y fiscal, así como políticas de inclusión laboral.
A estos retos se suma el estrés hídrico y el impacto del cambio climático. La escasez de agua y las sequías afectan tanto a las ciudades como al campo, elevan costos y presionan al alza los precios de servicios y productos, pero sobre todo pueden generar tensiones sociales en distintas regiones, sobre todo en el norte y centro del país.
En el plano político, 2026 será un año clave para consolidar acuerdos entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, especialmente en materia presupuestal, reformas estructurales (destacando la electoral) y políticas sociales, en un entorno de alta polarización donde los simpatizantes de la 4T y la oposición cada vez tienden menos puentes de diálogo.
La capacidad del gobierno para generar confianza, mantener la certidumbre jurídica y enviar señales claras a inversionistas nacionales y extranjeros será fundamental para sortear este periodo de transición económica.
En conjunto, los retos de 2026 no operan de manera aislada: se retroalimentan. Un error en política fiscal puede impactar la inflación; una crisis hídrica puede detonar conflictos sociales; una mala negociación comercial del T-MEC puede frenar el crecimiento y el empleo.
México encara así un año decisivo, donde la coordinación entre instituciones, la prudencia en las decisiones y la capacidad de anticipación serán claves para convertir los riesgos en oportunidades.
| Grandes retos de este año:
| Reto | Semáforo | ¿Quién lo puede detonar? |
|---|---|---|
| Incertidumbre global | 🟠 Medio | Conflictos internacionales |
| Inflación persistente | 🟠 Medio | Banxico, tipo de cambio |
| Baja de tasas y volatilidad cambiaria | 🟠 Medio | Banxico, EEUU |
| Informalidad laboral | 🟠 Medio | Gobierno, sector privado |
| Crecimiento económico bajo | 🔴 Alto | Gobierno federal, entorno global |
| Presión fiscal y deuda | 🔴 Alto | Gobierno federal, Congreso |
| Situación de Pemex | 🔴 Alto | Gobierno federal |
| Revisión del T-MEC | 🔴 Alto | EEUU, Canadá, México |
| Seguridad pública | 🔴 Alto | Gobierno federal y estados |
| Agua y cambio climático | 🔴 Alto | Otros países, gobierno federal y gobiernos locales |



