JALISCO
Lemus abre la puerta a acuerdo con Federación: CMRO ya no sería única vía para nuevo acueducto
Por Redacción Conciencia Pública:
– El gobernador rechaza que pretenda privatizar el agua y asegura que está “muy cerca” de alcanzar un acuerdo con el Gobierno federal para financiar conjuntamente el acueducto Chapala-Guadalajara, obras de El Zapotillo y otros proyectos hídricos.
El gobernador Pablo Lemus Navarro abrió la puerta a modificar la ruta financiera planteada para construir el nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, al señalar que el esquema de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO) enviado al Congreso de Jalisco es solamente una de las alternativas y revelar que su gobierno está cerca de alcanzar un acuerdo con la Federación para realizar inversiones conjuntas en infraestructura hídrica.
El mensaje ocurre en uno de los momentos más críticos para la gestión del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara, donde cientos de colonias enfrentan problemas de calidad y disponibilidad del líquido. Desde el 15 de octubre comenzó además un programa de suministro rotatorio que contempla afectaciones en 627 colonias durante los próximos meses, después de que el Gobierno estatal determinó dejar de utilizar fuentes relacionadas con los problemas de contaminación.
En un video difundido en redes sociales, Lemus rechazó las acusaciones de que su administración busque privatizar el agua de Jalisco y calificó como “absolutamente falso” que exista la intención de entregar el recurso a intereses privados. También negó las versiones que señalan que el proyecto estaría destinado específicamente a una empresa israelí, afirmación sobre la que hasta ahora no se ha presentado evidencia pública de una adjudicación.
El mandatario defendió las acciones emprendidas por su administración y aseguró que se han destinado alrededor de 8 mil millones de pesos a obras relacionadas con el sistema de abastecimiento y potabilización, entre ellas intervenciones para evitar el tramo que ha generado mayores problemas de calidad en el agua procedente de Chapala y trabajos en la principal planta potabilizadora de la metrópoli.
Lemus reconoció, sin embargo, que la crisis actual no surgió de un día para otro y que es consecuencia de problemas acumulados durante años. Aunque atribuyó parte del deterioro a rezagos históricos en infraestructura, sostuvo que corresponde a su administración resolverlo y reiteró que el objetivo es garantizar agua de mejor calidad para los habitantes de Guadalajara y los municipios metropolitanos.
El gobernador explicó que la propuesta del CMRO surgió ante la necesidad de construir con rapidez el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara y frente a la ausencia inicial de recursos federales etiquetados para esa obra. Bajo ese modelo, una empresa privada aportaría recursos para construir la infraestructura y participaría posteriormente en su mantenimiento y operación, mientras el Gobierno estatal realizaría pagos durante un periodo de entre 20 y 25 años.
La iniciativa enviada por el Ejecutivo al Congreso contempla una inversión cercana a los 11 mil 922 millones de pesos para el nuevo acueducto. El proyecto pretende sustituir una infraestructura que opera desde principios de la década de 1990, reducir vulnerabilidades en la conducción del agua y mejorar la confiabilidad del abastecimiento proveniente del lago de Chapala.
El esquema financiero desató una fuerte oposición de Morena, Hagamos, PT y Futuro, cuyos legisladores sostienen que los pagos acumulados podrían alcanzar alrededor de 39 mil 688 millones de pesos si el contrato dura 20 años y hasta 48 mil 296 millones en un plazo de 25 años. Los partidos opositores han aclarado que respaldan la construcción del acueducto, pero rechazan que se comprometan recursos públicos durante varias administraciones bajo el modelo propuesto.
El nuevo elemento introducido por Lemus es que el CMRO ya no aparece en su discurso como la única ruta posible. El gobernador afirmó que se trata de “solo una propuesta de muchas” y reveló que las conversaciones con el Gobierno federal han avanzado al grado de considerar cercano un acuerdo que permitiría compartir los costos de algunas de las principales obras hidráulicas que necesita Jalisco.
De concretarse la negociación, el paquete incluiría el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, infraestructura necesaria para aprovechar plenamente el agua de la presa El Zapotillo y otros proyectos de abastecimiento. Lemus planteó que el mecanismo podría realizarse mediante una inversión conjunta entre el Gobierno de Jalisco y la Federación, particularmente a través de la Comisión Nacional del Agua.
La eventual llegada de recursos federales cambiaría de manera importante la discusión financiera, porque podría reducir la cantidad de dinero que Jalisco tendría que comprometer mediante un contrato de largo plazo. Sin embargo, hasta ahora el gobernador no ha anunciado el retiro de la iniciativa CMRO enviada al Congreso, por lo que ambos escenarios permanecen abiertos mientras continúan las negociaciones con la Federación y el análisis legislativo.
También permanece abierta la discusión sobre qué debe entenderse por “privatización”. El Gobierno estatal sostiene que el agua seguirá siendo un bien público y que la autoridad conservará la rectoría del servicio; sin embargo, información derivada de la propia propuesta entregada al Congreso señala que durante la vigencia del contrato el inversionista privado tendría responsabilidades de operación y que la propiedad de la infraestructura pasaría plenamente al Estado una vez concluido el periodo contratado.
La presión para transparentar el proyecto también ha crecido fuera de los partidos políticos. Organizaciones y comunidades de la Cuenca Lerma-Chapala-Santiago solicitaron al Congreso realizar un Parlamento Abierto, publicar los estudios de costo-beneficio y explicar con detalle los compromisos financieros antes de autorizar un contrato que podría extenderse durante dos décadas o más.
El siguiente capítulo dependerá ahora de dos decisiones: si el acuerdo anunciado por Lemus logra traducirse en recursos concretos dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación 2027 y qué determina el Congreso de Jalisco respecto al CMRO.
Por primera vez desde que presentó su iniciativa, el gobernador coloca abiertamente sobre la mesa una posible combinación de recursos estatales y federales, una ruta que podría modificar el tamaño, el costo y hasta la necesidad del esquema privado originalmente planteado.
Resumen editorial:
- El CMRO deja de ser la única alternativa: Pablo Lemus señala ahora que el modelo enviado al Congreso es “solo una propuesta de muchas” y anticipa un posible esquema conjunto con la Federación.
- La iniciativa sigue viva: hasta el momento el Ejecutivo no ha retirado la propuesta que contempla participación privada y pagos durante 20 o 25 años.
- La decisión podría cambiar con recursos federales: un acuerdo para financiar el acueducto, El Zapotillo y otras obras podría reducir la carga que asumiría Jalisco mediante contratos de largo plazo.


