CULTURA
Le apuestan empresarios al arte en Guadalajara: Con colección privada de 130 obras inauguran Galería Contraste4

Por Belisario Bourjack //
Con la exposición colectiva de obras de diversos artistas de la plástica que pertenecen a la colección privada del arquitecto Antonio Varela denominada “CONVERSACION-ES CONTRASTE”, nace la Galería “Contraste4”, ubicada en la Avenida Pablo Neruda en la Colonia Providencia.
Los empresarios culturales Juan Carlos Fernández de Lara y Fermín Álvarez encabezan la sociedad de este nuevo espacio del arte que se convierte en vitrina y plataforma para apoyar tanto a los artistas emergentes, como para los consolidados en Guadalajara.
“Iniciamos con esta colección colectiva, estamos presentando una diversidad de muchísimos artistas, con diferentes materiales y diferentes texturas, con la finalidad de generar una diversidad más amplia de los artistas que tenemos en Jalisco”, expresa Juan Carlos Fernández de Lara entrevistado por Conciencia Pública.
El arquitecto Antonio Varela, propietario de las 130 obras que conforman la exposición expresa su reconocimiento y agradecimiento a Fermín Álvarez por haberlo invitado a exponer sus obras. “Es una colección de corazón, son obras que fui adquiriendo al paso del tiempo al relacionarme por mi profesión, como arquitecto con grandes pintores jaliscienses, no son cosas valiosas monetariamente, pero como colección marcan una etapa que son de los setentas y ochentas”.
LOS ALCANCES DE CONTRASTE4
El curador de arte Artemio García Uribe, apunta que “Contraste4es una galería que pretende no sólo ser una galería de exhibición o de salida, es una galería con posibilidades de ofertar al público y al mundo del arte, a artistas emergentes, dándoles posibilidades de consagrarse a partir de la galería. “Es una galería que busca el posicionamiento desde el área educativa, pretendemos que ofrezca muchos espacios, cursos de arte para que la gente que está relacionada con el mundo de la plástica que sea un punto de referencia en Jalisco”.
Francisco Rojas Cárdenas, que desarrolló el aspecto conceptual de la exposición denominada “CONVERSACION-ES CONTRASTE “, explica que la exposición tiene la particularidad de ser una exposición de coleccionistas, de lo que se ve muy poco en la ciudad, ya que generalmente se organizan exposiciones de artistas, quizá temáticas, pero de coleccionistas hay pocas exposiciones.
“La persona que ama esta colección es alguien que ha trabajado, es un apasionado del arte de muchos años, la va integrando desde los años setenta. Cuando empiezas a coleccionar no sabes a dónde llegará lo que compras”, resalta el experto en cultura Francisco Rojas Cárdenas.
Sobre los artistas cuyas obras forman parte de este colectivo, Francisco Rojas Cárdenas resalta los nombres del pintor jalisciense y hombre ilustre de Puerto Vallarta, Manuel Lepe (ya fallecido), al igual que del artista Thomas Coffen, quien también murió hace años, de Carmen Borges, Tony Guerra, de Sebastián el escultor, de Arévalo o de Alejandro Colunga.
“Hay obra de Manuel Lepe, un artista que perdimos hace tiempo, que murió muy joven, hizo una obra basta, que gustaba mucho en su momento, que vistió a sitios como Puerto Vallarta o Chapala, donde había coleccionismo extranjero, eso le ayudó a crecer un montón”.
De la misma forma señala que “el hecho de que haya una exposición de estas características habla bien de una galería, de que no muchas galerías se conforman con mostrar a los artistas que conocen, en este caso se abre un poco más a propuestas del arte moderno en Jalisco, pero también a propuestas de todo tipo, podemos ver abstracto, figurativo, algo más tradicional, hay variedad. El hecho que una galería se abra a tantas posibilidades, habla bien del espacio”, puntualizó.
LOS EMPRESARIOS DEBEN APOSTARLE AL ARTE
El curador Artemio García Uribe que participa en la escenografía de la Galería “Contraste4”, destaca el valor de la misma, ya que Jalisco en los últimos años lamentablemente ha dejado de apostarle a los espacios de exhibición, como galerías o museos. “Jalisco es un semillero de artistas, todos los días hay artistas nuevos, Jalisco es un lugar donde brotan”.
“Ante esta generación, los espacios son muy reducidos, pocos espacios en Jalisco que puedan abrir sus puertas a estos artistas emergentes y a los que no son tan emergentes también, los artistas tienen que estar dándole la vuelta para que en Jalisco se conozca su trabajo, los espacios de exhibición duran una semana solamente. Es un punto importante, la búsqueda del posicionamiento de la galería, que se convierta en un referente, buscamos que sea referencia para el público, los promotores del arte y los artistas”, apunta Artemio García Uribe.
Se le pregunta si hacen falta empresarios jaliscienses que le apuesten al arte en Jalisco. Su respuesta: “Sí, a todos los empresarios que se han arriesgado a apostarle a los espacios y las galerías, falta que todos los que creamos en Guadalajara apuesten a las galerías, a un museo nuevo en la ciudad, espacios que puedan ofertar las nuevas colecciones en la plástica jalisciense”.
Añade: “Sí creo que los empresarios deben abrir un poco más su panorama en las cuestiones estéticas, no solo por generar una empresa donde incluirían a todos los involucrados en el arte, sí hace falta que le apuesten a los proyectos del arte, una nueva visión, se cree que el arte es para la gente que tiene una posición económica bien establecida, hay que romper los paradigmas de lo que es el arte, que empresarios y artistas empecemos un nuevo paradigma en el que todos podamos converger, que el arte repunte en Jalisco”.
ARQUITECTO ANTONIO VARELA: “ES UNA COLECCIÓN DEL CORAZÓN”
El arquitecto don Antonio Varela, es el propietario de la colección con la que ha abierto sus puertas la Galería Contrastre4 y en entrevista con Conciencia Pública, emocionado habla de cómo en el caminar por la vida fue armando esta valiosa y variada colección de obras de artistas plásticos que hoy son exhibidas.
Pregunta. ¿Cómo inició su amor por el arte y se convirtió en un gran coleccionista?
Antonio Varela. Realmente es el carácter de cada quién, de tener un orden, de gustar por la estética, por las cosas bellas, entonces estudiando arquitectura me fui a Puerto Vallarta a colaborar con un arquitecto que hacía el proyecto del Hotel Los Tules, allá me toca conocer a Manuel Lepe, entonces yo en mi habitación siempre tenía a mi alcance como estudiante póster de grandes pintores, sobre todo de los impresionistas. Conocí a Manuel Lepe, hicimos buena amistad, él me empezó a regalar serigrafías, me empezó el entusiasmo por la vida de un artista, admirar su estilo.
Con el paso del tiempo conozco a Miguel García, que era pintor de Guadalajara, conozco a Efraín Urzúa Salgado, empiezo a involucrarme, voy avanzando en mi educación como arquitecto y fui conociendo más artistas, entonces en principio como estudiante apenas tenía para la gasolina, no son cosas valiosas monetariamente pero como colección marcan una etapa que son de los setenta y ochenta. Así me desarrollé con mi profesión, adquiría lo que podía, mis amigos me iban regalando unas piezas, realmente es cómo surgió esta colección.
Estoy inmerso en el arte a través de mis amigos, entonces fue creciendo mi colección, llega un momento que las obras están almacenadas y creo que no es justo, lo que he tenido es para una clase de arte para esas épocas, Fermín me invita, en una plática me dice qué haré con todo esto, pues tengo que desprenderme porque yo no sé qué hacer con eso, no tengo hijos a quien dejarlo y es una responsabilidad tener una colección así, me dijo que algo inventaríamos. Hace un año, creí que ya era tiempo porque no podía seguir con las piezas almacenadas, me habló y me dijo que había un lugar para exponer las cosas, es el resultado de la exhibición, me gustó que dijeron que es una colección de corazón, con un ambiente agradable, positivo, realmente es la forma como la adquirí.
Pregunta. ¿Cuántas obras se están exponen?
Antonio Varela. Son 130 piezas. Tengo algunas más en mi casa.
Pregunta. Las obras son para admirarse no para estar guardadas…
Antonio Varela. Definitivamente, es lo que yo digo, mi casa sigue llena como papel tapiz, la mayoría estaba guardada, hay piezas que tenía años sin ver, algunas sí estuvieron colgadas, realmente el coleccionismo llega a ser un poquito como una enfermedad.
Pregunta. ¿Cuál de las obras es la que más valor tiene para usted? No en lo económico, sino en lo sentimental…
Antonio Varela. Las que más valoro son las de los artistas que fueron amigos míos y ya se fueron, tengo piezas de Lucía Maya, de estos artistas iniciales que fui amigos de ellos como Miguel García, Manuel Lepe, más que se me escapan, son de las piezas que les tengo un valor especial en mi corazón, al ver las obras me reflejan la imagen de mi amigo.
Pregunta. El hecho que se exhiban las obras, ¿qué opinión tienes respecto a cómo se valora el arte?
Antonio Varela. Yo lo que pienso que para valorar el arte hay que tener primero ni siquiera educación, porque una gente sencilla que no tenga estudios, una pieza de arte le puede llegar, lo puede emocionar, sentimientos buenos y malos, el arte no tiene patrón, el que más vale es el que más le gusta, el arte proporciona sentimientos, yo creo que los valores son relativos, ya los ponen los críticos del arte y las personas indicadas en elevar las cuestiones pictóricas. Creo que el arte es universal, puede ser valorado de acuerdo a la formación de las personas, sus sentimientos.
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CULTURA
El Mazapán Parade 2026 arranca con sabor a México: La trascendencia cultural de este alimento

– Por Francisco Junco
Con un aire festivo y lleno de orgullo local, se dio el banderazo oficial del Mazapán Parade, un evento que busca rendir homenaje al dulce más emblemático de la ciudad y, al mismo tiempo, proyectar a la capital jalisciense al mundo como una tierra de tradición e innovación cultural.
La iniciativa no solo celebra al mazapán como ícono de identidad tapatía, sino que también abre un espacio para la creatividad, el arte urbano y la convivencia social, con decenas de piezas monumentales intervenidas por artistas locales y nacionales que transformarán las calles en un museo al aire libre.
Fue la tarde del jueves 21 de agosto cuando Tlajomulco tenía un aire festivo, desde el primer momento en que los invitados comenzaron a llegar. Las sonrisas y los abrazos llenaban el salón, en la sede de la fábrica de Dulces de la Rosa, donde todo estaba dispuesto para el lanzamiento de un evento que promete dejar huella.
En el centro de la celebración, Enrique Michel, vestido de negro con una sobriedad elegante, irradiaba alegría. Se le veía emocionado, repartiendo saludos, como anfitrión que abre las puertas de su casa para honrar a la cultura mexicana, representada, en un dulce, que ya forma parte de la memoria colectiva.
A su lado, con la serenidad de quien sabe que está sosteniendo un proyecto de gran trascendencia, María Laura Anaya lucía un vestido rojo que resaltaba con fuerza entre el ambiente decorado con motivos mexicanos. Ella, consejera de la Fundación Enrique Michel Velasco, se movía entre los invitados con un aire de gratitud, consciente de que lo que estaban a punto de anunciar se convertiría en un hito artístico y cultural para Jalisco.
La celebración tenía un sello profundamente mexicano. El banquete, pensado al detalle, buscaba rendir homenaje a las raíces de la región, a la cocina tradicional que ha acompañado las fiestas familiares y populares durante generaciones.
El ambiente se encendió cuando el Mariachi Oro y Plata arrancó con los primeros acordes de “Viva el Mariachi” y “El son de la negra”. La música vibraba en el corazón del salón. También el grupo norteño “Alegres de Tlajo” subió al escenario para mantener vivo el ánimo festivo.
En medio de este ambiente, Enrique Michel explicó el propósito del Mazapán Parade 2026 y aseguró que “vamos a tener una serie de mazapanes en diferentes avenidas, en el aeropuerto, y en los estadios de fútbol”, detalló, subrayando la dimensión que tendrá el proyecto, pensado para coincidir con el Mundial del próximo año.
La iniciativa no se limita a la exhibición, como explicó Michel Velasco, la idea busca que el mazapán trascienda como un símbolo cultural. “Esto lo estamos haciendo para celebrar a uno de los mejores artistas que tiene la escultura”, afirmó.
Para él, la importancia radica en que los visitantes del Mundial encuentren un punto en común que los acerque a México. “Que es precisamente el mazapán”, señaló.
Y es que después de más de cincuenta años de esfuerzo, la empresa cuenta con certificaciones internacionales que le abren las puertas a todo el mundo. “Tengo ISOS que nos dan la puerta abierta a todo el mundo. Me siento muy contento, orgulloso y satisfecho, porque sobrinos, hijos, siguen aquí creciendo la fábrica”, compartió con un brillo especial en los ojos, reflejo del legado familiar en marcha.
El orgullo también se mide en cifras. Actualmente, Dulces de la Rosa genera más de siete mil empleos, de los cuales tres mil 100 corresponden a la planta más grande de Latinoamérica en su ramo. No se trata sólo de dulces, se trata de trabajo, estabilidad y futuro para miles de familias, afirmó el director general de Dulces de la Rosa.
María Laura Anaya, explicó el trasfondo del proyecto y aseguró que “el objetivo del Mazapán Parade es acercar la cultura a través del arte, y con ello vinculamos la educación”.
Añadió que el festival contará con quince esculturas de mazapán intervenidas por artistas plásticos de renombre. “Estamos muy contentos por la apertura del gremio artístico y la confianza en el legado del señor Michel”, afirmó.
La lista de participantes es internacional. Entre ellos destacaba Aram Cortez, que celebraba quince años de trayectoria artística, y el príncipe Lorenzo de Médici, quien viajará desde Italia para intervenir una de las piezas, que después se exhibirá en la fundación de su familia.
“Esto es internacional”, dijo con énfasis María Laura, “el continente está presente: Chile, México y Europa. Vamos a celebrar el Día Internacional del Mazapán el 24 de enero y será una caravana por todo Jalisco, después por otros estados y luego Estados Unidos”.
Llegó entonces el turno de Aram Cortez, quien habló con emoción contenida. Y apuntó que “este proyecto nació en mi mente por allá del 2019, como un sueño lejano, pero poco a poco fue tomando forma gracias a la confianza del señor Enrique Michel y de María Laura”, dijo.
Después, Ignacio Gana, reconocido escultor chileno, tomó la palabra y dijo que para él “el arte es el bálsamo de la vida. Es alimento para el espíritu y lo que ha hecho don Enrique a través de esta convocatoria es dejar un legado”.
El artista comparó la trascendencia del arte con los testimonios históricos de la humanidad. “El arte es el mejor ejemplo para dejarle a las nuevas generaciones una muestra de cómo se hacen las cosas con amor, como lo ha hecho don Enrique”.
El mazapán, en ese instante, se convertía en un símbolo de unidad. Lo que nació como un experimento en un taller sencillo, hoy se había transformado en un emblema de México que se exporta a 38 países.
Alfonso Martorell, en representación del gobernador Pablo Lemus, tomó la palabra para reconocer la trayectoria de Michel. “Queremos agradecer de manera muy especial a don Enrique Michel, quien con su visión ha logrado que un dulce tan sencillo se convierta en un emblema de México y del mundo”, expresó con solemnidad.
Martorell destacó que el Mazapán Parade es reflejo de lo que representa Jalisco, raíces firmes, cultura viva y la capacidad de compartir con el mundo lo mejor de sus pueblos mágicos, su arte y su gastronomía.
Cuando llegó el turno final de Enrique Michel, el empresario habló con sencillez y emoción. “Les agradezco mucho que estén aquí y que formen parte de este grupo que quiere hacer el bien a la sociedad”, dijo, cerrando un ciclo de discursos que había estado cargado de gratitud y esperanza.
Y así, entre música de mariachi, platillos tradicionales y cocteles de mazapán, el Mazapán Parade 2026 dio su banderazo de salida. Una fiesta mexicana que reunió arte, cultura y orgullo, y que promete llevar a Jalisco y a México más allá de sus fronteras, con un dulce que se ha ganado un lugar en el corazón del mundo.
CULTURA
Clásico del teatro estadounidense: Un tranvía llamado deseo, minimalismo y pasión en escena

– Conciencia en la Cultura, por Luis Ignacio Arias
Un tranvía llamado deseo se presentó en el Conjunto Santander, la dirección estuvo cargo de Diego del Río quien presenta una puesta en escena minimalista; una tarima vacía en medio del escenario y su izquierda; discreta, disimulada, casi perdida en la sombra, una pianola.
No hay un telón que divida la realidad de la representación, no se guardan secretos entre el público y los actores, quienes en ningún momento abandonan el escenario; lo que se ve es lo que hay, sin música o efectos grabados. Los números musicales son interpretados y musicalizados en vivo por el grupo actoral utilizando la pianola, un banjo y una armónica, que crean un ambiente pasional, irracional, impredecible y caótico que tanto caracterizan al jazz.
Toda la atención está dirigida a la tarima, con luces cálidas sobre ella, las cuales, junto con la música, recrean el calor, la pasión de Nueva Orleans y los personajes que ahí dan vida a uno de los dramas más famosos en la historia del teatro. Una vez que los actores hacen su aparición, comienza el encanto, cada uno recorre la tarima, hace suyo el espacio y prepara al público hasta que todo inicia con la aparición de Blanche DuBois quien busca a su hermana Stella.
Blanche es interpretada por Marina De Tavira, con una actuación que oscila entre la fragilidad y la manipulación, ambigüedad que define al personaje de Blanche y las relaciones que ella forman con las personas a su alrededor, su presencia es lo que impulsa al resto de personajes, la actuación de Marina De Tavira es la base sobre la que se cimienta la obra.
Astrid Mariel Romo interpreta a Stella, la cual está casada con Stanley Kowalski, interpretado por Rodrigo Virago. Ellos viven en el barrio obrero de Elysian Fields, y es ahí, montada en un tranvía llamado deseo a donde llega Blanche.
La relación entre los tres es turbia; son opuestos que se atraen, se necesitan para ser. Blanche y Stella tienen ascendencia francesa, pertenecen a la clase burguesa, la cual entró en crisis a causa de la Revolución Industrial, la Segunda Guerra Mundial y la naciente clase media.
Las hermanas representan el conflicto social que se daba a finales de los 40s y durante los 50s, en pleno declive de la clase burguesa, desplazada por los nacientes capitalistas, las tierras perdieron valor frente a las fábricas, dando lugar a un nuevo orden, donde los capitalistas ocupan la cima de la pirámide social y se ve nacer un nuevo grupo, la clase media.
Blanche le cuenta a su hermana que han perdido la plantación familiar, llamada Belle Rêve (Hermoso Sueño, en francés); esto es, el fin del sueño burgués, el cual ha quedado reducido a un apellido, sus costumbres y su dignidad, que es lo único que llena la maleta de Blanche.
En México, por ejemplo, con el fin del porfiriato, muchas familias burguesas caídas en desgracia económica fueron rescatadas al casar a sus hijas con empresarios, los cuales ofrecían dinero a cambio del apellido, la educación y los contactos de los burgueses.
Por su parte, Stella, la hermana menor, está casada con un obrero, lleva años lejos de su familia y no aspira a recuperar las glorias pasadas, sino que se adaptó al cambio, abrazó a la clase trabajadora al casarse con Stanley. Stella es la transición; ya no se trata de una dama, refinada, elegante y conservadora, como busca ser Blanche, sino de una mujer que se encarga de que el hogar funcione, sin contar con fortunas o criados que la respalden, únicamente con su ingenio y el sueldo del esposo.
Stanley pertenece a la oleada de migrantes que llegó a Estados Unidos después de la 2 Guerra Mundial, cuando el trabajo en el campo dejó su lugar al trabajo en las fábricas. Los obreros se convierten en el motor económico, son duros, resistentes y sin mayores aspiraciones que cobrar su sueldo, beber y jugar. Stanley es un hombre de su tiempo; rudo, tosco, intransigente, lo que hoy se denomina machista.
Su primera aparición se da al salir del trabajo cuando le da un paquete con carne a Stella, anunciándole que irá a los bolos; ella le pregunta si puede acompañarlo. Ahí está, reducida, toda la dinámica de la época.
Un tranvía llamado deseo, escrita por Tennessee Williams, es la más importante de sus obras, cuyo valor proviene de la capacidad de retratar no solo la dinámica de su época, sino todas las contradicciones, vicios y deseos que existen tras ella.
Stanley no es el caballero que enamora por su trato, como el Señor Darcy en Orgullo y prejuicio; es algo más salvaje, animal; por ello aparece en escena sin camisa o solo en bóxer, provocando a las hermanas. Stella siente hacia él una atracción sexual; no es un encanto romántico, es el instinto animal. Mientras que él siente fascinación y rechazo por Blanche, como algo sagrado que puede profanar.
Un tranvía llamado deseo se caracteriza por su realismo psicológico, explorando la mente y los sentimientos de sus personajes. El mérito de la obra radica en la profundidad de sus personajes, especialmente femeninos, y en la capacidad de volver conflictos sociales particulares en algo universal.
Su lenguaje poético, la intensidad dramática y la innovación teatral la consolidaron como un clásico del teatro estadounidense, reconociendo a su autor con el Premio Pulitzer de Drama en 1948, y su influencia sigue vigente en el trabajo de Diego del Río, las actuaciones de Marina De Tavira, Astrid Mariel, Rodrigo Virago, Alejandro Morales, María Filippin, Andrés Penella, Federico Di Lorenzo, Diego Medel, Diego Santana y Paty Vaca.