MUNDO
La educación tecnológica en la era del conocimiento y la economía digital

Actualidad, por Alberto Gómez R. //
En la era contemporánea, marcada por el avance vertiginoso de la tecnología y la digitalización de prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana, la educación tecnológica se ha consolidado como un pilar esencial para el desarrollo económico y social de las naciones.
Esta realidad es particularmente relevante en el contexto de la Era del Conocimiento y la Economía Digital, donde el acceso a la información, el manejo de datos y la capacidad de innovación tecnológica determinan la competitividad y la capacidad de crecimiento de los países.
La educación tecnológica, entendida como la formación que integra habilidades técnicas, digitales y de innovación, se ha convertido en una herramienta indispensable para empoderar a los individuos, especialmente en los países en vías de desarrollo, como México, que cuentan con un enorme potencial humano, abundantes recursos naturales y una posición geoestratégica privilegiada en América Latina.
La Era del Conocimiento se caracteriza por un enfoque intensivo en la creación, distribución y utilización del conocimiento y la información como los principales impulsores del desarrollo económico y social. En este contexto, la Economía Digital ha surgido como un modelo económico donde las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desempeñan un papel central. En la actualidad, la capacidad de un país para integrar estas tecnologías en su estructura productiva y social determina, en gran medida, su capacidad de competir en un mercado globalizado.
La digitalización ha reconfigurado los sectores productivos, ha cambiado las dinámicas laborales y ha transformado la manera en que los gobiernos y las empresas operan. En este escenario, la educación tecnológica se posiciona como un componente esencial, ya que prepara a las nuevas generaciones para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrece este entorno. La capacidad de un país para integrar la tecnología en su sistema educativo, y así formar individuos con habilidades técnicas y digitales, es crucial para su competitividad y crecimiento.
Dentro de este panorama, la educación tecnológica no solo provee habilidades técnicas, sino que también fomenta la creatividad, la resolución de problemas y la capacidad de adaptarse a nuevas realidades, habilidades esenciales en un mundo en constante cambio. Por lo tanto, los países que invierten en la educación tecnológica están en mejor posición para aprovechar las oportunidades que ofrece la Economía Digital, reducir las brechas de desigualdad y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.
EL ROL DE LA EDUCACIÓN TECNOLÓGICA
Para los países en vías de desarrollo, la educación tecnológica representa una oportunidad estratégica para impulsar el crecimiento económico y mejorar las condiciones sociales. En lugares como México, donde existe un gran porcentaje de jóvenes en la población, la inversión en educación tecnológica tiene el potencial de transformar la estructura económica del país. Esta transformación es crucial para crear una economía basada en el conocimiento y no exclusivamente dependiente de sectores tradicionales como la agricultura o la manufactura de bajo valor agregado.
La relación entre la educación tecnológica y el desarrollo económico y social se manifiesta en varios aspectos clave:
Generación de empleo de calidad: La educación tecnológica capacita a los jóvenes en habilidades que son altamente demandadas en la Economía Digital, como la programación, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y la ciencia de datos. Esto no solo mejora las perspectivas laborales de los individuos, sino que también ayuda a los países a atraer inversiones en sectores tecnológicos, creando empleos bien remunerados y de alta calidad.
Innovación y emprendimiento: Los sistemas educativos que fomentan las habilidades tecnológicas también tienden a promover una cultura de innovación y emprendimiento. Esto es especialmente relevante en economías emergentes, donde la creación de nuevas empresas tecnológicas puede dinamizar el mercado laboral, incrementar la productividad y diversificar la economía.
Reducción de la brecha digital: En muchos países en vías de desarrollo, persisten importantes brechas digitales, es decir, diferencias en el acceso y uso de la tecnología entre distintos segmentos de la población. La educación tecnológica puede jugar un rol crucial en cerrar estas brechas, equipando a los individuos con las competencias necesarias para participar activamente en la economía digital.
Fortalecimiento del sector productivo: La integración de tecnologías avanzadas en los sectores productivos tradicionales, como la agricultura, la minería o la manufactura, puede aumentar significativamente la eficiencia y la sostenibilidad. El uso de tecnologías de automatización y análisis de datos puede optimizar los procesos industriales, reduciendo costos y aumentando la competitividad en el mercado internacional, o el uso de drones en la agricultura para monitorear cultivos son ejemplos de cómo la tecnología puede transformar sectores productivos clave.
Inclusión social: La educación tecnológica puede ser una herramienta poderosa para la inclusión social, ya que proporciona habilidades que son universalmente valoradas y que pueden ser adquiridas sin importar el origen socioeconómico de los individuos. Esto es especialmente relevante en contextos como el mexicano, donde las desigualdades económicas y sociales aún representan desafíos significativos.
México se encuentra en una posición privilegiada para capitalizar los beneficios de la educación tecnológica. Con una población joven y dinámica, el país tiene un potencial humano que puede ser canalizado hacia sectores de alto valor agregado mediante la formación en áreas tecnológicas. Además, México posee una riqueza de recursos naturales y una ubicación geográfica estratégica que lo coloca como un puente entre América del Norte y América Latina, facilitando el comercio y la cooperación internacional.
En los últimos años, México ha mostrado un liderazgo renovado en América Latina, destacándose como un hub tecnológico emergente con ciudades como Guadalajara, que ha sido denominada el «Silicon Valley de México». Sin embargo, para que este liderazgo se traduzca en un desarrollo económico y social inclusivo y sostenible, es esencial fortalecer los sistemas educativos y promover políticas públicas que apoyen la educación tecnológica.
El gobierno, el sector privado y las instituciones educativas deben trabajar de manera coordinada para diseñar e implementar programas de formación que estén alineados con las necesidades del mercado laboral actual y futuro. Esto incluye no solo la oferta de programas técnicos y vocacionales, sino también la integración de habilidades digitales en todos los niveles educativos. La colaboración con empresas tecnológicas y la creación de ecosistemas de innovación pueden facilitar la transición hacia una economía basada en el conocimiento.
INNOVACIÓN, EDUCACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICO
Países como Corea del Sur y Singapur han demostrado que una inversión sostenida en educación tecnológica puede transformar economías enteras en relativamente poco tiempo. Estas naciones han apostado por un modelo educativo orientado a la tecnología y la innovación, apoyado por políticas públicas consistentes y una fuerte colaboración entre el sector público y privado. Han creado ecosistemas de innovación donde las universidades, las empresas y los gobiernos trabajan juntos para fomentar la investigación y el desarrollo tecnológico.
Corea del Sur, por ejemplo, implementó programas educativos enfocados en la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), además de invertir en infraestructura tecnológica y fomentar la cultura de la innovación desde edades tempranas. Singapur, por su parte, ha integrado la educación tecnológica en su plan nacional de desarrollo, promoviendo una educación continua y adaptativa que responde rápidamente a los cambios tecnológicos y a las demandas del mercado.
Estos ejemplos muestran que la clave del éxito radica en una visión a largo plazo que integra la educación, la tecnología y la innovación como pilares fundamentales del desarrollo económico y social. México puede aprender de estas experiencias y adaptar estrategias que promuevan la creación de talento humano altamente capacitado en tecnologías emergentes, al tiempo que se fortalece la infraestructura y se promueven políticas públicas que incentiven la innovación.
México tiene la oportunidad de seguir un camino similar, aprovechando su base industrial existente y fortaleciendo su capacidad para generar conocimiento y tecnología. La creación de programas educativos enfocados en la tecnología, la promoción de la investigación y el desarrollo, y la integración de las TIC en todos los sectores productivos son pasos esenciales para posicionar a México como un líder regional en la Economía Digital.
MODERNIZACIÓN DE LOS GOBIERNOS Y CIUDADES INTELIGENTES
Otro aspecto relevante de la educación tecnológica es su impacto en la modernización de los gobiernos y la creación de ciudades inteligentes. Los avances tecnológicos permiten a los gobiernos mejorar la eficiencia de los servicios públicos, reducir costos y ofrecer soluciones más efectivas a las necesidades de la ciudadanía. La digitalización de los trámites gubernamentales, la implementación de sistemas de gestión basados en datos y la adopción de tecnologías emergentes en la infraestructura urbana son algunas de las áreas donde la educación tecnológica puede marcar una diferencia significativa.
En México, la modernización del gobierno digital y la creación de ciudades inteligentes son desafíos actuales, aunque se han hecho algunos esfuerzos aún queda un largo camino por recorrer. La formación adecuada del personal encargado de implementar y gestionar estos sistemas y la inversión en infraestructura digital, son áreas donde la educación tecnológica puede tener un impacto directo, facilitando la adopción de soluciones innovadoras que hagan a los gobiernos más transparentes, eficientes y orientados al servicio.
La educación tecnológica se erige como un motor clave para el desarrollo en la Era del Conocimiento y la Economía Digital. Para países en vías de desarrollo como México, invertir en educación tecnológica no es solo una opción, sino una necesidad imperativa para asegurar un crecimiento económico sostenido, inclusivo y orientado hacia el futuro. La capacidad de formar a los jóvenes en habilidades tecnológicas avanzadas, fomentar la innovación y modernizar los sectores productivos y gubernamentales determinará la posición de México en el escenario global.
Aprovechar el potencial humano, los recursos naturales y la posición geoestratégica del país, apoyado por una educación tecnológica de vanguardia, puede llevar a México a convertirse en un referente no solo en América Latina, sino a nivel mundial. La construcción de un ecosistema de innovación sólido, basado en la colaboración entre el gobierno, la academia y el sector privado, será la clave para transformar los desafíos actuales en oportunidades para el futuro.
Economía
México y Brasil sellan nuevos acuerdos de integración sectorial

– Por Redacción Conciencia Pública
Los dos gigantes latinoamericanos, Brasil y México, reforzarán su relación bilateral con la firma de una serie de acuerdos en materia de comercio, salud, agricultura, energía e industria.
Durante la visita oficial del vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin al frente de una delegación a la Ciudad de México este jueves 28 de agosto, ambos gobiernos dejaron claro que no buscan, por ahora, un tratado de libre comercio integral, sino avanzar en convenios sectoriales que permitan resultados concretos y de corto plazo.
Entre los compromisos alcanzados destaca la modernización de tratados económicos complementarios y la apertura de auditorías sanitarias a 14 frigoríficos brasileños, requisito indispensable para que la carne de ese país pueda ingresar al mercado mexicano.
Funcionarios de la Secretaría de Economía subrayaron que este paso representa un avance importante en la diversificación de importaciones, en un momento en que la seguridad alimentaria ocupa un lugar central en la agenda nacional.
En el terreno de la salud, se firmaron declaraciones conjuntas para fortalecer la cooperación regulatoria y el desarrollo de vacunas y medicamentos. Ambas naciones buscan robustecer sus sistemas de producción farmacéutica, intercambiar investigación y mejorar la regulación sanitaria, con miras a responder de manera coordinada a futuras emergencias sanitarias.
Otro de los ejes principales fue la energía. Brasil ofreció su experiencia en biocombustibles, especialmente etanol y biodiésel, mientras México mostró interés en replicar parte de ese modelo para avanzar en metas de transición energética. Las delegaciones también discutieron posibles inversiones conjuntas en energías limpias y proyectos de innovación tecnológica en este sector.
La industria automotriz y la producción de baterías para vehículos eléctricos estuvieron igualmente sobre la mesa. Empresarios y autoridades coincidieron en que tanto México como Brasil pueden complementarse en las cadenas de valor de la electromovilidad, lo que representaría nuevas oportunidades de inversión y empleo en ambas economías. La empresa Embraer también promovió acercamientos en materia aeroespacial y de defensa.
“Estamos construyendo un nuevo momento en la relación entre Brasil y México, con resultados prácticos y de beneficio mutuo”, expresó el vicepresidente Alckmin al cerrar el encuentro empresarial que reunió a más de 350 representantes de compañías de ambos países. Por su parte, la Secretaría de Economía reiteró que la estrategia de México pasa por acuerdos específicos que no requieren la aprobación del Mercosur, lo que permitirá avanzar con mayor rapidez.
Con estos pasos, México y Brasil, las dos economías más grandes de América Latina, buscan profundizar una relación que históricamente ha tenido avances limitados.
Los acuerdos sectoriales abren la puerta a mayor comercio agrícola, cooperación tecnológica e inversiones en industrias estratégicas, lo que podría marcar un nuevo capítulo en la integración regional.
MUNDO
Francia y Reino Unido bajo la lupa: rumores de rescate financiero agitan a Europa

– Por Redacción Conciencia Pública
En los últimos días, los mercados internacionales han encendido las alarmas ante la posibilidad de que dos de las principales economías de Europa, Francia y el Reino Unido, puedan necesitar ayuda externa para enfrentar sus problemas financieros.
Aunque hasta ahora no existe un rescate formal en marcha, los rumores han provocado nerviosismo entre inversionistas de Europa y todo el mundo, caídas bursátiles y un aumento en el costo de financiamiento de ambos países.
En el caso de Francia, el gobierno del primer ministro François Bayrou atraviesa un momento político delicado. Su administración presentó un plan de ajuste cercano a los 44 mil millones de euros y convocó a una votación de confianza para el próximo 8 de septiembre.
A esta tensión política se sumaron las declaraciones del ministro de Finanzas, Eric Lombard, quien advirtió que el país podría llegar a necesitar asistencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) si la situación se complica. Aunque después matizó sus palabras, la señal ya había impactado a los mercados.
Los inversionistas reaccionaron de inmediato: los bonos franceses subieron de rendimiento, lo que significa que al país le costará más endeudarse, y la bolsa registró caídas. Analistas consideran que la combinación de una deuda pública elevada con inestabilidad política eleva el riesgo de que Francia enfrente dificultades serias para financiarse en el corto plazo.
El Reino Unido vive un escenario distinto, pero igualmente preocupante. La prensa británica y algunos economistas han recordado episodios del pasado, como el rescate del FMI en 1976, para advertir que el país podría volver a enfrentarse a una situación similar.
Aunque por ahora no hay planes oficiales de ayuda internacional, la discusión se ha intensificado debido a problemas estructurales en sectores clave de la economía.
Un ejemplo es el caso de Thames Water, la empresa de agua más grande del Reino Unido, que enfrenta una grave crisis financiera. El gobierno británico se ha visto obligado a diseñar planes de rescate para evitar que colapse un servicio básico, lo que ha abierto el debate sobre la capacidad del Estado para sostener más cargas de este tipo en medio de una economía frágil.
A esto se suma la presión que enfrentan las finanzas públicas británicas: el déficit es más alto de lo previsto, los costos de financiamiento han aumentado y la incertidumbre política pesa sobre la credibilidad del gobierno. En los últimos días, columnas en medios influyentes han planteado la pregunta de si Londres podría verse empujado a buscar apoyo externo, aunque de momento se trata más de especulación que de una realidad inmediata.
En conclusión, tanto Francia como el Reino Unido atraviesan turbulencias financieras que han encendido alertas dentro y fuera de Europa. Si bien los rumores de un rescate del FMI podrían parecer exagerados por ahora, lo cierto es que los mercados ya han castigado a ambos países y los próximos meses serán decisivos.
El desenlace dependerá de la capacidad de sus gobiernos para recuperar la confianza, aplicar ajustes dolorosos y mantener la estabilidad política en medio de una creciente desconfianza ciudadana.
MUNDO
Genaro Lozano y la desprofesionalización pública

– Opinión, Por Fernando Núñez
El nombramiento del comentarista Genaro Lozano Valencia como embajador de México en Italia causó un intenso debate público.
No es para menos, ya que su designación apunta a la desprofesionalización del Servicio Exterior Mexicano (SEM) en lo particular, y a una descomposición del Estado mexicano en lo general.
En Italia gobierna la extrema derecha, pero allá no hay un proyecto de destrucción institucional como la que estamos llevando a cabo en México.
El SEM es una de las pocas islas de profesionalización burocrática que tenemos en el país. Sin embargo, la estamos hundiendo.
Todos los gobiernos realizan nombramientos políticos, pero ninguno lo ha hecho como Morena: hoy en día, 1 de cada 3 embajadas están ocupadas por políticos (El País, 23 agosto 2025).
Muchos nombramientos se destinaron a gobernadores de la oposición cuyos estados están hoy con Morena, indicando que los cargos diplomáticos funcionaron como recompensa política: Claudia Pavlovich (Sonora), Quirino Ordaz (Sinaloa) y Omar Fayad (Hidalgo) son solo algunos ejemplos.
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Foto: Genaro Lozano
Más aún, la presidenta Sheinbaum anunció que los nombramientos de cónsules serán ahora por convocatoria “no abierta”, a través de “comités de selección”, con el fin de integrar una “lista plural”, lo que implica la politización -morenización- del SEM.
Pero hay un contexto más grande de desprofesionalización pública en el país. Si el Estado mexicano no estaba del todo consolidado, observable en sus instituciones deficientes, peor aún lo estará ahora.
Lo podemos ver en el recorte de 16% a 8% en los trabajadores de confianza en la administración pública federal, y en la contrarreforma educativa, que terminó con el Servicio Profesional Docente (SPD).
También, en la destrucción institucional -y de su personal- que representa lo sucedido con los organismos constitucionales autónomos, como el CONEVAL, la COFECE, el IFETEL y el INAI, que tenían servicios de carrera en su interior.
Asimismo, lo vemos en la centralización de funciones en la consejera presidente del INE, en el nombramiento de funcionarios en detrimento del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN), y en la próxima reforma electoral, que acabará desde los cimientos con el instituto.
Una de las grandes excepciones ha sido el Banco de México, ante los miedos de politizar la política monetaria. Hasta el momento.
A la desprofesionalización pública hay que agregar la confrontación como cultura política. Al interior del país, el partido en el poder se ha negado sistemáticamente a negociar con las principales fuerzas de la oposición, privándolas de todo valor moral y, además, de escaños legislativos ante una sobrerrepresentación del 20%.
Al exterior, el nombramiento de Genaro Lozano constituye la antítesis de la diplomacia, ya que uno de los mayores representantes de la izquierda y la ideología woke en el país será embajador en la Italia de Georgia Meloni, una de las máximas exponentes de la ultraderecha en el mundo.
Es la política de la afrenta llevada al plano diplomático, antes inimaginable.
El futuro embajador de México en Italia es síntoma de la creciente debilidad del cuerpo diplomático mexicano, y del Estado mexicano mismo. Es indicio también del fin de nuestra democracia, donde personajes en los extremos políticos toman papeles públicos relevantes.
Es patronazgo político: un tipo de corrupción que ofrece empleo a cambio de lealtad y que, en el transcurso, debilita tanto al Estado, como a la democracia.
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