LOS PELOTEROS
Errores que duelen toda la vida: Julio Urías conspira contra su carrera

Tópicos de Beisbol, por Juan Alberto Ramírez //
¡Qué barbaridad lo que hizo Julio Urías! Su caso bien podría titularse ¡Cómo arruinar tu carrera en cinco segundos! Cómo quemar un contrato que podría ser de 200 millones de dólares y que se puede convertir en centavos, como sucede con las bancarrotas que han sufrido algunos bancos o casas de bolsas.
Julio Urías vuelve a repetir la historia de su paisano Roberto “Chufito” Osuna, quien por cometer violencia doméstica quedó fuera de los Azulejos de Toronto y prácticamente quedó expulsado de las Grandes Ligas.
El orgullo de Juan José Ríos, Sinaloa, se había convertido en el cerrador con mayor número de juegos salvados en la Liga Americana, pero un día lo traicionó su temperamento y le salió el macho mexicano, ejerciendo violencia doméstica contra su pareja.
Eso lo llevó a salir de los Azulejos de Toronto, quienes lo sacrificaron pese a ser en aquella época el héroe de niños y jóvenes con el apodo de “Matata Osuna”. Fue en 2018 cuando el lanzador sinaloense fue arrestado en Canadá acusado de violencia doméstica al agredir a su pareja.
La suspensión que recibió fue de 75 partidos que lo dejó fuera por dos meses. Luego pasaría a Astros de Houston, donde logró destacar; quedaría posteriormente fuera del roster por una lesión, pero al parecer la causa que más pesó fue el registro de violencia doméstica que está muy penado en MLB.
Roberto Osuna está completamente recuperado del brazo, pero ya no le dieron cabida en Grandes Ligas. El delito de violencia doméstica lo marcó tanto que le cerró las puertas del mejor beisbol del mundo con lo que se desperdició un gran talento del pitcheo a quien ahora le queda refugiarse en el beisbol japonés, muy bien pagado, pero nunca se compararán los contratos con los de MLB.
EL CASO DE JULIO URÍAS
Es triste y doloroso ver cómo puede terminar la carrera de Julio Urías en la llamada Gran Carpa cuando parecía que tenía el mundo a sus pies, a dos meses de concluir la temporada, quedar como agente libre y poder firmar un contrato que los expertos consideraban podría llegar a los 200 millones de dólares.
Sin embargo, la inmadurez y el sufrir mareo de montaña lo han llevado a un punto que podría ser el final de su carrera en Grandes Ligas, después de ser detenido el domingo 3 de septiembre por el delito de violencia doméstica, sus abogados tuvieron que pagar una multa de 50 mil dólares para ser dejado en libertad. Por lo pronto fue separado del roster de Dodgers y el comisionado de MLB ordenó se procediera a la investigación para proceder a la sanción que le van a aplicar al pitcher zurdo nacido en Culiacán, Sinaloa.
El futuro de Urías es incierto. Los pronósticos son muy pesimistas sobre si podrá seguir jugando en Grandes Ligas y siga los pasos de su paisano Roberto Osuna que es el beisbol de Japón.
URÍAS ES REINCIDENTE
Recordemos que ya es la segunda ocasión que el pitcher mexicano se encuentra en esta situación, ya que en mayo del 2019, fue acusado por la misma acción, el cual tuvo una suspensión por 20 juegos, bajo la sospecha de fue un delito menor.
A razón de la residencia, del pitcher mexicano Julio Urias, y las investigaciones realizadas, está muy complicado su permanecía en el equipo de los Dodgers de los Angeles, asi como en la MLB, por el motivo que la violencia doméstica se ha convertido en una de las violaciones más severas de la grandes ligas del deporte del rey.
El castigo que podría recibir el culichi es de 20 a 80 días de suspensión que se podría llegar hasta un año de castigo, recordemos a un caso muy parecido con el pitcher Trevor Bauer, quien tuvo una denuncia de la misma manera por violencia doméstica, quien el equipo de los Dodgers de los Angeles, rescindió su contrato perdiendo la cantidad de 40 millones de dólares.
Dave Roberts, habló sobre el caso de Julio Urias, no está presente en la gira de Miami-Washintong, por estar sujeto a la investigación, el manager admitió esta está sorprendido por los sucesos con uno de los miembros de la rotación de la organización angelina.
En resumen, esperemos que el caso del pitcher mexicano Julio Urias, no sea el final de su carrera deportiva en la MLB, ya que a sus 27 años se ha convertido en un icono importante en la organización de los Dodgers, quienes apuestan que puede convertirse en pitcher As, del equipo angelino a pesar de sus inconsistencias y concentración es una pieza importante.
SE DEVALÚA EL JERSEY DE URÍAS
Uno de los primeros efectos que tuvo el escándalo de Urías es que su jersey de Dodgers perdió el 50% de su valor, de acuerdo a los números que presenta la tienda californiana Sports Fever, donde el jersey de Julio pasó de costar 94.99 dólares a 44.99, tras verse involucrado en estas acusaciones de violencia doméstica y ser puesto bajo licencia administrativa después del arresto.
Sports Fever es la cadena de tiendas minoristas más grande de California que ofrece productos deportivos con licencia para MLB, NBA, NFL y NCAA.
Es lástima que de esta manera se eche a perder una carrera de un pelotero mexicano tan talentoso, como resultado de una cultura machista que en MLB es muy penada, es el peor delito que se pueda cometer, es como si te marcaran como narcotraficante en EEUU.
El daño está hecho. Vamos a ver de qué tamaño viene la sanción.
CARTÓN POLÍTICO
Edición 804: Lo piden los expertos: Una nueva Corte de Justicia sin extremos ideológicos
Si prefiere descargar el PDF en lugar de leer online: CLICK AQUÍ
Lectores en teléfono celular: Para una mejor lectura online, girar a la posición horizontal.
LOS PELOTEROS
Charros, el orgullo tapatío que sueña con la gloria

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Los Charros de Jalisco están sorprendiendo en los playoffs de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) 2025, emergiendo como un auténtico caballo negro.
Tras una temporada irregular, con rachas brillantes opacadas por caídas abruptas, lograron el sexto boleto a la postemporada con un cierre espectacular. Ahora, en las semifinales, están a un paso de la final de la Zona Norte, demostrando que tienen la garra para pelear por la Copa del Rey en el Centenario de la LMB.
En la primera ronda, Charros enfrentó al líder de la División Norte, Sultanes de Monterrey, un bicampeón que parecía imbatible. Con una ventaja de 3-0, los jaliscienses estuvieron cerca de barrer, pero Sultanes remontó y forzó un séptimo juego.
En el Palacio Sultán, Charros mostró temple y aseguró la serie 4-3, avanzando como un equipo transformado. Sultanes, gracias a su promedio, regresó como el mejor perdedor, prometiendo un posible reencuentro.
En las semifinales, Charros se mide contra Algodoneros de Unión Laguna en el Estadio Francisco I. Madero de Torreón. Lejos de la irregularidad de la temporada regular, el equipo exhibe un juego colectivo inspirado: todos corren, batean y fildean con precisión. El pitcheo, liderado por figuras como el guasavense Luis Armando Payán (suma 3 victorias en play-offs), el estadounidense Zac Grotz y el ocotlense Luis Iván Rodríguez, han sido clave.
En los primeros dos juegos contra Algodoneros, Charros dominó con victorias contundentes de 9-3 y 7-4, impulsado por el bateo explosivo de Willie Calhoun, Kyle Garlick y Mateo Gil, quien despertó de un slump con tres jonrones en la serie.
De regreso en el Estadio Panamericano de Guadalajara, Charros buscó barrer a Algodoneros con una ventaja de 2-0. El sábado, el guasavense Luis Armando Payán brilló en la loma, lanzando siete entradas magistrales, con siete ponches, tres hits y una sola carrera limpia, asegurando un triunfo de 8-1 que puso la serie 3-0.
Mateo Gil, apodado “el hijo del papá”, volvió a destacar, consolidándose como un motor ofensivo. La afición, respondiendo al llamado del mánager Benjamín Gil, llenó el estadio con cerca de 11,000 almas, un respaldo que refleja el orgullo tapatío por su equipo.
El domingo, sin embargo, Tláloc interrumpió la fiesta. El cuarto juego, con Algodoneros liderando 1-0 en el tercer inning, fue suspendido por lluvia, postergando la acción para el lunes.
A pesar de este contratiempo, Charros está a una victoria de la final de la Zona Norte, donde podría reencontrarse con Sultanes de Monterrey, un rival experimentado al que ya vencieron.
La serie promete ser un duelo de titanes, pero los jaliscienses han perdido el miedo y juegan con la confianza de un equipo destinado a hacer historia.
DIABLOS, GRANDES FAVORITOS
En el otro frente, los Diablos Rojos del México avanzan como favoritos al título. Tras barrer 4-0 a los Leones de Yucatán y tomar una ventaja de 3-0 sobre Pericos de Puebla con un triunfo de 13-6 el domingo, suman siete victorias en los playoffs de 2025, tras ocho en su campeonato de 2024. Su paso arrollador los perfila como el rival a vencer, con 17 gallardetes en su historia.
Una final entre Diablos y Charros sería un sueño para los aficionados, un choque de titanes que elevaría el béisbol en Guadalajara.
El esfuerzo de la directiva de la familia González Íñigo por mantener béisbol todo el año en Jalisco, con Charros compitiendo en la LMB (verano) y la Liga Mexicana del Pacífico (invierno), es digno de reconocimiento.
Sin embargo, la afición tapatía no ha respondido en verano como en invierno. Benjamín Gil, con su pasión característica, reclamó esta apatía, instando a los jaliscienses a llenar el Panamericano y apoyar al “gran equipo de Jalisco”.
La respuesta en la serie contra Algodoneros, con una entrada récord el domingo, muestra que el mensaje caló, aunque la lluvia frustró el clímax. Charros tiene la oportunidad de hacer historia. De eliminar a Algodoneros y superar a Sultanes, podría enfrentar a Diablos en una final épica. Guadalajara, única ciudad con béisbol profesional todo el año, merece vibrar con su equipo.
El llamado de Gil no es solo a llenar gradas, sino a ser parte de un legado. Que la afición tapatía se una a esta fiesta, empuje a Charros hacia la gloria y demuestre que Jalisco es la capital del béisbol mexicano.
LOS PELOTEROS
Un llamado a la grandeza de Benjamín Gil: “Hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros”

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Benjamín Gil no es solo un manager de beisbol, es un líder que lleva la pasión por este deporte en la sangre y un amor profundo por Jalisco en el corazón.
Sus palabras, cargadas de sentimiento, no son un simple reclamo a la afición; son un grito de guerra que busca encender el alma de Guadalajara, una ciudad que tiene la oportunidad única de escribir su nombre en los anales del beisbol mexicano.
Los Charros de Jalisco, bajo la guía de Gil y el respaldo de la familia González Íñigo, están al borde de un logro histórico: ser campeones en verano y en invierno, un hito sin precedentes que puede cambiar el rumbo del deporte en México.
Pero este sueño no se construye solo en el diamante; se forja en las gradas, en el rugido de una afición que hace temblar el estadio y convierte cada juego en una experiencia inolvidable.
Tiene razón Gil cuando expresa que Guadalajara no es cualquier ciudad. Es la cuna del beisbol mexicano, la única en el país con dos equipos profesionales, uno en la Liga Mexicana del Pacífico y otro en la Liga Mexicana de Beisbol.
“Respeto a Chivas y Atlas, pero hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros de Jalisco. Representamos a la gente tapatía, con su coraje, corazón y garra de trabajadores entregados. Guadalajara es única en México por tener dos equipos. Deberíamos ser la ciudad más beisbolera del país, pero en el estadio no lo demostramos”, expresó el timonel de Charros esta semana al solicitar el apoyo de la afición tapatía”.
Esta distinción debería traducirse en una afición inquebrantable, en estadios llenos de pasión, en un apoyo que se sienta desde el primer lanzamiento hasta la última jugada. Sin embargo, como Gil lo expresó con el corazón en la mano, la respuesta de la afición no ha estado a la altura.
En los juegos de play-off, el Estadio Panamericano, que debería ser una fortaleza inexpugnable, ha visto gradas con apenas 6 mil personas, mientras otras plazas del país reúnen a 15 mil o más por partido. Esta apatía duele, no solo al equipo, sino a todos los que creen en el potencial de Guadalajara para ser la capital indiscutible del beisbol.
A quienes critican desde la comodidad de los chats, a los que prefieren mirar hacia otras ligas o se pierden en la mezquindad de ignorar los logros de los Charros, les decimos: el beisbol es más que un juego, es unión, orgullo y comunidad.
Durante décadas, Guadalajara careció de un equipo profesional porque la afición no respondió. Hoy, gracias al esfuerzo de empresarios serios como la familia González Íñigo, los Charros son una realidad vibrante, un equipo que representa la garra, el coraje y el espíritu trabajador de esta gran ciudad.
No dejen que esta oportunidad histórica se desvanezca en el silencio. Este es el momento de despertar, Guadalajara. No se trata solo de llenar el estadio, sino de ser parte de un legado. Traigan a sus familias, vengan con sus amigos, griten por cada batazo, celebren cada out.
Hagan que los Charros sientan que no están solos en esta batalla épica. Que el Estadio Panamericano se convierta en un volcán de pasión, donde los rivales teman jugar y los jugadores se sientan invencibles. No esperen a la final para unirse a la fiesta; sean parte de ella desde ahora, desde esta serie, desde este preciso instante.
Guadalajara, esta es tu hora de brillar. Demuestra que eres la afición más grande, la más leal, la que nunca se rinde. Los Charros son el reflejo de tu carácter, de tu lucha, de tu grandeza. No dejes que te lo cuenten.
¡Vive la historia, sé parte de la leyenda! Que el próximo juego marque el inicio de una fiesta que resuene en todo México. ¡Arriba los Charros, arriba Guadalajara!