LOS PELOTEROS
Joey Meneses, la conquista de la gran carpa

Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac //
Siempre es grato ver a peloteros mexicanos triunfar en el mejor beisbol del mundo. En estas últimas semanas nos ha sorprendido las actuaciones del culichi Joey Meneses con Nationals de Washington.
A los 30 años ha recibido la oportunidad de incursionar en la Gran Carpa, luego de estar diez años en ligas menores de Estados Unidos, dicen que en proceso de desarrollo, así como con los Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico.
Hasta el pasado viernes Meneses había tenido 103 turnos al bat. Apenas el martes 2 de agosto debutó con Nationales frente a los Mets de Nueva York en el el National Park de Washington y en su primer juego conectó jonrón. El vuelacercas se lo pegó al relevista Yoán López en su tercer turno al bat y con ello se convierte en el mexicano que más rápido conecta jonrón en MLB.
Joey Meneses se benefició con el cambio del dominicano Juan Soto y Josh Bell a Padres de San Diego, lo que permitió que Nationals lo subiera de Triple A al equipo grande para suplir en la primera base a Bell, aunque en los últimos juegos ha defendido la pradera derecha.
MUY BUEN BAT
El bat del sinaloense ha estado candente y además de su jonrón en el juego de debut, Meneses ya tuvo su noche de ensueño el pasado jueves 1 de septiembre al batear de 6-4, produciendo cuatro carreras, además de conectar el jonrón de oro de 3 carreras que permitió el triunfo de Washington sobre Oakland en la décima entrada cuando su equipo perdía 5-4. Meneses fue bañado con las cubetas de agua fría, como se celebra con este tipo de triunfos inesperados.
En los primeros 30 días de actividad Meneses ha conectado 7 cuadrangulares en 103 oportunidades al bat y 36 imparables, produciendo 15 carreras con un promedio de bateo de 350 milésimas.
VICTORIA 15 DE JULIO URÍAS
El culichi sigue sumando victorias. Durante la semana que pasó a la historia, logró par de triunfos. Las dos fueron actuaciones sólidas al lanzar 12 inings (sumados los dos juegos contra Marlins y Padres) recibiendo tres hits, dos de ellos jonrones para mejorar su efectividad en 2.29 PCL.
El domingo 28 de agosto dominó a los Marlins y el sábado 3 de septiembre (6 días después) a los Padres de San Diego, aceptando el sinaloense 2 hits, uno de ellos jonrón solitario de Manny Machado. Pleno dominio tuvo el zurdo mexicano ante el poderío de San Diego, al artillero dominicano Juan Soto lo dominó en tres ocasiones.
A Julio le podrían quedar 5 o 6 actuaciones más y todavía tiene posibilidad de lograr las 20 victorias.
Otro punto a destacar es el hecho que se ha convertido en serio candidato para la nominación del Cy Young, junto a Tony Gonsolin (de Dodgers que lleva 16-1 y 2.10 en efectividad) y Sandy Alcántara de Marlins que tiene 2.36 PCL con 12-7 en ganados y perdidos.
EL BRAZO FUERTE DE DODGERS
El lanzador mexicano durante el transcurso del presente año se ha consolidado como el lanzador clave de los Dodgers, toda vez que sus dos principales lanzadores han tenido problemas con el brazo, Clayton Kershaw ha enfrentado las dolencias en la espalda durante los últimos años que no le ha permitido tener una temporada regular ante las visitas que en forma obligada ha tenido que hacer al hospital, mientras que Walker Buehler que de acuerdo a los pronósticos de los expertos era de los fuertes candidato a llevarse el Cy Young en esta temporada de 2022, tuvo una serie lesión en el brazo que lo sacó de la jugada la mayor parte de la temporada para someterse a la delicada operación Tomy John, por la que ya pasó Julio Urías y por fortuna fue intervención exitosa.
Y en la última semana Tony Gonsolin empezó a sentir dolencias en el brazo, que lo aleja del bullpen cuando menos 15 días, quien se mantiene de líder en ganados y perdidos en la Liga Nacional con 16-1.
Julio se ha convertido en un lanzador que ha jugado varios papeles en los play-offs cuando lo ha utilizado su manager Roberts como relevista, además de inicialista. Ya en postemporada es todo un jugador experimentado con 22 subidas al montículo entre play-offs y Serie Mundial.
Las lesiones por fortuna no han llegado a Julio Urías en estos últimos años tras la oeración den 2017, se ve un lanzador más sólido, más seguro y dominador, con mayor control, logrando refrendar una segunda campaña con muy buenos números después de la del 2021 en la que fue el máximo ganador de las Mayores con su 21-3; ahora ha logrado ya 15 victorias y está entre los lanzadores con más triunfos (Kyle Wright (17), Tony Gonsolin (16), Justin Verlander (16), Urías (15), Framber Valdez (14), Tyler Anderson (13), entre los que están en el top ten.
LAS FINALES EN LA LMB
Y aquí en la Liga Mexicana de Beisbol está por definirse la final por el Campeonato. Los Sultanes de Monterrey sorprendieron a propios y extraños al barrer a los orgullosos Toros de Tijuana y despacharlos en cuatro juegos cuando eran los grandes favoritos para llevarse por segundo año consecutivo la corona, pero los regiomontanos sin piedad los mandaron al matadero.
La final podría ser Sultanes contra Diablos Rojos del México que hasta la noche del sábado estaban 3-1 a uno sobre los Leones de Yucatán.
Hoy lunes podría amanecer definida la final, si Diablos da la estocada final o Leones se levantan y remontan el estar en la lona.
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LOS PELOTEROS
Charros, el orgullo tapatío que sueña con la gloria

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Los Charros de Jalisco están sorprendiendo en los playoffs de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) 2025, emergiendo como un auténtico caballo negro.
Tras una temporada irregular, con rachas brillantes opacadas por caídas abruptas, lograron el sexto boleto a la postemporada con un cierre espectacular. Ahora, en las semifinales, están a un paso de la final de la Zona Norte, demostrando que tienen la garra para pelear por la Copa del Rey en el Centenario de la LMB.
En la primera ronda, Charros enfrentó al líder de la División Norte, Sultanes de Monterrey, un bicampeón que parecía imbatible. Con una ventaja de 3-0, los jaliscienses estuvieron cerca de barrer, pero Sultanes remontó y forzó un séptimo juego.
En el Palacio Sultán, Charros mostró temple y aseguró la serie 4-3, avanzando como un equipo transformado. Sultanes, gracias a su promedio, regresó como el mejor perdedor, prometiendo un posible reencuentro.
En las semifinales, Charros se mide contra Algodoneros de Unión Laguna en el Estadio Francisco I. Madero de Torreón. Lejos de la irregularidad de la temporada regular, el equipo exhibe un juego colectivo inspirado: todos corren, batean y fildean con precisión. El pitcheo, liderado por figuras como el guasavense Luis Armando Payán (suma 3 victorias en play-offs), el estadounidense Zac Grotz y el ocotlense Luis Iván Rodríguez, han sido clave.
En los primeros dos juegos contra Algodoneros, Charros dominó con victorias contundentes de 9-3 y 7-4, impulsado por el bateo explosivo de Willie Calhoun, Kyle Garlick y Mateo Gil, quien despertó de un slump con tres jonrones en la serie.
De regreso en el Estadio Panamericano de Guadalajara, Charros buscó barrer a Algodoneros con una ventaja de 2-0. El sábado, el guasavense Luis Armando Payán brilló en la loma, lanzando siete entradas magistrales, con siete ponches, tres hits y una sola carrera limpia, asegurando un triunfo de 8-1 que puso la serie 3-0.
Mateo Gil, apodado “el hijo del papá”, volvió a destacar, consolidándose como un motor ofensivo. La afición, respondiendo al llamado del mánager Benjamín Gil, llenó el estadio con cerca de 11,000 almas, un respaldo que refleja el orgullo tapatío por su equipo.
El domingo, sin embargo, Tláloc interrumpió la fiesta. El cuarto juego, con Algodoneros liderando 1-0 en el tercer inning, fue suspendido por lluvia, postergando la acción para el lunes.
A pesar de este contratiempo, Charros está a una victoria de la final de la Zona Norte, donde podría reencontrarse con Sultanes de Monterrey, un rival experimentado al que ya vencieron.
La serie promete ser un duelo de titanes, pero los jaliscienses han perdido el miedo y juegan con la confianza de un equipo destinado a hacer historia.
DIABLOS, GRANDES FAVORITOS
En el otro frente, los Diablos Rojos del México avanzan como favoritos al título. Tras barrer 4-0 a los Leones de Yucatán y tomar una ventaja de 3-0 sobre Pericos de Puebla con un triunfo de 13-6 el domingo, suman siete victorias en los playoffs de 2025, tras ocho en su campeonato de 2024. Su paso arrollador los perfila como el rival a vencer, con 17 gallardetes en su historia.
Una final entre Diablos y Charros sería un sueño para los aficionados, un choque de titanes que elevaría el béisbol en Guadalajara.
El esfuerzo de la directiva de la familia González Íñigo por mantener béisbol todo el año en Jalisco, con Charros compitiendo en la LMB (verano) y la Liga Mexicana del Pacífico (invierno), es digno de reconocimiento.
Sin embargo, la afición tapatía no ha respondido en verano como en invierno. Benjamín Gil, con su pasión característica, reclamó esta apatía, instando a los jaliscienses a llenar el Panamericano y apoyar al “gran equipo de Jalisco”.
La respuesta en la serie contra Algodoneros, con una entrada récord el domingo, muestra que el mensaje caló, aunque la lluvia frustró el clímax. Charros tiene la oportunidad de hacer historia. De eliminar a Algodoneros y superar a Sultanes, podría enfrentar a Diablos en una final épica. Guadalajara, única ciudad con béisbol profesional todo el año, merece vibrar con su equipo.
El llamado de Gil no es solo a llenar gradas, sino a ser parte de un legado. Que la afición tapatía se una a esta fiesta, empuje a Charros hacia la gloria y demuestre que Jalisco es la capital del béisbol mexicano.
LOS PELOTEROS
Un llamado a la grandeza de Benjamín Gil: “Hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros”

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Benjamín Gil no es solo un manager de beisbol, es un líder que lleva la pasión por este deporte en la sangre y un amor profundo por Jalisco en el corazón.
Sus palabras, cargadas de sentimiento, no son un simple reclamo a la afición; son un grito de guerra que busca encender el alma de Guadalajara, una ciudad que tiene la oportunidad única de escribir su nombre en los anales del beisbol mexicano.
Los Charros de Jalisco, bajo la guía de Gil y el respaldo de la familia González Íñigo, están al borde de un logro histórico: ser campeones en verano y en invierno, un hito sin precedentes que puede cambiar el rumbo del deporte en México.
Pero este sueño no se construye solo en el diamante; se forja en las gradas, en el rugido de una afición que hace temblar el estadio y convierte cada juego en una experiencia inolvidable.
Tiene razón Gil cuando expresa que Guadalajara no es cualquier ciudad. Es la cuna del beisbol mexicano, la única en el país con dos equipos profesionales, uno en la Liga Mexicana del Pacífico y otro en la Liga Mexicana de Beisbol.
“Respeto a Chivas y Atlas, pero hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros de Jalisco. Representamos a la gente tapatía, con su coraje, corazón y garra de trabajadores entregados. Guadalajara es única en México por tener dos equipos. Deberíamos ser la ciudad más beisbolera del país, pero en el estadio no lo demostramos”, expresó el timonel de Charros esta semana al solicitar el apoyo de la afición tapatía”.
Esta distinción debería traducirse en una afición inquebrantable, en estadios llenos de pasión, en un apoyo que se sienta desde el primer lanzamiento hasta la última jugada. Sin embargo, como Gil lo expresó con el corazón en la mano, la respuesta de la afición no ha estado a la altura.
En los juegos de play-off, el Estadio Panamericano, que debería ser una fortaleza inexpugnable, ha visto gradas con apenas 6 mil personas, mientras otras plazas del país reúnen a 15 mil o más por partido. Esta apatía duele, no solo al equipo, sino a todos los que creen en el potencial de Guadalajara para ser la capital indiscutible del beisbol.
A quienes critican desde la comodidad de los chats, a los que prefieren mirar hacia otras ligas o se pierden en la mezquindad de ignorar los logros de los Charros, les decimos: el beisbol es más que un juego, es unión, orgullo y comunidad.
Durante décadas, Guadalajara careció de un equipo profesional porque la afición no respondió. Hoy, gracias al esfuerzo de empresarios serios como la familia González Íñigo, los Charros son una realidad vibrante, un equipo que representa la garra, el coraje y el espíritu trabajador de esta gran ciudad.
No dejen que esta oportunidad histórica se desvanezca en el silencio. Este es el momento de despertar, Guadalajara. No se trata solo de llenar el estadio, sino de ser parte de un legado. Traigan a sus familias, vengan con sus amigos, griten por cada batazo, celebren cada out.
Hagan que los Charros sientan que no están solos en esta batalla épica. Que el Estadio Panamericano se convierta en un volcán de pasión, donde los rivales teman jugar y los jugadores se sientan invencibles. No esperen a la final para unirse a la fiesta; sean parte de ella desde ahora, desde esta serie, desde este preciso instante.
Guadalajara, esta es tu hora de brillar. Demuestra que eres la afición más grande, la más leal, la que nunca se rinde. Los Charros son el reflejo de tu carácter, de tu lucha, de tu grandeza. No dejes que te lo cuenten.
¡Vive la historia, sé parte de la leyenda! Que el próximo juego marque el inicio de una fiesta que resuene en todo México. ¡Arriba los Charros, arriba Guadalajara!