LOS PELOTEROS
Noticias falsas sobre Julio Urías: El culichi sigue sin contrato

Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac //
Desde diciembre se anunció que el lanzador culichi Julio Urías quedaba como agente libre, después que los Dodgers de Los Ángeles no le ofrecieron firmar un nuevo contrato, decepcionados por el comportamiento del joven lanzador, pese a haber sido pieza clave en la obtención de su último banderín de Grandes Ligas y el pitcher con mas ganados en las dos ligas en las temporadas 2021 y 2022 con 37 victorias.
En la primera quincena de enero pasado la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Los Angeles determinó no presentar cargos por delitos graves contra Julio Urías.
Pese a ello Urías no tuvo propuesta de firmar contrato con alguno de los equipos de Grandes Ligas, ya que antes de que se viera mezclado en el escándalo de haber participado en un hecho de violencia doméstica (el segundo en su vida como pelotero profesional), se perfilaba para firmar el contrato más jugoso para un pelotero nativo de México que se estimaba alcanzaría los 200 millones de dólares.
Después de que la Fiscalía del Distrito del Condado de Los Angeles se abstuvo de presentar cargos contra el pelotero mexicano, se llegó a pensar que en esas condiciones Julio podría firmar un buen contrato y quedarse con algún equipo de la Gran Carpa, pero hasta el momento esto no ha sucedido.
Muchos mexicanos, entre los que me incluyo, queremos seguir disfrutando de la actuación de Julio en Grandes Ligas, pero aunque no existen cargos contra el pelotero mexicano y ninguna autoridad judicial lo ha declarado culpable de cometer violencia doméstica grave, el sólo hecho de que se le mencione es suficiente para que los dueños de los equipos de MLB lo mantengan en una lista negra e impedirle vista uniforme alguno en el mejor beisbol del mundo, una especie de ley no escrita.
Y es así como se registra la especulación y se mencione información falsa y sensacionalista, todo con el afán de ganar likes y seguidores. Se dijo y hay quienes se atrevieron a afirmarlo que Julio Urías había negociado contrato en Japón con los Fukuoka SoftBank Hawks, lo cual fue falso al tratarse de un troll donde se originó esa información.
Es cierto que Roberto Osuna firmó un contrato de 27 millones de dólares con SoftBank por cuatro años, pero de Julio Urías no hay nada, ya que hay quienes anunciaron como noticia bomba que el culichi había firmado contrato por 60 millones de dólares por cuatro temporadas con este mismo club nipón.
FUTURO INCIERTO
Habrá que señalar que aún no se descarta que Julio juegue en MLB, pero se ve muy difícil. La alternativa de contratarse con un equipo de Japón es real si se le cierra el mundo en Grandes Ligas, seguramente terminará en el beisbol nipón, como sucede con Roberto Osuna a quien el equipo de Azulejos de Toronto donde era el ídolo de los niños y los jóvenes, lo canjeó a Astros de Houston decepcionado por el acto de violencia doméstica que cometió el de Juan José Ríos, Sinaloa y sancionado por el Comisionado de MLB con una suspensión de 75 partidos sin derecho a percibir su salario.
Tanto Roberto Osuna como Julio Urías llegaron a ser los mejores lanzadores en Grandes Ligas, uno como relevista, líder en juegos salvados en la temporada de 2019 de la Liga Americana con 38, mientras que Julio Urías fue el máximo ganador en juegos en las dos ligas y llegó a la élite del beisbol, cuando en 2021 terminó la campaña con 20 victorias, siendo el líder de juegos ganados en todas las Grandes Ligas mientras que en la de 2022 logró 17 victorias y quedar de líder en porcentaje de carreras limpias.
Esta es la situación y la historia de estos dos grandes lanzadores mexicanos provistos de grandes facultades físicas para ser los mejores peloteros del mundo, pero los problemas de inmadurez los llevaron a cometer errores que no los perdonan en MLB y que deben ser ejemplo para otros peloteros aztecas que sueñan con estar en la meca del beisbol y que algunos de ellos seguramente lo van a lograr, pero deberán tener presente lo que es el respeto, las leyes, que nunca les gane el glamour y el ego de la fama, que entiendan que son mortales, que el dinero, las mujeres y todo lo que trae consigo el triunfo, no los cambie y se sientan que son de otro mundo. La fama es pasajera, para luego marcharse y sólo quedan los recuerdos.
Esas son lecciones de vida que deben tener muy en claro los representantes de los jugadores mexicanos, quienes deberían de cuidarlos, sensibilizarlos y tratar de blindarlos para evitar que se den estos desfasamientos de personalidad que vienen a destruir carreras cuando estaban en su mejor momento.
Seguramente muy pronto vamos a poder disfrutar de las actuaciones de Julio Urías en la Liga Mexicana del Pacífico, si finalmente no es contratado por un equipo de MLB, cuya temporada inicia el miércoles 20 de marzo en un encuentro entre Dodgers y Padres de San Diego por primera vez en Seúl, Corea del Sur.
Queremos que el futuro de Julio continúe en Grandes Ligas, ojalá le perdonen sus errores y le brinden una segunda oportunidad, posibilidad que sigue abierta. La esperanza se pierde al último.
CARTÓN POLÍTICO
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LOS PELOTEROS
Charros, el orgullo tapatío que sueña con la gloria

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Los Charros de Jalisco están sorprendiendo en los playoffs de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) 2025, emergiendo como un auténtico caballo negro.
Tras una temporada irregular, con rachas brillantes opacadas por caídas abruptas, lograron el sexto boleto a la postemporada con un cierre espectacular. Ahora, en las semifinales, están a un paso de la final de la Zona Norte, demostrando que tienen la garra para pelear por la Copa del Rey en el Centenario de la LMB.
En la primera ronda, Charros enfrentó al líder de la División Norte, Sultanes de Monterrey, un bicampeón que parecía imbatible. Con una ventaja de 3-0, los jaliscienses estuvieron cerca de barrer, pero Sultanes remontó y forzó un séptimo juego.
En el Palacio Sultán, Charros mostró temple y aseguró la serie 4-3, avanzando como un equipo transformado. Sultanes, gracias a su promedio, regresó como el mejor perdedor, prometiendo un posible reencuentro.
En las semifinales, Charros se mide contra Algodoneros de Unión Laguna en el Estadio Francisco I. Madero de Torreón. Lejos de la irregularidad de la temporada regular, el equipo exhibe un juego colectivo inspirado: todos corren, batean y fildean con precisión. El pitcheo, liderado por figuras como el guasavense Luis Armando Payán (suma 3 victorias en play-offs), el estadounidense Zac Grotz y el ocotlense Luis Iván Rodríguez, han sido clave.
En los primeros dos juegos contra Algodoneros, Charros dominó con victorias contundentes de 9-3 y 7-4, impulsado por el bateo explosivo de Willie Calhoun, Kyle Garlick y Mateo Gil, quien despertó de un slump con tres jonrones en la serie.
De regreso en el Estadio Panamericano de Guadalajara, Charros buscó barrer a Algodoneros con una ventaja de 2-0. El sábado, el guasavense Luis Armando Payán brilló en la loma, lanzando siete entradas magistrales, con siete ponches, tres hits y una sola carrera limpia, asegurando un triunfo de 8-1 que puso la serie 3-0.
Mateo Gil, apodado “el hijo del papá”, volvió a destacar, consolidándose como un motor ofensivo. La afición, respondiendo al llamado del mánager Benjamín Gil, llenó el estadio con cerca de 11,000 almas, un respaldo que refleja el orgullo tapatío por su equipo.
El domingo, sin embargo, Tláloc interrumpió la fiesta. El cuarto juego, con Algodoneros liderando 1-0 en el tercer inning, fue suspendido por lluvia, postergando la acción para el lunes.
A pesar de este contratiempo, Charros está a una victoria de la final de la Zona Norte, donde podría reencontrarse con Sultanes de Monterrey, un rival experimentado al que ya vencieron.
La serie promete ser un duelo de titanes, pero los jaliscienses han perdido el miedo y juegan con la confianza de un equipo destinado a hacer historia.
DIABLOS, GRANDES FAVORITOS
En el otro frente, los Diablos Rojos del México avanzan como favoritos al título. Tras barrer 4-0 a los Leones de Yucatán y tomar una ventaja de 3-0 sobre Pericos de Puebla con un triunfo de 13-6 el domingo, suman siete victorias en los playoffs de 2025, tras ocho en su campeonato de 2024. Su paso arrollador los perfila como el rival a vencer, con 17 gallardetes en su historia.
Una final entre Diablos y Charros sería un sueño para los aficionados, un choque de titanes que elevaría el béisbol en Guadalajara.
El esfuerzo de la directiva de la familia González Íñigo por mantener béisbol todo el año en Jalisco, con Charros compitiendo en la LMB (verano) y la Liga Mexicana del Pacífico (invierno), es digno de reconocimiento.
Sin embargo, la afición tapatía no ha respondido en verano como en invierno. Benjamín Gil, con su pasión característica, reclamó esta apatía, instando a los jaliscienses a llenar el Panamericano y apoyar al “gran equipo de Jalisco”.
La respuesta en la serie contra Algodoneros, con una entrada récord el domingo, muestra que el mensaje caló, aunque la lluvia frustró el clímax. Charros tiene la oportunidad de hacer historia. De eliminar a Algodoneros y superar a Sultanes, podría enfrentar a Diablos en una final épica. Guadalajara, única ciudad con béisbol profesional todo el año, merece vibrar con su equipo.
El llamado de Gil no es solo a llenar gradas, sino a ser parte de un legado. Que la afición tapatía se una a esta fiesta, empuje a Charros hacia la gloria y demuestre que Jalisco es la capital del béisbol mexicano.
LOS PELOTEROS
Un llamado a la grandeza de Benjamín Gil: “Hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros”

– Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac
Benjamín Gil no es solo un manager de beisbol, es un líder que lleva la pasión por este deporte en la sangre y un amor profundo por Jalisco en el corazón.
Sus palabras, cargadas de sentimiento, no son un simple reclamo a la afición; son un grito de guerra que busca encender el alma de Guadalajara, una ciudad que tiene la oportunidad única de escribir su nombre en los anales del beisbol mexicano.
Los Charros de Jalisco, bajo la guía de Gil y el respaldo de la familia González Íñigo, están al borde de un logro histórico: ser campeones en verano y en invierno, un hito sin precedentes que puede cambiar el rumbo del deporte en México.
Pero este sueño no se construye solo en el diamante; se forja en las gradas, en el rugido de una afición que hace temblar el estadio y convierte cada juego en una experiencia inolvidable.
Tiene razón Gil cuando expresa que Guadalajara no es cualquier ciudad. Es la cuna del beisbol mexicano, la única en el país con dos equipos profesionales, uno en la Liga Mexicana del Pacífico y otro en la Liga Mexicana de Beisbol.
“Respeto a Chivas y Atlas, pero hoy el gran equipo de Guadalajara es Charros de Jalisco. Representamos a la gente tapatía, con su coraje, corazón y garra de trabajadores entregados. Guadalajara es única en México por tener dos equipos. Deberíamos ser la ciudad más beisbolera del país, pero en el estadio no lo demostramos”, expresó el timonel de Charros esta semana al solicitar el apoyo de la afición tapatía”.
Esta distinción debería traducirse en una afición inquebrantable, en estadios llenos de pasión, en un apoyo que se sienta desde el primer lanzamiento hasta la última jugada. Sin embargo, como Gil lo expresó con el corazón en la mano, la respuesta de la afición no ha estado a la altura.
En los juegos de play-off, el Estadio Panamericano, que debería ser una fortaleza inexpugnable, ha visto gradas con apenas 6 mil personas, mientras otras plazas del país reúnen a 15 mil o más por partido. Esta apatía duele, no solo al equipo, sino a todos los que creen en el potencial de Guadalajara para ser la capital indiscutible del beisbol.
A quienes critican desde la comodidad de los chats, a los que prefieren mirar hacia otras ligas o se pierden en la mezquindad de ignorar los logros de los Charros, les decimos: el beisbol es más que un juego, es unión, orgullo y comunidad.
Durante décadas, Guadalajara careció de un equipo profesional porque la afición no respondió. Hoy, gracias al esfuerzo de empresarios serios como la familia González Íñigo, los Charros son una realidad vibrante, un equipo que representa la garra, el coraje y el espíritu trabajador de esta gran ciudad.
No dejen que esta oportunidad histórica se desvanezca en el silencio. Este es el momento de despertar, Guadalajara. No se trata solo de llenar el estadio, sino de ser parte de un legado. Traigan a sus familias, vengan con sus amigos, griten por cada batazo, celebren cada out.
Hagan que los Charros sientan que no están solos en esta batalla épica. Que el Estadio Panamericano se convierta en un volcán de pasión, donde los rivales teman jugar y los jugadores se sientan invencibles. No esperen a la final para unirse a la fiesta; sean parte de ella desde ahora, desde esta serie, desde este preciso instante.
Guadalajara, esta es tu hora de brillar. Demuestra que eres la afición más grande, la más leal, la que nunca se rinde. Los Charros son el reflejo de tu carácter, de tu lucha, de tu grandeza. No dejes que te lo cuenten.
¡Vive la historia, sé parte de la leyenda! Que el próximo juego marque el inicio de una fiesta que resuene en todo México. ¡Arriba los Charros, arriba Guadalajara!