Connect with us

MUNDO

La modelación de nuevas sociedades; apuntes sobre guerra simbólica: ¿Qué pasó en Bolivia?

Published

on

Compartir en redes:

Por José Negrón Valera //

Durante la presidencia de Evo Morales Bolivia logró reducir la pobreza a la mitad. Fue el país que más creció en Latinoamérica en los últimos años, logró una redistribución de la pobreza y el respeto a las identidades locales de poblaciones históricamente excluidas. No le sirvió de nada. ¿Por qué? Porque se subestima el poder del imaginario colectivo.

Con Chávez ocurrió algo similar. Nunca antes en Venezuela se vivió tal nivel de bienestar como el que se alcanzó en el periodo entre 2006 y 2012. Miles de venezolanos, la mayoría de ellos opositores a la revolución bolivariana, viajaron por el mundo con dólares preferenciales producto de la bonanza petrolera de esos años.

Mejoraron su posición económica, adquiriendo viviendas y automóviles, producto de las políticas de créditos sociales y del enorme poder adquisitivo del bolívar. Aun así, nunca cambiaron su opinión adversa al presidente venezolano.

¿Qué pasó? Por qué las realidades de bienestar concreto, real, vivido, no permiten a las personas cambiar sus percepciones. Por qué, por ejemplo, son capaces de seguir atadas al discurso ‘antisocialismo’, aun cuando tiene en sus manos pruebas concretas de la eficacia de dicho sistema.

LA CLAVE ESTÁ EN LO INMATERIAL

En la novela Reyes y dinosaurios se describe la manera en que se diseñan los programas de ingeniería social disfrazados de programas gubernamentales, tendencias filosóficas y movimientos artísticos. En un fragmento de dicha obra uno de los agentes encargados de pensar cómo los símbolos pueden ser usados para derrocar Gobiernos comenta sus hallazgos:

“Había dado con el entendimiento cierto sobre la dimensión omnipresente del poder. Aquel cuya imposición no es visible. Aquel que actúa sin la figura del represor, sino a través de su sospecha, por intermedio de la intuición, de lo que sobrevendrá. (…) Usa el miedo para cohesionar su legión, pero no a través del miedo a perder, sino a dejar de-ser-eso-que-se-les-ha-prometido. Perfeccionó e hizo herramienta útil la muy patrocinada necesidad de pertenecer a la élite. La gente gusta de estar en grupos, pero no en cualquier grupo, sino en aquel que es más manada que el resto, aquel que come el pasto verde mientras los otros se conforman con la sal y la melaza. Hizo suyo el mito colonial, la segregación de las castas y los linajes, institucionalizó la subordinación e hizo del eurocentrismo su núcleo, su meca a la cual voltean y doblan sus rodillas el resto de ansiosos aspirantes.

Los que desean adorar, los que temen no embarcarse en el tren que los conducirá hacia otra clase de existencia, los que temen que el mundo siga su marcha y los deje atrás. (…) Crea una élite, un estamento que obedece y que olvida su pasado, su origen, el vientre materno, los juegos triviales; les borra el rastro de vuelta y los convierte en esclavos, en los edulcorados y muy eunucos ciudadanos del mundo, donde no hay patria y el arraigo avergüenza, donde la tradición huele a derrota y los ancestros saben a metal, a oxidado metal, a pesados grilletes”. 

Los dos símbolos más potentes que se utilizaron para modelar las sociedades latinoamericanas fueron el discurso religioso y el mito del progreso. Perder “eso-que-se-les-ha-prometido” se concreta, literalmente, en el miedo a no alcanzar el American Way of Life, de la maquinaria propagandística, pero también a evitar la castradora culpa del ‘pecado original’ católico. 

Un ‘paraíso prometido’ y un ‘sueño americano’ blanco, occidental y liberal, que por cierto, dejó por fuera esta existencia al 99% de la población latinoamericana, primero en el siglo XVI y luego con la avanzada imaginacional que puso a Estados Unidos como el modelo a seguir luego de la Segunda Guerra Mundial.

Quienes no entran en el estereotipo, tienen tres caminos desde el punto de vista de la élite: Someterse silenciosamente, canalizar su frustración convirtiéndose en verdugos de sus iguales o ser aniquilados como ocurre en Chile, Haití, Ecuador, Bolivia.

El mecanismo mitad culpa y mitad endorracismo adquiere entonces la forma de militares hincados ante una biblia minutos antes de cumplir la guerra santa que el neoliberalismo impuso en Latinoamérica a través de un Plan Cóndor y de una colonización medieval que aún se mantienen vigentes.

“La gente no vota por realidades sino por expectativas”… es una ley del márquetin electoral. Usualmente se les paga muy bien a los consultores solo para decir esa frase en conferencias. Lo dramático es que tienen razón. Aunque casi nunca explican el por qué ocurre esto.

 

EL EXPERIMENTO DE LOS CLARCK

Los indígenas que en Bolivia han participado en el golpe de Estado son esclavos de algo que no logran entender. Está allí, sí, como una molestia a la que no pueden ponerle nombre. Que los hace actuar con una violencia descarnada, derrotados ante un amo invisible que les ha gobernado desde niños.

Algo que han aprendido quienes se dedican al modelaje social es que los bloques constitutivos de la colonización comienzan a erigirse en la infancia.

Es en esta edad donde el efecto resulta más estremecedor y perecedero. ¿Se ha preguntado usted por qué cuando coloca un video infantil en Youtube, la publicidad que aparece usualmente es de un cantante de reguetón? Siendo las herramientas altamente específicas para lograr un mejor posicionamiento y segmentación de la audiencia, ¿usted cree que es casual que a su niño de cinco años lo bombardeen con material de consumo de adultos? Sabe por qué lo hacen. Porque están garantizando su próxima generación de consumidores a través de un modelado de sus percepciones.

No es un invento de los productores musicales, ya Thomas Bernays el creador de la teoría de la propaganda (sobrino de Freud, por cierto) estaba muy claro en que si las sociedades democráticas (entiéndase de nuevo las gobernadas por blancos, anglosajones, liberales) querían perpetuarse debían apelar a estrategias mucho más profundas que la fuerza.

Bernays ideó una ‘teoría del consentimiento’ explicada en los siguientes términos:

“La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática. Aquellos que manipulan este mecanismo invisible de la sociedad constituyen un Gobierno invisible, que es el verdadero poder gobernante de nuestro país. Somos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran medida por hombres de los que nunca hemos oído hablar. Este es un resultado lógico de la forma en que está organizada nuestra sociedad democrática”.

Cómo se llega a esto. Es aquí donde entran los medios masivos de difusión de contenido (TV, Prensa, Radio), pero también el saber que se produce en las universidades, los movimientos artísticos y las tendencias que inundan las narrativas, las estéticas, los gustos musicales. Nada queda fuera de ello. ¿Si es efectivo o no para dirigir el destino de las sociedades?, pues nada más tenemos que atender al experimento realizado en los cuarenta por los sociólogos estadounidenses Kenneth y Mamie Clark. 

Estos científicos sociales reunieron un grupo de niños y les hicieron preguntas sobre dos muñecas, una blanca y una negra.  Los resultados fueron un electroshock para quienes desde el statu quo deseaban mantener oculto el racismo terrible de la sociedad norteamericana.

“El 63% de ellos dijo que preferiría jugar con la muñeca blanca. La mayoría dijo que la muñeca blanca era más bonita que la muñeca negra y, en la respuesta más conmovedora de todas, el 44% de los niños negros dijo que la muñeca blanca se parecía más a ellos”.

Para el profesor de la Universidad de Harvard William Julius Wilson, el que los niños consideraran que el “blanco era más hermoso que el negro” resultó absolutamente ‘devastador’ para la opinión pública de aquel momento y fue usado para comenzar a poner fin a las leyes de segregación. ¿Les fue bien?

En el 2009 el programa estadounidense Good Morning América replicó el experimento de los Clark para ver qué había cambiado. A pesar de que en la reseña que hace la cadena, se consideran optimistas sobre cuánto ha avanzado la sociedad estadounidense, ver el video es un despertar automático para quien cree que el debate político actual es sobre meros modelos económicos.

“LA MENTE DE LA HUMANIDAD”: EL OBJETIVO

La verdadera guerra que hay que ganar es la cultural. La lucha es civilizatoria y se encuentra en efervescencia por todo el globo.

Las redes de tanques de pensamiento, concentradas en El Movimiento, la iniciativa impulsada por Steve Bannon, exasesor de Trump, llevan un trecho largo de ventaja sobre los pueblos.

La razón es que ellos sí entienden que para apuntalar las transformaciones económicas que necesitan, lo primero en que deben influir es “en el cuerpo viviente de la cultura”, para así conquistar “la mente de la humanidad”, tal como lo explica Luis Britto García en su obra El imperio contracultural. 

Lo alarmante es que sí lo están logrando.

En 2006, las corporaciones Disney, Time Warner, NBC Universal, Fax Studios (NewsCorp) y Viacom representaban el 79% de la producción cinematográfica y el 55% de la distribución mundial, según el investigador español Manuel Castell.

Una monopolización de lo que vemos y por supuesto, del cómo pensamos. Sin embargo, mientras en la pantalla se nos aletarga con la idea de que avanzamos hacia una sociedad tecnológica de progreso ilimitado, las imágenes que nos llegan de la realidad cruda y concreta nos cuentan algo muy distinto.

Se nos venden viajes a Marte, inteligencia artificial, transhumanos, pero en la vida verdadera no salimos del ciclo de violencia, del racismo colonial, de las masacres de niños como las que en estos momentos se silencian en Palestina. Una realidad medieval, edulcorada por los filtros de las redes sociales.

Esta contradicción no es casual. Lo que se nos está diciendo, y prácticamente a gritos, es que en la fiesta idílica del futuro no estamos invitados. Y que además, nos guste o no, tendremos que conformarnos con despedazarnos los unos a los otros, mientras los que tiran de los hilos terminan de decidir qué hacer con nosotros.

Para todos los que resistimos en El Alto, en Gaza, en Yemen, en Caracas, en Santiago;  Para quienes no aceptaremos resignados y con los brazos cruzados, se vienen tiempos interesantes. Ya lo decía Edward Said, la historia está repleta de opresiones e injusticias, pero también de heroísmos y resistencias, y “en la abrumadora mayoría de los casos”, estas últimas son las que han terminado triunfando.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MUNDO

Podría prolongar su gobierno hasta 2036: De la KGB a zar de todas las rusias…¡Putin forever!

Published

on

Compartir en redes:

Política Global, por Jorge López Portillo Basave //

Navsegada” Putin – Putin para siempre-, decían algunos de los manifestantes que con pancartas apoyaban o rechazaban las reformas constitucionales que el Presidente Vladimir Putin había propuesto al pueblo de Rusia mismas que fueron votadas el pasado 1 de julio.

Nuestra Constitución, Nuestro País, Nuestra Decisión” decían los folletos de propaganda que impulsaban la propuesta. En Rusia existe una ley para la realización de referéndums que permitan reformar su “Carta Magna”, en ese sentido y a sus 67 años de edad el ex agente de la KGB –policía secreta- obtuvo una importante victoria política al lograr pasar el proyecto de ley que permite su reelección continua hasta el año 2036. El actual periodo de Putin Concluía en el 2024, pero decidió no esperar y en medio de la pandemia se logró reformar la constitución.

Los acontecimientos políticos de una potencia sirven de referencia para conocer lo que pueden ser tendencias o fenómenos político-sociales que se repitan en otras regiones del mundo, especialmente en una era tan intercomunicada como la actual; por ejemplo, sabemos que el Presidente de China Xi Jinping logró algo similar hace un par de años, aumentando su poder político –interno y externo- prolongando su permanencia en el cargo reformando la ley que ahora le permitirle reelecciones indefinidas. Parce que Putin no se quiso quedar atrás.

Hay varias democracias que mantienen a sus mismos gobernantes en el poder por décadas, pero en ellas los órganos del Estado son mucho más independientes y por ende se da un verdadero equilibrio de poder mediante el cual los ciudadanos pueden exigir cuentas de forma efectiva a sus gobernantes. Japón, Alemania, Inglaterra, Francia e Israel son ejemplos de este tipo de democracias que mantienen por mucho tiempo a sus gobernantes pero que pueden ser removidos en cualquier momento por medios pacíficos en caso de ser encontrados culpables por faltas graves o vía electoral permitiendo que alguien más llegue al gobierno.

En el mundo circulan videos de líderes opositores rusos y de organismos civiles de supervisión electoral en donde acusan al gobierno de haber perpetrado un fraude electoral monumental, pero el Organismo Central Electoral anunció que el 78% de los electores votaron a favor de las reformas propuestas.

UNA BUENA SEMANA PARA EL KREMLIN

La reforma constitucional tienen muchos más aspectos que la prolongación de Putin en el poder. En esta nueva Carta Magna el Presidente Ruso puede destituir a los jueces y ministros de la Corte, también se crea el Consejo de Estado integrado por el Ministro del Interior –algo así como el de Gobernación- y todos los gobernadores del país; una mezcla de CONAGO en México pero encabezada por el presidente del país.

Resaltó que en la misma se defina al matrimonio como la “Unión del Hombre y la Mujer” lo que motivó varias marchas de grupos gay y la protesta de varias embajadas en el pasado miércoles izaron en Moscú la bandera del arcoíris, símbolo mundial de la homosexualidad.

La inclusión de Dios en el texto constitucional es el último elemento que cuadra la campaña del Presidente Putin, quien se ve así mismo como el conservador de los mandatarios mundiales y defensor de la fe cristiana, lo que contrasta con su socio comunista del sur Xi Jinping. Es una extraña coincidencia que un Vladimir –Lenin- eliminó a la Iglesia de los asuntos del gobierno ruso y otro Vladimir –Putin- la regrese 100 años después.

El Kremlin es la mini ciudad amurallada en la cual está asentada la sede del poder político de Rusia a la orilla del rio “Moskva”. Pero en términos geo-políticos es el centro de gobierno que ha influido con mucha determinación en el ascenso y descenso de la mayoría de los movimientos político-económico-militares que dan forma al mundo moderno. Conquistarla fue la distracción o ambición que en 1812 costó la derrota a Napoleón lo que detuvo su avance europeo y que terminó en su primer exilio en la Isla de Elba. Lo mismo le pasó a Hitler que por abrir el frente ruso perdió el frente Occidental y ahora lo mismo le pasa a los americanos que por estar entretenidos con Rusia durante cuatro años de pleitos en Washington, están por perder el flanco asiático.

La elección se dio el miércoles 1 de julio. El jueves 2 de julio Rusia ponía en marcha una pieza más del ajedrez global que por el momento comparte con China aunque también le vende aviones militares a la India que de momento está en pleito con Beijing.

La alianza sino-rusa envió el primer tren de tecnología moderna patrocinada por Beijing conectando el comercio entre Pyongyang y Moscú. Uno podría decir que Corea del Norte es poco importante, pero estas vías recorren una distancia que por mar durarían semanas y que por aire es muy costosa para la venta de artículos industriales o de autos. La distancia es superior a la que separa a Cancún de Alaska. Este avance también permite –en plena pandemia- el aumento del comercio de mercancías chinas enviadas directamente en vagones cerrados y con rastreo satelital hasta los mercados europeos de Alemania o Francia. Es el segmento ferroviario más largo del mundo

En la reunión informativa del jueves, la Empresa Paraestatal Ferroviaria Rusa confirmó que la construcción del Tren Bala que conectará a Moscú con Beijín en recorridos de 48hrs -hoy toma siete días- va en tiempo conforme a lo planeado y que se inaugurará en el 2023. Las inversiones y construcciones para conectar los más de siete mil kilómetros están siendo a cargo de la empresa china ferroviaria pero la operación será a cargo de la entidad rusa.

Donald Trump ha pedido que Rusia sea reintegrado al G7, propuesta que Alemania y Francia rechazaron, pero ahora Rusia dice que un G7 sin Beijing “no tiene sentido, porque es simplemente imposible discutir cualquier asunto del mundo moderno sin China” declaró el 4 de julio el viceministro de relaciones exteriores de Rusia Sergei Ryabkov.

EL NEO-ZAR VLADIMIR

La gente por las calles también llevaba fotos de Putin con atuendo de Zar. “Una vez que se es agente de la KGB, siempre se será de la KGB”, declaró el Presidente Ruso. Eso nos da una clara idea de su estructura intelectual. El también abogado nació en San Petersburgo – Ciudad de San Pedro en español- ha sido el hombre fuerte de Rusia desde 1999. Su ambición por restablecer el esplendor de la Rusia Imperial mezclado con el poder de la Unión Soviética es una similitud que se puede encontrar en el Presidente chino aunque con estilos muy distintos ambos gozan de un poder casi absoluto dentro de sus países.

El fenómeno jurídico-social que por la vía electoral otorga a una sola persona el control económico-político-militar de un país por largos periodos de tiempo, no es un hecho de ideología comunista o capitalista sino de control emocional y mental de una mayoría que ve en esta forma de gobierno una oportunidad para sobrevivir por miedo o por interés. Los ciudadanos ven en al líder como al único capacitado para lograr el objetivo del Estado Moderno que es “El Bien Común” y a cambio de eso ceden sus libertades individuales al extremo. A él entregan las riendas de un Estado que es público pero que puede manejar como propio “por el bien de todos”. Siempre es más fácil responsabilizar a otros de lo que puede ser parte de nuestra propia responsabilidad. También puede ser que muchos ciudadanos prefieran a un líder respetado en el mundo aunque éste no de resultados económicos en lo local o de derechos civiles en lo local. Puede haber de los dos pero a veces hay que escoger.

Vladimir logró crear una idea de Unidad Nacional en torno a su propia persona. El nacionalismo regresa por los excesos de la globalización, irónicamente la propia globalización está cayendo víctima de su propia ambición porque el rumbo que sigue no es de globalización en el sentido de que todos los países valgan lo mismo sino de una redistribución del poder en el que un gobierno pueda imponer su ideología a los demás marcando el regreso del péndulo de la historia.

No olvidemos que el socialismo nació en Occidente, de hecho el primer pueblo socialista-comunista se creó en 1824 en EUA a manos de un inmigrante inglés, mismo que fracasó dos años después. Este experimento encabezado por Robert Owen fue practicado años antes del Manifiesto Comunista de Marx & Engels en 1848, pero tuvo su primer gran triunfo en la Rusia Comunista de 1917, Revolución patrocinada en parte por Alemania y Japón al inicio del siglo pasado en su búsqueda por distraer al Zar de Rusia de los conflictos que tenía en ese momento con los países respectivos. El sistema socialista después fue imitado por la China comunista y muchos más. Pero Putin no parece tener interés en el comunismo sino en el imperialismo liberal asociado con la China comunista.

La gran diferencia material entre un rey que hereda el gobierno a un hijo y un líder que hereda el poder a otro en un sistema semi o totalmente autoritario, es que en el primero el derecho es por sangre y en el segundo es por maniobras políticas, pero en los dos el verdadero dueño del país es un grupo de oligarcas y no una mayoría, a pesar de que en el segundo se diga que la mayoría decide, en realidad hay una “orientación para que el pueblo decida lo correcto” que es casualmente lo que el eterno líder ha pensado.

Rusia encabezada por Stalin fue el punto de apoyo que Occidente usó para derrotar a Hitler en la Segunda Guerra Mundial, hoy China usa a Rusia con Putin para derrotar a Occidente. No creo necesario aprender ruso -aunque debe ser interesante- pero sí comentar que hay una tendencia hacia el autoritarismo por las fallas o excesos de la democracia capitalista occidental, especialmente las fallas de gobernantes y ciudadanos que no hemos sido más exigentes con nosotros mismos siendo parte del problema nuestra propia falta de responsabilidad.

Continue Reading

MUNDO

Con derecho al retorno: Cómo Israel repatrió a los judíos de todo el mundo

Published

on

Compartir en redes:

(Sputnik Mundo). Hace justo 70 años, el 5 de julio del 1950, el Parlamento de Israel (Knéset) aprobó la Ley del Retorno, que garantiza el derecho de todos los judíos a regresar a Israel y solicitar la ciudadanía. Esta iniciativa legislativa, que se convirtió en una de las más importantes del país, no ha estado exenta de polémicas.

Inicialmente, el artículo 2 de esta ley prescribía que el visado de repatriado podía concederse a cualquier persona de origen judío que manifestara su deseo de asentarse en Israel. Las autoridades israelíes solo podían rechazar una solicitud si el individuo había sido acusado de cometer un crimen contra el pueblo de Israel o si presentaba una amenaza a la salud pública y la seguridad del Estado hebreo.

Tampoco podían regresar a Israel aquellas personas que tuvieran un historial criminal en el pasado. Esta disposición buscaba evitar a los delincuentes que veían el regreso a Israel como una manera de escapar de la justicia en otros países.

La aprobación de la Ley del Retorno condujo inmediatamente a la aparición de ciertos problemas legales. En particular, se hizo necesario determinar algunos criterios que debía cumplir cada solicitante para ser repatriado a Israel. 

En 1958, el ministro del Interior de la época, Yisrael Bar-Yehuda, dio instrucciones para que “una persona que declare sinceramente que es un judío sea registrada como judío, sin exigir pruebas mayores”. Sin embargo, esto causó una fuerte polémica dentro del país, especialmente dentro de los sectores más religiosos, por lo que el primer ministro, Ben Gurión, decidió derogar esta modificación. 

Esta situación solo empeoró en 1962, con el caso del monje católico de origen judío Oswald Rufeisen y en 1968, con el comandante de la Armada israelí, Benjamin Shalit, casado con una mujer atea y escocesa, y quien exigió reconocer a sus hijos como judíos. La historia de Rufeisen fue tan determinante que se convirtió en un símbolo de la lucha de los que no estaban de acuerdo con la definición oficial de persona judía.

Algunos expertos defendían que era necesario que los repatriados respetaran el Halajá: el cuerpo colectivo de reglas religiosas judías que reglamenta la vida religiosa y social de los adeptos al judaísmo. Otros sugerían que para reconocer a un individuo como judío bastaba con que este pasase a confesar la respectiva fe, sin importar si era un afroamericano o un aborigen.   

En 1970, la Ley del Retorno fue completada con la siguiente definición: un judío era aquel individuo que nacía de una madre judía o realizaba un giyur —conversión de un no judío al judaísmo —, y no pertenecía a otra religión. Al mismo tiempo, su cónyuge, hijos y nietos de otra confesión que arribaron al país hebreo junto con él podían contar con  los mismos derechos y beneficios que otros repatriados, según la base de la Ley del Retorno.

“Guiado por esta ley, el Gobierno israelí abrió las puertas a una repatriación ilimitada e inmediatamente enfrentó el problema de la repatriación y absorción masiva de inmigrantes”, recordó en una de sus obras literarias el escritor ruso Rafael Grugman. 

La primera ola estaba compuesta por refugiados procedentes de Europa que habían sobrevivido al Holocausto y se habían asentado en Chipre. La segunda procedió de los países árabes y del norte de África. 

“Los judíos fueron forzados a abandonar sus hogares, les confiscaron sus propiedades, casas y tierras. Un gran número de nativos multilingüe de 70 países que no hablaba la lengua hebrea se movilizaron a Israel, entre ellos había muchas personas discapacitadas, ancianos y niños que necesitaban un cuidado especial”, escribió Grugman.

Como consecuencia, este flujo de migrante condujo a una profunda crisis económica en Israel. El 12 de marzo de 1951, el país hebreo envió una nota a Estados Unidos, la URSS, Reino Unido y Francia exigiendo que le pagasen una indemnización de 1.500 millones de dólares de los fondos recibidos como parte de las reparaciones alemanas. La URSS decidió no responder a esta nota, mientras los países occidentales recomendaron que Israel recurriese directamente a la Alemania Occidental. 

De acuerdo con lo señalado por Joseph Telushkin en su libro El Mundo Judío, “la Ley del Retorno es probablemente el acta más popular de todas las que fueron introducidas por el Knéset. Incluso al día de hoy sigue siendo una fuente de confort psicológico para los judíos de todo el mundo, incluso para los que no tienen la intención de volver a Israel.”

No obstante, una de las principales críticas a las que se somete esta ley es el hecho de que muchos de los que volvieron a Israel no se asocian con el pueblo judío. En cambio, lo hicieron solo con el fin de mejorar su situación socioeconómica al recibir los beneficios que otorga esta ley a los repatriados. Parte de estas personas considera a Israel como un punto intermedio para emigrar a EEUU o Canadá. 

De hecho, la profesora de derecho israelí Ruth Gavison opina que la repatriación debe permitirse solo a los que estén interesados en el modo de vida judío. Por esta razón, ya se propuso una enmienda a la ley, que incluiría un criterio de interés por la vida judía.

Continue Reading

MUNDO

El perverso mensaje de EEUU de apropiarse del remdesivir: Compra producción de próximos tres meses

Published

on

Compartir en redes:

Por Raúl Zibechi (Sputnik Mundo)

Días atrás del gobierno de Donald Trump decidió comprar grandes cantidades del fármaco remdesivir, casi todo lo que el fabricante será capaz de ofrecer al mundo durante los próximos tres meses.

Se trata del primer medicamento aprobado contra el COVID-19, patentado por la empresa Gilead, lo que hace que ninguna otra empresa esté autorizada para producirlo. Según la información, se trata de 500.000 dosis compradas por EEUU, que equivale a toda la producción del mes de julio y el 90% de lo que se prevé para agosto y septiembre.

Es cierto que cada país tiene el deber de proteger la vida de sus ciudadanos. Sobre todo EEUU, donde la pandemia ha contagiado ya a casi tres millones de personas y se ha cobrado la vida de 130.000, con elevadas tasas de contagios en la actual oleada de rebrotes, que superan los 50.000 diarios.

Sin embargo, el mensaje que envía la Administración Trump al mundo es algo muy parecido a una declaración de guerra. La Unión Europea no ocultó su malestar que viene de mucho antes y se remonta a las “escaramuzas por las mascarillas y el supuesto intento estadounidense de hacerse con la empresa alemana CureVac, puntera en la investigación de una vacuna”, destaca El País.

En realidad, el remdesivir no es la solución a la pandemia de coronavirus, aunque “acorta las hospitalizaciones, pero no reduce la mortalidad ni disminuye los ingresos en la UCI”, según el jefe de servicio de enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal en Madrid.

En suma, no cura pero resuelve el problema que desvela a los gobiernos: el colapso del sistema sanitario.

La cuestión es más grave aún, ya que el laboratorio estadounidense Gilead, que produce el fármaco, vende cada dosis a razón de casi 400 dólares, llevando el costo total del tratamiento a 2.200 dólares.

El periódico español desnuda el inmenso negocio que supone la compra masiva de la Casa Blanca. La ONG Salud por Derecho, defensora del acceso universal a los medicamentos sostiene: “Cálculos hechos por la Universidad de Liverpool estiman que el coste de producción más un beneficio razonable sería de un dólar [90 céntimos de euro] por dosis”.

La industria farmacéutica occidental se beneficia de las gigantescas inversiones que realizan los Estados para el desarrollo de nuevos fármacos, que luego rinden beneficios millonarios a las empresas privadas.

La directora de Salud por Derecho concluye que “estos elevados precios y los acuerdos como el de Estados Unidos ponen en riesgo el acceso al fármaco de toda la población que lo necesite”.

Las razones por las cuales la Casa Blanca decidió hacer una compra tan masiva pueden oscilar entre dar un mensaje de “preocupación” por la salud de la población en plena campaña electoral, hasta un probable recado dirigido a la Unión Europea, que estos días decidió abrir sus fronteras a pasajeros de 15 países extra comunitarios pero no a los provenientes de EEUU.

Lo grave del asunto es que muestra la existencia de una guerra no armada entre aliados tan cercanos como EEUU y la UE. En abril, Francia denunció intentos de Estados Unidos de llevarse sus pedidos de China, pagando precios superiores y en efectivo en la misma pista donde se embarcan las mascarillas.

Se dirá que no es nuevo y que ha sido la tónica durante la pandemia, incluyendo peleas entre países de la misma Unión Europea. A principios de marzo, “Francia se apropió 4 millones de mascarillas que iban rumbo a España e Italia”, provenientes de China, aprovechando una escala en la ciudad de Lyon para requisarlas.

La situación es más grave de lo que se piensa, ya que no se trata de un simple intento de tomar la delantera frente a otros países.

En primer lugar, la política de América primero, con la cual EEUU busca reposicionarse en el mundo y revertir su decadencia industrial, no sólo está destinada a provocar enfrentamientos con quienes ha declarado como enemigos (China, Rusia, Irán y Venezuela), sino que provoca tensiones y enemistades incluso con sus propios aliados.

En el estado actual del sistema mundial, nadie puede permitirse jugar solo y en contra de los demás. Esta política contrasta con la declarada por el gobierno de China, en el sentido de tejer alianzas de larga duración, como la Ruta de la Seda, que beneficien tanto al país que realiza inversiones como a los anfitriones.

En segundo lugar, esta puede ser apenas la primera escaramuza de una batalla mayor, cuando se consiga la primera vacuna contra el coronavirus. Como apuntó el investigador Andrew Hill, de la Universidad de Liverpool: “Imagina que esto fuera una vacuna. Eso sería una tormenta de fuego. Pero tal vez esto es una muestra de lo que vendrá”.

Al parecer, tanto las escaramuzas por las mascarillas y los respiradores al comienzo de la pandemia, como la actual disputa por el remdesivir, es algo así como un “ensayo general” de un enfrentamiento en ciernes a gran escala. La guerra comercial contra China y las tasas a las importaciones de productos de sus aliados que viene promoviendo Trump, van en la misma dirección: América primero es una declaración del guerra al resto del mundo.

La tercera es el agudo contraste entre esta política y la de Pekín, que donó millones de mascarillas a los más diversos países del mundo en todos los continentes. Se dirá, con razón, que son donaciones interesadas para mejorar su posición comercial y diplomática, lo cual resulta evidente. Aún así, el contraste con la política de Washington no puede ser mayor.

Finalmente, la cuestión de fondo es que China ha contenido la pandemia, mientras EEUU lucha con un rebrote inesperado y letal que retrasa aún más la ansiada reapertura de la economía. La crisis global generada por la pandemia encuentra al Dragón en plena expansión, pese a los tropiezos inevitables, mientras el Águila sigue su lenta decadencia, alienándose cada vez más aliados que resultan imprescindibles en la batalla por la hegemonía global.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2018 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Privacy Policy