Connect with us

MUNDO

Presentan libro: La misión de Rusia, en el actual cambio de época

La ideas centrales del orden unilateral

Published

on

En el actual cambio de época

Por Lorenzo Carrasco

La irrupción estratégica a escala global de Rusia es, sin lugar a dudas, uno de los mayores acontecimientos universales modernos. Lo que nos proponemos en este libro, al compilar varios artículos sobre ese tema, es indagar el papel que tendrá en el cambio de época histórica que se gesta. Ya en sí mismo, el resurgimiento de Rusia constituye un evento no lineal, si partimos del papel que las potencias occidentales atribuían a un país que salía del cautiverio comunista de setenta años y que se suponía debería quedar preso de un nuevo orden mundial unilateral después de superada la Guerra fría.

El derrumbe del Muro de Berlín en 1989 y la disolución del Imperio soviético en 1990 provocó la euforia de los ideólogos del poder hegemónico angloamericano, quienes creían tener la oportunidad de su vida para hacer realidad un viejo sueño: imponer una asfixiante estructura de poder mundial sobre los escombros, no solo de los estados nacionales de los países cubiertos del paraguas soviético, sino sobre absolutamente todos los demás, es decir un sistema maltusiano de soberanías limitadas dirigido por un poder financiero y militar global.

La agenda unimundista impuso el examen de admisión para poder ingresar al sistema de la globalización financiera, disciplinarse al designio de la denominada soberanía limitada bajo pretextos diversos (medio ambiente, derechos humanos, problemas indígenas), cuestiones de identidad, como la ideología de género etc., y como garantía, la utilización de fuerza militar cual política externa angloamericana unilateral. Nada del programa era original, sencillamente se apegaron ipsis litteris al ideario del Leviatán del ideólogo británico Thomas Hobbes cerebro de la política exterior de las potencias coloniales, veamos: “bellum omnium contra omnes” (la guerra de todos contra todos) en semejante guerra nada es injusto. En esta guerra de todos contra todos se da una consecuencia: que nada puede ser injusto. Las nociones de derecho e ilegalidad, justicia e injusticia están fuera de lugar. Donde no hay poder común, la ley no existe; donde no hay ley, no hay justicia. En la guerra, la fuerza y el fraude son las dos virtudes cardinales.” (Leviatán, Capítulo XIII).

¿Acaso no fueron la invasión a Panamá en diciembre de 1989 y la Guerra del Golfo en 1991 las señales inequívocas del trato hobbesiano que recibirían las naciones rebeldes de esa agenda unimundista?

Fue también en este clima dónde surge la unificación alemana, que bien podría haber sido el mensaje de un renacimiento económico global, pero de inmediato vilipendiada por la primera ministra inglesa Margaret Thatcher como si fuese el peligro del advenimiento de un Cuarto Reich; una nueva Alemania nazi. Luego, los Tratados de Maastricht, firmados en febrero de 1993, fueron la camisa de fuerza que se colocó a las naciones europeas para controlar el desarrollo económico a la par de su sometimiento a la agenda contracultural o postmoderna claramente anticristiana, mediante la dictadura ejercida por la burocracia de la Unión Europea (UE) enseñoreada en Bruselas.

LAS IDEAS CENTRALES DEL ORDEN UNILATERAL

Tres documentos, entre muchos otros, son característicos de este orden. El primero, El Fin de la Historia y el Último Hombre publicado en 1992 por Francis Fukuyama. La tesis central transcurría en que, con la disolución del imperio soviético, el occidente liberal sería el Titán victorioso de la Guerra fría. La muerte del comunismo y la lucha de clases creaban las condiciones para el establecimiento de un Gobierno Mundial universal y evidentemente, eterno.

El segundo documento El Choque de Civilizaciones escrito en 1996 por el profesor de Harvard, Samuel Huntington, defendía la tesis de que con el fin de la Guerra fría, el sistema de dominación maniqueo debía de desplazarse de la lucha del liberalismo occidental contra el comunismo, hacia un choque de civilizaciones, principalmente entre el Occidente cristiano y el mundo musulmán, pero también entre el Occidente y la China en ascensión. Si bien existía ya en la época el grupo Al Qaeda comandado por la figura de Osama Bin Laden, es verdad que su creación fue obra de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel, Arabia Saudita y Paquistán, con el propósito de combatir a la Unión Soviética en la Guerra de Afganistán.

Irónicamente, Bin Laden fue el primero en entender el cambio de orientación de la lucha contra el comunismo hacia el choque de civilizaciones. Si esta no hubiese sido su intención, de cualquier forma sirvió perfectamente para dar veracidad al nuevo maniqueísmo de Huntington.

La Guerra del Golfo en 1991, los bombardeos continuos y la invasión norteamericana de Irak en 2003, crearon las condiciones para el surgimiento de una forma diabólicamente radical de extremismo islámico. El nacimiento del Estado Islámico en 2014 como la Primavera Árabe, iniciada tres años antes, tenían el propósito de derrocar los regímenes seculares en el mundo árabe, establecer estados clericales y exterminar las minorías cristianas en el Medio Oriente. Como nos explica el sacerdote argentino Alfredo Sáenz en su artículo en este libro, las comunidades originarias del cristianismo en el Medio Oriente fueron casi eliminadas, sin que las potencias occidentales levantaran su voz y sus armas en su defensa.

Estaban así creadas las condiciones de un choque total de civilizaciones. El Estado Islámico se alimentaba de brigadas de jóvenes provenientes del propio Occidente para enfrentar una Europa apóstata. Un terrorismo islámico occidental que ayudado por olas de migrantes musulmanes pretendía dar muerte a una civilización culturalmente suicida.

EL GRAN TABLERO MUNDIAL

El tercer documento, El Gran tablero Mundial, la supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos, fue escrito en 1997 por el exconsejero de Seguridad Nacional estadounidense, Zbigniew Brzezinski. En el libro, Brzezinski retoma la orientación geopolítica británica que causó las dos Guerras Mundiales en el siglo XX, intentando establecer un nuevo cerco contra Rusia, política que orientó la actual extensión de la OTAN hacia las fronteras de Rusia, así como el cambio de régimen en Ucrania.

Para Brzezinski la subversión de Ucrania impediría el resurgimiento de Rusia como una potencia euroasiática. De la misma forma, consideraba contrario a los intereses hegemónicos estadounidenses el establecimiento de coaliciones euroasiáticas entre países como China, Rusia o Irán. La crisis ucraniana y la incorporación de Crimea a Rusia, provocaron lo que Brzezinski también deseaba, el alejamiento entre Rusia y Europa Occidental, especialmente Alemania.

Con base a las premisas de los tres trabajos anteriores fue fundado en 1997 el Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense (Project for the New American Century – PNAC) del cual participaron importantes miembros del Partido Republicano, a saber: Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz, Jeb Bush, Dick Cheney, Francis Fukuyama y muchos otros ligados al Complejo Industrial Militar estadounidense. El axioma del proyecto era que ya estarían dadas las condiciones para un dominio hegemónico planetario hacia el siglo 21, una Pax Americana.

 

Explota en nuevo orden mundial iniciado en 1991

Es claro que el llamado Nuevo Orden Mundial iniciado en 1991, o el proyecto de Un Nuevo Siglo Estadounidense de 1997, explotó por la derrota del Estado Islámico en Siria, especialmente después de la caída de Alepo en diciembre de 2016, cerrando el espacio para la continuación de bombardeos, por lo menos en lo que toca al Oriente Medio. Quiere decir que el intento de crear un gobierno mundial ha fracasado. No obstante, no quiere decir que podemos regresar a las condiciones de la Guerra fría, por más que el poder angloamericano insista en separar a Rusia del destino europeo, como pretendía Brzezinski en su tablero geopolítico. Putin ha insistido, una y otra vez, que Rusia es una nación que tiene sus raíces en Europa así lo dijo el canciller ruso, Sergei Lavrov en su artículo: Bases espirituales de la política exterior rusa. “Rusia es esencialmente una rama de la civilización europea”. Por otro lado, regresar al espíritu de la Guerra fría en un mundo en que no existen las reglas de esferas de influencia definidas, establecidas en el mundo anterior a 1990, es caminar hacia el abismo de la guerra termonuclear.

El declive estratégico evidente de los Estados Unidos tanto en relación con Europa y con el resto del Mundo, no presupone un cambio de potencia hegemónica y de moneda de reserva mundial como la que se experimentó en el inicio del siglo 20, en el relevo del Imperio Británico y la libra esterlina por los Estados Unidos y el dólar. No hay más espacio histórico para una nueva hegemonía. El hecho que ni Europa Continental, ni China, ni Rusia, tengan capacidad de sustituir a los Estados Unidos, no implica evidentemente que estos permanecerán dando las órdenes al mundo, por más que insistan en su excepcionalismo enfermo.

Esto nos presenta una paradoja histórica que cuestiona la llamada “trampa de Tucídides”, según la cual el declive de una potencia y su eventual sustitución por otra emergente, implica necesariamente un conflicto bélico total. Si bien esta trampa puede haber sido válida desde las Guerras del Peloponeso descritas por Tucídides, en el presente histórico implicaría la total destrucción de la civilización. De hecho la doctrina nuclear de la Destrucción Mutua Asegurada durante la Guerra fría (MAD en su sigla en inglés) era ya el preludio de esta inflexión en la historia de la Humanidad, que la oligarquía angloamericana ignoró a lo largo de los últimos 30 años. El desarrollo de las armas hipersónicas anunciadas por el presidente Putin el 1 de marzo de 2018 prueba que la proyección de poder de una potencia sobre otra resulta absolutamente inocua. Avances tecnológicos semejantes están siendo desarrollados por China.

Esta realidad singular nos lleva a otro aspecto más profundo. El anuncio de Putin sobre la impresionante colección de nuevas súper armas estratégicas, no solamente muestra una superioridad tecnológica militar rusa, sino por fortuna, una oportunidad, especialmente dirigida a los Estados Unidos, de explorar un camino de entendimiento dirigido a un nuevo orden mundial multipolar y cooperativo, que es la condición sine qua non para sembrar el camino del progreso y la paz mundial.

Tanto el presidente Putin como el canciller Serguei Lavrov han insistido en el camino que llaman “un espacio común de paz, seguridad igual e indivisible y cooperación mutua en la zona, del Atlántico al Pacífico,” lo que permitiría la sintonía de esfuerzos para echar a andar un gran proyecto de integración euroasiática del cual China está dispuesta a encabezar. El desarrollo de Eurasia, abrigando dos tercios de la población mundial, representa un corredor de estabilidad en una región atravesada por zonas de conflicto endémicas. Romper con las viejas ideas de la geopolítica británica actualizadas por Brzezinski, y unir a los mismos Estados Unidos a los beneficios económicos del esfuerzo, es el único camino a un mundo cooperativo. Es, pues, claro que la misión de Rusia es ser la liga entre Oriente y Occidente.

 

Cardenal Juan Sandoval: “Rusia no es comunista; regresa al cristianismo”

El Cardenal Juan Sandoval Iñiguez tras recomendar la lectura del libro La misión de Rusia en el cambio actual de época,  porque abre una perspectiva amplia y completa de lo que pasa con el Nuevo Orden Mundial y el papel que juega aquel gran país y su líder Vladimir Putin.  

El líder religioso católico hizo la invitación al participar en la presentación del libro referido editado por el Foro de Guadalajara en la sede de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco, (México).

Al explicar la condición que vive actualmente el Nuevo Orden Mundial y el gigante euroasiático, desvirtuado por occidente, dijo que “Rusia no es comunista, sino un país místico”, que vive una férrea fe cristiana.

En una semblanza histórica recorrió aspectos socio políticos desde la Guerra Fría, la Perestroika y el nuevo orden mundial y calificó que este libro resulta “interesantísimo” como un moderno referente de la transformación de este gran país, Rusia.

Luego, afirmó que, “el comunismo pasó y ahora Rusia vuelve a su cristianismo”. Se refirió al presidente Vladimir Putin como el mandatario más hábil del mundo. “Es un cristiano como jefe de Estado. Habla del cristianismo no confesional, sino hecho práctica. Habla del cristianismo como el motor de la cultura rusa”.

Ponderó la religiosidad del Estado ruso que ha llevado a cabo su transformación, saliendo del comunismo. Hizo una analogía respecto al pueblo mexicano “que en algunos sectores se dice fervoroso de sus creencias religiosas pero que lamentablemente se limitan a asistir a misa una vez por semana, aunque la presencia icónica de “la morenita” resulta importante para la religiosidad, algo similar, representa Fátima para los rusos.

El moderador Antonio Álvarez Esparza dijo que el libro “La Misión de Rusia”, enriquece el acervo de actividades del Foro Guadalajara, cuya primera edición fue en 2012, con el tema “Por la unión de los Estados Nacionales, la Justicia social y el bien común”.

La segunda edición en 2014, tuvo por título “Las bases para un nuevo orden internacional justo. La Política como forma superior de Caridad”. Recordó que en 2013 se llevó a cabo el Foro Sindical Brasil-México, patrocinado por la central de Sindicatos Brasileños (CSB) y la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos del Estado de Jalisco, en la ciudad de Rio de Janeiro, en Brasil.

Explicó que el libro contiene tres partes en 158 páginas. Estos tres capítulos son: La propuesta para un nuevo orden mundial; Rusia y Occidente; y acercamiento histórico de los dos pulmones católico y ortodoxo.

Participó también en la presentación del libro Lorenzo Carrasco, quien junto con su esposa, Silvia Palacios, coordinaron la edición respaldada por la editorial Capax Dei, la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos del Estado de Jalisco (FROC) el Movimiento de Solidaridad Iberoamericano (MSla), representado en Guadalajara por Ángel Palacios y Verónica Cruz, y por el informativo Página Iberoamericana.

Este compendio contiene textos de: Vladimir Putin, presidente de Rusia; Dr. Ján Carnogurský, Padre Alfredo Saénz SJ, Elisabeth Hellenbroich, Anno Hellenbroich, Paolo Raimondi, Silvia Palacios, con la traducción de Luis Nava y fecha de edición enero de 2019.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MUNDO

Las ventajas de China en la guerra comercial con EEUU: Estadounidenses carecen de una estrategia a largo plazo

Published

on

Por Raúl Cantú //

China tiene varias ventajas en la guerra comercial que le declaró el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump y que podría marcar la diferencia entre ganar y perder.

Los chinos se están preparando para asumir el liderazgo mundial de la economía y tiene cerca de cuatro décadas de transitar del sistema de planificación estatista a la economía de mercado y ha mantenido la planificación a largo plazo, principalmente en los campos de la educación, la ciencia y el desarrollo tecnológico, al igual que en el sistema bancario que lo consideran como estratégico para poder financiar los planes a largo plazo, como lo observa el analista de El País Digital, José Carlos Díez.

En 1980, cuando China inició su proceso de transformación de su economía, Estados Unidos, se significaba por ser la primera potencia económica con más del 20% del PIB mundial, diez veces el tamaño de la economía de China y una renta por habitante cuarenta veces superior a la del dragón asiático.

Sin embargo, entre 1980 y 2019 el mundo cambió. China se convirtió en la fábrica del mundo aprovechando sus salarios bajos y hoy este país cuenta con el mayor PIB mundial y exporta tecnología como lo apunta el analista de El País Digital de referencia.

Trump inició la guerra comercial al establecer aranceles al acero para proteger a sus votantes de Michigan y acaba de aprobar una ley de emergencia nacional para prohibir contratar con Huawei -empresa china- que es el líder mundial en tecnología 5G y vende móviles con más tecnología Apple con un 30% más barato.

Henry Kissinger, tenía muy clara la filosofía y forma ser de los chinos. Decía que estos asiáticos son muy hábiles en la diplomacia y no tienen prisa. En cambio Donald Trump es de impulsos, muy hiperactivo y ha tenido tres años muy agitados. La pasada semana Trump intentó llegar a un acuerdo, pero China se negó. EEUU exigía condiciones que suponían un cambio de modelo de capitalismo de Estado y los chinos no están dispuestos a acceder al cambio.

El presidente chino Xi Jinping no tiene prisa y sabe que el magnate norteamericano se juega su reelección dentro de un año. Sabe que la recesión en EEUU está próxima y la sociedad norteamericana no la espera. Sabe que si la Reserva Federal baja tasas de interés, Trump tendrá serios problemas para financiar su elevada deuda pública y China es el principal tenedor de bonos americanos de la FED”, hace notar el analista de El País.

Sabe que hay una burbuja brutal en las Bolsas de EE UU y que el pinchazo amplificará los efectos de la recesión sobre la tasa de paro. Sabe que la burbuja se concentra en empresas tecnológicas y afectará significativamente al capital riesgo, frenando en seco la innovación en el próximo lustro”.

Sabe que, para ser presidente, Trump partió en dos a la sociedad americana y cuestionó la democracia liberal. Si llega la recesión es probable que Trump no sea reelegido. Y, si lo es, será víctima de su suicida estrategia. Y sabe que Europa tiene un problema de identidad y de liderazgo y ni está ni se la espera”.

China sigue teniendo cientos de millones de pobres, graves problemas de desigualdad y el sistema bancario vulnerable. Pero seguirá invirtiendo en capital humano, en tecnología y en defensa y preparándose para el liderazgo mundial, sin prisa pero sin pausa”, puntualiza el analista de El País. 

WASHINGTON SIN ESTRATEGIA

¿Y cuál es la estrategia del gobierno de Estados Unidos para ganar esta guerra comercial?

La respuesta la dio la pasada semana el ex secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates y lo que dijo no sorprende, tratándose de quien hizo la declaración de guerra como es el Presidente de Donald Trump que se ha mostrado como un gobernante de arrebatos.

Robert Gates dijo que China dispone de una ventaja en el actual impase comercial con EEUU ya que realmente Washington carece de una estrategia a largo plazo con respecto a Pekín.

Se han fijado metas (los chinos). Tienen una estrategia para alcanzar estas metas”, declaró Gates en el programa ‘Face The Nation’ transmitido por el canal norteamericano CBS al referirse el ex secretario de Defensa de EEUU a las iniciativas realizadas por China en distintos ámbitos.

Robert Gates recordó que una de estas iniciativas es el programa Made in China 2025 que considera el otorgamiento de subsidios a las empresas chinas para ganar dominio en 10 campos de altas tecnologías, incluida la robótica y la inteligencia artificial.

Nosotros no tenemos una estrategia”, precisó Gates en alusión a Estados Unidos, quien aclaró que este no ha sido un problema propio de la administración Trump. “Los presidentes recientes han luchado para contrarrestar el auge de China en la arena global”.

Yo no creo que las administraciones recientes tengan una estrategia para enfrentarse a China a largo plazo”, precisó.

Gates indicó que Washington siempre está absorbido por los asuntos de actualidad que es muy difícil que los altos funcionarios estadounidenses encuentren el tiempo para pensar acerca de “donde quieren estar con uno u otro país en cinco años”.

VAMOS A LUCHAR HASTA EL FINAL»: CHINA

El mensaje fue lanzado al aire por Televisión Central de China (CCTV) mediante un editorial titulado: «China ha hecho la preparación integral». En él se anuncia la posición de Pekín en la guerra comercial lanzada por EEUU, durante la emisión del programa diario de noticias.

El medio oficialista asegura que «no queremos esta lucha, pero no tenemos miedo y vamos a luchar si es necesario».

Para la inmensa mayoría de la población china, la guerra comercial no es una cuestión económica sino de dignidad nacional. El editorial anónimo lo explica con una metáfora histórica: «Para la nación china que ha experimentado varias tormentas en los últimos 5 mil años, ¿hay alguna situación que no hemos visto antes? En el proceso de la gran revitalización de la nación, tiene que haber dificultades e incluso olas terribles. La guerra comercial provocada por Estados Unidos es sólo una barrera en el camino de desarrollo de China, y no es un gran problema en absoluto».

La referencia no es un dato menor para una nación que fue ultrajada varias veces en conflictos recientes en los siglos XIX y XX. Quizá por esa razón, en pocas horas la página del programa oficial recibió más de tres millones de visitas en twitter y dos millones de «likes».

Varios observadores destacaron que semejantes comentarios son «muy inusuales», por la severidad del tono, en los medios chinos. Algo así no se produjo siquiera después del ataque aéreo de la OTAN en 1999 a la embajada china en Belgrado y cuando la colisión de aeronaves Mar Meridional de China en 2001.

El sentido común de los chinos, tanto de la sociedad como del gobierno, indica que deben seguir su camino sin importar lo que hagan los demás. En el mismo sentido, un medio generalmente crítico de Hong Kong, el South China Morning Post, destaca que en las negociaciones con EEUU, «Pekín no podía ceder a las demandas de Washington por la dignidad nacional y cuestiones de principio».

EL PRONUNCIAMIENTO DE TRUMP

Trump decidió elevar los aranceles a una parte considerable de las importaciones desde China, medida que fue retrucada por Pekín en lo que se considera un «ojo por ojo» que no tendría fácil solución.

El presidente de EEUU cuenta con alguna ventajas, gracias al bajo desempleo, el crecimiento de más del 3% en el primer trimestre, la baja inflación y la subida de los salarios.

Que lo anterior lo consiga a costa de un creciente endeudamiento público y un alto déficit presupuestario, no parece importarle a quien comparecerá en las urnas en poco más de un año.

El columnista de Asia Times, David P. Goldman, ensaya una mirada estratégica que implica mirar mucho más lejos: «Trump quiere restaurar un pasado en el que América dominó la producción, y su estrategia de negociación recuerda el juego de Monopoly, en el que los jugadores intentan extraer rentas. China está jugando el juego de estrategia antigua de Go, con el objetivo de supremacía tecnológica».

A mi modo ver, este es el punto central. China no pierde el rumbo y tiene mucho margen para negociar, por varias razones.

La primera es que no debe someter a su dirección política al escrutinio de las urnas, por lo que no necesita hacer nada destinado a conformar a la opinión pública que siempre es volátil y depende de los avatares de la economía, en particular en Occidente.

La segunda ventaja es la ya mencionada historia de derrotas y humillaciones, que lleva a Pekín a poner en primer lugar la soberanía de la nación, la dignidad del país y de sus habitantes, que se muestran afines al llamado nacionalista. Se trata de una actitud defensiva, mientras la de Washington es a todas luces ofensiva y guerrerista en pugna por la supremacía global.

La tercera es que China no pierde el rumbo, sabe que la guerra comercial no es tal sino una guerra por la supremacía tecnológica, como se desprende de la ofensiva contra Huawei desatada desde 2018.

Para EEUU es difícil de aceptar que la multinacional china lleve ventaja en las telecomunicaciones y sea la punta de lanza de la Ruta de Seda. Goldman nos recuerda que Huawei superó a Apple en la venta de teléfonos en el primer trimestre de 2019 pese a que no puede vender en EEUU. Por el contrario, las empresas de alta tecnología de EEUU dependen de sus ventas a China.

El núcleo de la guerra tecnológica son los semiconductores, rama en la que los chinos no son inferiores a Apple. Goldman concluye: «China espera salir de la guerra comercial con una ventaja indiscutible en la fabricación y diseño de semiconductores. Si tiene éxito, se convertirá no sólo en el poder económico dominante, sino en la potencia militar dominante».

(Con información de Sputnik, agencia de noticias).

RESTRICCIONES A HUAWEI AFECTAN A NORTEAMERICANOS

El Departamento de Comercio de EEUU comunicó que podría aplazar la entrada en vigor de las restricciones impuestas al uso de productos de Huawei Technologies. ¿Qué significa esto?

Según la cadena CNBC, la inclusión de la empresa china en una lista negra ha hecho casi imposible para Huawei proveer los servicios a sus clientes estadounidenses. Esta es la razón por la que el Departamento de Comercio considera la posibilidad de emitir licencias temporales generales para «evitar la interrupción del funcionamiento de las redes y equipamientos existentes», comunicó un portavoz, citado por el medio.

Los beneficiarios de estas licencias serán los proveedores de acceso a internet y de servicios de comunicación móvil –procedentes de áreas escasamente pobladas como Wyoming y el este de Oregon–que han comprado equipos a Huawei en los últimos años.

Efectivamente el Departamento de Comercio permitirá a Huawei comprar productos estadounidenses para poder ayudar a los consumidores existentes a mantener la seguridad de sus redes y equipamiento, pero la empresa china no contará con la autorización para comparar partes y componentes estadounidenses para producir los nuevos productos.

La decisión de las autoridades estadounidenses de realizar este retroceso señala a que su decisión respecto a Huawei fue poco deliberada y que la inclusión de la empresa china en una lista negra podría asestar un duro golpe a los intereses de los mismos ciudadanos estadounidenses», recalca el periodista Vladímir Mironenko en su artículo para el portal ruso 3D news.

La inclusión de Huawei en una lista negra es uno de los dos pasos que fueron emprendidos por la Administración Trump esta semana para contrarrestar supuestamente los riesgos de seguridad nacional. En una orden ejecutiva el presidente Donald Trump también prohibió el uso de los equipamientos de Huawei en las redes de telecomunicaciones de EEUU.

En Washington consideran que China podría utilizar los productos de Huawei para espiar a los estadounidenses. La empresa ha refutado estas acusaciones en repetidas ocasiones.

Continue Reading

MUNDO

Guerra comercial entre China y EEUU podría afectar economía mundial: Pekín rechaza presiones y advierte que no cederá

Published

on

POLÍTICA GLOBAL, por Raúl Cantú //

(Con información de Sputnik, CNN, Xinhua y El País)

Este tipo de acciones uno puede ver cómo comienzan, pero nunca se puede saber en exactitud hasta dónde llegan, ni cuál es la profundidad del daño que pueden hacer”, declaró a la agencia rusa de noticias Sputnik el analista financiero Christian Buteler al advertir que este escenario es muy peligroso, puestos que los efectos puede exceder a la guerra arancelaria.

En su opinión no sería extraña “una guerra de devaluación de la moneda que aumente la competitividad u otras opciones”.

Las dos principales potencias económicas se encuentran en una disputa desde la asunción de Donald Trump como presidente. En palabras del mandatario norteamericano, China ha escalado como potencia tecnológica a costa de prácticas desleales y políticas anticompetitivas.

Washington acusa a Pekín de usar tácticas depredadoras que incluyen el robo cibernético y la obligación a empresas extranjeras de entregarle sus tecnologías con el objetivo de copiarlas y así catapultar a sus empresas hacia el liderazgo mundial.

Para Buteler hay un espectro de respuestas posibles por parte del gigante asiático. Estas podrían incluir medidas recíprocas en términos arancelarios, pero también alternativas más agresivas.

Ellos [el gobierno chino] tienen un stock muy importante de bonos del Tesoro Americano que podrían vender y así producir bastante daño en el mercado. Entonces, aunque la forma en que puedan reaccionar uno no la conoce, si siguen en este nivel de escalada pueden ser más dañinos aún en su respuesta», apuntó.

El pasado lunes los mercados asiáticos y europeos cerraron con importantes pérdidas. Las caídas estuvieron motivadas por una serie de publicaciones del presidente estadounidense Donald Trump en su cuenta de Twitter. Anunció el aumento de los aranceles a las importaciones chinas de 10% a 25%, para bienes con un valor de 200.000 millones de dólares.

Desde el año pasado EEUU y China, primera y segunda economías del mundo, respectivamente, continúan implicados en una guerra comercial a gran escala.

LAS AMENAZAS DE TRUMP DESDE JUNIO

En junio de 2018 Washington amenazó con imponer aranceles del 25 por ciento a productos chinos por valor de 50.000 millones de dólares con el fin de reducir el déficit comercial.

Ambos países se han impuesto desde entonces varias baterías de aranceles recíprocos: mientras EEUU tarifó las mercancías chinas por un valor total de 250.000 millones de dólares, China respondió con aranceles que afectaron los productos norteamericanos valorados en 110.000 millones de dólares.

APUESTA GLOBAL ARRIESGADA: CNN

LA CNN calificó como arriesgada la nueva apuesta global del presidente de Estados Unidos, Donald Trump al intensificar una guerra comercial con China al imponer aranceles adicionales a los productos chinos en medio de las negociaciones comerciales en curso, y ni él ni nadie más pueden estar seguros de lo que sucederá a continuación. La fuerte escalada podría sacudir a los inversionistas y es la última manifestación del conflicto de superpotencias en el Pacífico. Avivará una nueva preocupación sobre la implacable capacidad de gobierno del presidente.

La confrontación se produce en un momento en que la ansiedad ya está creciendo por la administración de Trump de varias otras crisis de política exterior, incluso con Irán, Corea del Norte y Venezuela. EE. UU. impuso nuevos aranceles a otros 200.000 millones de dólares en productos chinos después de la medianoche, y después de que el presidente acusara a Beijing de dar marcha atrás en un acuerdo entre las dos economías más grandes del mundo.

Había cierta esperanza que los negociadores de los dos países que se reunieron el pasado viernes en Washington con la Ronda Número 11 de conversaciones, pero no hubo acuerdo, como lo precisa el diario El País en su versión digital. El temor es que el enfrentamiento entre las dos mayores potencias comerciales del mundo pueda ser prolongado y afecte a la economía mundial.

Trump declaró el viernes 10 de mayo que no había prisa por llegar a un acuerdo, ya que ahora se estaban “pagando” aranceles de hasta 25% en algunas de las exportaciones de China a Estados Unidos. “Los aranceles traerán mucha más riqueza a nuestro país que incluso un acuerdo fenomenal del tipo tradicional”, escribió Trump en Twitter.

Es cierto que el aumento de los derechos podría reducir la demanda de productos chinos, pero son los compradores estadounidenses los que terminan pagando los costos de los aranceles más altos.

La táctica de Trump refleja su creencia de que la fuerte economía de Estados Unidos le da libertad para infligir dolor a los productos, trabajadores y consumidores de China, y obligará a sus líderes a retroceder y hacer nuevas concesiones.

Es un movimiento clásico de un antiguo magnate de bienes raíces que predica el arte del trato, a menudo aumenta las apuestas en el último minuto y dice que siempre está listo para alejarse de la mesa.

Pero el nuevo aumento de tarifas seguramente provocará represalias en China, a menos que haya un acuerdo de horas extra este viernes, que podría rebotar contra el presidente y los consumidores estadounidenses, especialmente en el corazón agrícola e industrial del Medio Oeste.

EL VICEPRESIDENTE CHINO ADVIERTE QUE NO CEDERÁN EN SUS PRINCIPIOS

El viceprimer ministro chino, Liu He, dijo el viernes que la cooperación es la única opción correcta para China y Estados Unidos, pero China no hará concesiones en las importantes cuestiones de principios.

Las relaciones entre China y Estados Unidos son de gran importancia, dijo Liu en una entrevista con medios de comunicación chinos tras la conclusión de la 11ª ronda de consultas económicas y comerciales de alto nivel entre las dos principales economías del mundo, que se realizó el jueves y el viernes en Washington.

Las relaciones económicas y comerciales sirven como lastres de barco e impulsores de la relación general China-EEUU, y atañen no sólo a los lazos bilaterales, sino también a la paz y la prosperidad del mundo, añadió Liu, también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh).

La cooperación es la única opción correcta para las dos partes, pero tiene que estar basada en principios, dijo el viceprimer ministro, quien encabeza a la parte china en el diálogo económico integral China-EEUU.

China jamás hará concesiones en las importantes cuestiones de principios, destacó.

La delegación china vino a Washington para la última ronda de conversaciones con sinceridad, y sostuvo intercambios francos y constructivos con la parte estadounidense, indicó Liu, quien añadió que las dos partes acordaron continuar impulsando las consultas.

China se opone firmemente a la subida de aranceles por parte de Estados Unidos, que es perjudicial no sólo para China y Estados Unidos, sino para el mundo entero, y China tendrá que adoptar las contramedidas necesarias, agregó.

Al enfatizar que cualquier acuerdo debe ser igualitario y de beneficio mutuo, Liu señaló que las dos partes han alcanzado consensos importantes en muchos aspectos, pero que todavía quedan tres preocupaciones fundamentales de China que deben ser abordadas.

La primera es eliminar todos los aranceles adicionales, indicó, y añadió que la imposición de esos aranceles es el punto de partida de la actual disputa comercial bilateral, y que debe ser revocada por completo si las dos partes desean alcanzar un acuerdo.

La segunda es que la cantidad de adquisiciones debe ser realista, dijo, y agregó que las dos partes alcanzaron un consenso sobre el volumen en Argentina, y que no debe cambiarlo al azar.

La tercera es mejorar el equilibrio en la redacción del texto, indicó, y añadió que cada país tiene su dignidad, el texto debe ser equilibrado y que se necesitan más discusiones sobre algunos temas clave.

Al destacar que es normal que haya altibajos en las consultas bilaterales desde el año pasado, Liu señaló que es irresponsable acusar arbitrariamente a una parte de «echarse atrás» mientras que las dos partes están todavía en el proceso de negociación.

Respecto a China, el viceprimer ministro dijo que lo más importante es enfocarse en sus propios asuntos.

China disfruta de una enorme demanda de mercado doméstica, la implementación de la reforma por el lado de la oferta impulsará de manera integral la competitividad de los productos y empresas del país, y todavía existe un espacio amplio para las maniobras fiscales y monetarias, dijo, y añadió que la perspectiva económica china es muy optimista.

Liu indicó que es algo bueno para un gran país enfrentar algunos reveses en su desarrollo ya que pueden servir como una prueba de capacidad.

Bajo la firme dirección del Comité Central del PCCh con Xi Jinping como núcleo, con tal que el pueblo chino tenga una confianza firme y haga esfuerzos conjuntos, China no temerá ninguna dificultad, y podrá sin falta mantener el buen impulso de desarrollo económico sostenido y sano, añadió.

PEKÍN PREPARADO PARA UNA GUERRA DE DESAGSTE

China se está preparando para una guerra de desgaste con Estados Unidos en su disputa comercial, Pekín exige que un acuerdo final garantice “la igualdad y la dignidad” de los dos países, destaca El  País Digital en su edición de fin de semana.

Si bien los canales de conversación no se han roto entre los dos países y se retomarán en Pekín, después de que en la ronda número once  de diálogo en Washington no hubo acuerdo, los canales siguen abiertos, han remarcado las dos partes.

Las negociaciones no se han roto” y se retomarán en Pekín, se dijo sin precisar fecha de su próximo diálogo, conforme lo expresó Liu, viceprimer ministro chino y hombre de confianza del presidente Xi Jinping.

El viceprimer ministro chino aceptó que existen “desacuerdos sobre cuestiones de principios” y son tres puntos  en los que China no cederá bajo ningún concepto.

China estaría dispuesta a llegar a un acuerdo, siempre y cuando Estados Unidos levante sus aranceles adicionales; que el aumento del volumen de compras de productos estadounidenses que Washington exige a China sea realista y se ciña a la demanda interna china; y especialmente que el documento final del acuerdo sea equilibrado para garantizar la igualdad y la dignidad de los dos países.

Es en esta tercera condición de “dignidad” donde está la clave y el actual punto muerto se desató, como ha publicado la agencia Reurers al eliminar Pekín el borrador de acuerdo a las referencias a que cambiarían sus leyes para aceptar las demandas de los Estados Unidos sobre protección a la propiedad intelectual, acceso a los mercados de servicios financieros y transferencia forzosa de tecnología, entre otros aspectos.

El País resalta que para Washington, esos términos eran la garantía para hacer cumplir lo que pensaban se había aprobado, mientras que para Pekín representaba una injerencia intolerable en su soberanía y un cambio en su modelo económico que Xi Jinping no tiene intención de aceptar.

China está dispuesta a pagar un cheque, pero no a transformar su modelo económico estatal en una economía de mercado”, escribía esta semana Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia Pacífico del banco de inversiones Natixis. “El abrupto cambio de dirección [de el presidente estadounidense, Donald Trump] en la estrategia de negociación revela desesperación, más que fuerza” al imponer los nuevos aranceles, que pasan del 10 al 25%, y amenazar con gravar de la misma manera al resto de productos importados chinos.

China ha llegado a la conclusión de que tiene margen de maniobra para aguantar lo que cree que puede ser una guerra de desgaste prolongada. La desconfianza de Pekín es grande, y domina la percepción de que, al final, el objetivo de EE. UU. es impedir que este país se convierta en una gran potencia. No ha ayudado que esta semana las autoridades estadounidenses denegaran una licencia de operación a la principal compañía telefónica china —China Mobile— e intensificaran su retórica contra el gigante tecnológico Huawei.

A lo largo de los meses de negociación, Pekín ha ido dando pasos para proteger su economía ante la ausencia de un acuerdo. “Los responsables políticos chinos se han centrado en estimular de modo efectivo la economía. Además, con una perspectiva a largo plazo en mente, China se ha esforzado en extender lazos amistosos con la mayor cantidad posible de países”, apunta García-Herrero. Para lo primero, recuerda la economista, se encuentran en marcha estímulos para el sector privado vía crédito. Para lo segundo, China ha sumado ya oficialmente a 130 países a su iniciativa Nuevas Rutas de la Seda.

Continue Reading

MUNDO

Fracasa intentona de golpe de Estado en Venezuela: No se descarta solución militar norteamericana

Published

on

Por Raúl Cantú //

(Con información de Sputnik Noticias)

¿Podría detonar guerra mundial por Venezuela? ¿Logrará el establishment norteamericano deponer a Nicolás Maduro al frente del gobierno venezolano y llevar a la Presidencia a alguien más afín a sus intereses? ¿Pasará Venezuela por un cruento baño de sangre?

Esas son las interrogantes que se formulan a propósito de la crisis política venezolana, donde chocan los intereses de Estados Unidos y Rusia, que ha evitado la caída del gobierno de Nicolás Maduro.

La doctrina Monroe de “América para los americanos”, en Venezuela el gobierno norteamericano está inmerso en un juego de vencidas, pero ha sido el tablero internacional de pesos y contra pesos con el gobierno de Rusia actuando el que ha evitado una intervención militar del gobierno norteamericano.

La pasada semana el conflicto político en Venezuela tomó otra dimensión con la intentona de golpe de estado que pretendió encabezar el líder opositor Juan Guaidó con una decenas de oficiales del ejército venezolano que tuvo más resonancia mediática que militar.

La acción vino a mostrar que Washington no cesa en sus intentos de cambiar radicalmente la situación en Venezuela a su favor, aunque hasta ahora no ha podido lograr su objetivo, ya que el grupo dominante de militares que controla el Ejército le es leal al jefe de gobierno Nicolás Maduro, que representa su gran fortaleza y contra la que han chocado los ataques de la oposición con el apoyo de Estados Unidos.

El columnista de la versión rusa Iván Danílov entrevistado por la agencia de noticias Sputnik presentó su análisis sobre las maniobras de Washington de sacar del control del gobierno a Nicolás Maduro y aliados.

«Sin duda, el mismo hecho de que algunos militares venezolanos (incluyendo figuras de muy alto rango) estén listas para una transición al lado de Washington es una especie de victoria psicológica para el Departamento de Estado y los golpistas», apunta el columnista.

Pero, en general, el hecho de que haya muy pocos desertores de este tipo hasta ahora, a pesar de todos los esfuerzos del Departamento de Estado, la CIA y los líderes de la oposición venezolana, causa sorpresa y respeto. De momento, los resultados de la presión norteamericana parecen bastante modestos, y todas las declaraciones sobre una «etapa final», un «asalto final», una «manifestación final», etc., solo agotan a los partidarios de la oposición que están cansados de esperar a que Estados Unidos obtenga la victoria definitiva, continúa Danílov.

Desgraciadamente, las posibilidades de una victoria norteamericana siguen existiendo, opina, porque en cualquier momento la suma de dinero ofrecida y las garantías de seguridad que la acompañan pueden ser suficientes para llevar realmente a una traición masiva de las autoridades, como ya ha ocurrido muchas veces en diferentes países.

¿Por qué las élites de EEUU empujan a Trump a desencadenar una guerra en Venezuela?

La idea de recuperar el control sobre Venezuela no sale de las cabezas del ‘establishment’ de Washington, mientras que la presencia de la influencia e intereses rusos en Caracas lleva a algunos políticos estadounidenses a un «malestar emocional», señala Danílov.

Por ejemplo, la cadena CNN publicó una entrevista con el influyente senador estadounidense Doug Jones en la que éste afirmaba explícitamente que Nicolás Maduro «debe irse, y los rusos deben abandonar Venezuela y dejar en paz nuestra parte del mundo».

¿De qué democracia y derechos humanos se puede hablar si la retórica de los políticos estadounidenses ha vuelto a la terminología de ‘esferas de influencia’ que estaba muy de moda hace cien años?», se pregunta el columnista.

“No se descarta una solución militar a la crisis venezolana, pero hasta ahora El Pentágono se ha mostrado reacio a usar las armas. Aunque al Gobierno de Trump le gustaría recuperar el control sobre el petróleo venezolano y lograr una seria victoria geopolítica en Sudamérica, no le resulta deseable tener la culpa por las muertes de militares estadounidenses justo durante la campaña electoral presidencial”.

“Mientras tanto, las empresas estadounidenses ya han ofrecido al mandatario una solución ‘elegante’: Erik Prince -el fundador de la famosa empresa de servicios gubernamentales y de seguridad Blackwater USA- propuso la idea de llevar a cabo una intervención militar en Venezuela por parte de un ejército privado de entre 4 mil 500 y 5 mil mercenarios por los que la Administración Trump no tendrá que responder ante el electorado.

Sin embargo, incluso un gran ejército privado capaz de invadir Venezuela no es una garantía de la victoria norteamericana, sino solo una garantía de que la crisis venezolana entrará en una fase más activa y sangrienta», destaca Danílov.

¿POR QUÉ FRACASO EL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO?

El intento de golpe de Estado impulsado por los opositores Juan Guaidó y Leopoldo López estuvo acompañado de varias afirmaciones y supuestas revelaciones de la oposición venezolana y el Gobierno de EEUU que nunca se confirmaron o que directamente son mentiras. Explican, en buena parte, el resultado que tuvo la denominada ‘Operación Libertad’.

Sputnik hace un recuento de muchos de estos hechos que encontraron cabida en los grandes medios hegemónicos, aún sin un sustento detrás, incluso con declaraciones de los actores involucrados que contradicen estas cuestiones. Sin embargo, estas voces de presuntas fuentes confidenciales fueron amplificadas, a pesar de su falsedad.

1. «Nicolás Maduro estaba listo para abandonar Venezuela pero Rusia lo detuvo».

El 30 de abril, y luego de que Guaidó llamara a sus simpatizantes a movilizarse en las calles, el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, hizo una curiosa afirmación sobre el presidente de Venezuela Nicolás Maduro,  durante una entrevista con CNN. «Tenía un avión en la pista, estaba listo para partir esta mañana, tal como tenemos entendido, pero los rusos le indicaron que debía quedarse», aseguró.

MADURO RESPONDE ACUSACIONES DE POMPEO

El propio Maduro señaló la «falta de seriedad» del gobierno de Donald Trump, al tiempo que el canciller venezolano Jorge Arreaza se dirigió directamente a Pompeo: «Inventar noticias falsas es una manera muy triste de aceptar que el golpe que apoyaste ha fallado… una vez más».

Dos días después, el canciller ruso Serguéi Lavrov sostuvo que la afirmación de Pompeo era una mentira y remarcó que «si recordamos todas las afirmaciones de los representantes oficiales de la aministración estadounidense sobre Venezuela, no van a terminar las preguntas sobre ellas, y la respuesta a todas esas preguntas será ‘no es verdad'».

2. «Vladimir Padrino, Maikel Moreno e Iván Hernández habían llegado a un acuerdo con Guaidó».

También en declaraciones a CNN, pero esta vez a través del asesor en seguridad John Bolton, el gobierno de EEUU difundió internacionalmente la versión de que el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno y el titular de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, Iván Hernández Dala, estaban del lado de Juan Guaidó.

Bolton dijo que los tres habían aceptado apoyar el golpe, a cambio de una amnistía ofrecida por Guaidó, que los dejaba por fuera de la lista de «sancionados».

Padrino no tardó en responder a través de Twitter: «¡Son unos cobardes! Nos mantendremos firmes en defensa del orden constitucional y de la paz de la República, asistidos como estamos por la ley, la razón y la historia. ¡Leales siempre, traidores nunca!».

Moreno también aclaró su postura a través de una conferencia de prensa, en la que manifestó su «rechazo contundente» a «los ilegales intentos de un pequeño grupo de militares y civiles que buscan tomar por la fuerza el poder político de la Nación, en contra de la Constitución y las leyes vigentes del país».

3. «Guaidó y López habían tomado la base militar La Carlota y tenían el apoyo de militares».

En el vídeo difundido por los dos dirigentes opositores venezolanos en la mañana del 30 de abril, ambos aseguraban estar en la base militar Francisco Miranda, conocida como La Carlota, en el este de Caracas.

«Venezuela: ha iniciado la fase definitiva para el cese de la usurpación, la Operación Libertad. He sido liberado por militares a la orden de la Constitución y del Presidente Guaidó. Estoy en la Base La Carlota. Todos a movilizarnos. Es hora de conquistar la Libertad. Fuerza y Fe», había anunciado López en un video en el que se mostraba acompañado de militares y tanquetas.

Sin embargo, el Gobierno venezolano confirmó más tarde que La Carlota nunca fue tomada por fuerzas opositoras. El mismísimo Padrino aclaró minutos más tarde que «todas las unidades militares desplegadas en las ocho Regiones de Defensa Integral reportan normalidad en sus cuarteles y bases militares, bajo el mando de sus comandantes naturales».

También el 30 de abril se difundieron varios videos en los que efectivos militares revelaron que fueron a La Carlota «engañados» por algunos superiores que les mintieron para que se presentaran en La Carlota.

4. «Putin había aceptado reconocer a Juan Guaidó a cambio de dinero».

En su programa en el canal ‘Mega TV’, el periodista peruano Jaime Bayly aseguró, a partir de «fuentes en Washington», que el presidente de Rusia Vladímir Putin había negociado con Donald Trump el reconocimiento de Juan Guaidó «siempre y cuando le pagara a Rusia todo lo que se le debe». La versión de Bayly indicaba además que EEUU iba a «ayudar» para cumplir con ese pago.

Efectivamente, en las últimas horas Putin mantuvo una conversación telefónica de 90 minutos con Trump en la que, además de la posibilidad de un nuevo acuerdo nuclear, se habló de la situación de Venezuela.

LA CONVERSACIÓN TRUMP-PUTIN

Si bien Trump y Putin discutieron la posibilidad de un nuevo acuerdo nuclear y la situación en Venezuela, la postura de Rusia estuvo lejos de lo informado por Bayly. Un comunicado difundido por el Kremlin da cuenta de que «durante el intercambio de opiniones sobre la situación en torno a Venezuela, el presidente de Rusia enfatizó que solo al pueblo venezolano le corresponde decidir el futuro de su país».

5. «Guaidó cuenta con el apoyo de los trabajadores públicos de Venezuela».

Tal como lo había hecho a comienzos de marzo, Guaidó convocó a un paro escalonado de trabajadores públicos en el marco de su ‘Operación Libertad’.

La medida no contó con el apoyo que esperaba. Ya en marzo, la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep) de Venezuela había rechazado la convocatoria y volvió a hacerlo en esta oportunidad.

El 1 de mayo, en el marco de los actos por el Día de los Trabajadores, el presidente de la Fentrasep Franklin Rondón aseguró que los funcionarios públicos no se plegarían al llamado de Guaidó.

«El señor Guaidó no tiene la capacidad, ni la legitimidad, ni el liderazgo, ni los cojones, para convocar a la clase trabajadora. Porque él nunca ha sido un hombre de los trabajadores, nunca ha estado con nosotros», remarcó, asegurando que «el llamado a paro general también va a fracasar».

SE REÚNEN CANCILLERES DE VENEZUELA Y RUSIA

La asistencia humanitaria a Venezuela no debe servir de pretexto para una violación de la soberanía del país, indicó el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov luego de una reunión con su homólogo venezolano Jorge Arreaza en Moscú.

Es inaceptable politizar la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela, Moscú continuará brindando asistencia humanitaria a través de los canales de la ONU, dijo Lavrov.

Rusia proporciona a Venezuela asistencia humanitaria y otro tipo de asistencia para resolver problemas sociales y económicos agudos, y continuaremos brindando dicha asistencia a través de diversos mecanismos de respuesta humanitaria que son aceptables para el Gobierno venezolano», destacó Lavrov en una conferencia de prensa. 

Rusia dispuesta a cooperar con el mecanismo de Montevideo y el Grupo Internacional de Contacto para solucionar la crisis en el país, agregó.

«Rusia (…) está dispuesta a unirse a unos posibles esfuerzos de los mediadores regionales e internacionales como el Mecanismo de Montevideo, estamos listos para los contactos con el Grupo Internacional de Contacto», señaló Lavrov al recordar que el 6-7 de mayo el Grupo de Contacto se reunirá en la capital de Costa Rica, San José, y que Rusia seguirá de cerca «la posición que se formulará tras la reunión».

El canciller ruso también reafirmó «la solidaridad con el pueblo amigo de Venezuela, el apoyo al presidente legítimo elegido por los venezolanos el 20 de mayo de 2018» y saludó «las medidas del Gobierno de Nicolás Maduro para impedir que la situación se desestabilice».

«Quienes han asesorado al Gobierno de EEUU en materia de seguridad, los están llevando a un laberinto sin salida».

Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2018 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Privacy Policy