Connect with us

OPINIÓN

Secretaría de Salud, Seguro Popular, INSABI…los otros datos

Published

on

Compartir en redes:

Por Daniel Emilio Pacheco //

El beneficio que los mexicanos obtendrían con el éxito de la política pública de salud de Andrés Manuel López Obrador, sería incuestionable, relevante a nivel mundial.

Por ello es importante revisar los números y las acciones que hasta el momento se han realizado para llegar al fin deseado:

Vamos por eso a reestructurar todo el sistema de salud, vamos a crear un Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, que se va a ocupar de la atención de quienes no tienen posibilidades de contar con un seguro, de la población no asegurada, es de los cambios que vamos a llevar a cabo”, dijo el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, el 9 de abril de 2019.

Queremos garantizar el derecho a la salud y que al final del gobierno podamos decir que la atención médica en México y los medicamentos se van a entregar, van a ser gratuitos, se va a garantizar en la práctica el derecho a la salud. Eso va a ser una hazaña”, expresó.

Andrés Manuel López Obrador, el político que más poblaciones de México ha visitado y conocido, debería con su experiencia, recordar la nula o deteriorada infraestructura hospitalaria que existe en el país que ahora gobierna.

Parece que tampoco ha tomado en cuenta el recorte de presupuesto que desde hace 4 años sufre la Secretaría de Salud Federal; en el año 2000 recibía 39 mil 420 millones de pesos, para 2012 el presupuesto de dicha Secretaría era de 143 mil 593 millones de pesos. Es decir, el presupuesto de salud creció con el apoyo del programa de Seguro Popular iniciado por Vicente Fox, hasta llegar a Enrique Peña Nieto, quien en 2015 otorgó el máximo presupuesto recibido por la Secretaría de Salud, 153 mil 839 millones de pesos. En 2016 inició la reducción de dinero y llegó hasta 122 mil 244 millones de pesos en 2018 con Peña Nieto, más de 30 mil millones de reducción a la Secretaría de Salud en tres años.

La esperanza de mejor presupuesto para salud con López Obrador como presidente, se derrumbó, en 2019 el presupuesto de la Secretaría de Salud fue de 120 mil 298 millones, es decir, casi 2 mil millones de pesos menos que lo gastado por Enrique Peña Nieto.

Para 2020 fueron asignados por la Cámara de Diputados -pues el Presidente pidió 237 millones de pesos menos-, a la Secretaría de Salud 128 mil 826 millones de pesos, es decir, aun con el aumento del 3.6% respecto al 2019, el presupuesto 2020 para la Secretaría de Salud es menor que el de 2015 en más de 25 mil millones de pesos.

El Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI) recibirá en 2020, un financiamiento de 112 mil 538.3 millones de pesos.

Entonces, presupuestalmente iniciar el INSABI es arriesgado pues no se tienen recursos para desarrollar los hospitales de especialidades necesarios, ni el dinero para contratar el personal que se requiere.

Según el director del INSABI, Juan Antonio Ferrer, el programa arranca con un déficit de 103 mil médicos, 70 mil especialistas y 250 mil enfermeras a nivel nacional. Tiene además 300 clínicas y hospitales abandonados.

La modificación al artículo 77 Bis 1 de la Ley General de Salud, que ordena brindar de forma gratuita el servicio que anteriormente se otorgaba por medio de cuotas, mete en problemas financieros al INSABI. ¡Ojo! La Constitución dice que, “toda persona tiene derecho a la protección de la salud”, no obliga la gratuidad de la atención. La eliminación de cuotas de recuperación complica más la situación financiera para un adecuado arranque.

Aquí también se debe agregar el gasto financiero del cambio de nombre del programa de Seguro Popular a INSABI que no es nada barato y no se ha hablado del presupuesto para ese tema, gasto que se podía eliminar al no cambiar de nombre.

Como programa social, el Seguro Popular dio buenos resultados en cuanto a la reducción de la carencia por acceso a servicios de salud, según el último informe del Coneval sobre la evolución de la pobreza en el país. En México se alcanzó una reducción de 42.8 millones de personas en 2008 a 19.1 millones en 2016, periodo donde el Seguro Popular crecía en instalaciones que prestaban atención y catálogo de enfermedades atendidas.

Si bien es cierto que los malos manejos por parte de los gobiernos estatales contra el Seguro popular fueron muchos, una correcta administración y el castigo ejemplar vía encarcelamiento a los responsables, permitiría el rescate moral de un programa que ha dado resultados.

Mantener lo logrado por el Seguro Popular y anexar los objetivos del Presidente sería algo benéfico no solo para la Administración Federal, sino también, para los pacientes y sus familiares que ahora no saben en qué va a terminar su atención.

Hablé hace unos días con el Director General de la OPD Hospital Civil de Guadalajara, Dr. Jaime Andrade Villanueva, me contó de la nula comunicación que han tenido por medio del Gobierno Federal para la implementación del INSABI, aun no saben cómo y cuándo empezara la Secretaría de Salud a cubrir los servicios que se siguen prestando a los antes beneficiarios del Seguro Popular.

Los Hospitales Civiles de Guadalajara tienen la ventaja de haber cubierto los servicios del Seguro Popular por medio de empleados del propio OPD Hospital Civil de Guadalajara, motivo por el cual no se despidió a ningún trabajador con el cambio a INSABI, pero a nivel nacional, son cientos los empleados que desconocen la forma en que volverán a ser contratados y por quién.

El que nuestro Presidente piense que las cosas se harán solo por el dicho de su boca, traerá consecuencias fatales en la salud de quienes menos tienen.

El INSABI es un servicio de salud que centraliza la atención en entidades gubernamentales, los servicios de salud a los que, según el dicho del Presidente, se aspira tipo Canadá, Inglaterra o los Países Escandinavos son exactamente lo contrario.

Los servicios de salud en Canadá, Inglaterra o los Países Escandinavos son sistemas bien financiados con una operación de servicios descentralizados, que al permitir la libertad de elección del ciudadano: recompensa la calidad de atención.

Una deficiente planeación financiera, la mala comunicación por parte del Gobierno Federal con las entidades estatales y una atención monopólica, afectará al usuario que menos tiene para pagar por los servicios de salud.

En Twitter: @depachecos

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

OPINIÓN

2021, la tormenta que viene

Published

on

Compartir en redes:

Opinión, por Luis Manuel Robles Naya //

El presente es un año que se veía mal desde su inicio y al terminar el primer semestre uno diría que no puede verse peor, sin embargo, aún podemos esperar dosis fuertes de adversidad. Esta situación no es privativa de México, es difícil que algún país pueda excluirse de los efectos de una pandemia prolongada, la diferencia estribará en cuáles de ellos tienen las condiciones para soportarlos mejor o superarlos en corto plazo y lamentablemente no es el nuestro uno de los mejores.

Las políticas exhibidas hasta hoy, no muestran que el gobierno federal vaya a ser un impulsor del crecimiento para revertir las perspectivas económicas desfavorables. Decrecimiento esperado del 10.5 por ciento del PIB, desempleo, falta de ingresos en el gobierno y en las familias, incertidumbre y desconfianza en las políticas gubernamentales, criminalidad creciente y desafiante, instituciones debilitadas por la austeridad indiscriminada, pandemia persistente, elecciones en medio país y economía internacional también en reconstrucción, es un escenario borrascoso.

El Fondo Monetario Internacional indicó que la incertidumbre en los precios del petróleo y los efectos del COVID, obligarían a realizar ajustes en el gasto público, al igual que la deuda pública y la de las empresas, contraída en moneda extranjera, tendrían un impacto negativo en el crecimiento y prolongar la recesión. Por otra parte, el recurrente apoyo financiero a Pemex, el declive sustancial de los ingresos públicos, más lo que Moody’s llama “un ambiente de políticas menos predecibles” por la implementación de decisiones conflictivas que minan la confianza del inversionista, son factores que inciden en la posibilidad de una muy lenta recuperación.

Es evidente que el gasto público ya se ajustó, como lo predijo el FMI y que el gobierno no tiene los recursos, ni la disponibilidad, para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas en su recuperación tras la pandemia, así como también que la inversión pública al estar concentrada en proyectos específicos no generará empleos de calidad, con lo que la herramienta gubernamental para mejorar el ingreso radica básicamente en las cuotas de asistencia social a segmentos específicos. En materia de empleo, durante la pandemia hasta abril se habían perdido 2.1 millones de empleos formales y 10.4 millones informales (INEGI), y según CONEVAL 14 millones han caído en pobreza alimentaria. Es natural que debido a esto, los indicadores de consumo hayan caído y que en consecuencia el ingreso del gobierno baje al percibir menos IVA, IEPS e ISR, disminuyendo así las posibilidades de inversión pública productiva.

La desconfianza de los inversionistas no indica que los niveles de empleo se vayan a recuperar prontamente y el acuerdo de libre comercio T-MEC, no implica necesariamente más inversión y cuando mucho restablecerá plazas suspendidas pues el clima de desconfianza persiste.

Esos son los grandes nubarrones, no todos, la inseguridad y la presencia cada vez más desafiante de cárteles y organizaciones criminales, sigue propiciando inestabilidad, así como la impredecible actitud institucional ante la inversión privada. En razón de ello, la inversión de largo plazo no habrá de llegar, pero sí la especulativa que exige un retorno rápido, grandes rendimientos.

El presidente ha anunciado en su reciente informe, que para apoyar la recuperación económica de los más pobres, a las pequeñas empresas y negocios familiares se han entregado un millón 278 mil créditos y que a finales del año estarán llegando a 4 millones, medida insuficiente en monto (25 mil pesos) y en cantidad para la recuperación, y no hay indicios de ninguna otra política específica para la recuperación.

Es tiempo de que el gobierno reconozca estas insuficiencias y que evalúe racionalmente lo que puede y lo que debe hacer. El temporal que estamos viviendo en este año, se verá magnificado el próximo, pues la pandemia no habrá de parar y los recursos que tiene para que este país recupere el dinamismo económico son muy limitados, ya en mayo los ingresos presupuestales están un 23% abajo respecto al año anterior.

No es cuestión solo de recursos económicos, ya insuficientes, sino también de política económica enfocada al crecimiento. Fortalecer las empresas productivas del Estado, CFE y PEMEX, no nos llevará a incrementar el empleo o el nivel de ingreso de los trabajadores, que es la forma de combatir la desigualdad, no a fuerza de dádivas y subsidios.

En las condiciones en que está la economía nacional y con las políticas actuales, lo único que puede ofrecer el gobierno es que seamos felices con lo que nos quede, mientras no piense con seriedad, en la necesidad de desplazar sus viejas convicciones por mejores políticas económicas y financieras. No se trata de liberales vs conservadores, sino de generar las condiciones para que los mexicanos tengan acceso a satisfactores y bienes en la medida de su esfuerzo y trabajo. Ya tendrá ocasión el gobierno de regular la ganancia excesiva y reducir la desigualdad del ingreso, lo importante es que los mexicanos tengan empleo y haya consumo para que la economía prospere, de lo contrario, la irritación social que los llevó al poder puede revertirse.

Continue Reading

OPINIÓN

Estrategia fallida

Published

on

Compartir en redes:

Metástasis, por Flavio Mendoza //

En este país, en cualquier otro tiempo, con el manejo de una pandemia en las circunstancias en las que se ha llevado a cabo hasta el momento, el dirigente más importante de la oposición y su movimiento ya hubiera pedido la renuncia del Secretario y en su caso Subsecretario de Salud, quizá hasta con las etiquetas de criminales, estuvieran pidiendo juicio para ellos y desde luego la renuncia del Presidente de la República, la diferencia es radica en que hoy ese dirigente es el inquilino de Palacio Nacional.

Entonces comenzó el show mediático, creando su propia conferencia de prensa, sin robar reflectores a la mañanera, llega la conferencia diaria Covid-19, como parte de la estrategia que para Presidente es un elemento muy importante porque se informa todos los días. Sin embargo, en las conferencias con la nueva estrella del Gobierno Federal se dijeron una gran cantidad de mentiras, proyecciones equivocadas, errores de cálculo y muchas contradicciones sobre la pandemia, desde la simplicidad con la que tomaron en un inicio los contagios, las medidas de mitigación que incluían la recomendación de no usar cubrebocas, el ejemplo de la escuela donde decía que era mejor esperar para la suspensión de clases cuando se tenga un mayor número de alumnos infectados o avalar el desarrollo de eventos masivos como el vive latino.

Luego las desafortunadas declaraciones como donde justificó al Presidente y sus mítines diciendo que la fuerza moral del Presidente no era una fuerza de contagio, mientras el Presidente seguía invitando a la población a dar besos y abrazos, así como a salir y pasear en familia. La negación para aplicar pruebas de manera masiva e incuso decir que no servía de nada hacer la prueba para confirmar, las fórmulas o método centinela que multiplicaba por 8 o 12 las estadísticas oficiales y luego ya no importaba el método centinela, hasta desear que al Presidente le diera coronavirus. Las estimaciones variaron desde tres mil hasta ocho mil, luego de 12 mil hasta 30 mil personas fallecidas, así como de contagios, que según él en abril y mayo se tendrían los picos más altos, presumiendo incluso desde la primer semana de mayo el “aplanamiento” de la curva de contagios y muertes, adelantando el inicio del descenso y la nueva normalidad el primero de junio. Mientras el Presidente decía que el pueblo estaba siendo muy responsable, Gatell responsabilizaba al pueblo de actuar irresponsablemente y justificar sus pésimas proyecciones, hasta responsabilizar a los gobiernos de los estados de continuar con el aislamiento.

El dos de junio anunciaba entonces el máximo nivel de intensidad, pero siete días después aseguraba que aún no habíamos entrado al punto máximo de la pandemia y dos días después pedía ya no hablar de picos, que eso ya no importaba. El 23 de junio anunció un periodo de estabilización, pero otra vez dos días después volvía a expresar que se encontraba en el punto más álgido de contagios y muertes, sin embargo los números volvieron a fallar pues hemos experimentado en julio los días mas negros de la pandemia, para lo que el subsecretario dijo que no es una bola de cristal o una ouija para adivinar el comportamiento de la pandemia.

El Presidente ha manifestado su apoyo incondicional a López Gatell, sin embargo es el primero en no hacer caso; ya se reactivaron sus giras con pequeños mítines, nunca usa el cubrebocas, no aplica las medidas preventivas, presume que se ha domado la pandemia desde hace un mes, dijo tener un plan desde que inició la pandemia pero ha hecho recortes presupuestales, reasignaciones, rifas y el dinero sigue sin alcanzar. Se compraron ventiladores y acondicionaron hospitales, se implementó el Plan DN-III y aún no se tiene claridad de la operación de todo esto, las cifras oficiales son discordantes con las cifras de estados y de trabajadores del sector salud quienes han documentado el estado que guardan hospitales, así como las condiciones y denuncias de éstos sobre su trabajo.

Pero para el Presidente la prioridad es el arranque de campaña electoral 2021, misma que ya está en operación desde la presidencia de la república, mientras el show de López Gatell sigue entreteniendo al pueblo. En otro momento de México se hubiera calificado de criminal al doctor y se hubiera solicitado la destitución de inmediato, así como la renuncia del Presidente, pero hoy en la 4T sólo vemos una tragicomedia que se cuantifica en muertos, ya superamos los 30 mil, México se coloca en los primeros lugares en el mundo por contagios y muertes, estadísticas que permiten calificar como fallida estrategia Covid-19.

Twitter: @FlavioMendozaMx

Continue Reading

OPINIÓN

Dos años del triunfo de AMLO

Published

on

Compartir en redes:

Son Reflexiones, por Sócrates Campos Rizo //

El día 1 de julio cumplió AMLO dos años en el triunfo de su elección, el Tsunami que arrasó con los partidos, con muchos “dirigentes políticos”, con lo que decía era la “mafia del poder” y se abrieron causes para cambios y Morena, su organización, la personal, la que le cobijó para esta sorpresa política, ahora se tambalea por la ambición y los desacuerdos, por las luchas internas, por los acuerdos para alcanzar por este medio, fuera del control de AMLO, los puestos y presupuesto para los que adelantan vísperas y piensan que con su control podrán tener la misma fuerza para controlar el poder en el momento en que AMLO lo deje.

Durante 18 años se sentía tener el poder, sueños frustrados por las maniobras y los enormes intereses hasta que  se fueron dando los tiempos y las circunstancias y desde dentro se podría el sistema y sus representantes, y así surgió la indignación, el encabronamiento popular por el cinismo y el entreguismo, y los ciudadanos, entonces, voltearon por AMLO y le brindaron la confianza y el voto popular, incluso los que no creían en su causa y su movimiento y esto generó la enorme ola que lavo el chiquero de la política nacional mandando a todos al carajo, bueno, a casi todos…

Y decimos que casi todos porque, curiosamente, nadie nos ha logrado explicar por qué en tales circunstancias y en la alegría del triunfo muchos de aquellos mafiosos del poder, ahora, no solamente siguen sino que se convierten en sus cuates y están ahí para “ayudar”, y algunos piensan que están para controlar y continuar con los viejos sistemas de usar los fondos públicos y los recursos nacionales para que sigan haciendo sus enormes negocios privados, con el cuento de que ellos invierten de esas fortunas generadas gracias a sus relaciones políticas y las concesiones de los poderosos que, al final de cuentas, son también sus socios y cómplices ,y ahí se encuentran, a su lado.

No sé en verdad si él cree en ellos o simplemente los usa por un rato, y qué pasará cuando venga el rompimiento y la sinrazón y las promesas obliguen a un cambio de sistema que no convencerá a todos ellos ni a los intereses internacionales que no se pueden dejar a un lado.

Los grandes intereses saben operar y cuentan con recursos financieros y operativos para mantener el poder cuando piensan que los que están administrando no son dignos de su confianza y  les entran los espíritus golpistas y las ambiciones derechistas. 

Y esto no lo podrán olvidar todos aquellos que hablan de revolución sin pensar en que, lo de hoy, simplemente es un cambio, y que se tiene que jugar con reglas y condiciones internacionales y nacionales, porque si olvidamos esto, podremos pensar en que como en todos los eventos del cambio en el país, los intereses internacionales y los norteamericanos en especial, son los que aceptan los cambios o dan la autorización para que se realicen o terminen con los dirigentes y los partidos, así, recordemos que al final de cuentas seguimos siendo una especie de patio trasero de los gringos y una especie de colonia y no hemos podido mantener la sana distancia ni la independencia real, digan lo que digan los acelerados.

Seguramente, AMLO, lo sabe, y lo sabe tan bien que siempre “agradece las atenciones, el respeto y los apoyos del presidente norteamericano”, y todos sabemos que lo que éste diga en favor o en contra sirve para mantener el equilibrio o acelerar la desestabilización del poder y las crisis.

Claro que hay posturas dignas y valientes sin llegar  a doblegarse, por supuesto que la visita del Presidente a los Estados Unidos no implica que AMLO sea entreguista, no, al contrario, esto le confirma su patriotismo y lo importante que es su paso por este espacio y momento en el país, por ello, cuando escuchamos los reclamos de los anteriores políticos que eran en realidad entreguistas, sabemos que todo es un juego político para tratar de generar desconfianza entre las masas y a pesar de todo, a pesar de la crisis económica, la política, de seguridad, AMLO siguen manteniendo más del 58% de la aprobación en las mediciones de la confianza popular.

Por ello, mientras sostenga ese nivel de mayorías está blindado ante los ataques de sus enemigos que no pasan de andar en las protestas “sobre ruedas y mentadas de madre de claxon de carros”.

Morena es sin duda AMLO, no es un movimiento real, es el movimiento personal de Andrés Manuel y esto no ha cambiado en dos años y tan es así que se van dando tumbos y generando odios internos y ambiciones reales de poder en vez de tener la convicción de que son tiempos de unidad y de pensar salir de estas crisis.

Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2018 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.

Privacy Policy