LOS PELOTEROS
Las sorpresas de octubre: Cerveceros humilló a los Dodgers
Deporte Rey, por Gabriel Ibarra Bourjac:
Se acabó el sueño del tricampeonato de los Dodgers de Los Ángeles y su legión de estrellas. El equipo de la nómina más alta de las Grandes Ligas —superior a los 400 millones de dólares en 2026— sucumbió en cuatro juegos ante los Cerveceros de Milwaukee, un conjunto cuya nómina representaba apenas una tercera parte de esa cantidad.
Los Cerveceros barrieron a los Dodgers, vengaron la derrota del año pasado y acabaron con su sueño de tricampeonato. Con béisbol pequeño, humildad y resiliencia, vinieron de atrás en los cuatro juegos, tras ganar nueve de sus últimos diez encuentros.
Los lanzadores de los Dodgers, encabezados por Tarik Skubal (dos veces ganador del Cy Young), Blake Snell, Tyler Glasnow, Yoshinobu Yamamoto, Roki Sasaki, Brock Stewart, Tanner Scott y Edgardo Henriquez, no pudieron contener la ofensiva de Milwaukee. Tampoco respondieron los bateadores de la talla de Mookie Betts, Freddie Freeman, Teoscar Hernández, Will Smith, Max Muncy, Andy Pages, Kyle Tucker y el propio Shohei Ohtani.
La chequera ayuda, pero no gana campeonatos.
Los Cerveceros hicieron historia al barrer a los bicampeones en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. Además de cobrar venganza por la barrida que sufrieron el año anterior, destronaron a los bicampeones y les cortaron las alas del tricampeonato.
Lo lograron con el llamado béisbol pequeño, con humildad y con la resiliencia que dejan las derrotas. Ya antes habían mandado señales: habían ganado nueve de los últimos diez encuentros y cinco de los últimos seis contra los Dodgers. En los cuatro juegos de esta serie vinieron de atrás, mostrando esa fuerza interior y ese magnetismo para levantarse y superar la adversidad.
Los héroes ofensivos de Milwaukee conjugaron un equipo que promete hacer historia. David Hamilton, el campocorto y noveno bate, se convirtió en una pesadilla inesperada. En el juego cuatro y decisivo bateó de 4-2, con un sencillo que remolcó carrera, y en la novena conectó el jonrón solitario que dio el respaldo definitivo para la eliminación de los Dodgers: dos remolcadas y dos anotadas en ese partido.
Garrett Mitchell, el jardinero central, fue letal en los momentos de alta presión. Conectó dos jonrones en la serie: en el juego tres, en la séptima entrada, para remachar el triunfo 6-2; en el juego cuatro volvió a vestirse de héroe con el vuelacercas solitario en la sexta que dio la ventaja definitiva (5-4) tras ir perdiendo por cuatro carreras.
Jake Bauers se convirtió en el motor del equipo en la recta final y fue nombrado MVP de la serie. En el juego tres conectó un jonrón clave; en el juego cuatro impulsó tres de las seis carreras de los Cerveceros, primero con un doblete y luego con una base por bolas ante Alex Vesia que empató la pizarra 4-4.
Brice Turang, el segunda base, destacó por su velocidad, su buen guante y su bateo oportuno; conectó el jonrón decisivo del juego uno para ganar por la mínima diferencia (2-1).
Jackson Chourio, el jardinero venezolano y superprospecto, comandó la chispa ofensiva joven con hits valiosos que abrieron juegos, como en el tercero.
Para entender esta conjunción, hay que hablar del cerebro del equipo: el mánager Pat Murphy. Resumió la hazaña que sacudió el béisbol con una frase que se quedará para el recuerdo: “Ellos podrán tener un montón de miembros del Salón de la Fama —refiriéndose a los Dodgers—, pero nosotros tenemos un montón de jugadores de verdad. Y los gamers ganaron esta semana”.
Murphy es el maestro de este conjunto con tanto talento y tanta hambre por alcanzar la gloria.
De la misma forma, para entender cómo los Cerveceros humillaron a los Dodgers, hay que ver el bullpen, el factor clave. Si hubo una humillación real, fue la forma en que los relevistas apagaron la pólvora de las estrellas angelinas. El bullpen de Milwaukee se llevó la victoria en los cuatro partidos con una efectividad colectiva de 2.25.
Jojo Romero, el zurdo, tuvo apariciones monumentales: en el juego cuatro lanzó dos entradas dominantes, ponchó a tres bateadores y retiró por la vía del ponche a Max Muncy con la carrera del empate en tercera base.
Aaron Ashby puso el cerrojo definitivo: en el juego cuatro lanzó tres entradas completas, permitió solo dos hits, ponchó a tres sin bases por bolas, retiró a Teoscar Hernández con hombres en base en la octava y sacó el out número 27 frente a Enrique Hernández para amarrar el boleto a la Serie Mundial.
¿Será como aquellos milagrosos y sorprendentes Mets de Nueva York de 1969 que, después de haber ganado 100 juegos en la temporada regular, vencieron a los Orioles de Baltimore en el Clásico de Otoño con dos ases del montículo? ¿Tom Seaver y Jerry Koosman?
Los MetsMets, bajo la dirección del manager Gil Hodges, derrotaron en 5 juegos al poderoso conjunto de Orioles de Baltimore, que era el gran favorito con estrellas como Frank y Brooks Robinson, Boog Powell, los lanzadores Jim Palmer, Mike Cuellar, por citar algunas de aquellas estrellas que tienen cierta similitud con los Dodgers de hoy.
Este es el equipo de los Cerveceros de Milwaukee que va por la Serie Mundial. Milwaukee avanza a su primera Serie Mundial en 44 años (desde 1982). No tiene ningún anillo de Serie Mundial: sus apariciones son la de 1982, cuando estaban en la Liga Americana, y esta de 2026, ya en la Nacional. Enfrentarán al ganador de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, entre los Rays de Tampa Bay o los Guardianes de Cleveland.
Ahora falta terminar la obra, que es ganar la Serie Mundial.


