Connect with us

NACIONALES

Visita EEUU, España y El Vaticano: La gira de la reverencia manifiesta de Xóchitl

Publicado

el

Opinión, por Pedro Vargas Ávalos //

El pasado jueves18 de la cuesta de enero, finalizaron las precampañas de los “esforzados (as) suspirantes” a la presidencia de la República: Claudia Sheinbaum Pardo, por la coalición “Juntos Hacemos Historia”; Xóchitl Gálvez Ruiz, de la alianza “Corazón y Fuerza por México”, y el entonces recién destapado precandidato de Movimiento Ciudadano (MC), diputado Jorge Álvarez Máynez. A partir del día siguiente, y hasta el 29 de febrero, se abrió el periodo de intercampaña.  

En esa etapa, las autoridades electorales reciben y recaban datos e informes sobre ingresos y gastos de los antedichos precandidatos, pudiendo incluso realizar auditorías. Por su lado, esos aspirantes, dispondrán de algunos días para implementar sus tácticas de acciones, reorganizar sus conjuntos de trabajo, y lo que lleven a cabo (como fraguar planes de gobierno) no sean actos públicos de corte electoral (como los debates), cuidando evitar incurrir en actos anticipados de campaña, so pena de ser severamente sancionados. Aquí pues, el período no debe ser un tiempo para la competencia electoral, o sea, nada de que aparezcan tales virtuales abanderados, en anuncios, spots de sus respectivos partidos políticos, ni estos institutos efectuar actos o mítines para proyectarlos ante la población. 

A pesar de lo anterior, tantos precandidatos (notorios candidatos) sus sostenedores -coaliciones, partidos y partidarios- se las ingenian y organizan eventos que los tienen vigentes ante la opinión pública. Tal es el caso de la gira que recientemente llevó a cabo la senadora con licencia Xóchitl Gálvez, paladín de las oposiciones al actual gobierno de la denominada Cuarta Transformación (4T, Cuatro T). La excursión comprendería del jueves uno de febrero hasta el día 7. Hombre fuerte de tal empresa, fue el priista Ildefonso Guajardo, responsable de relaciones internacionales del equipo de precampaña de la hidalguense del huipil, quien destacó que esta visita de Gálvez Ruiz a Estados Unidos tenía “el objetivo fundamental de establecer un mensaje sobre su visión de México y sobre la coyuntura difícil que enfrentamos”. (El Universal, 31-I-024). 

Por cierto, era muy ambicioso el plan de actividades en el país del Tío Sam: estar en el Congreso yanki, entrevistarse con dirigentes congresistas, acudir a entrevistas con las principales agencias noticiosas, sostener encuentros personales con liderazgos de las ONGs que defienden los derechos humanos de los migrantes y específicamente de los mexicanos, para “poder empatar esfuerzos que sirvan para fortalecer a la comunidad de mexicanos en el extranjero”, todo según el dicho del aludido Guajardo. 

Repasando la prensa nacional, nos damos cuenta de dos aspectos resultantes de la mentada expedición: nos dice “La Crónica” del uno de este mes, que Xóchitl llegó en bicicleta a la entrevista con el New york Times; luego habló de que los migrantes son una especie de “estado 33” y planteó que el mandatario federal mexicano -Andrés Manuel López Obrador, AMLO- demandara a los que lo acusan de haber recibido apoyos del narco en 2006.

Al tiempo de eso, muchos connacionales que radican en los Estados Unidos se apersonaban gritándole acerbas imputaciones, donde pasada la tácita candidata de la derecha mexicana: en suma, la acusaban de ladrona y de que no la querían. 

El viernes dos, se reunió con trabajadores de la central de abastos neoyorkina, quienes le expresaron sus preocupaciones. Ante eso ella (replicó lo que ha dicho reiteradamente AMLO): «Quiero que los mexicanos que migran a Estados Unidos lo hagan por decisión, no por necesidad.” (La Razón, 3-II-24). Marko Cortés elogió a Xóchitl, a la par que criticaba a AMLO. Mucha gente, se reunió en las afueras de la American Society, donde ella hablaba y con gritos y pancartas, le decían: «Oligarcas, neoliberales corruptos. Fueron los causantes de nuestra migración, de la pobreza e inseguridad que hay en México. Repudiamos tu presencia aquí».

Al siguiente día, sábado, nos dice la prensa: La presidenciable del otrora Frente Amplio por México, Xóchitl Gálvez, en un video anotó que “hubo a quien no le gustó que yo estuviera aquí, pero yo les diría: ‘no se peleen por los políticos, mejor exijan a los políticos que resuelvan los graves problemas del país’”. (Crónica, 4-II-24). El domingo 5 no hubo noticias sobre el viaje que comentamos, y el inmediato lunes 5, se conmemoró la Constitución de 1917, siendo nota estelar las 20 iniciativas que hizo públicas AMLO, quien de esta forma acaparó la agenda. 

En el resto de días, Xóchitl cometió sus peores errores: pedir a Biden y organismos estadounidenses que intervengan en México para salvar la democracia; acudir a la OEA, el organismo manipulado por Washington para controlar Latinoamérica y el Caribe y finalmente, hasta hablar en inglés (pésimo) y casi hacer el ridículo. Terminado este periplo, se fue a España, y allí volvió a ser desairada hasta por las derechas, que se supone eran sus naturales anfitriones.

Esos sí, posó con el más devaluado panista (porque lo es a pesar de haber renunciado) Felipe Calderón, y luego, tras la   andanada de reprobaciones por ese falaz encuentro, negar que lo hubiese propiciado. Esa es una tragedia crónica de la candidata virtual de la derecha: decir una cosa y luego desdecirse. 

En la madre patria, incurrió en nuevos errores: mostrarse entreguista con los empresarios iberos, declarar que a ella lo sucedido en la conquista y colonia en México, no le importa, y por tanto no pedir muestras de arrepentimiento por los latrocinios y asesinatos genocidas acontecidos en esas etapas históricas. 

De manera inesperada, concluyó su gira acudiendo al Vaticano, donde en breve entrevista con Francisco el jefe de los católicos universales, hizo fe de su catolicismo y eso lo presumió en nuestra república.   

Para los blanquiazules, la expedición fue todo un éxito; para los lopezobradoristas, la gira de la derrota. Un comentarista neutral dijo: Si lo que se pretendía era demostrar que Gálvez, a diferencia de López Obrador, es una lideresa que no le teme al escenario internacional, la gira le quedó corta. 

Gálvez pudo haber realizado la misma gira durante la campaña, pero una vez que hubiera consolidado su nivel de conocimiento en todo el país, renglón en el que es superada por la candidata oficial Claudia Sheinbaum. (Adrián Trejo, La Crónica, 15-II-2024). Las recientes encuestas lo acreditan: la ventaja de la morenista es de entre 20 y 40 por ciento, algo que se antoja inalcanzable. Aunque en política, suelen suceder milagros: ¿lo habrá ahora? Pronto lo sabremos. 

 

Continuar Leyendo
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CARTÓN POLÍTICO

Cheque en blanco

Publicado

el

Continuar Leyendo

CARTÓN POLÍTICO

¿Le creemos?

Publicado

el

Continuar Leyendo

NACIONALES

Primera semana de Claudia Sheinbaum, primer roce: Los caminos, continuidad, ajuste o rompimiento

Publicado

el

Crónicas de Pacheco, por Daniel Emilio Pacheco //

En una jornada política que ya empieza a mostrar las fisuras internas, Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa de México, enfrentó en su primera semana una prueba crucial en su relación con el presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador.

El 3 de junio marcó el inicio de una turbulenta semana para la economía mexicana, con el peso desplomándose un 8% desde las elecciones, una caída no vista en cuatro años.

La causa de este sacudón financiero fue la avasalladora victoria del partido del Gobierno, Morena, que ahora tiene el poder suficiente en las Cámaras legislativas para aprobar las reformas políticas planteadas por López Obrador antes de que termine su mandato el 30 de septiembre. En su característico estilo, el presidente insistió en la urgencia de sus iniciativas constitucionales, enfatizando que «la justicia está por encima de los mercados», un comentario que solo avivó las llamas del nerviosismo económico.

Por otro lado, la doctora Sheinbaum y su equipo buscaban calmar a los mercados con un enfoque de «parlamento abierto» para discutir las reformas, tratando de proyectar una imagen de estabilidad y moderación. Sin embargo, este esfuerzo se vio saboteado por la insistencia del presidente en aprobar sus reformas de inmediato, exacerbando la caída del peso y el nerviosismo de los mercados financieros.

El punto álgido de esta semana de desencuentros se dio cuando el diputado morenista Ignacio Mier, en una declaración irresponsable, amenazó con que la nueva Legislatura del Congreso de la Unión aprobaría en septiembre las 18 reformas constitucionales rechazadas anteriormente, usando la mayoría de Morena. Este anuncio, junto con las declaraciones del presidente, que desestimaban la importancia de la estabilidad económica en favor de sus reformas judiciales, sumieron al peso en una espiral descendente, alcanzando los 18.33 por dólar.

El presidente López Obrador no solo contradijo públicamente a su sucesora, sino que además lanzó advertencias a las clases medias y a quienes calificó como «promotores del nerviosismo», insinuando posibles investigaciones de corrupción para aquellos que agiten los mercados financieros. Estas declaraciones incendiarias fueron vistas como un intento de intimidación, agravando aún más la incertidumbre económica.

Mientras la doctora Sheinbaum intentaba desesperadamente enviar señales de calma y continuidad institucional, el presidente saliente insistía en sus posturas confrontacionales, amenazando con un clima de inestabilidad que podría complicar la transición de poderes. Esta dinámica de tensión y desencuentros presagia una relación complicada entre el presidente saliente y la presidenta entrante, con la posibilidad de que estas fricciones se intensifiquen en los próximos meses.

Así pues, la primera semana posterior a las elecciones ha revelado no solo las diferencias estratégicas entre López Obrador y Sheinbaum, sino también el potencial para que estas diferencias se conviertan en un obstáculo significativo para la estabilidad económica y política del país. La transición de poder, que podría haber sido una oportunidad para consolidar un frente unificado de cara al futuro, corre el riesgo de convertirse en un escenario de confrontación y ruptura, algo que la historia del presidencialismo mexicano ha visto con frecuencia en el pasado.

LO QUE VIENE ESTA SEMANA

Este lunes, en las oficinas de Pemex, el ambiente será tenso. Todos saben que algo se cocina desde la Secretaría de Hacienda. Un equipo de esa dependencia se ha anunciado para hacer una revisión exhaustiva de la situación financiera de la petrolera, esa misma que ha sido el talón de Aquiles de los últimos gobiernos y que ahora preocupa profundamente a la próxima presidenta, Claudia Sheinbaum, y al todavía secretario Rogelio Ramírez de la O. Este último, desconfiado por naturaleza y con una relación más que tirante con el agrónomo Octavio Romero Oropeza, no deja espacio para dudas: algo huele mal en Pemex.

Dentro de la empresa, las apuestas están a la orden del día. La reciente victoria de Sheinbaum ha desatado las especulaciones sobre quién ocupará la dirección de Pemex. Los nombres que se manejan son de peso: Luz Elena González, Raquel Buenrostro, Lázaro Cárdenas Batel y Gerardo Esquivel. Este último es el favorito de los que desean un rescate real de la petrolera, pero también el menos querido por quienes prefieren seguir desangrándola para su beneficio personal.

Pero la atención no solo está en el cambio de dirección. La constructora ICA ha lanzado un reclamo monumental: mil millones de dólares por desacuerdos en la obra de la planta coquizadora de Salina Cruz. Pemex, en un principio, se negó rotundamente a pagar, alegando que las demandas están sustentadas en conceptos fantasmas, como la fluctuación del tipo de cambio. Sin embargo, el rechazo inicial ha sido seguido por un inesperado regaño desde Palacio Nacional. Extrañamente, el presidente López Obrador parece ser el más interesado en que se pague la suma antes de que deje el cargo, y la decisión recaiga en su sucesora.

Las sombras del poder y la corrupción no dejan de acechar a Pemex. El nombre de Javier Emiliano González del Villar resuena en los pasillos como el nuevo “rey del huachicol”, una figura tan temida como su predecesor, el general Trawitz. González del Villar, ahora director de Logística, se pasea en al menos tres Suburban blindadas, justificando una amenaza del crimen organizado que pocos creen. La cifra no miente: un aumento del 117 por ciento en el robo de combustibles durante este sexenio. Su cercanía con Juan Pablo Martínez Iglesias y Stephano Fonseca Andrade, ambos señalados por corrupción, completa el oscuro cuadro.

No menos importante es el caso de Alberto Velázquez, quien, según se dice, sobrevivió políticamente gracias a la creación de un puesto a medida por parte de Romero Oropeza, tras ser casi borrado del mapa por Ramírez de la O. Velázquez, ahora en la dirección de comercialización, maneja las ventas de todos los productos de Pemex, un poder que, como se sabe, implica mucho más de lo que se ve a simple vista.

Claudia Sheinbaum y Rogelio Ramírez de la O tienen razones de sobra para estar preocupados. El diagnóstico es claro: Pemex es un barco que hace aguas por todos lados. La revisión que se avecina promete ser minuciosa, y no es para menos. El futuro de la empresa, y quizás del país, depende de ello.

Este lunes también, Claudia Sheinbaum y López Obrador tendrán su primera reunión donde Claudia ya no será subordinada, sino la mujer que tomará el lugar de su mentor político, ante quien la Sheinbaum, tiene tres caminos posibles a tomar: La primera ruta, la más fiel al legado de su mentor, es la de la continuidad total con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador. La segunda, un ajuste estratégico de las reformas obradoristas para ganar legitimidad institucional. Y la tercera, una ruptura con el obradorismo para forjar un liderazgo propio.

Cada uno de estos caminos tiene sus propias trampas y recompensas. La decisión que tome Claudia Sheinbaum no solo definirá su presidencia, sino también el rumbo de una nación en búsqueda de certidumbre y progreso. La política mexicana, siempre enredada en su propio drama, se encuentra una vez más en un punto de inflexión, y todos los ojos están puestos en la mujer que tiene en sus manos la posibilidad de moldear el futuro del país.

En X @DEPACHECOS

Continuar Leyendo

Tendencias

Copyright © 2020 Conciencia Pública // Este sitio web utiliza cookies para personalizar el contenido y los anuncios, para proporcionar funciones de redes sociales y para analizar nuestro tráfico. También compartimos información sobre el uso que usted hace de nuestro sitio con nuestros socios de redes sociales, publicidad y análisis, que pueden combinarla con otra información que usted les haya proporcionado o que hayan recopilado de su uso de sus servicios. Usted acepta nuestras cookies si continúa utilizando nuestro sitio web.