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Estados Unidos y China: Tregua comercial a la guerra tecnológica

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Por Alfredo Jalife-Rahme (Cortesía de Sputnik Mundo)

La guerra comercial de Trump contra China obtuvo una tregua con un arreglo ‘deslactosado’ que mínimamente detuvo la batalla de las tarifas que beneficia a EEUU. China esperará el desenlace del ‘impeachment’ de Trump en el Senado y/o su reelección cuando se intensifica la guerra tecnológica por Mike Pompeo y se abre un nuevo frente en el Ártico.

Existe un patente fatalismo en los círculos estratégicos de Washington sobre la inevitable guerra de EEUU contra China plasmado en el teorema de la trampa de Tucídides y el memorándum Crowe del libro Sobre China de Kissinger.

En su libro Destinados para la Guerra, el politólogo y relevante consultor del Pentágono Graham Allison expone su teorema de la trampa de Tucídides: “Cuando una gran potencia amenaza para desplazar a otra, la guerra es casi siempre el resultado”.

En su polémico libro Sobre China, Kissinger, todavía muy cercano a Trump y a su yerno talmúdico Jared Kushner, desarchiva el célebre memorándum Crowe que versó antes del estallido de la Primera Guerra Mundial sobre la inevitabilidad de la guerra entre Gran Bretaña y Alemania y que ejemplifica “la rivalidad angloalemana como un augurio (sic) de lo que le puede esperar a EEUU y a China en el siglo XXI”.

Aquí no importan si tienen razón o no Allison y Kissinger, sino que representan más bien la moda pensante de los dos partidos reinantes de EEUU con sus respectivos estrategas que son auscultados por el presidente en turno.

En medio de su naufragio doméstico, debido a los avatares de su impeachment en el Senado, Trump consiguió dos resonantes triunfos comerciales de corte electorero: su acuerdo deslactosado de la fase uno con China, y su avallasador acuerdo T-MEC con Canadá y México que contempla utilizar para su reelección.

Trump exulta su logro comercial con China con propósitos propagandísticos, mientras ha levantado muchas cejas escépticas y asépticas sobre la implementación de la controvertida fase uno, no se diga si habrá una segunda fase.

Pareciera que a cambio del respiro que le concedió a Trump —debido a su flagrante intervencionismo desde Hong Kong hasta la provincia islámica de Xinjiang—, China prefirió absorber algunas pérdidas relativas a su inmenso PIB, que en términos de paridad de compra/poder adquisitivo ya rebasó a EEUU, mediante sus electoreras compras teledirigidas por 200.000 millones de dólares en dos años, mientras Trump mantenía el castigo de sus 360.000 millones de dólares en tarifas.

Así las cosas, después de dos años de estéril guerra comercial, las tarifas de EEUU a los bienes chinos serán del 19%, comparado al 3% de su inicio. Aquí pierde China.

Las fotos de la ceremonia en la Casa Blanca simbolizan el estado de las cosas. Cabe resaltar que no acudió el chino Xi Jinping y envió en su representación al viceprimer Liu He quien siempre estuvo a cargo de las negociaciones.

El rostro de Trump exultaba el triunfo, mientras la cara del viceprimer chino exhibía su distante perplejidad nada sonriente.

El triunfo de Trump es electoral coreográfico con poca sustancia, ya que no pudo someter a China, cuyos multimedia previnieron que no se trataba de “una victoria de un solo lado”, sino de un “win-win” (ganar-ganar).

China trató en la medida de lo posible de no apartarse de los axiomas de la OMC, del FMI y del G20.

Un día antes de la firma electoral coreográfica de Trump sobre el deslactosado acuerdo comercial con China, el pugnaz secretario de Estado y anterior director de la CIA, Mike Pompeo, intensificó la campaña contra Huawei ante los miembros del Grupo de Liderazgo de Silicon Valley —en el Commonwealth Club, de San Francisco— a quienes instó romper sus asociaciones con el Gobierno chino y sus empresas vinculadas.

En un ataque nada diplomático, dada la firma comercial del día después, Pompeo calificó a China de “verdadero Estado orwelliano” y refirió como ejemplo a seguir que “ninguno de nosotros hubiera instalado la tecnología soviética (sic)”.

Llama la atención que Pompeo aporte como ejemplo a la URSS cuando, en relación con el asesinato del icónico general iraní Soleimani ordenado por Trump, su primera reacción fue llamar a su homólogo ruso Lavrov para propiciar una “desescalada” en Oriente Medio.

Exageradamente emotivo, Pompeo exclamó ante el liderazgo tecnológico de Silicon Valley que “EEUU enfrenta un desafío de China que pide cada fibra (sic) de sus habilidades innovativas” y a quienes instó que “cooperar más con las agencias gubernamentales de EEUU” con el fin de “frenar a los militares chinos de usar nuestra propia innovación en contra nuestra”, por lo que “estaba alertando a sus aliados de los riesgos privados y la seguridad masiva en caso de estar conectados a la construcción de sus redes 5G por Huawei”. 

Quizá Pompeo ignore que no hace mucho varios gigantes de las joyas geoestratégicas de Silicon Valley —Google, Facebook y Microsoft—propusieron que el Pentágono controle la inteligencia artificial

Como si lo anterior fuera poco, una delegación del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU encabezada por Matt Pottinger, presiona a Gran Bretaña a deslindarse de la red 5G de Huawei, ya que de otra forma EEUU interrumpiría su compartición de datos de espionaje con Londres. 

Simone McCarthy, del portal South China Morning Post, aduce que “la próxima frontera de la batalla de EEUU/China es por el control global” —desde el mar del Sur de China hasta África—, donde el Ártico viene en primera línea

Según McCarthy, el Documento Blanco sobre el Ártico de 2018 que publicó China, donde se define como “un Estado casi (sic) del Ártico”, provocó escepticismo en Washington, ya que Pekín carece de “ambición militar”.

Nadie dice que es muy probable que la asociación estratégica de Rusia con China sea susceptible de conferirle su anhelado paraguas militar/nuclear/hipersónico a Pekín en el Ártico.

Nada menos que el fundamentalista evangelista sionista Mike Pompeo —quien se ha posicionado como el espantapájaros de Trump— arremetió contra China en el Consejo del Ártico por sus veleidades en el Ártico.

Pompeo fustigó la Ruta Polar de la Seda que pretende construir China en el Ártico, además de sus dos otros proyectos de Ruta de la Seda continental y marítima

Para el Pentágono, la presencia científica china en el Ártico —donde tratan de desarrollar un sistema GPS que cubra su polo— abre la vía militar a China, lo cual “incluye a sus submarinos”.

Trump hará lo imposible para bloquear el irredentismo chino en el Ártico, por lo que se puede interpretar su ofrecimiento de comprar Groenlandia con ese último fin.

El corredor chino en el Ártico y/o su proyectada Ruta de la Seda Polar dependen de la contribución de Rusia y la anuencia de los países nórdicos aledaños.

McCarthy cita al ruso Artyom Lukin, investigador de la Universidad Federal del Lejano Oriente, quien reconoce que “sin la participación china, será difícil conseguir mayores proyectos en el Ártico ruso (…) debido a sus inmensos costos y a su complejidad tecnológica”.

Para Lukin, “Rusia tiene todos (sic) los activos militares en el Ártico, todas las capacidades” cuando “China es solamente un huésped” cuyo valor reside en su voluntad de invertir.

Sea lo que fuere, el sutil avance de China en el Ártico ha puesto nerviosos a Trump y a su espantapájaros Pompeo.

A mi juicio, el caos, la confusión y las volteretas de Trump y Pompeo subrayan la desesperación estratégica de EEUU frente al doble ascenso y a la asociación de Rusia y China.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

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MUNDO

La realidad del Siglo XXI: Enfermedades que nos empobrecen, sistemas de salud arcaicos

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Por María Luisa Ramos Urzagaste //

Lo cierto es que el COVID-19 ha expuesto una cruda realidad: no estamos preparados para enfrentar pandemias, epidemias ni nuevas enfermedades. El mundo cruza los dedos para que China logre frenar su expansión. Pues en la mayoría de los países, los sistemas de salud están obsoletos y no son de acceso universal.

El mundo ha cambiado radicalmente en las últimas cuatro décadas. La globalización impulsada por el modelo neoliberal ha provocado un mayor consumismo, una creciente urbanización, un mayor hacinamiento, predominio de alimentos ultraprocesados, el sedentarismo va en ascenso, nuestra vida diaria no se concibe sin el uso de químicos y el aire que respiramos está contaminado.

Esta situación ha generado nuevas vulnerabilidades. Todo esto lleva a que los sistemas sanitarios actuales estén ingresando a una peligrosa zona de obsolescencia. Peor aún, estos sistemas (pobres) no son de acceso universal.

A pesar de ello, el mundo no toma conciencia de que ha ocurrido una especie de metamorfosis epidemiológica, y cada vez tienen más peso las enfermedades no transmisibles, crónicas, como las cardiovasculares y respiratorias crónicas, el cáncer y la diabetes. Han surgido nuevos males, contagiosos, a los cuales los humanos somos altamente vulnerables.

Si bien aún no se reportan casos de COVID-19 en Latinoamérica, el Caribe ni en África, no se debe relajar la vigilancia por el peligro de una expansión global.

Lo cierto es que el coronavirus ya es una especie de pandemia mediática que además está afectando a múltiples sectores como al turismo y el comercio. El FMI ha dicho que habrá una afectación económica.

¿QUIÉN PAGA LOS GASTOS?

Pero mientras los medios y las redes sociales se enfocan primordialmente en el coronavirus, en lo que va del año 2020, se han reportado más de 125 mil casos de dengue en las Américas. En Bolivia, Honduras, México y Paraguay hay más casos de dengue en las primeras cuatro semanas de 2020 que en el mismo periodo de 2019.

El pasado año, más de tres millones de casos de dengue fueron reportados en la región de las Américas, según informó la Organización Panamericana de la Salud (OPS). A Brasil le corresponde el 70% de afectados, con más de dos millones y más del 50% de las muertes. México reportó más de 268.000, seguido por Nicaragua, Colombia y Honduras con más de 100.000 afectados cada uno.

¿Pero quién asume los costos de los tratamientos? ¿Quién debería garantizar la salubridad del entorno? ¿Quién pierde cuando miles de ciudadanos no pueden ir a trabajar o tienen la salud deteriorada?

No, no es un virus el que mató a 41 millones de personas en 2019 en el mundo: según la OMS, las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardíacas, la diabetes y el cáncer, son responsables de más del 70% de todas las muertes anuales en el planeta.

La OMS advierte que, de continuar las tendencias actuales, habrá un aumento del 60% de los casos de cáncer en el mundo en el transcurso de los próximos dos decenios. El aumento mayor (81%) en el número de casos nuevos tendrá lugar en los países de ingresos bajos y medianos, donde las tasas de supervivencia actualmente son las más bajas.

En los países de América Latina, el cáncer es la segunda causa de muerte. En 2018, se diagnosticaron 3,8 millones de casos y 1,4 millones de personas murieron por esta enfermedad. La OMS dijo que “si las personas tienen acceso a la atención primaria y luego a los sistemas de derivación, es posible detectar temprano el cáncer, tratarlo eficazmente y curarlo”.

Los pronósticos no son alentadores: se prevé que para el 2030, en esta región, el número de personas diagnosticadas con cáncer aumentará un 32% y ascenderá a más de cinco millones de personas por año, debido a que la población está envejeciendo y a la exposición a factores de riesgo, entre otras razones.

A este lóbrego panorama se suma el VIH/SIDA, que mata a casi un millón de personas por año en el mundo. Desde el comienzo de la epidemia, 70 millones de personas contrajeron la infección y alrededor de 35 millones murieron. En la actualidad, 37 millones viven con VIH en el mundo.

NO NOS ALIMENTAMOS, SOLO ‘INGERIMOS’

Cada año, 600 mil personas mueren en América Latina y El Caribe debido a enfermedades relacionadas con la obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

La prevalencia de la obesidad en adultos en América Latina y el Caribe se ha triplicado desde los niveles que había en 1975 y afecta a casi un cuarto de la población. El aumento más considerable en adultos se observó en el Caribe, donde creció de 6% en 1975 a 25%, un incremento de 760.000 a 6,6 millones de personas.

El ritmo de la vida y los problemas hacen que las personas coman cualquier cosa. Comer no significa necesariamente nutrirse o alimentarse, tiene que ver más bien con el verbo ingerir, y a menudo consumimos productos muy procesados, que conducen al deterior de la salud, como la obesidad.

LA POBLACIÓN MUNDIAL ENVEJECE A MAYOR RITMO

Otro aspecto muy actual en la discusión de nuestros sistemas de salud es el referido a la atención de los adultos mayores.

Según la ONU, el envejecimiento de la población está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI, con consecuencias para el mercado laboral y financiero y la demanda de bienes y servicios así como para la estructura familiar y los lazos intergeneracionales.

Los países deben tomar previsiones. Para 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años y solo el 5,6% de la población mundial vive en países que, conforme a la legislación nacional, ofrecen una cobertura de los cuidados de larga duración a toda persona que los necesite.

Nuestros países son parte del 94% que no cuenta con esas atenciones y cuidados adecuados.

ENFERMEDADES DE CARÁCTER SOCIAL

En un informe de un relator especial de la ONU sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental, indicó que los estereotipos y la estigmatización en el marco de la comunidad, la familia, la escuela y en el trabajo socavan las relaciones saludables y desmantelan los entornos de apoyo e inclusión que se requieren para la buena salud mental y el bienestar de todos.

“La xenofobia y la intolerancia generan entornos emocionales y psicosociales hostiles y erosionan la calidad de las relaciones humanas, lo que genera desconfianza y desprecio en el seno de la vida social” y recomienda a los Estados formular políticas encaminadas a reducir o eliminar la toxicidad del entorno físico y psicosocial.

La reducción de las desigualdades es una condición indispensable para promover la salud mental y atenuar los principales factores de riesgo, como la violencia y la exclusión social.

Son tantos los millones de personas que sufren de depresión, ansiedad y otros trastornos que esta área de la salud es una de las mayores fuentes de ingreso de las empresas transnacionales farmacéuticas por ventas de ansiolíticos. Por ejemplo, en España son los medicamentos más vendidos.

Y es que hay un problema serio, de fondo: las políticas actuales de salud mental se han visto afectadas en gran medida por el predominio del modelo biomédico y las intervenciones biomédicas.

Dicho modelo, que rige desde el siglo XVIII, no corresponde a la realidad social, económica y ambiental del mundo actual.

El enfoque biomédico estima que cualquier patología tiene una única causa, de naturaleza estrictamente física, lo que conlleva a que se busca curar la dolencia mediante una manipulación quirúrgica o farmacológica.

Según el relator de la ONU, “ese modelo ha dado lugar no solo al abuso de la coacción en el caso de discapacidades psicosociales, intelectuales y cognitivas, sino también a la medicalización de las reacciones normales a las múltiples presiones de la vida, incluidas las formas moderadas de ansiedad social, tristeza, timidez, absentismo escolar y comportamiento antisocial”.

Este es un desafío importante para un modelo de salud pública que aborde nuevos problemas sociales, más allá del modelo biomédico reduccionista.

El relator concluye que “las tendencias mundiales apuntan a una proliferación de políticas y prácticas que socavan activamente los principios universales de derechos humanos o que aplican esos derechos de manera selectiva. (…) La falta de voluntad política para invertir de manera integral en salud mental y bienestar exacerba ese ciclo de discriminación, desigualdad, exclusión social y violencia”.

ENFERMEDADES QUE EMPOBRECEN

El siglo pasado, la humanidad logró avances importantes en el combate de enfermedades como la tuberculosis, el sarampión, la difteria, tos ferina, fiebre amarilla, polio, hepatitis, entre otras, mediante el uso de vacunas.

Pero la pobreza persiste y la insalubridad mata a millones con enfermedades que se pueden prevenir, si los Estados tomaran medidas adecuadas. Pese a los progresos históricos que se han hecho para reducir su carga mundial, las enfermedades transmisibles siguen siendo un importante problema.

La mitad de la población mundial, al menos, está privada de servicios de salud esenciales, según se desprende de un informe del Banco Mundial y la OMS.

Las prioridades han cambiado, hay enfermedades que se atienden como emergencia cuando en realidad se pueden prevenir si se promueve un sistema sanitario vigilado y fuerte.

En el informe quinquenal 2013-2017, la OMS dijo que “resulta totalmente inaceptable que la mitad del mundo aún carezca de cobertura para servicios de salud que son absolutamente esenciales” y propone que para 2017-2021 se priorice una cobertura sanitaria universal.

Asimismo, cada año hay un gran número de familias que se ven sumidas en la pobreza porque no pueden pagar de su propio bolsillo la atención sanitaria. La falta de acceso a los medicamentos es uno de los obstáculos más complejos para mejorar la salud.

LOS DESAFÍOS

Este comprimido panorama muestra lo lejos que estamos de los principios establecidos en la Constitución de la OMS referido a que “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Al ser las actuales enfermedades predominantes producto del mundo globalizado, de un sistema económico altamente consumista y por ende contaminador, los Estados deberían responder a sus ciudadanos con enfoques holísticos, adecuados a esta realidad.

Por esta misma razón, es clave que instituciones internacionales como la OMS y la OPS lideren los nuevos desafíos, desburocratizadas, guardando distancias con las transnacionales que lucran con la salud y defendiendo el bienestar de los más necesitados.

Es imperativo regular el monopolio que poseen las trasnacionales farmacéuticas con patentes sobre medicamentos, a favor de la población.

Hace falta superar no solo la visión reduccionista biomédica, pero también asumir el principio de precaución ante nuevas tecnologías, como la transgénica, que pueden exacerbar más la deteriorada salud de millones.

El involucramiento de las universidades públicas y centros de investigación es clave, pues quienes lideran hoy las investigaciones, el desarrollo de nuevas medicinas y enfermedades son las transnacionales farmacéuticas, en los sectores más lucrativos, buscando solo incrementar sus ganancias.

En algunos países, las movilizaciones sociales piden un incremento en el presupuesto que se destina a la salud, lo cual es justo, pero habría que ir más allá que eso, pues se trata de buscar un enfoque que no solo cure las enfermedades, pero también las prevenga.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

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Internet se convierte en tierra de nadie: Hackeo en la ciudad del pecado; golpe a la cadena hotelera MGM

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Por Jorge López Portillo Basave //

Las Vegas, la ciudad del espectáculo, la semana pasada presenció show de políticos y de hackeo; así es, además del debate de los precandidatos del Partido Demócrata a la Presidencia de los EUA y de los eventos paralelos del presidente Trump en dicha ciudad –de lo que comentaremos la próxima semana, también hubo un escándalo de Ciber-seguridad.

El jueves 20 de febrero, la empresa del juego y el espectáculo declaró que el verano pasado se había “detectado un acceso no autorizado a la nube en donde archivan la información de sus clientes”. Así las cosas, la mega empresa admitió que la información de visitas y otros datos de más de 10 millones de clientes había sido publicada en estos días, pero que era la misma que ya habían detectado como “hackeada” hace varios meses, como si eso fuese alivio.

Miles de mexicanos visitan cada año los lujosos casinos en Las Vegas. La lista de personalidades que desde nuestro país acuden a la ciudad del espectáculo es interminable y por ello valdría la pena que nos preguntemos cuántos de esos visitantes habrían sido expuestos por el hacker aún sin identificar. ¿Será americano, chino, ruso, coreano o iraní? Ya veremos y tal vez sepamos también qué políticos mexicanos andaban por esos lugares, la ventaja es que nos darán su celular y su correo electrónico para poder preguntarles si se la pasaron bien.

La información que se publicó en internet contenía datos personales, teléfonos, nombres y correos electrónicos. Entre los balconeados hay políticos, empresarios, artistas y claro gente menos famosa. Las propiedades del MGM no sólo incluyen el hotel de dicho nombre, sino una cadena de 29 hoteles y establecimientos en Las Vegas, con más de 80 mil empleados, eso sin contar las inversiones en Macao China.

Por lo pronto se supo que estaban los datos de altos empresarios de todo el mundo, quien sabe cuántos políticos mexicanos estarán en esa lista que ahora circula por la llamada “Dark Web”. Si usted visitó esos casinos en el 2019, le recomiendo cambiar su clave de correo electrónico y comunicarse al MGM para saber más sobre el asunto.

OTROS HACKEOS “CÉLEBRES”

En el 2018 el grupo hotelero Starwood admitió que sus sistemas habían sido hackeados afectando a sus cadenas hoteleras Sheraton, St. Regis, Marriot, Le Meridien, Westin y otras más del mismo corporativo. El número de clientes afectados fue de 383 millones de personas. La infiltración duró cuatro años y permitió acceso a nombres y cuentas de crédito.

En el 2014 se dio a conocer el hackeo más grande en la historia que afectó a 3 mil millones de cuentas de la empresa Yahoo. Seguramente pronto nos enteraremos de otras intromisiones electrónicas no autorizadas.

En septiembre del 2018 y en medio de las críticas por el uso de su plataforma para manipulación electoral en EUA y Reino Unido, el empresario creador y CEO de Facebook –Mark Zuckerberg-, tuvo que dar la mala nueva: “50 millones de personas fueron afectadas por el hackeo del servidor principal de su empresa. “Éramos muchos y pario la abuela”.

MALEWARE Y EL VIRUS CORONA

De acuerdo al “AV.BEST” de Alemania, cada día al menos 305 mil nuevas aplicaciones malignas son detectadas. Estudios de IBM Xforce, indican que en Japón y en los EUA, ciberpiratas han utilizado el pretexto del “Corona Virus” para enviar mensajes a víctimas que al abrir sus supuestas “recomendaciones de salud”, se infectan con los “virus” cibernéticos –maleware- de estos ladrones.

EUA ACUSA A CHINA DE HACKEO

Hace unos días y en medio de la crisis médica, el Departamento de Justicia de los EUA judicializó investigación contra cuatro militares del gobierno chino por haber hackeado en el 2017 a la empresa de crédito Equifax´s –una de las 3 empresas más grandes de información crediticia de ese país- a través de lo cual obtuvieron la información personal crediticia de más de 150 millones de personas. Según el gobierno americano, este es el robo de información personal más grande en la historia, habiendo afectado de una forma u otra a más de la mitad de la población de los EUA. Según el FBI, los militares chinos utilizaron 39 servidores distintos en 20 países para tratar de cubrir su rastro. Es importante señalar que los EUA han acusado a China desde hace años de utilizar ciber-ataques como parte de una herramienta militar de control.

Nuestro país no cuenta con una unidad especializada para organizar por país y tipo los ciber-ataques que suceden en contra de las IP y de las personas, de hecho los ataques se tratan de perseguir pero estamos muy atrasados, la verdad.

Pero si recurrimos a otros países veremos que en el 2019 en los EUA se identificaron más de mil ataques masivos por parte de grupos radicados en China que se infiltran en universidades, empresas y claro sistemas militares para obtener información personal y datos científicos o intelectuales. Naturalmente los grupos de inteligencia militar al servicio de los gobiernos son de muchas nacionalidades por lo que los rusos, los alemanes, los ingleses, los iraníes, los surcoreanos, dubaitíes y claro los israelíes.

Como dato curioso el grupo de hackers denominado “OurMine” con sede en Dubái, hace un par de semanas se infiltró en las cuentas de Twitter y Facebook de 15 equipos de la NLF –incluyendo a los 49´s de SF, a los Jefes de KC y a la propia NFL- para demostrar que son vulnerables, dicho grupo ha logrado infiltrar cuentas de otros grupos o personas importantes, como el correo electrónico del mismísimo director general de Google, siempre con el fin de exponer sus debilidades y sugerir mejoras a sus sistemas de seguridad.

NI EL “PENTÁGONO” SE SALVA.

El pasado 11 de febrero el Departamento de Defensa de los EUA envió a muchos militares y oficiales de alto rango, una carta informando que “había iniciado un monitoreo gratuito” de su información crediticia a consecuencia de una ruptura en la seguridad de la base de datos personales de miles de sus integrantes. Recomendó también revisar sus cuentas personales para verificar que no hubiese alguna actividad dudosa.

INTERNET TIERRA DE NADIE

Ante creciente hola de abuso de las redes sociales, algunos países se han puesto a regular no sólo el contenido de las redes sociales y del internet, sino a los gigantes dueños de las plataformas en donde circula la información de miles de millones de personas, quienes además de ser impunes sobre los abusos que se comenten en sus plataformas, ganan miles de millones de dólares por permitir el acceso y uso de las mismas, con lo que cabría preguntar si son, al menos un poco, corresponsables de los abusos que sistemáticamente se generan en sus “instalaciones” que se supone son supervisadas por su “Inteligencia Artificial”. La Unión Europea aprobó la semana pasada cambios en dichas regulaciones que afectan a un mercado de 500 millones de clientes potenciales, mercado que ninguna industria puede despreciar.

Con esto la Unión Europea se adelanta a los EUA en materia de regulación para el uso de los gigantes de las plataformas como Facebook y Google, entre otros, que desde EUA dominan el 73% del tráfico mundial seguidos muy de lejos por China, con plataformas que manejan el 18% y Europa en donde hay empresas locales que manejan el 4%. A pesar de que en Europa no hay grandes empresas de plataformas, sí hay una gran cantidad de fabricantes de software y hardware

En EUA se está gestando un movimiento de legisladores para erradicar la inmunidad que las empresas de comunicaciones digitales han mantenido, velo jurídico que no goza ningún otro medio de comunicación. Pero la parálisis legislativa por el pleito del Partido Demócratas vs Trump, ha hecho muchos temas importantes –incluido éste-, se queden en la “bandeja de tareas pendientes”. No hay que olvidar que los gigantes de la comunicación cibernética también tienen a sus aliados en los pasillos del capitolio en Washington quienes usan dichas redes para publicitarse con sus electores o atacar a sus contrarios impunemente, gracias a dicho velo jurídico que podría desaparecer.

Como sabemos, en China el control sobre el uso y abuso de las redes es otra historia, ahí los gigantes de la industria occidental “se arrodillan” ante el dragón, por lo que los excesos que se dan en los países capitalistas, son evitados por los abusos del Estado omnipresente o la falta de libertad, como usted quiera leerlo. En China el gobierno decide qué y cómo se deben publicar los contenidos en las plataformas de internet, o haces lo que quiere el Partido Comunista o no puedes participar en el mercado de dicha nación; como dice Zhenli Ye Gon…“o coopelas o cuello”.

En México poco se ha hecho en la materia, en especial porque nuestras instituciones se arrodillan ante las empresas extranjeras, hoy igual que ayer por malinchismo o por corrupción para recoger las monedas que les tiran al piso los “empresarios” que saben el valor de la dignidad de nuestros representantes comerciales.

LOS SATÉLITES COMO PARTE DEL JUEGO DE LA CIBER TECNOLOGÍA

Una parte muy importante de los servicios de internet y de información pública o privada, en especial la de uso militar, se transmiten a través de la red satelital. Hace un par de semanas le gobierno ruso posicionó y alineó sus nuevos satélites espías Cosmos 2542, a unas millas del satélite espía Norte Americano NRO KH11. Esta maniobra ha puesto en alerta a los militares de nuestro país vecino, por las acciones del espionaje o acoso que dicho satélite ruso puede hacer al estar sincronizado y a poca distancia del equipo norteamericano, lo que parece haber abierto la nueva etapa de la guerra de las galaxias en la que el gobierno de Beijing y de Moscú podrían estar jugando del mismo lado.

EL PASAPORTE CIBERNÉTICO UNIVERSAL

El columnista y cibernauta Casey Newton, se pregunta si algún día necesitaremos “pasaporte” para navegar en internet, así como en su tiempo al final de la Primera Guerra Mundial, se acordó en la Liga de Las Naciones –después ONU- el uso del pasaporte, mismo que había sido inventado por el Rey Enrique V de Inglaterra allá por el año de 1414. Seguramente en un par de años y con el pretexto de la seguridad, será obligatorio el uso de identificación oficial emitida por los gobiernos para acceder a la “Web”. ¿Usted qué opina?

Agradezco a usted por hacer favor de leer esta aportación y a este medio que me brinda la oportunidad de llegar hasta su persona. 

Dios nos bendiga, que es lo mejor que uno puede desear. Para cualquier comentario sobre la presente agradezco me contacte a columnadeopionionjlpb@gmail.com

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MUNDO

El virus chino se extiende por el mundo: Coronavirus podría ser un arma biológica, según algunos científicos

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Cortesía de Sputnik Mundo //

La creencia de que el virus fue contagiado en un mercado de productos exóticos del mar o animales fue rechazada por la Organización Mundial de Salud y ahora muchos científicos de prestigio internacional han lanzado la idea que el virus fue el resultado de la bioingeniería

El creador de Ley contra el terrorismo y armas biológicas de 1989, Francis Boyle, fue más explícito en su conclusión declarando que “el coronavirus de Whuhan es un arma ofensiva de guerra biológica”. Boyle, que es especialista en leyes internacionales de la Universidad de Illinois, afirmó durante una exclusiva entrevista con Geopolitics and Empire que “la Organización Mundial de Salud (OMS) sabe perfectamente qué es lo que está pasando en Wuhan“.

Por supuesto, los medios de comunicación globalizados ignoraron esta información pues se hallan envueltos en su campaña anti-China siguiendo las pautas del Departamento de Estado interesado en sacar ventajas económicas de la tragedia que vivía el pueblo de este país azotado por el coronavirus 2019-nCoV.

Resulta que precisamente en Wuhan, donde viven 12 millones de personas, está funcionando uno de los más sofisticados laboratorios biológicos del máximo nivel de bioseguridad 4, Wuhan BSL-4, perteneciente al Instituto de Virología de Wuhan, que experimenta con agentes biológicos que representan un alto riesgo individual de contagio.

Este laboratorio trabaja con los patógenos más peligrosos del mundo, incluyendo varios coronavirus, como SARS-CoV (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave), MERS-CoV (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente) y muchos otros tipos de virus bajo la supervisión no solo del Gobierno chino sino de la misma OMS.

El laboratorio BSL-4 fue puesto en funcionamiento después de la epidemia SARS en 2003 que ocasionó 750 muertes y 8.000 personas resultaron infectadas, llegando el índice de muerte al 10%. Según las publicaciones Natural Research Journal, The Lancet Infectious Diseases, y Journal of Medical Virology, el laboratorio de Wuhan se convirtió con el tiempo en un lugar preferido de los virólogos de todo el mundo y en especial, de EEUU, Canadá y el Reino Unido debido a su clima húmedo y caliente que representa condiciones ideales para el desarrollo natural de los más peligrosos patógenos y la existencia de una naturaleza llena de animales e insectos exóticos.

De acuerdo con la publicación rusa, Svobodnaya Pressa, el coronavirus 2019-nCoV fue conocido por primera vez en 1965, pero recién en 2015 el Departamento de Justia de EEUU otorgó la patente № 10130701 para este virus al Instituto de Pirbright (Reino Unido), especializado en prevenir y controlar enfermedades transmitidas de animales al hombre.

El patógeno chino QX descubierto en la mitad de los 90 del siglo pasado fue tomado como base para el coronavirus 2019-nCoV. Al convertirse China en el lugar preferido de los virólogos europeos, canadienses y estadounidenses debido a sus avances en la investigación de las enfermedades contagiosas y la creación de las vacunas para prevenir y combatirlas, la OMS autorizó la transferencia del patente del 2019-nCoV al laboratorio de Wuhan BSL-4.

De allí podemos deducir que no solamente los científicos chinos tenían acceso a este patógeno que podía mutar durante los experimentos, sino también los virólogos norteamericanos, británicos y canadienses. En 2018, en el sur de China, los virólogos descubrieron 89 nuevos coronavirus procedentes de murciélago, según la revista norteamericana Journal of Virology (13 de junio 2018) que tenían el mismo receptor que el CoV-MERS.

Pero lo interesante fue que aquella investigación fue financiada tanto por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China como la USAID (colaboradora abierta de la CIA) y el Instituto Nacional de Salud de EEUU, que siempre compartió información sobre los avances en la investigación sobre enfermedades infecciosas y armas biológicas con el Pentágono.

La Facultad de Virología de la Universidad de Duke de EEUU también está envuelta en el estudio del coronavirus 2019-nCoV en cooperación con la Universidad de Wuhan donde comenzó la epidemia de este nuevo coronavirus. Resulta que la Universidad de Duke tiene un proyecto conjunto con Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) perteneciente al Pentágono. Este proyecto se llama Programa de P3 Prevención de Pandemias de Duke. La DARPA es responsable por el desarrollo de nuevas tecnologías para el uso militar incluyendo la guerra biológica.

El Instituto de Virología de la Universidad de Wuhan también ha participado desde 1980 en varias ocasiones en la investigación de los coronavirus junto con el Instituto de Investigación Médica para Enfermedades Infecciones del Ejército de EEUU, incluyendo la elaboración de vacuna para CoV-SARS en los años 90. Este instituto fue considerado, hasta su reciente clausura por no seguir los procedimientos de seguridad por su personal, un laboratorio principal del Pentágono en temas de defensa biológica.

Pero no solamente los científicos militares de EEUU estaban activos en Wuhan, sus colegas de Alemania y Japón tomaron parte también en los estudios de los coronavirus en el Instituto de Virología de la Universidad de Wuhan.

Llama la atención la estrecha colaboración de una de las agencias más sofisticadas del Pentágono responsable de la investigación, desarrollo y pruebas de las nuevas armas, incluyendo las biológicas con los científicos de del BSL-4 de Wuhan. El uso de estas armas biológicas durante la guerra en Corea y Vietnam y sus consecuencias están afectando hasta hoy día a estos pueblos.

No hay que olvidar que la DARPA, creada en 1958, era producto de la Guerra Fría que después de la disolución de la URSS tomó otras formas convirtiéndose ahora Rusia en el nuevo enemigo de EEUU a pesar de ser un país capitalista. El Pentágono, según Francis Boylem ha gastado entre 1990 y 2018, 100.000 millones de dólares en armas biológicas en cuyo estudio han estado participando más de 13.000 científicos norteamericanos con la colaboración de miles de sus colegas canadienses y británicos.

Actualmente, el Departamento de Defensa tiene más de 400 laboratorios en el extranjero de nivel de bioseguridad BSL-3 y 4, especialmente en los expaíses socialistas que están rodeando a Rusia. La periodista de investigación búlgara Dilyana Gaytanjieva denunció en 2018 que “el Pentágono está desarrollando virus mortales en 25 países a través del Programa de Cooperación Biológica haciendo hincapié especialmente en desarrollo de insectos asesinos”.

Precisamente, la DARPA es la encargada del Programa Insectos Aliados en colaboración con las universidades de Texas, Pensilvania, Ohio y el Instituto Boyce Thompson de Nueva York, para el cual tiene un presupuesto de 47 millones de dólares.

Richard Guy Reeves, del Instituto Max Plank para Biología de la Evolución (Alemania), afirmó en las páginas de la revista Science que la “DARPA está creando insectos para transportar virus siendo un nuevo tipo de armas biológicas”. El proyecto plantea insertar virus modificados genéticamente en tres tipos de insectos: pulgas, chicharras y aleuródidos. En respuesta a la información de la revista Science, el director del programa de la DARPA Insectos Aliados, Blake Bectine declaró que el programa fue creado “para proporcionar nuevas capacidades de protección a EEUU”.

El hecho de que varios virólogos del Pentágono y sus colegas de Canadá, Reino Unido, Japón, Alemania estaban haciendo sus estudios respecto a los coronavirus en el laboratorio BSL-4 de Wuhan, abre la posibilidad de la filtración deliberada del 2019-nCoV ya manipulado por la mano de científicos, teniendo en cuenta la historia del uso de virus por EEUU como armas biológicas o por un descuido de los virólogos chinos. Tampoco hay que olvidar que, según Alan Cantwell, desde hace más de 40 años los virólogos habían estado tratando de modificar genéticamente los coronavirus tanto en laboratorios militares como en los civiles para elevar virus a nivel de armas biológicas. Ya en 1987, unos 107 virólogos estaban dedicándose a esta tarea. (Global Research, 25 de enero, 2020).

Entonces, no sería nada rara la idea de experimentar con coronavirus durante el apogeo de la guerra comercial entre EEUU y China para socavar a este país asiático económica y humanamente ya que es el mayor competidor de Norteamérica. La actual dislocación económica y social de China favorece a Washington. El secretario de Comercio de EEUU, Wilbur Ross ya reconoció este hecho abiertamente en una entrevista con Fox News recalcando que el virus podría ayudar a la agenda América Primero, afectando a China económicamente y “así haría acelerar el retorno de los empleos a América del Norte”.

Donald Trump en su Discurso Anual sobre el Estado de la Nación también enfatizó que “los enemigos de la América están retrocediendo, la fortuna norteamericana está creciendo y el futuro de América se vislumbra radiante”.

También llama la atención el hecho que mientras los científicos chinos y rusos dicen que tomaría más de ocho meses crear la vacuna para 2019-nCoV, el director del Centro de investigación y Elaboración de Vacunas en NIH, Barney Graham, anunció que tal vacuna ya existe y fue creada a base de las vacunas para CoV SARS y Co MERS. Lo único que falta es obtener la aprobación de esta vacuna por las autoridades federales de EEUU.

Todo esto significa que el coronavirus 2019-nCoV no es algo nuevo y fue elaborado hace tiempo e inclusive se sabe cómo detenerlo, pero por algunas claras razones geoestratégicas globales, EEUU prefiere demorarse en ayudar a China a combatir esta pandemia que ya se ha cobrado más de mil 018 vidas a nivel global, de las cuales 974 eran ciudadanos chinos, y dejó infectados a 43 mil 138 personas, de los cuales 42 mil 667 son habitantes de China (John Hopkins CSSE, 11 de enero 2020).

(*) Cortesía de Sputnik Mundo

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