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Terminó el sueño para Charros

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Vuelacercas, por Salvador Cosío Gaona //

Charros nos deja para recordar de esta campaña momentos memorables, destellos importantes de gran beisbol, triunfos contundentes, lucimiento, buenos momentos tanto a la ofensiva como en la defensa, poderío de su batería.

El equipo de Jalisco tuvo un sueño que feneció la noche del pasado viernes 10 de enero al quedar eliminado de la contienda por el título de la campaña 2019-2020 de la Liga Mexicana del Pacífico LMP, el máximo circuito beisbolero profesional jugándose en otoño-invierno, tras sucumbir dolorosamente 4 carreras a 3, al no poder preservar la ventaja de 1 anotación con la que llegaron al cierre del cotejo ya que los rivales les endilgaron dos rayitas en la pizarra y la regularmente poderosa ofensiva albiazul no logró superar el tremendo cerrojo que les impuso el lanzador ligamayorista Héctor Velázquez enviado por Cañeros a preservar su triunfo, quedándose así en blanco en esa última oportunidad para remontar en el último y decisivo séptimo juego del espectacular serial que sostuvo con Cañeros de Los Mochis, quienes terminaron imponiéndose por 4 juegos a tres para ser ellos los que accedieran a la etapa de semifinales donde se verán las caras con los Tomateros de Culiacán.

El conjunto albiazul jalisciense hubo de dejar en el olvido su sueño de convertirse en bicampeón luego de haber alcanzado el título en la temporada 2018-2019. Esta vez no le dio para más y ya será en una posterior entrega que habrá oportunidad de analizar lo realizado por Charros de Jalisco a lo largo de las dos fases de lo relativo a su preparación, el roster con que llegó a la postemporada, y el desempeño de cada uno de los peloteros y el cuerpo técnico.

Por ahora, quisiera señalar y destacar dos situaciones que no podemos perder de vista pese a la dolorosa eliminación: que si bien el equipo dirigido por Roberto “El Chapo”  Vizcarra, fracasó en su intento de retener la corona como máximo monarca de la LMP, su campaña debe considerarse como aceptable, habiendo culminado su trabajo estamentados en el tercer sitio global conforme a la suma de puntos obtenidos en las dos vueltas (ocho en la primera fase al quedar en tercer lugar y siete en la etapa complementaria al ubicarse en el cuarto sitio del standing), totalizando 15, mismas unidades obtenidas por Naranjeros y Tomateros, pero finalmente colocados en el tercer escaño global conforme a los criterios de desempate.

Ciertamente el roster de la novena jalisciense con el que se presentó a la etapa de postemporada lucía sumamente sólido en cuanto a defensa de todas las áreas del cuadro y prados, quizá teniendo al más consolidado y poderoso de toda la historia moderna de Charros en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), pero encontró problemas para armonizar la capacidad de su cuerpo de lanzadores, ya que teniendo suficientes serpentineros hábiles para fungir de abridores no pudo superar un desequilibrio en el staff que les hizo perder juegos importantes debido a la ineficacia de los monticulistas de contención, preparación de cierre y cerrojo. Pero ese será un tema que, como ya mencionaba, habremos de revisar a detalle en una entrega más adelante.

Nos quedamos con lo que ha sido para este equipo un soporte fundamental que se sigue consolidando día con día, el apoyo incondicional de su noble afición que le sigue y respalda registrando una asistencia regular a los juegos a lo largo de la temporada e incluso llenando el estadio en algunos encuentros como se pudo observar en los playoffs.

Ahora bien, de la serie que cumplieron los Charros de Jalisco y Cañeros de Los Mochis, no podemos dejar de advertir que fue la más equilibrada conforme a los otros enfrentamientos que se registraron en la etapa de cuartos de final, siendo  favorable el resultado para el conjunto sinaloense que logró en el último de los siete cotejos disputados el anhelado triunfo número cuatro que le redituó con su boleto para colarse a las semifinales.

Fueron siete verdaderas contiendas de alto nivel las que sostuvieron los conjuntos de Charros y Cañeros, tanto en el estadio zapopano como en el Emilio Ibarra Almada del municipio sinaloense, llegando al grado de haber obligado un último cotejo para definir al ganador que continuaría en la lucha por el título y que como ya se conoce resultó ser el equipo mochiteco.

Hay que recordar que aunque no sin sobresaltos y debiendo extremar esfuerzo al final del cotejo para asegurar el resultado los Charros vencieron a Cañeros en el primer evento del serial efectuado en Zapopan al son de cinco carreras a dos, mostrando capacidad y eficacia en general, tanto en la labor defensiva como produciendo las anotaciones necesarias para respaldar a los lanzadores que con alguna excepción cumplieron muy bien con su tarea, más en el segundo enfrentamiento ocurrido también en la ex Villa Maicera enseñaron desequilibrio en la defensiva así como ineficacia en el pitcheo de relevo resultando insuficiente la actividad ofensiva al sucumbir cinco carreras a 11.

El 5 de enero, al continuar la contienda en el estadio Emilio Ibarra Almada en Los Mochis, los Charros lucieron muy bien venciendo a los sinaloenses por cinco carreras a tres, pero al día siguiente fueron feamente apaleados con récord de 14-3 en una noche de gatos negros, además de perder el martes 7, aunque en esa ocasión por 6-3, siendo evidente en ambos cotejos la falta de bateo oportuno para respaldar al pitcher abridor en turno,  además de que salvo algunas excepciones los serpentineros relevistas quedaron a deber.

Una vez de regreso en casa los Charros supieron sobreponerse en un juego que significaba la eliminación de haber resultado con una derrota, pero pudieron con la presión y lucharon con un juego donde el marcador les fue adverso desde temprana hora al comenzar perdiendo por tres carreras para terminar imponiéndose por 13 carreras a 5 para forzar el último y definitivo séptimo enfrentamiento que a la postre resultó altamente doloroso, pues a pesar de haber llegado con una anotación de ventaja al último inning, se terminó perdiendo el juego por cuatro carreras a tres.

Tras haber eliminado al campeón Charros de Jalisco que se quedó en el camino rumbo al bicampeonato luego del doloroso descalabro en su propia casa, el estadio de la colonia Tepeyac en Zapopan, los Cañeros habrán de verse las caras en la siguiente etapa con Tomateros de Culiacán, que serán sus adversarios deportivos en la semifinal; un equipo que habiendo desplegado una campaña bastante sólida en la etapa regular arribó a la  fase complementaria del certamen en busca del título ubicado en el cuarto peldaño de la tabla y por ello debió de enfrentar a los Águilas de Mexicali, a quienes se impuso con cierta tranquilidad mostrándose como un conjunto mejor estructurado y seguramente no será un rival a modo para sus coterráneos en la contienda semifinal.

TRISTEZA Y DESAZÓN
No se puede negar que existe tristeza y desazón entre la fanaticada de los Charros por no haber conseguido el anhelado objetivo de seguir avanzando en la ruta por el bicampeonato. Es cierto que acorde a su roster de peloteros de excelente calidad que estuvieron administrando, no se esperaba que fuesen eliminados y mucho menos de manera tan prematura en la postemporada, pero indudablemente la gente no debe sentirse defraudada por el trabajo de su equipo.

Queda mucho por analizar, seguramente la directiva ya estará haciendo lo propio para sacar conclusiones y habrá también ese periodo para corregir lo necesario en espera de que Charros sea de nuevo un equipo competitivo que nos brinde una mayor satisfacción en la próxima temporada de la LMP. Por lo pronto, terminó el sueño para Charros, pero empieza desde ahora la tarea de la directiva de cara a la próxima campaña.

E-mail: opinión.salcosga@hotmail.com

Twitter: @salvadorcosio1

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Beisbol

Inicia el Spring Training: ¿Cuántos mexicanos se quedarán en la MLB?

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Vuelacercas, por Salvador Cosío Gaona // 

Con el duelo entre Royals de Kansas City y Rangers de Texas, en el que se impusieron los texanos por 5 carreras a 4 el pasado viernes 21 de febrero, se puso en marcha el Spring Trainning  de la Major League Baseball (MLB), es decir, la etapa previa al arranque formal del inicio de la temporada 2020 de las Grandes Ligas, en que los peloteros de los 30 distintos conjuntos que conforman las divisiones Este, Central y Oeste tanto de la Liga Nacional como de la Liga Americana procuran mostrarse en su mejor forma para aprovechar la oportunidad de conseguir un lugar en los rosters titulares de los equipos.

A esta fase de la campaña por venir acuden tanto los peloteros estelares, y los que ya tienen contrato firmado con cada organización, así como los que han sido también ya enrolados pero con un convenio para figurar en las sucursales de ligas menores de cada equipo, y además un importante número de jóvenes peloteros -en su mayoría porque también hay veteranos- que acuden como invitados en los diversos campos de preparación con la esperanza de ser del interés de alguno de los visores, cuerpo técnico o directivos para una eventual contratación.

El Spring Training, esta etapa de entrenamiento y adecuación físico-atlética así como afinamiento técnico de los beisbolistas en sus diversos escuadrones, se organiza en dos grupos, que son la Cactus League (Liga del Cactus, en Arizona) y la Citrus League (Liga de los Cítricos, en Florida).

Habrá que decir que en los campos de entrenamiento en ambas ligas primaverales hay un puñado de peloteros mexicanos, muchos de ellos ya con contrato en la mano con sus respectivas organizaciones de Grandes Ligas, otros aún esperando la oportunidad de ser cooptados sea para tener la posibilidad de estar en el roster titular o el ampliado de 25 y 40 personas cada uno o aún sea con contrato con los equipos de liga menor o sucursales de las organizaciones de la clase mundial.

A reserva de afinar a detalle la lista, ya que suele ocurrir que arriban posteriormente o habiendo iniciado las tareas de entrenamiento previo en el Spring Trainning, existe un listado básico de beisbolistas mexicanos que están ahora en los diversos campos y estadios de la pretemporada de las ligas mayores y son:

Aarón Jacob Sánchez, José Luis Hernández Urquidi, José Roberto Osuna Quintero, y Humberto Castellanos (Astros de Houston), Oliver Pérez Martínez (Indios de Cleveland), Gerardo Carrillo, Julio César Urías Acosta, y Víctor Aarón González (Dodgers de Los Ángeles), Jason Mathew Vargas y Víctor Teodoro Arano Armas (Phillies de Filadelfia), Luis Enrique Cessa Gasperín (Yankees de Nueva York), Giovanny Gallegos, Jesús Cruz Sustaita, Alexander Wilson y Carlos Soto (Cardenales de San Luis), Andres Clemente Muñoz y Gerardo Reyes Ramírez (Padres de San Diego), Sergio Francisco Romo (Mellizos de Minessota), Joaquim Augustine Soria Ramos, y Khristofer Adrian Davis Alarcón (Atleticos de Oakland), Alexander Brady Verdugo y Joey Meneses (Medias Rojas de Boston), Anthony Michael Rendón, y Julián León  (Serafines de Anaheim), Luis Urías Figueroa (Cerveceros de  Milwaukee), Ramón Urías Figueroa (Orioles de Baltimore), Miguel Aguilar (Diamondbacks de Arizona), Manuel Bañuelos (Marineros de Seattle), Daniel Duarte (Rojos de Cincinnati), Francisco Ríos, y Sebastián Elizalde  (Mets de Nueva York), José Santiago Chávez (Marlines de Miami), Alejandro Kirk (Azulejos de Toronto), Isaac Paredes (Tigres de Detroit), Bernardo Sebastián Zavala (Medias Blancas de Chicago), Jesse David Chávez ( Rangers de Texas), y Luis Javier Guerra Díaz (Nacionales de Washington).

Destacando peloteros como Roberto Osuna, Sergio Romo , Anthony Rendón, Joakim Soria, Oliver Pérez, Jason Vargas, Jesse Chávez y Khris Davis, así como otros que, aunque bisoños aún, ya han mostrado su calidad jugando en gran carpa como Víctor Arano, José Urquidi, Julio Urías, Andrés Muñoz, Gerardo Reyes, Alex Verdugo, Luis Cessa, Giovanny Gallegos entre otros, así que es de esperar sean muchos los que se consoliden y permanezcan en el béisbol de clase mundial.

En su momento, ya estaremos brindando detalles del desempeño de los peloteros mexicanos en la pretemporada de las Ligas Mayores generando una prospectiva de cuál será el status de ellos, para conocer quiénes se quedarán porque tienen contrato firme, están en excelente condición físico atlética, y otros que aún teniendo contrato por alguna diversa razón deberán cursar algún proceso previo antes de participar de lleno en la campaña 2020, conociéndose a aquellos que quizá puedan seguir con sus organizaciones convocantes pero jugando en ligas menores y también a saber de los que no tendrán espacio ni siquiera en las granjas de los equipos de las grandes ligas y deberán regresar al béisbol veraniego de México y esperar otro momento para volver a procurar la oportunidad de enrolarse en el mejor beisbol del orbe por equipos, aunque otra opción para ellos podría ser el béisbol oriental.

Por otro lado, cabe mencionar que en el Spring Trainning la expedición de República Dominicana cuenta con peloteros en todos los equipos, y es la más amplia entre los países que exportan su talento a los complejos ubicados en Arizona y Florida, con un total de 227 jugadores, rebasando incluso la cifra de 2019, que rondaba los 206.

Dominicana, Venezuela y lógicamente los Estados Unidos de América, son los únicos países que cuentan con jugadores en las 30 divisas en esta oportunidad.

Se sabe que son muchos los talentos jóvenes que marcan el paso en la MLB, tanto en el montículo, como con el guante y en el plato, pero que ninguno llama tanto la atención más que Juan José Soto, el precoz artillero de los Nacionales de Washington.

Soto cumplió 21 años de nacido en plena Serie Mundial, una refriega en la que fue protagonista y de la que guardará para siempre el anillo de los campeones.

A los 20, tan solo, sacó 34 pelotas de parque, llevó 110 anotaciones a casa, dejó un OPS de .949 y puso un WAR de 4.9 según Baseball Reference.

Se supone que a su edad debería estar completando su formación en Triple A. Él prefiere repartir tablazos y salir en búsqueda de otro clásico de otoño con los Nats.

A Wander Franco, nacido en Baní, hace casi 19 años, se le señala como el mejor prospecto.  Franco es campocorto, pertenece a los Rays de Tampa Bay y batea como los buenos. Todavía le falta para asistir a su graduación como bigleaguer. MLB Pipeline vaticina que eso sucederá en 2021. Mientras llega ese momento, él castiga sin piedad a los contrarios.

En 2019 pasó por las ligas del Medio Oeste y Florida. Terminó en Clase A avanzada. Dejó promedios de .327/.398/.487, con 27 tubeyes, 7 triples, 9 jonrones y 18 bases robadas. Por la proyección que hacen los scouts, es el número uno entre todas las nacionalidades en el más reciente ranking de prospectos publicado por MLB.com.

E-mail: opinión.salcosga@hotmail.com

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Cosas difíciles de explicar: ¡así es el beisbol!

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Opinión, por Juan Raúl Gutiérrez //

A principios del mes corriente, el equipo de Tomateros de Culiacán, representando a México en la Serie del Caribe, fue eliminado del torneo al ser derrotado por el equipo venezolano por 1 carrera a 0; a pesar de que los nuestros marcaron 9 hits y la escuadra sudamericana 2, es decir, a pesar de haber conectado con doña Blanca faltó el bateo oportuno que trajera carreras y tratando de encontrar una respuesta al fracaso deportivo sufrido por “los culichis” la respuesta que encontré en numerosas personas que tienen mucho tiempo viendo este deporte fue: ¡Así es el béisbol!

Obvio que mi mente rechazó en automático esa respuesta por considerarla bastante simplona por decir lo menos, ya que existirá alguna respuesta fundamentada al porqué no se obtuvieron las carreras necesarias para el triunfo; la respuesta de ¡así es el béisbol, equivale a la contestación de algunos padres de familia cuando no encuentran respuesta fundada a los cuestionamientos del hijo: “porque lo digo yo”, o la que te dan en alguna religión cuando el cuestionado no encuentra cimientos sólidos para responder y dicen “es un dogma de fe”, ¿cómo es posible que un equipo pegando el 300 o 400 por ciento más hits que el contrario -que solo hizo dos-, no haya marcado en la registradora y el otro si? Otra vez la respuesta es: ¡Así es el béisbol!

Al entrar a la polémica llegó a mí la nostalgia por mis clases de física y recordé a mi profesor Paulino, docente de excepción, aficionado del béisbol y fiel seguidor de los Dodgers de Valenzuela, Cey, Garvey, Yeager, Pedro Guerrero y otros tantos inolvidables con La Sorda al mando.

Paulino al impartir su cátedra y explicar la “Teoría de la actividad” desarrollada por Leontiev o la “Didáctica del movimiento” de Kurt Meinel, o la Motricidad de Rigal, o los estudios que a este tema hicieron Paoletti, o Michel Portman, nos decía -palabras más, palabras menos- referente a la acción del bateo: “Miren jóvenes, para materializar el verbo batear se necesita que exista una combinación de ejercicios de fuerza-velocidad, resistencia y flexibilidad, así como coordinación de los movimientos, así como la capacidad diferenciadora del sistema nervioso central de los jugadores y de velocidad de reacción”.

Continuaba “de esta forma encontramos que la característica primordial de “batear” se refiere a la capacidad que tenga tal o cual bateador de controlar su sistema neuromuscular con objeto de dominar para vencer una resistencia externa, mientras más rápido suceda esta acción se obtendrán mejores resultados todo esto dentro del radio de una eficaz coordinación motora”.

Efectivamente, esta capacidad de coordinación de los procesos nerviosos es susceptible de desarrollar con entrenamiento con el objeto de uniformar de manera aceptable el momento de hacer contacto con la pelota en una relación tiempo-espacio.

Según los expertos como Pedro Gil Madrona, Onofre Ricardo Contreras Jordán e Isabel Gómez Barreto, apuntan que con el tiempo necesario de estar practicando combinaciones motrices se logrará controlar a nivel cortical los enlaces verticales y horizontales de aquellos procesos nerviosos ya señalados, a fin de cuentas, lo que se busca es que nuestro bateador adquiera un mayor nivel de agilidad al momento de contestar un lanzamiento realizado por el pitcher.

Me gustaría imaginar que éstas y otras muchas cosas les enseñan los coaches a sus jugadores en los entrenamientos, quiero pensar que también les dicen “Muchachos el batear también depende de las características de los lanzamientos de los pitchers rivales así que debemos estudiar mucho para ajustar a tiempo y lograr un buen sistema de referencias en la correlación espacio temporal del movimiento del lanzador acorde al tipo de pitchada”, con esas o con las palabras que se acostumbren.

¿Será esto posible? Claro, los managers y jugadores saben a qué pitcher van a enfrentar y cuáles son sus lanzamientos favoritos.

Seguramente a los bateadores les dirán que durante la posición de batear deben mantener un buen balance que el peso del cuerpo deberán repartirlo entre sus piernas, como deben agarrar el bate, que sus manos deben estar próximas al hombro trasero, comentarán de la inclinación correcta de las rodillas, les indicarán sobre la posición flexionada ligeramente al frente, de la espalda, les recordarán sobre la alineación de los hombros, no olvidarán mencionarles respecto de la barbilla y su posición sobre el hombro delantero, la posición alineada en horizontal de los ojos, el no perder de la vista ni a la bola ni al lanzador, que no olviden trasladar el peso del cuerpo a la pierna trasera, serán incisivos en señalar que el movimiento inicia por las caderas, insistirán en el giro enérgico del pie trasero, acomodarán para cada uno la presentación de las manos y la empuñadura adecuada del bate a la bola, que el swing debe ser horizontal, que golpeen la bola preferentemente en la zona de mayor contacto del bate (17 centímetros del inicio del madero) o que el swing termina con el bate a media espalda.

El béisbol aparte de ser un deporte, es un negocio para los dueños, se arriesgan millones de pesos y/o dólares como para que un dueño de un equipo le pregunte a su manager porque conectando 9 hits no produjo ninguna carrera te conteste: “Me voy orgulloso del trabajo de mi equipo. Creo que fuimos el mejor equipo, pero estas son las cosas misteriosas del béisbol que no pueden explicarse”, o “En veces (sic) no gana el mejor equipo”, o “Excelente actuación, estoy orgulloso de mis jugadores”, Benjamín Gil dixit, ¿en verdad “excelente” es no anotar ninguna carrera habiendo pegado 9 hits en un juego?, ¿cuál creen que sería la respuesta de no pocos?, adivinaron: “Así es el béisbol”.

Y podría continuar situando en tela de juicio varios temas de la pelota caliente, como las trampas por el envío de señales robadas que cometió la organización (otrora respetada) Astros de Houston recientemente sancionadas, y créanme que la justificación homínida que he escuchado frecuentemente como defensa de los infractores ha sido…de nuevo adivinaron: ¡Así es el béisbol!

Por ahí atisbaré la próxima, ¡saludos!

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El fracaso de Tomateros en Puerto Rico: Reglas claras para integrar el roster mexicano en Serie del Caribe

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Vuelacercas, por Salvador Cosío Gaona //

Después de la participación del representativo mexicano en la pasada Serie del Caribe, celebrada en San Juan Puerto Rico, que ahora mismo podemos considerar de fracaso al no poder haber alcanzado el título en lo que fue la sexagésima tercera edición del certamen continental del Rey de los deportes, cayendo en la etapa de semifinales ante Venezuela, es urgente que se someta a revisión y estudio el esquema de integración del equipo que debe acudir cada año a esta importantísima justa deportiva que nos permite medirnos con los mejores equipos de America Latina.

Y es que, al no contar con su roster campeón, y acudir con un equipo “parchado o reforzado”, la situación se presta para que los managers y las directivas de los equipos que asisten a dicha competición justifiquen y argumenten tras no obtener los resultados esperados, sin menoscabo de que evidentemente el equipo sufre cierta desestabilización que al menos en los últimos años se ha reflejado en la estadística, pues desde 2016 cuando Venados de Mazatlán se coronó en Santo Domingo, capital de República Dominicana, no se ha podido repetir la hazaña.

El asunto es que el año próximo, la sexagésima cuarta edición habrá de realizarse en Mazatlán, Sinaloa, es indispensable se analice muy bien este tema de la integración que ciertamente, genera polémica.

Para nadie es un secreto que es una responsabilidad directa de la Liga Mexicana del Pacífico LMP, y de su presidente el sonorense Omar Canizales Soto, definir el roster de los que viajan para participar en calidad de nuestro representativo mexicano. No obstante a ello, si bien es cierto, debe consultar con la directiva del equipo campeón y lo hace para definir el conjunto a sabiendas de las presiones que existen al respecto, él puede determinar desde quién es el manager, ya que lo puede cambiar no deber ser necesariamente el mismo que comandó al equipo campeón, aunque en la mayoría de los casos sí ha sido así, y una vez definido el piloto en conjunto de la directiva pero debiendo imperar la decisión en la dirigencia de la liga quienes son los 28 peloteros que conforman el equipo a fin de que se logre conseguir el éxito esperado sea con los mejores elementos activos en equipos de la LMP o se permita que en forma total sea el conjunto campeón del circuito reforzado solamente en cuanto a su directiva y cuerpo técnico lo definan y sin injerencias diversas.

Todos sabemos que en la más reciente edición de la mencionada Serie del Caribe, fueron los Tomateros de Culiacán, los que tras coronarse campeones de la temporada 2019-2020 en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), venciendo en una reñida final que se alargó a siete juegos a los Venados de Mazatlán, obtuvieron su derecho para acudir a la justa latinoamericana.

Y una vez más se repitió la misma polémica que se ha venido produciendo en los últimos años en cuanto a la forma como se integra el equipo que representa a México en la Serie del Caribe, dado que en teoría debe ser el equipo campeón de la LMP el que participe en este, el más importante certamen de béisbol por equipos en América Latina, siendo de todos conocido que no es realmente así, ya que recae en la LMP la responsabilidad de armar al conjunto, y que la directiva de la organización que logra el campeonato no se involucra tan directamente en la toma de decisiones a la hora de elegir el roster de los 28 peloteros.

Solo para ejemplificar, basta recordar que no fueron necesariamente los directivos de los Charros de Jalisco el año pasado ni el antepasado los mismos Tomateros como tampoco en este año, quienes tuvieron a su cargo el proceso del armado y la definición final de quienes fueron los peloteros que conformarían el roster de 28 beisbolistas que integraron el representativo de México.

Existen datos al respecto, en que son más los beisbolistas que no proceden o no fueron integrantes del roster del equipo campeón los que conforman el representativo de México; ha habido ocasiones en que han sido 12 peloteros del conjunto monarca y 16 de otros equipos, así como en otras veces han sido 13 los beisbolistas provenientes del equipo campeón de la campaña en el béisbol invernal mexicano y 15 de otros escuadrones o en número igual de 14 integrantes del roster del equipo recién coronado en la LMP y 14 extraídos de diversas novenas, o como en esta última participación que fueron 16 del campeón Tomateros por 12 provenientes de otras escuadras.

Ya se ha discutido mucho sobre cuál es la mejor fórmula para que el equipo que representa a México tenga éxito, pues se han tenido dolorosos fracasos como el del equipo que, con la base de los Tomateros acudió a la sexagésima primera edición efectuada en el estadio de los Charros de Jalisco en 2018, quedando en el último lugar, generando malestar en la directiva culichi que se quejó de que fue demasiada la manipulación de su roster.

Si bien, puede calificarse como satisfactorio el desempeño de Tomateros en San Juan Puerto Rico, es importante establecer que no se logró el objetivo de conseguir para el circuito invernal de nuestro país el anhelado título número 10, como tampoco se reflejó el nivel que ostenta México en la red global donde aparece en quinto lugar según la Federación Mundial de Béisbol y Sóftbol.

El caso es que el puerto mazatleco volverá a recibir la fiesta del caribe en febrero de 2021, 13 años después de su última visita a esa plaza, y es obligado definir desde ya lo relativo al armado del representativo nacional. Habrá que revisar el esquema de integración del equipo que acudirá el año próximo a esa sexagésima cuarta edición a fin de que se logre conseguir el éxito esperado sea con los mejores elementos activos en equipos de la LMP o se permita que en forma total sea el conjunto campeón del circuito reforzado solamente en cuanto a su directiva y cuerpo técnico lo definan y sin injerencias diversas.

Hay equipos que tienen la mira puesta en campeonar como es el caso de los Venados mazatlecos y otros escuadrones como Charros de Jalisco, Yaquis de Ciudad Obregón, Naranjeros de Hermosillo, Águilas de Mexicali y Tomateros, quienes lucharán férreamente por el título de la campaña 2020-2021 de la LMP y querrán entonces se les respete el derecho de ser, con su roster y quizá con algunos refuerzos que ellos elijan, el equipo que defienda la franela mexicana pretendiendo lograr en suelo azteca la décima corona latinoamericana para nuestro béisbol.

En tanto, vale mencionar que el Estadio Teodoro Mariscal en la ciudad de Mazatlán, Sinaloa, ha sido ratificado por la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe como la sede de la Serie del Caribe 2021, la primera vez que la “Serie Mundial Latinoamericana” regrese a la ciudad del carnaval desde 2005.

La última ocasión en la que Mazatlán albergó la Serie del Caribe fue cuando los Venados, dirigidos por Juan José Pacho, representaron a México y se coronaron ante su gente con marca de 5-1. Aquel equipo contó con ligamayoristas como Vinicio Castilla, Erubiel Durazo y Luis Ignacio Ayala.

Como se recuerda, Guadalajara fue la última ciudad mexicana en recibir la competencia del beisbol latinoamericano y del caribe en 2018, cuando pocos meses antes del evento, Barquisimeto, Venezuela se declaró sin posibilidad de recibir el campeonato, debido a los problemas socio-políticos que ya atravesaba en ese momento el país de La vinotinto.

E-mail: bambinazos61@gmail.com

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