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ENTREVISTAS

Sergio Chávez sentencia: “Si no hay 2027 para Morena en la metrópoli, difícilmente habrá 2030 en la gubernatura”

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– La entrevista al alcalde de Tonalá.

– De gobierno municipal quebrado a polo de desarrollo.

Sumario:

  • En 2015, Tonalá debía 960 millones a Banorte y solo alcanzaba para la quincena.
  • En 2026 la deuda es de 213 millones y el presupuesto municipal se proyecta en 2,900 millones.
  • El predial subió de menos de 150 millones a unos 310.
  • Se generaron hasta 32 mil empleos al año entre 2022 y 2024.
  • Aspira a gobernar Guadalajara y plantea rescatar al SIAPA.
  • Dice que el agua sucia será tema de la elección.

Por Gabriel Ibarra Bourjac:

“Lo digo claro: si no hay 2027 para Morena en la zona metropolitana, difícilmente puede haber 2030 en la gubernatura”, expresa Sergio Chávez Dávalos, alcalde de Tonalá, en entrevista con Conciencia Pública.

A punto de cerrar casi ocho años como alcalde de Tonalá, Sergio Chávez hace un balance de la continuidad: un municipio al que en 2015 apenas le alcanzaba para la quincena y que debía 960 millones de pesos a Banorte, y que hoy proyecta un presupuesto de 2,900 millones con una deuda de 213.

El cambio, dice, estuvo en cobrar —el predial pasó de menos de 150 millones a unos 310— y en cortar la sangría de Caabsa Eagle, no en esperar el etiquetado de San Lázaro.

En la entrevista, Chávez Dávalos defiende que Tonalá dejó de ser el patio trasero y el dormitorio barato de la zona metropolitana para convertirse en polo de empleo, con parques industriales, plusvalía al alza y años en los que se generaron hasta 32 mil empleos. También advierte el riesgo de que, al irse, regresen el endeudamiento y las concesiones que, asegura, se llevaban el dinero de los tonaltecas.

Ahora Sergio Chávez pretende dar el salto a Guadalajara. Aspira a la alcaldía y plantea rescatar al SIAPA, revisar fugas y factibilidades, destinar entre el 8 y el 10 por ciento de la obra pública a cambiar redes que nadie ve y devolver a los alcaldes el peso que perdieron en el consejo.

El agua sucia, sentencia, será tema de la elección de 2027, y Morena solo puede ser primera fuerza en la metrópoli si sale unida: sin 2027, advierte, difícilmente habrá 2030 en la gubernatura.

La entrevista:

Gabriel Ibarra Bourjac (GIB): Sergio, son casi ocho años como alcalde de Tonalá. Estás a punto de terminar este tercer trienio. ¿Qué evaluación harías de estos ocho años y de la importancia de la continuidad?

Sergio Chávez: Si quitamos la pandemia, que literalmente paró el mundo, podemos decir que me aventé doce. No es que yo haya mandado en la pandemia: fue una ausencia.

A tu pregunta: ¿qué evalúo y qué sigo defendiendo? Cómo era Tonalá en lo financiero. En 2015, cuando llegué, no había absolutamente nada que hacer. El dinero alcanzaba para pagar la quincena. Un gobierno quebrado. Incapacidad para hacer cualquier obra o para el mantenimiento de los servicios públicos. Cada quince días, pagar la nómina era un dolor de cabeza. Éramos pagadores, no constructores de ciudad.

En 2015 se debían 960 millones de pesos a Banorte. El presupuesto era de mil cien y pico. Casi a la par. Era, literal, cerrar el gobierno un año para pagarle a Banorte. Hoy, en 2026, solo debemos 213 millones. El presupuesto de este año es de 2,400 millones y lo estamos proyectando para cerrar en 2,900. La deuda queda en menos del 10 por ciento de ese cierre.

El presupuesto lo fuimos subiendo. En 2021, cuando regresé, traíamos 1,793 millones. En 2022, 1,946. En 2023, 2,363. En 2024, 2,433. El año pasado cerramos en 2,700 y este año lo proyectamos en 2,900. En cinco años pasamos de 1,700 a 2,900.

¿Cómo? Cobrando lo que se le debe cobrar a la gente. Nos metimos a una reingeniería del predial, el gran ingreso de los municipios en este país. No llegábamos ni a 150 millones. Le invertimos alrededor de 30 millones en tecnología y cerramos fugas: gente que llegaba a pagar 2,000 pesos, hacía una artimaña y pagaba 600. Este año vamos a cerrar el predial en unos 310 millones.

El otro eje fue el dinero que se llevaba Caabsa, casi 200 millones al año. Con la pelea que ya hemos platicado, hoy no estamos gastando ni 7 millones al mes, cuando llegamos a pagarle hasta 11. Todo eso son ahorros. Un 35 por ciento. Ese es el cambio de hace ocho años a hoy: bajar la deuda y subir el ingreso.

De ahí salieron obras, muchas veces sin deuda y sin apoyo del gobierno del estado. Pequeñas y grandes, como el hospitalito de 250 millones. Se acabó la sangría. El municipio vivía una sangría que no lo dejaba cumplir su función: servicios, mantenimiento y obra nueva.

También contratamos para trabajar, no para llenar oficinas. Tonalá llegó a ser agencia de colocaciones. Del 2003 al 2015, entre deuda y nómina, el gasto corriente llegó hasta el 83 por ciento. No puedes hacer nada. Hoy sí contratamos, pero son 50 personas para el hospitalito, más bomberos. No hemos podido contratar más policías: no hay quien quiera ser policía. Entraron más de 80 personas sin afiliación política ni padrinazgo, en servicios generales. Se desecharon los vehículos viejos. Si recaudamos, lo invertimos en eso, no en subirnos el sueldo ni en meter burocracia dorada.

El gasto corriente hoy anda entre 64 y 66 por ciento. Es alto para mis tiempos. En 2000-2001, yo era presidente de la Comisión de Hacienda en la regiduría y traíamos debates con los panistas porque el gasto corriente iba en 58 por ciento, cuando la tabla decía que no podías pasar de 52. No es como yo quisiera. Hay bases que no puedes mover, con sueldos de 14, 18 y hasta 25 mil pesos. No hemos crecido la nómina por crecer: nos estamos metiendo en los servicios.

GIB: Se habla de la crisis del municipio mexicano, castigado por el gobierno federal y por los estatales. Con tu experiencia de alcalde y de diputado federal, ¿qué análisis haces de esa crisis? ¿Cómo revertirla y darle más ingresos y mejor capacidad de respuesta?

Sergio Chávez: Con decisión. Ya hay un debate para que regresen los fondos metropolitanos. A mí me tocó operarlos. Era cómodo: siendo diputado federal, a Tonalá le tocaban en aquellos años 100 millones y con eso el alcalde justificaba la obra. El recurso propio se iba al gasto corriente. Hoy esa época cambió. Ya no va a haber el cabildeo de octubre a diciembre en San Lázaro para que te etiqueten recursos. Las reglas del partido del que formo parte, desde el nivel nacional, son otras. Nos obliga a ser mejores recaudadores.

Alguna vez participé en la Comisión de Federalismo, que ya no existe. Lo platicábamos con Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda con Fox: hay que enseñar a los municipios a cobrar, invertirles en predial y catastro. Ahí está el dinero; no quieran sacarlo todo de Hacienda. A mí me quedó claro. Recaudamos y lo invertimos en servicios. Ese es el cambio.

GIB: Tonalá, históricamente, es de los municipios más marginados de la zona metropolitana. Le decían el patio trasero: la basura, los reclusorios en Puente Grande. ¿Cómo ha cambiado eso?

Sergio Chávez: Ha cambiado. No digo que sea una maravilla, pero es muy diferente. Era el patio trasero y el dormitorio de la vivienda más barata. Antes de las ocho de la mañana, de cada diez tonaltecas, seis ya iban en camión o en su vehículo a trabajar a otro municipio. Hoy Tonalá es un polo de empleo. Hay parques industriales. Este año ha sido complejo, no solo para Tonalá, por el problema global, las decisiones de Washington y el tratado. No llegaron las inversiones que ocupábamos. Pero en 2022, 2023 y 2024 llegamos a generar hasta 32 mil empleos por año. Inversiones de casi 700 millones de dólares en 2022 y parte de 2023.

“Me dolería que llegara alguien con malas prácticas”

GIB: Saliste tres veces alcalde. La primera llegaste con una visión; la segunda ya era otra, por la experiencia. ¿Qué dirías de la continuidad? Hay alcaldes que llegan creyendo que van a descubrir el hilo negro.

Sergio Chávez: Como tonalteca, me dolería que llegara alguien —yo quiero que gane mi partido, pero si no fuera así— con malas prácticas. Hay muchas tentaciones. Desde hace dos años, los bancos me tocan la puerta ofreciendo crédito. Hay concesiones que yo terminé, que nos fuimos a juicio, que costó dinero, pero que quitamos porque se llevaban el dinero de los tonaltecas. Que no regrese esa práctica. Que llegue gente con responsabilidad y visión, no con necesidad de adquirir cosas por la mala vía. El ejemplo de 2003 a 2015 no se puede repetir. Si no, Tonalá se estanca y se segrega.

Busca gobernar Guadalajara

GIB: Ya no te puedes reelegir en Tonalá. Has dicho que te interesa ser candidato a la alcaldía de Guadalajara. Con la experiencia que tienes, ¿cómo ves la problemática metropolitana y cómo la llevarías a Guadalajara?

Sergio Chávez: Habrá quien diga que Sergio Chávez no tiene qué hacer en Guadalajara porque es muy grande. Es lo mismo: el presupuesto es mayor, pero es dinero. La plantilla es mayor, pero son personas a las que tienes que mover. La experiencia es saber qué hacer con la recolección de basura, cómo apretar a los inspectores que hacen todo menos sancionar la ilegalidad, escuchar al policía tapatío y también sancionar al que hace todo menos cuidarnos.

Guadalajara maneja alrededor de 14 mil millones de pesos al año. ¿Dónde se invierten? ¿Dónde bajar el gasto corriente? ¿Cómo es posible que haya sueldos por arriba de 100 mil pesos y qué hace ese director que no le sirve a la ciudad? Eso es lo que ofrezco: experiencia metropolitana, la guerra del agua, de la basura y de la movilidad.

GIB: El agua se colapsó por irresponsabilidad de gobernadores y alcaldes: tuberías viejas, desperdicio y una crisis de agua sucia que Guadalajara no veía en cuarenta años. ¿Qué harías?

Sergio Chávez: Primero, rescatar al SIAPA. Guadalajara es el mayor aportador de cuentas y casi no tiene abasto propio. Hay que volver al modelo de principios de los 2000: que del operador al director sepa del tema. Revisar plantilla, compras, horarios, deudores que arreglaban un millón con ochenta mil y factibilidades de al menos diez años.

Destinaría entre 8 y 10 por ciento de la obra pública a cambiar drenajes de 40 y 50 años, que dicen que no lo hacen porque la cosa que no se ve no da votos. Un crédito de 3 mil millones para que lo pague el SIAPA repetiría Todos con Agua. En tres años, los municipios deben aportar al cambio de redes.

Y reducir el consejo. Hay casi treinta personas y no sirve. Ese modelo lo hizo Aristóteles Sandoval en 2014 para que el Ejecutivo tuviera mayoría. Hay que volver a cuando decidían cuatro alcaldes, el gobernador y el director. Si no, quienes decimos las cosas como son nunca ganamos la votación.

Podría haber alta abstención

GIB: ¿El agua sucia y la exigencia de calidad serán de los grandes temas de la elección?

Sergio Chávez: En Guadalajara, sí. La misma queja la escucho en el poniente y en el oriente. El partido en el poder le va a echar la culpa a Morena para ganar votos. Yo creo que no le va a alcanzar. Va a haber una reserva importante de electores que no acuda. No van a ir a votar ocho de cada diez tapatíos; cuando mucho, seis, si no se resuelve el agua.

GIB: Aspiras al gobierno municipal y estuviste en un evento con una aspirante fuerte, Merilyn Gómez, presidenta de una de las comisiones más poderosas de la Cámara de Diputados. ¿Qué le dirías a Morena sobre el perfil y el procedimiento para elegir candidato o candidata en Guadalajara?

Sergio Chávez: Al Comité Ejecutivo Nacional: que el caso de Guadalajara se decida bien revisado, con encuestas, sondeos, política y reuniones, para presentar lo mejor que tengamos. En el género hay varias: la diputada Itzul Barrera, la regidora Mariana Fernández, que son mis amigas. En el caso de Merilyn, puede ser una gran candidata, con altas posibilidades de ganar. Ojalá así lo decidan.

El regreso al Parlamento:

GIB: Si no fueras tú el candidato, tu experiencia podría aprovecharse en el Congreso local o en el federal. ¿Cómo ves esas alternativas?

Sergio Chávez: Me gusta la política. Ya estuve en los dos parlamentos. Si hay invitación, no quito el dedo del renglón: le ofrezco a mi partido encabezar Guadalajara. Si no fuera así, no veo mal regresar a un parlamento, pero con una responsabilidad mayor, a servir. Eso lo revisa el partido: donde sea útil, ahí estaré. Si toca terminar el mandato en un año y cerrar, no tengo problema.

Si no hay 2027 para Morena en la ZMG, no hay 2030 para la gubernatura

GIB: ¿Hay condiciones para que Morena sea la primera fuerza en la metrópoli?

Sergio Chávez: Sí, siempre y cuando salgamos juntos. Hay municipios más complicados que otros, se entiende, pero es el momento. Lo digo claro: si no hay 2027 para Morena en la zona metropolitana, difícilmente puede haber 2030 en la gubernatura.

GIB: ¿Con qué cierras esta entrevista?

Sergio Chávez: Agradecer el espacio. Los siguientes setenta días son básicos para la vida interna de Morena, en Jalisco y en el país. Se decidirán candidaturas federales, municipales y locales. Podemos salir grandes y tener una cuarta alternancia en la zona metropolitana, como ya se vivió con un partido y con otro. Ganar, pero sin caer en los errores de los anteriores ni de los actuales, en el agua y en la movilidad.


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