OPINIÓN
Guadalajara y el mensaje que dejó Mery Pozos
– ¿Y si platicamos… de Morena?
Opinión, por Francisco Junco:
¿Y si platicamos de lo que realmente estaba en juego en el informe de Mery Pozos? Más allá de las 68 iniciativas, de los trabajos en la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública y de los resultados, el acto en Expo Guadalajara tuvo una lectura política que difícilmente puede separarse de Guadalajara 2027.
Mery Pozos no dijo que será candidata a la presidencia municipal. No lo anunció. No se presentó como candidata. Pero tampoco escondió que Guadalajara forma parte de su horizonte político. Y ahí está precisamente el interés.
En política, no siempre se necesita pronunciar la palabra candidatura para comenzar a construir una candidatura. Su discurso tuvo una constante: Guadalajara. La legisladora lo resumió diciendo que “Guadalajara no puede convertirse en una ciudad de dos velocidades, una ficticia que se presume en redes sociales y propaganda gubernamental, y otra que se padece”.
La frase tiene destinatario político, aunque no mencione un nombre. Y aquí aparece uno de los asuntos que pueden convertirse en el eje de la discusión rumbo a 2027: el agua. Mery Pozos ha hecho del problema de la calidad del agua una de sus principales banderas durante los últimos meses. Ha llevado el tema a la Conagua, ha hablado de los problemas del SIAPA y ha señalado que la distribución y potabilización corresponden a las autoridades locales.
No es, por tanto, un tema que apareció de último momento en su informe. Es una agenda que Mery Pozos viene construyendo. Y eso importa porque, si Guadalajara termina convirtiéndose en una de las disputas políticas centrales de 2027, el agua será difícil de sacar de la conversación. No solamente porque sea un problema de servicios públicos, sino porque toca directamente la vida cotidiana de los tapatíos.
El agua no necesita explicación electoral. Se abre la llave y ahí está el problema. Pero hay otro asunto que quizá resulte todavía más interesante: se llama Morena. La propia Mery Pozos ha reconocido que existen varias aspiraciones dentro de su partido. Y ese es uno de los mayores retos que tendrá Morena en Guadalajara: no solamente enfrentar a MC, sino ordenar su propia competencia interna.
MC ya tiene una definición pública. Verónica Delgadillo anunció que buscará la reelección como presidenta municipal de Guadalajara, en el marco de su segundo informe. Morena, en cambio, todavía tiene que resolver quién encabezará su proyecto.
No se trata solamente de enfrentar a los naranjas. Antes habrá que resolver quién representa a Morena y, sobre todo, cómo llegan los distintos grupos a esa definición. Porque una cosa es tener varios aspirantes y otra conseguir que todos acompañen al que resulte elegido.
Mery Pozos parece entenderlo. Antes de su informe, habló de la necesidad de cerrar filas alrededor de quien sea la persona seleccionada. El problema es que no es una tarea sencilla.
Y entonces aparece la fotografía política del informe. Más de 40 diputados federales acompañaron a Mery Pozos. Ricardo Monreal estuvo presente y, desde el escenario, le lanzó un mensaje que no necesitaba demasiada interpretación: “No la dejen sola”. La frase fue seguida por gritos de “¡Presidenta, presidenta!”.
En política, no todo se construye con anuncios oficiales. También cuentan las presencias, las ausencias, quién acompaña, quién habla y quién respalda. En un acto de estas dimensiones, las ausencias forman parte de la fotografía política, aunque sería exagerado convertirlas automáticamente en ruptura o confrontación. Lo verificable es que algunos de los nombres que forman parte de la conversación interna de Morena en Guadalajara no estuvieron ahí.
En medio de esa disputa aparece Mery Pozos, sin proclamarse candidata, pero colocando temas y discurso en una ciudad que evidentemente le interesa. Aunque no tiene una propuesta concreta para Guadalajara, ya que se concentra en una falla, es la única que realmente tiene imagen y proyección política entre todos los aspirantes de Morena.
Y el agua puede terminar siendo mucho más que un asunto administrativo. Mery Pozos ha convertido el tema en una agenda política que toca directamente al ciudadano y lleva la discusión de los escritorios a las casas. La discusión de quién debe resolver la potabilización ya está instalada.
Por eso, si Guadalajara va a discutir su futuro en 2027, será difícil que el agua quede fuera, ya que es un asunto para el que no se ve en el horizonte una solución pronta.
Por lo pronto, la tarde del segundo informe legislativo hubo dos Mery Pozos: por un lado, la diputada federal que habló de presupuesto, iniciativas y resultados; por otro, la política que habló de Guadalajara, del agua y de una ciudad que, dijo, “puede y debe estar mucho mejor”.
Todavía falta para saber quién será el candidato de Morena en Guadalajara. Falta la definición interna y falta conocer cómo se resolverán las distintas aspiraciones.
Pero algo sí quedó claro después del informe: Mery Pozos ya puso sobre la mesa su proyecto político. No necesitó decir “voy por Guadalajara”. Le bastó hablar de Guadalajara.
Y quizá ahí está la parte más interesante de todo esto: la candidatura todavía no existe, pero la conversación ya comenzó.


